Hector Santana Suárez
Democracia a la Veracruzana
Héctor Santana Suárez (*)
El 5 de septiembre se celebraron comicios en el estado de Veracruz. Fueron unas elecciones que atrajeron una amplia atención de la clase política nacional y de la prensa, como consecuencia de la importancia que tiene la entidad en el mapa político nacional.
En ellas, se escogió por primera vez, en forma simultánea, al total de quienes ocuparán puestos de elección en la entidad en los próximos tres años, en el caso de ayuntamientos y del poder Legislativo, y seis años en el del Gobernador. Se disputaron una gubernatura, 50 curules en el Congreso -30 de mayoría relativa y 20 de representación proporcional- y 212 presidencias municipales con su cabildo.
Las tres principales fuerzas políticas nacionales tomaron parte en los comicios, el Partido Acción Nacional (PAN); el Partido Revolucionario Institucional (PRI), en coalición total[1] con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), y con el Partido Revolucionario Veracruzano (PRV) -de registro estatal- para la elección de gobernador y de diputados; y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en coalición total[2] con el Partido del Trabajo (PT) y con Convergencia (PC).
El ganador de la elección de gobernador según los datos del Programa de Resultados Preliminares PREP del Instituto Electoral Veracruzano y de los cómputos comités distritales electorales[3] fue el candidato del PRI y su coalición, Fidel Herrera Beltrán con 36%, en tanto que los candidatos del PAN y Unidos por Veracruz obtuvieron 35% y 29% de los votos respectivamente. Se trata muy probablemente, de los comicios más competidos en la historia de Veracruz y, si bien la participación fue del 60.5%, fue menor de lo que se hubiera esperado en unas elecciones de tal relevancia para el ciudadano común, que eligió a su autoridad local, a su representante en el poder Legislativo y al titular del Ejecutivo estatal.
El proceso electoral se caracterizó por:
- Fue la primera elección realizada en Veracruz, de ámbito estatal, tras la alternancia a la Presidencia de la República en diciembre del año 2000, luego de la derrota electoral del PRI en julio de ese mismo año.
- Veracruz fue a las urnas en medio de los posicionamientos de partidos y dirigentes políticos rumbo al proceso sucesorio del año 2006, situación siempre presente en Veracruz, pero agravada por la decisión del titular del Ejecutivo federal de adelantar los tiempos para dicha sucesión[4].
- Se redistritó el estado a fin de mejorar la representación de zonas urbanas, con lo que se aumentaron en seis los distritos locales para alcanzar una cifra de 30. Los nuevos distritos fueron: la división en dos de los distritos de Coatzacoalcos, Veracruz y Xalapa, así como la creación de los distritos de Huatusco, La Antigua, Santiago Tuxtla, Tierra Blanca y la desaparición del distrito de Paso del Macho.
- Los comicios de alcalde y de diputados fueron para renovar autoridades que habían sido electas por un periodo de 4 años, uno más de lo habitual, a fin de empatar las distintas fechas de renovación de autoridades[5], por lo cual se habían mantenido los mismos hombres y mujeres en el poder en el nivel local, con el consecuente desgaste para quienes ejercen el mando.
- Casi todos los partidos sumaron fuerzas en Coaliciones con el propósito fundamental, en el caso de los partidos de mayor peso electoral[6], de elevar su votación en zonas urbanas, y de evitar que los partidos pequeños apoyaran a otras fuerzas políticas. Los partidos pequeños[7] se integraron a las coaliciones, conscientes de que carecían de posibilidades reales para competir por sí mismos, por la Gubernatura, o no contaban con la estructura partidista en las localidades o les hacía falta una figura con presencia estatal, pero aspiraban a ganar espacios en los ayuntamientos y en el Congreso.
- La constitución de este escenario electoral con base en coaliciones hizo posible que Veracruz tuviera una competencia electoral real entre tres fuerzas políticas, lo que sólo ocurre en el Estado de México[8].
- Los comicios fueron organizados por el Instituto Electoral Veracruzano como órgano autónomo del Estado encargado de conducir el proceso electoral. Asimismo, por primera vez correspondería a la Sala Electoral del Tribunal Superior de Justicia del Estado hacer la declaratoria de gobernador electo y expedir la constancia, luego de desahogar cualquier inconformidad que hubiera surgido durante el proceso.
- Cada uno de los tres principales partidos políticos participantes en los comicios llegó a ellos luego de un difícil proceso interno de selección de candidatos, sobre todo a la gubernatura, que provocó crisis, enfrentamientos e incluso escisiones que nunca pudieron resolverse.
- Los medios dejaron que desear. Muchos actuaron con profesionalismo y objetividad pero casi todos dieron preferencia a la nota sensacionalista por sobre la nota de análisis y de información. Este fenómeno es nacional y mundial pero vulnera el cumplimiento de una de las responsabilidades que tienen los medios de comunicación. En este sentido sería conveniente que los medios avanzaran en el establecimiento de mecanismos autorregulatorios que impidan excesos y garanticen derechos.
- Largas precampañas que exacerbaron la polarización y desgastaron en lo interno a los partidos. La ciudadanía tuvo la percepción de que fue un proceso político de renovación demasiado extenso y agotador.
- Las campañas fueron intensas, omnipresentes, de saturación de mensajes, lo que dificultó que el ciudadano procesara los argumentos expuestos por candidatos y partidos, además de que generó lo que Rafael Segovia ha llamado, el hastío electoral.[9]
- El uso de campañas negativas demeritó la discusión de ideas y vulneró un objetivo esencial de las campañas que es el de informar y promover que la ciudadanía conozca las propuestas y la personalidad de los contendientes.
- La presencia y el presunto uso de recursos federales con el propósito de influir en el resultado electoral, práctica que el gobierno federal panista había señalado iba a desaparecer.
- El órgano electoral veracruzano fue integrado sin el consenso de todas las fuerzas políticas a pesar de que los consejeros fueron nombrados a propuesta de los partidos. Esto trajo como consecuencia que los distintos partidos daban a las decisiones tomadas por el IEV connotaciones de parcialidad si no reflejaban sus intereses. El caso más claro fue el del PREP que fue impugnado porque algunos representantes de los partidos consideraron que la Universidad Veracruzana carecía de la competencia técnica y la imparcialidad para realizarlo, incluso el PAN señaló que contaría con un sistema PREP alternativo[10].
- Las campañas se realizaron entre constantes desprendimientos de militantes y con barruntos de alianza entre la oposición a Fidelidad por Veracruz, misma que nunca cristalizó.
- Las encuestas jugaron un papel importante porque participaron con regularidad en el proceso. Los partidos las utilizaron para sus selección interna de candidatos. En algunos casos se abusó de ellas en el sentido de que se les privilegió como instrumento de propaganda en vez de utilizarlas como mecanismo de estrategia y análisis interno.
Jornada electoral
La jornada electoral fue calificada de tranquila por lo medios, prácticamente sin conflictos o enfrentamientos, salvo excepciones y con una participación que fue superior al 60%. Se registraron incidentes menores aislados, problemas en las casillas especiales, aburridos debates en el seno del IEV.[11] Será necesario realizar el análisis de las impugnaciones de los partidos ante la Sala Electoral y las pruebas que pudieran contener para hacer una valoración final, pero con base en lo señalado por los medios y declarado ese día por los candidatos y autoridades, fue un proceso que transcurrió con normalidad democrática.
Resultados
Los resultados fueron, conforme a lo previsto en las encuestas de los días previos, muy cerrados, a tal punto que las empresas que hicieron encuestas de salida y conteos rápidos tuvieron que esperar para dar a conocer los resultados.[12]
Gráfica 1

Respecto a la elección de Gobernador, con base en las actas de cómputo distritales, Fidel Herrera Beltrán, candidato de la Coalición Fidelidad por Veracruz, alcanzó la victoria con más de 26 mil votos de diferencia[13]. Además, en las elecciones de diputados y presidentes municipales, esta Coalición obtuvo más votos que sus adversarios, 65,644 y 46,246 votos, respectivamente, al totalizar 971,435, frente a 945,335 del PAN y 790,034 de Unidos por Veracruz[14].Incluso, cabe señalar que el candidato de Fidelidad por Veracruz obtuvo, además, una votación absoluta superior a la alcanzada por el PRI en la elección previa de gobernador, celebrada en 1998, en que logró 943,227 sufragios.
Esta coalición redujo en 13.2% su fuerza electoral respecto a lo alcanzado por el PRI en 1998.
Por su parte, el PAN creció al pasar de 27% en 1998 al 33.7% de los votos válidos y Unidos por Veracruz pasó del 18% alcanzado por el PRD hace seis años, a 29.2% este otoño.
Gráfica 2

En el Congreso, no obstante, el PAN terminó como primera fuerza, al obtener 14 diputaciones, en tanto Fidelidad por Veracruz ganó 13 diputaciones y Unidos por Veracruz 3.[15]
Así, en los comicios para elegir legisladores locales, respecto del año 2000, Fidelidad por Veracruz crece de 35.4% a 37.4%, el PAN también lo hace, al pasar de 30.2% a 35% y Unidos por Veracruz tiene un retroceso moderado de 1.5% respecto a lo obtenido por los partidos de la coalición en los comicios del año 2000. (23.6% y 25.1%, respectivamente).
Destaca al respecto, que Fidelidad por Veracruz gana los ocho distritos del sur del estado, y logra mayoría absoluta en Perote y Coatzacoalcos I (únicos distritos donde una fuerza política logra mayoría absoluta).
El PAN mantiene su corredor histórico en la zona de Veracruz-Boca del Río y Córdoba-Orizaba, y gana Poza Rica y Papantla.
Unidos por Veracruz gana los dos distritos de la capital Xalapa y en el norte, vence en Chicontepec.
Cabe señalar que de los nuevos distritos electorales, producto de la redistritación del año 2000[16], el PAN gana en Veracruz II, Tierra Blanca, La Antigua y Huatusco. Fidelidad por Veracruz obtiene Coatzacoalcos II y Santiago Tuxtla, y Unidos por Veracruz gana en Xalapa II.[17]
Gráfica 3.

En la elección de ayuntamientos, el PAN fue el partido que tuvo más victorias con 89, en tanto Fidelidad por Veracruz tuvo 70, Unidos por Veracruz 42, el Partido Revolucionario Veracruzano 10 y se produjo un empate en Coetzala entre Fidelidad por Veracruz y el PRV.
Fidelidad por Veracruz obtiene victorias importantes en los ayuntamientos de Xalapa y Coatzacoalcos, además de que gana Córdoba a pesar de que los candidatos a gobernador del PAN y de Unidos por Veracruz son de dicha población. Sin embargo, pierde 52 municipios con relación a lo que tenía el PRI y el PVEM en los comicios municipales del año 2000, aunque la pérdida se reduce a 42, si se incluyen los ayuntamientos que gana el PRV[18].
El PAN mantiene Veracruz y Boca del Río, y gana Poza Rica y Orizaba, pero sobre todo, gana el control de 60 municipios más que en el año 2000.
Unidos por Veracruz gana Cosamaloapan, Chicontepec y Huatusco pero en comparación a las presidencias municipales que ganaron en el año 2000 los partidos que integran esta coalición, perdieron 16 ayuntamientos, al quedarse con 42 de los 58 que obtuvieron hace 4 años[19].
Así, los comicios veracruzanos del 2004 se caracterizaron por una presencia en todo el estado de las tres fuerzas políticas, ya que Fidelidad por Veracruz tuvo presencia real[20] en los 212 municipios, el PAN en 198, Unidos por Veracruz en 168 y el PRV sólo en 74, con lo que acreditó su todavía limitada presencia.(Ver tabla).
Veracruz 2004
Municipios donde los partidos obtuvieron
menos del 10% de los votos
|
PAN |
PRI/PVEM |
Unidos por Veracruz |
PRV |
|
14 |
0 |
44 |
138 |
Además, fueron unos comicios con un alto nivel de competencia real, tanto en los comicios de ayuntamientos, de diputados y de Gobernador, pues un número importante de elecciones se dirimieron con márgenes menores a 5% y las mayorías absolutas prácticamente desaparecieron.
En este sentido, el 40.56% de los ayuntamientos se definió por una diferencia menor a 5 puntos, en tanto que en 60.84% la distancia entre la primera fuerza y la segunda fue de menos de 10 puntos porcentuales. (Ver tabla).
Veracruz 2004
Municipios según nivel de competencia
|
Nivel de competencia* |
Número de municipios |
|
Muy alta (0.1% a 5%) |
86 |
|
Alta (5.01% a 10%) |
43 |
|
Media (10.01% a 20%) |
54 |
|
Baja 20.01% o más) |
29 |
|
Total |
212 |
|
*Diferencia de votos entre la primera y segunda fuerza en cada ayuntamiento. |
|
Además, sólo en el 21% de los ayuntamientos se produjo un resultado de mayoría absoluta[21]. De esta forma, el PAN gana 22 municipios, el PRI/PVEM 12 y Unidos por Veracruz 11. (Ver tabla).
Veracruz 2004
Municipios con mayoría absoluta
|
PAN |
PRI/PVEM |
Unidos por Veracruz |
PRV |
Total |
|
22 |
12 |
11 |
0 |
45 |
En los comicios para el Congreso y para Gobernador hubo 17 y 18 distritos muy competidos, respectivamente.
En el caso de la elección de legisladores, en 15 distritos la competencia cerrada fue entre el PAN y la Coalición Fidelidad por Veracruz, en tanto que en uno de ellos la disputa fue entre Fidelidad por Veracruz y Unidos por Veracruz. En otro distrito, la competencia fue principalmente entre PAN y Unidos por Veracruz. En total, el PAN gana 11, Fidelidad por Veracruz 5 y Unidos por Veracruz 1. (ver tabla)
Respecto a la elección de Gobernador, en 12 distritos la competencia fue entre Fidelidad por Veracruz y el PAN, en 5 entre Fidelidad por Veracruz y Unidos por Veracruz y en 1 fue entre el PAN y Unidos por Veracruz. De los 18 distritos muy competidos, el PAN gana 8, Fidelidad por Veracruz gana 8 y Unidos por Veracruz 2. (ver tabla)
Veracruz 2004
Competencia electoral
Elecciones de Congreso y de Gobernador
|
Distritos de alta competencia (diferencia de hasta 5 puntos). |
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|
Nivel de competencia |
Diputados |
Gobernador |
|
Distritos competidos |
17 |
18 |
|
Muy alta competencia Fidelidad/PAN |
15 |
12 |
|
Muy alta competencia Fidelidad/Unidos |
1 |
5 |
|
Muy alta competencia PAN/Unidos |
1 |
1 |
|
Distritos muy alta competencia ganados por Fidelidad |
5 |
8 |
|
Distritos muy alta competencia ganados por PAN |
11 |
8 |
|
Distritos muy alta competencia ganados Unidos por Veracruz |
1 |
2 |
|
Distritos muy alta competencia perdidos Fidelidad por Veracruz |
11 |
9 |
|
Distritos muy alta competencia perdidos por PAN |
4 |
5 |
|
Distritos muy alta competencia perdidos por Unidos por Veracruz |
2 |
4 |
También es importante analizar la participación electoral en estos comicios, que alcanzó el 60.5% en las elecciones de diputados y ayuntamientos y el 60.9% en la de Gobernador.[22]
Fue la participación más alta de los últimos 10 años en lo que respecta a comicios estatales, 7,3% por arriba de la obtenida en el año 2000 y casi 18% más que la registrada en Veracruz durante los comicios federales del año 2003. Asimismo, vale la pena señalar que mientras la tendencia muestra una caída en la participación en comicios federales, en el ámbito estatal, la tendencia apunta hacia el continuo crecimiento de la participación.
Gráfica 4.

Gráfica 5

Sin embargo, el análisis de política comparada muestra que si bien existe un debate en torno a su eficacia instrumental en la elección que se trate, las campañas negativas tienden a tener un impacto negativo en la participación y vulneran el sistema democrático, sobre todo, en sociedades en tránsito a la democracia[23]. Esto es así, entre otros motivos, debido a que refuerzan en la ciudadanía patrones de convicción de poca confianza en los políticos. Precisamente por esto, es posible haber esperado que si en Veracruz hubiera imperado una mayor civilidad política, la participación hubiera alcanzado niveles aún mayores y la gente tendría una sensación en torno al proceso de renovación de autoridades, con un mayor ingrediente de esperanza.[24]
También merece la pena detenerse a analizar el fenómeno de los votos nulos, sobre todo por ser una elección donde los electores tuvieron una boleta con dos logos de coaliciones, lo cual complica la emisión del voto. El porcentaje de votos nulos fue de 3.95%, 100,172 votos, en la elección de diputados. En este sentido, es necesario señalar que a pesar de que se registraron más votos en la elección de Gobernador, el número de votos nulos es menor al registrado en los otros dos comicios del día 5 de septiembre (3.47% frente a 3.95% en la de diputados y de 3.59% en la de alcaldes). (Ver tabla)
|
Veracruz 2004 Votos nulos |
|||
|
Tipo de elección |
Votos nulos |
Votos totales |
% |
|
Gobernador |
97,486 |
2,806,845 |
3.47 |
|
Ayuntamientos |
100,172 |
2,787,634 |
3.59 |
|
Diputados |
110,385 |
2,789,168 |
3.95 |
|
Fuente. IEV. Cómputos municipales y distritales. |
|||
Además, respecto a procesos electorales previos, el porcentaje de votos nulos subió significativamente respecto a los comicios de 1997, 1998, 2000 y 2003 celebrados en la entidad bajo la vigilancia de autoridades ciudadanas.
|
Veracruz Votos nulos en comicios estatales |
||||||
|
1997 |
1998 |
2000 |
2003 |
|||
|
Votos nulos |
67,001 |
65,284 |
63,666 |
68,641 |
65,098 |
49,623 |
|
Porcentaje |
2.95% |
3.09% |
3.26% |
3.04% |
2.47% |
2.6% |
|
Tipo de elección* |
Ayuntamientos |
Diputados federales |
Diputados locales |
Diputados locales |
Diputados federales |
Diputados federales |
|
*En la medida de lo posible se ha tomado como referencia las elecciones de diputados, locales o federales. |
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La etapa postelectoral
Antes de que fueren públicos los resultados, los candidatos a Gobernador derrotados expresaron su insatisfacción con el proceso electoral. El candidato del PAN, en congruencia con la estrategia de deslegitimación del proceso electoral seguida por dicho partido, y brevemente interrumpida la noche del domingo 5 de septiembre[25], se declaró ganador e informó en días subsecuentes que buscaría revertir el resultado para que fuera a su favor, o anular la elección de Gobernador[26]. Ha reiterado que ganó aunque a la fecha no ha señalado los sufragios que obtuvo ni ha presentado ante la opinión pública información precisa que confirme su dicho. Como lo hizo a lo largo de la campaña, señaló que el gobierno del estado había participado en el proceso y que no lo iban a robar.
El candidato de Unidos por Veracruz señaló que "había enfrentado una doble elección de Estado, por la injerencia del gobierno federal y del estatal"[27]. Después indicó que pediría la anulación de la elección pero no proclamó su triunfo y dirigentes de dos de los partidos que integraron la coalición, el PT y el PRD, aceptaron lo que llamaron "verdad legal" de la victoria del candidato de Fidelidad por Veracruz, lo que debilitó la fuerza del reclamo del candidato de esta coalición.
Por su parte, el candidato de Fidelidad por Veracruz proclamó su triunfo, el domingo, con base en encuestas de salida y conteos rápidos, al día siguiente con base en el PREP[28] y en los días subsecuentes lo reiteró con base en las actas de escrutinio que presentó notariadas.
A partir de ese momento, la estrategia de los distintos actores se ha consolidado a la espera de que la Sala Electoral del Tribunal Superior de Justicia del estado haga la declaratoria de gobernador electo.[29]
Efectos de las elecciones del 5 de septiembre.
Estos comicios generaron consecuencias de naturaleza estructural que condicionarán la vida política veracruzana en los años por venir, al reforzar tendencias ya presentes e incorporar nuevos elementos para el análisis y para el desarrollo de la actividad política en Veracruz. Algunos de ellos, pueden llevar a fortalecer la rendición de cuentas, pero otros, entrañan riesgos de gobernabilidad y de vulneración de los principios básicos de una vida democrática moderna.
Entre las principales consecuencias de los comicios destacan:
- El PRI y su coalición Fidelidad por Veracruz se mantienen como la primera fuerza electoral en el estado al ganar la gubernatura y obtener el mayor número de votos en toda la entidad.
- El PAN gana las elecciones de Congreso y de ayuntamientos, con un crecimiento significativo en sus victorias, al pasar de 4 a 14 distritos uninominales y de 29 a 89 ayuntamientos.
- Se produce un Congreso dividido en el que ninguna fuerza logra por sí sola, ser mayoría. Eso puede generar un mayor equilibrio en la integración de los presupuestos a favor de la atención de las zonas más rezagadas del estado.
- Los ayuntamientos tenderán a tener una composición más equilibrada, en virtud de que al lograrse votaciones más parejas, la asignación de regidurías será más plural.
- Cada vez es más evidente que la pluralidad en Veracruz se generaliza. Ninguna fuerza concita todos los apoyos y esto obliga a una mayor negociación política y hace posible una mayor rendición de cuentas. Sin embargo, es latente el riesgo de que se refuerce el rol de los partidos como instituciones franquiciatarias de personas e intereses y sean menos organizaciones que proponen un proyecto político, lo cual sería un riesgo para la democracia moderna veracruzana.
- Existe la posibilidad de que las distancias sociales e intrarregionales se agudicen como consecuencia de que se han consolidado regiones con una fuerza dominante, el PRI en el sur y el PAN en la región centro del estado.
- La ventaja tradicional del PAN en zonas urbanas fue muy pequeña en esta ocasión, poco más de 3.8%, y la de Fidelidad por Veracruz sobre el PAN en zonas rurales también se redujo a 5.1% aproximadamente.[30] Hay, por un lado, descuido de los gobiernos priístas de las zonas más pobres y rezagadas y por otro la influencia creciente en dichas zonas del programa Oportunidades, antes Progresa.
- La judicialización de los procesos electorales. Es evidente, y es un fenómeno nacional, que los actores políticos van a las urnas cada vez con menos interés en lo que es la voluntad ciudadana y cada vez con mayor preocupación por buscar ganar las posiciones políticas en los tribunales. Es un riesgo grave que las elecciones se decidan en forma creciente en tribunales y no en las urnas. El compromiso de certeza jurídica que deberían provocar la participación de los tribunales no ha ocurrido debido, por un lado, a que los tribunales no han sido consistentes, invaden esferas de competencia exclusivamente de los ciudadanos y partidos. Además, los partidos acatan las resoluciones pero sólo validan la actuación del tribunal cuando los favorece.
- La necesidad de revisar la metodología de las encuestas en Veracruz. La alta competencia ha hecho que los márgenes de error de las muestras de las encuestas sean más amplios que las diferencias existentes entre los distintos partidos y candidatos, por lo cual dejan de ser eficaces instrumentos de medición. Será necesario que en casos de elección competida, a los encuestadores se les soliciten mecanismos más refinados, aunque ello conlleva costos más elevados.
- La concurrencia de elecciones en una sola jornada, elevó los niveles de confrontación en las comunidades y municipios. La idea de restringir el gasto electoral no fue muy exitosa pues la solución a este problema reside en otra medida, la de retirar del mercado el tiempo en medios para uso de los partidos[31] y se produce además un fenómeno por el cual la representación que se construye en Veracruz, como en cualquier otro sitio, el día de las elecciones, refleja la composición política del estado en ese momento y está composición es cambiante, que es la idea de la renovación parcial de órganos. Al no existir este mecanismo en México, separar los comicios.
- Las campañas electorales deben cumplir con su misión de dar a conocer al electorado las personas y las propuestas. En estos comicios, a pesar de que los tres candidatos contaban con las plataformas electorales, sólo Fidelidad por Veracruz y Unidos por Veracruz intentaron hacer de la campaña una campaña de propuestas y no de personas.[32] El primero, con su propuesta Veracruz en positivo y el segundo con sus 21 puntos para Veracruz. En los tres casos, empero, los niveles de penetración de las propuestas en el electorado fue muy bajo y rara vez estuvo en discusión algún tema de propuesta política, como fue el caso de la creación de una nueva Universidad pública y el de de Petrover. Ejemplo de este vacío ideológico es que, de los órganos ideológicos de los partidos, sólo la Fundación Colosio Veracruz, identificada con el PRI, tuvo presencia real en estas elecciones, ni la Fundación Preciado ni las Fundaciones del PRD y de Convergencia tuvieron presencia.
- El sistema de partidos y los propios partidos políticos en Veracruz están en crisis porque su operación interna y sus interacciones tendrán que adaptarse a la nueva realidad. La clase política de estas organizaciones deberá decidir si hace de esta estructura de la representación política un instrumento útil para la sociedad veracruzana en la definición del rumbo y de los planes y programas para resolver los problemas, rezagos y desafíos que enfrenta el estado, o si hace de la parálisis, del encono y el enfrentamiento el signo distintivo de estos años en Veracruz. La experiencia a nivel nacional es una referencia que debería evitarse.
PAN
- El PAN tiene una escisión muy profunda, fundada en una crisis de valores real, de una división sobre la orientación y rumbo del partido, además de que se marginó en el proceso electoral reciente a grupos y personalidades panistas de gran significación en Veracruz. Asimismo, las pugnas internas, en Boca del Río y Veracruz, tuvieron efectos adversos.
- También la entrada de muchos candidatos provenientes de otras fuerzas políticas y la priorización de las alianzas coyunturales con individuos y organizaciones regionales y locales, por encima del reconocimiento a la militancia, ha generado una grave irritación.
- Además, muchas de las nuevas autoridades panistas, en el Congreso y en los ayuntamientos, no son panistas, sino pertenecían y, algunos todavía se identifican, con otros partidos políticos.
- También existe el caso de algunos caciques que le dan votos al PAN pero que en esa comunidad generan desaliento y desconfianza pues el control político cambió de color pero no de personas.
- Esta situación se agrava porque el candidato a gobernador ha tenido dificultades para proyectar un liderazgo sobre el partido, sobre todo en el marco de su llamado a una revolución pacífica, que pone a los militantes y simpatizantes panistas en contra de sus propias convicciones políticas en torno a las revoluciones y a la violencia. La clientela electoral del PAN se ubica en el espectro conservador de centro derecha, por lo cual las movilizaciones le resultan poco atractivas.[33]
PRI
- El PRI termina el proceso electoral aunque con fracturas menos profundas. Las disputas locales terminaron por afectar el rendimiento total de la organización, además de que el accidentado proceso interno de selección de candidato a gobernador, necesita una renovación.
- Es un partido que en Veracruz ha perdido fuerza y que ha tenido dificultades para generar nuevos cuadros, cuadros modernos que puedan proyectar una idea de transformación y de renovación que la sociedad demanda.
- Además, debe realizar un análisis serio que explique la pérdida de ayuntamientos, de distritos y de fuerza relativa, y llevar al cabo la reingeniería que le permita reposicionarse. Una parte de esta pérdida se puede atribuir a la redistritación, pero otra a la falta de coordinación en la campaña, los enfrentamientos internos, la indefinición de la estrategia, entre otros factores.
- En este sentido su propuesta de gobierno será fundamental para reconstituirse o no como una alternativa para el ciudadano.
- Sin embargo, aquellos académicos y políticos que, como cada elección, expresan su convicción de que el PRI está en etapa terminal, deberán contener sus ansias. El PRI sigue siendo la primera fuerza. Además, este 2004, en 187 ayuntamientos, el 90% del total, Fidelidad por Veracruz, encabezada por el PRI, tuvo más del 25% de los votos. En los distritos, en 28 de ellos, los candidatos a diputados de esta coalición obtuvieron más del 30% de los votos, y sólo en dos, alcanzaron 20%. Sigue siendo la única organización con fuerza en todo el territorio estatal y proveyó de candidatos a los otros contendientes en muchos municipios, y la experiencia muestra que una vez electos, varios de ellos regresan, porque su salida fue más consecuencia de una mala operación política que de un enfrentamiento de valores y personalidades.
PRD
- El PRD entró a la elección como la tercera fuerza estatal, pero con una grave debilidad interna, sin liderazgos y sin candidatos propios viables. La militancia resintió la imposición desde el centro, del candidato de otro partido, al que muchos de ellos se habían enfrentado y denunciado políticamente, lo que provocó desaliento y un ceñimiento de desplazamiento entre cuadros que vieron minadas sus posibilidades de contender como candidatos a ayuntamientos en lugares como Xalapa.
- Obtuvo menos ayuntamientos que en el pasado, y aunque el número de diputados obtenido por la coalición subió, ahora los comparte con otras fuerzas (7 diputados en 1998, 4 en el 2000 y 6 ahora).
- Además, en el seno de la coalición perdió fuerza y se desdibujó como organización durante la campaña, en beneficio del partido del candidato que hicieron suyo. Significativamente, perdió además, su lugar como abanderado de las fuerzas de izquierda.
PC
- Uno de los partidos que mejores resultados obtuvo. Llegó con una crisis interna por acusaciones de mal uso de recursos y de extorsión a sus alcaldes para allegarse fondos. Sin embargo, aseguró la candidatura y a pesar de las presiones de la Federación de que declinase a favor del candidato del PAN, fue creciendo en las preferencias del electorado. Tras las elecciones se fortalece su capacidad de negociación política rumbo al año 2006 y para la propia gobernabilidad estatal. Además, logró crear una estructura electoral propia.
La elección apunta la necesidad de que el nuevo gobierno busque la conciliación estatal, que integre un equipo de gente experimentada y que defina una agenda para enfrentar los rezagos que todavía tiene el estado en materia educativa, de vivienda, de salud y de infraestructura de comunicaciones y productiva.
Asimismo, será necesario renovar y fortalecer los órganos electorales, a reformar la ley electoral para regular precampañas, prohibir la propaganda negativa (como ocurre en el nivel federal), fortalecer los controles sobre el financiamiento, precisar lagunas de la ley y considerar la conveniencia de separar las elecciones.
Es urgente redignificar la política en Veracruz. Se trata más que de civilizar a los políticos, tarea difícil e innecesaria, de hacerla útil a la sociedad. Es muy importante que los veracruzanos piensen que sus instituciones políticas sirven para algo, que les resuelven problemas y que atienden sus preocupaciones y necesidades.
Es indispensable alcanzar esta meta para que el apoyo difuso del elector se traduzca además en un apoyo convencido hacia las instituciones democráticas. Los políticos deben hacer un esfuerzo para reducir la desconfianza ciudadana hacia los políticos pues sólo así podrán cumplir con su delicada responsabilidad de articular los intereses y procesar los conflictos existentes en una sociedad diversa y compleja como la veracruzana.
Las elecciones tienen como propósito definir quién gobierna, permitir escoger entre las elites disponibles en una sociedad, a quienes mejor puedan resolver los retos y desafíos que enfrenta dicha sociedad, en un marco que reduzca la incertidumbre y permita la rendición de cuentas. En el mundo moderno sólo así se justifica la distribución asimétrica del poder.
* Lic. en Relaciones Internacionales por El Colegio de México y Maestro en Ciencias en Gobierno Comparado y candidato a doctor en Gobierno por la London School of Economics and Political Science.
[1] Coalición Fidelidad por Veracruz.
[2] Coalición Unidos por Veracruz.
[3] Existen 212 Comités Electorales Municipales y 30 Comités Distritales. Al tiempo de escribirse este artículo, está pendiente el desahogo de las inconformidades de los distintos partidos y coaliciones ante la Sala Electoral del Tribunal Superior de Justicia del Estado. Cabe señalar que la constancia de mayoría del gobernador la expide este órgano una vez desahogadas las inconformidades presentadas. Además, los contendientes podrán recurrir al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación una vez agotada la instancia estatal.
[4] Veracruz contribuye con más de 4 millones y medio de ciudadanos al padrón electoral y es la tercera entidad en importancia. Además, su visibilidad nacional lo convierte en punto relevante por ser un estado en el cual hasta la fecha el PRI se ha mantenido como primera fuerza.
[5] La Constitución del estado se reformó a fin de que a partir del 2004 se realizaran todos los comicios estatales al mismo tiempo, para ahorrar recursos.
[6] Nos referimos a aquellos partidos que tienen posibilidades reales de ganar por sí solos con base en la historia de sus participaciones electorales.
[7] Organizaciones que en la elección previa tuvieron menos del 10% de los votos o son de nueva creación y no tienen record electoral.
[8] De hecho, el PRI es primera o segunda fuerza en las 31 entidades de la Unión y sólo en el DF es tercera fuerza, lejos de la competencia real. El PAN y el PRD alternan en el país el papel de segunda y tercera fuerzas y sólo en el Estado de México y en Veracruz se dio competencia entre las tres fuerzas.
[9] Rafael Segovia Canosa es pionero en el análisis de los sistemas electorales y de partidos en México.
[10] Este sistema, si se instaló, nunca proporcionó a la ciudadanía los datos del día de la elección.
[11] Será necesario realizar el análisis de las impugnaciones de los partidos y las pruebas que pudieran contener para hacer una valoración final, pero con base en lo señalado por los medios y declarado ese día por los candidatos y autoridades, fue un proceso en normalidad democrática.
[12] Parametría informó que según sus estudios demoscópicos de la jornada, el ganador fue el candidato de Fidelidad por Veracruz con una ventaja de 3 puntos, en tanto que Mendoza y Asociados (TV Azteca) anunció en la semana previa a las elecciones, que el candidato del PAN tenía una ventaja de 5 puntos, señalaron el 5 de septiembre que su encuesta de salida le daba ventaja de 4 puntos al candidato de Fidelidad por Veracruz con 39% frente a 35% del PAN y 26% de Unidos por Veracruz. Sólo Consulta Mitofsky indicó una elección empatada, debido a que la diferencia entre ambos candidatos era menor al margen de error. Arcop, empresa vinculada al PAN, no hizo público el resultado de su conteo rápido aunque los dirigentes panistas y el candidato a la gubernatura de ese partido lo citaban en forma genérica, sin mencionar a la empresa ni los datos que contenía.
Sin embargo, la encuesta preelectoral más precisa, en cuanto a su cercanía al resultado final, fue la de IPSOS-BIMSA de la segunda quincena de agosto, que dio empatada la elección en 36% entre Fidelidad por Veracruz y el PAN y colocó a Unidos por Veracruz en el tercer lugar con 28%.
[13] Con base en los datos de población de CONAPO de 2004, 136 de los municipios veracruzanos tienen una población menor a 26 mil habitantes.
[14] El candidato del PAN fue Gerardo Buganza y el de Unidos por Veracruz, Dante Delgado.
[15] Hay una controversia sobre cómo se asignarán las curules de representación proporcional, debido a que la ley prevé que la primera fuerza política tenga un máximo de cinco diputados, y la ley es omisa sobre cómo se define quién es primera fuerza, si el que tiene más votos o el que gana más distritos y, en este caso en particular, si la definición debe hacerse con base en las votaciones partidarias, en que Fidelidad tuvo obtuvo 37% y -de acuerdo con el convenio de coalición- el PVEM tuvo el 6.5% y el PRV el 2%, con lo que el PRI obtuvo el 28.5%.
[16] El 9 de mayo del año 2000 se aprobó la Ley de División Territorial para el estado de Veracruz y se acordó dividir el territorio estatal en 30 distritos uninominales, para lo cual se usó la información del Censo 2000. Asimismo, se redujo de 21 a 20, el número de Curules para ser asignadas con base en el principio de representación proporcional.
[17] Recordar que desaparece el distrito de Paso del Macho, por ello son 7 nuevos distritos, aunque 6 nuevas curules.
[18] En el año 2000, el PRI gana 116 municipios y el PVEM 6.
[19] En el 2000, ganaron: PRD 44 ayuntamientos, el PT 8 y Convergencia 6.
[20] Este nivel de 10% mínimo es un indicador de que un partido que no puede obtener ese porcentaje, carece de presencia en el electorado de la localidad. Recordemos que en el año 2003, sólo 2 partidos estuvieron, a nivel estatal, por arriba del 10%.
[21] Se produce cuando una fuerza política obtiene más del 50% de los votos.
[22] Los ciudadanos en tránsito pudieron votar para gobernador en las 56 casillas especiales pero no para elegir autoridades edilicias.
[23] Ver. Fritz Plasser. Global Political Campaigning: A Worldwide Analysis of Campaign Professionals and Their Practices. Praeger, 2002. p.74. El libro hace un análisis comparado que incorpora el estudio del uso de la propaganda negativa y señala que existen, en las democracias en transición, efectos negativos sobre el sistema político.
[24] Karen S. Johnson y Gary Copeland. Negative Political Advertising: Coming of Age. Otros autores consideran que es una estrategia poco eficaz, que en el caso de las elecciones para el Senado de los Estados Unidos, se usa cada vez menos. Ver. Richard R. Lau and Gerald Pomper. Negative Campaigning: An Analysis of U.S. Senate Elections (Campaigning American Style). Rowman & Littlefield Publishers, 2004.
[25] El mismo 5 de septiembre, el candidato del PAN a gobernador señaló que con el 10% de un conteo rápido iba ganando. Más tarde señaló que las irregularidades e incidentes eran menores. Ya por la noche, indicó que tenía el 64% de las actas e iba 2% arriba de los otros candidatos.
[26] Según los señalamientos públicos del PAN, se solicitó a la Sala Electoral que revirtiera el resultado de la elección a favor de su candidato en virtud de las irregularidades.
Sin embargo, en posteriores declaraciones indican que solicitaron la anulación de los comicios, aunque al haber objetado sólo el 10% de las casillas, sólo procedería si convencieran a los jueces de que existe una causa de nulidad abstracta, como en Tabasco y Colima. Además, sólo impugnan de manera general la elección de gobernador, para poder así ocupar las posiciones donde les reconocieron el triunfo.
[27] Diario Crónica. 7 de septiembre de 2004.
[28] El PREP inició con más lentitud de la prevista la recepción de información. La explicación oficial lo vinculó tanto con la distancia a los comités electorales municipales y distritales (lo cual explicó las diferencias en el avance del cómputo de casillas entre las elecciones de ayuntamientos y las de diputados y gobernadores), como con la copiosa votación.
[29] Antes, debe desahogar las inconformidades, realizar el cómputo estatal de la elección de Gobernador sumando las actas de cómputo distrital y calificar la validez de las elecciones.
[30] Ver carta Parametría. Septiembre de 2004. Encuesta de salida elección de Gobernador.
[31] En la actualidad, cada partido negocia y contrata con las empresas de radio y televisión sus tiempos para propaganda. Esto genera inequidad, altos costos y da pie a rebasar topes de campaña o a buscar financiamiento de origen incierto. La forma de solucionarlo es que la autoridad electoral negocie en paquete con los medios de comunicación electrónica y distribuya luego dichos tiempos entre los partidos. Esto podría llevarse aún más allá, con una reforma federal que autorice a que el IFE y los institutos electorales de los estados, asignen del tiempo oficial del Estado, más tiempo para los partidos. Con ello, los límites de campaña podrían reducirse en forma sustancial al reducir la presión de gasto de los candidatos y partidos.
[32] Curiosamente, en ambos casos, las encuestas preelectorales demostraban que los candidatos a gobernador aportaban votos al partido. En el caso del PAN, su voto equivalía al de su voto duro, porque era el mismo porcentaje de votos que recibían los candidatos a diputados. Ver Mitofsky e IPSOS BIMSA, encuestas Veracruz junio-julio 2004.
[33] Consulta Mitofsky ha hecho pública una encuesta realizada dos semanas después de las elecciones, donde señala que 6 de cada 10 veracruzanos consideran que el resultado electoral debe quedarse como está.
[17] Recordar que desaparece el distrito de Paso del Macho, por ello son 7 nuevos distritos, aunque 6 nuevas curules.
[18] En el año 2000, el PRI gana 116 municipios y el PVEM 6.
[19] En el 2000, ganaron: PRD 44 ayuntamientos, el PT 8 y Convergencia 6.
[20] Este nivel de 10% mínimo es un indicador de que un partido que no puede obtener ese porcentaje, carece de presencia en el electorado de la localidad. Recordemos que en el año 2003, sólo 2 partidos estuvieron, a nivel estatal, por arriba del 10%.
[21] Se produce cuando una fuerza política obtiene más del 50% de los votos.
[22] Los ciudadanos en tránsito pudieron votar para gobernador en las 56 casillas especiales pero no para elegir autoridades edilicias.
[23] Ver. Fritz Plasser. Global Political Campaigning: A Worldwide Analysis of Campaign Professionals and Their Practices. Praeger, 2002. p.74. El libro hace un análisis comparado que incorpora el estudio del uso de la propaganda negativa y señala que existen, en las democracias en transición, efectos negativos sobre el sistema político.
[24] Karen S. Johnson y Gary Copeland. Negative Political Advertising: Coming of Age. Otros autores consideran que es una estrategia poco eficaz, que en el caso de las elecciones para el Senado de los Estados Unidos, se usa cada vez menos. Ver. Richard R. Lau and Gerald Pomper. Negative Campaigning: An Analysis of U.S. Senate Elections (Campaigning American Style). Rowman & Littlefield Publishers, 2004.
[25] El mismo 5 de septiembre, el candidato del PAN a gobernador señaló que con el 10% de un conteo rápido iba ganando. Más tarde señaló que las irregularidades e incidentes eran menores. Ya por la noche, indicó que tenía el 64% de las actas e iba 2% arriba de los otros candidatos.
[26] Según los señalamientos públicos del PAN, se solicitó a la Sala Electoral que revirtiera el resultado de la elección a favor de su candidato en virtud de las irregularidades.
Sin embargo, en posteriores declaraciones indican que solicitaron la anulación de los comicios, aunque al haber objetado sólo el 10% de las casillas, sólo procedería si convencieran a los jueces de que existe una causa de nulidad abstracta, como en Tabasco y Colima. Además, sólo impugnan de manera general la elección de gobernador, para poder así ocupar las posiciones donde les reconocieron el triunfo.
[27] Diario Crónica. 7 de septiembre de 2004.
[28] El PREP inició con más lentitud de la prevista la recepción de información. La explicación oficial lo vinculó tanto con la distancia a los comités electorales municipales y distritales (lo cual explicó las diferencias en el avance del cómputo de casillas entre las elecciones de ayuntamientos y las de diputados y gobernadores), como con la copiosa votación.
[29] Antes, debe desahogar las inconformidades, realizar el cómputo estatal de la elección de Gobernador sumando las actas de cómputo distrital y calificar la validez de las elecciones.
[30] Ver carta Parametría. Septiembre de 2004. Encuesta de salida elección de Gobernador.
[31] En la actualidad, cada partido negocia y contrata con las empresas de radio y televisión sus tiempos para propaganda. Esto genera inequidad, altos costos y da pie a rebasar topes de campaña o a buscar financiamiento de origen incierto. La forma de solucionarlo es que la autoridad electoral negocie en paquete con los medios de comunicación electrónica y distribuya luego dichos tiempos entre los partidos. Esto podría llevarse aún más allá, con una reforma federal que autorice a que el IFE y los institutos electorales de los estados, asignen del tiempo oficial del Estado, más tiempo para los partidos. Con ello, los límites de campaña podrían reducirse en forma sustancial al reducir la presión de gasto de los candidatos y partidos.
[32] Curiosamente, en ambos casos, las encuestas preelectorales demostraban que los candidatos a gobernador aportaban votos al partido. En el caso del PAN, su voto equivalía al de su voto duro, porque era el mismo porcentaje de votos que recibían los candidatos a diputados. Ver Mitofsky e IPSOS BIMSA, encuestas Veracruz junio-julio 2004.
[33] Consulta Mitofsky ha hecho pública una encuesta realizada dos semanas después de las elecciones, donde señala que 6 de cada 10 veracruzanos consideran que el resultado electoral debe quedarse como está.


















