La sociedad nos ha quedado grande. Entrevista de Gina Domínguez a César Leal Angulo

La sociedad nos ha quedado grande: César Leal Angulo

Para el presidente del Comité Directivo Estatal del PAN, César Leal Ángulo, el proceso de transición se inscribe en el movimiento mundial de reforma que pretende impulsar a la sociedad como la protagonista, por encima del gobierno, del cambio político. Argumenta el diputado federal que el creciente avance electoral de su partido se debe precisamente a que Acción Nacional está diseñado para embonar en esa corriente de transformación de las relaciones entre el poder y la sociedad. Originario del estado de Sinaloa pero con 23 años de residencia en Veracruz, el dirigente estatal panista señala que la principal resistencia a vencer en el proceso de transición está representada paradójicamente por las capas sociales más desposeídas cultural y económicamente, las cuales constituyen hoy el principal mercado electoral del PRI. Ingeniero químico de profesión y con más de 30 años dedicado a la política, Leal Ángulo considera fundamentalísimo el papel de la prensa en el proceso de transformación nacional y local y advierte que "de no operarse un cambio sustancial en los medios de comunicación en favor de la transición, ésta va a ser muy larga y difícil". Finalmente, resume en cinco palabras el futuro de la transición en México y Veracruz: "el triunfo de la oposición".

Entrevista de Gina Domínguez

¿Cómo concibe el PAN la transición política?

En México se está dando un proceso de transición similar al que se dio en todo el mundo, similar al que se produjo en Francia, Alemania, Japón, en el Congreso de Estados Unidos; estamos inmersos en un proceso en el que partidos de Estado han quedado obsoletos, en el que el PAN, si se quiere por suerte, predica desde hace muchos anos "un gobierno chico, con una sociedad grande" y en este sentido el partido va adelante en la reforma. Nosotros creemos que el problema fundamental que tiene el PRI no es su tradicional deshonestidad, ni su querella interna tan violenta o su sexenio de Salinas; el problema esencial del PRI es que un partido conceptual mente obsoleto en la relación de fuerzas modernas que prevalece en la actualidad.

Nosotros consideramos que México no ha escapado a este fenómeno mundial. El PAN entra porque corresponde a los movimientos mundiales tendientes a disminuir o minimizar los gobiernos y dar fuerza a la sociedad. Nos preguntaríamos: ¿y el PRI puede hacer eso? No. Tendría que desaparecer como PRI. Estructuralmente no está diseñado para darle fuerza a la sociedad. El PAN es consecuencia de una tendencia social mexicana y mundial, y está diseñado para embonar en esa corriente de cambio.

El PRD enfrenta también problemas para adecuarse a los tiempos actuales. El PRD no podría nunca asumir una responsabilidad nacional en que la sociedad tuviera fuerza, porque su concepto, aunque en este momento lo niegue, es fundamentalmente marxista, su concepto filosófico básico es estatista. En este contexto, el PAN responde a una transición natural; es mucho más seria la responsabilidad que el partido tiene que lo que los mismos panistas se han percatado. Por eso la transición yo la concibo como la respuesta a una tendencia social en donde los partidos políticos tenemos que crear el tipo de servidores públicos que respondan a esa tendencia y el esqueleto de esquema de gobierno, pero no estamos descubriendo el cambio, éste se viene generando por inercia, y los actores políticos tenemos la obligación de corresponder en los hechos a esa nueva circunstancia.

¿En qué ámbitos de la realidad nacional considera que urge acelerar más la transición?.

El campo de México. Estoy usando términos clásicos de los políticos mexicanos al decir "el campo". Yo diría mejor "la tierra". Nadie puede negar que el mexicano, incluso el que vive en las grandes urbes, está profundamente ligado a la naturaleza de la tierra; el mexicano es un ser telúrico, ama la tierra, quiere a la tierra como si fuera una mujer y lo despegaron de la tierra; no la industria, la política. Me atrevo a afirmar que el ejido fue un error, desarticuló al campesino, ai hombre del campo, lo desligó, lo despegó de la tierra, y la tierra mexicana no produce.

El esquema actual del Gobierno no logra dar cómo hacer que el campo produzca. Pese a los esfuerzos en este sentido, que los hay, todavía supedita las soluciones a la problemática del agro, al control político; el control político tiene obsesionado a México,. lo tiene fuera de quicio.

El problema fundamental del país en este momento es la tierra. Casi 50 millones de hectáreas, de las cuales sólo están produciendo 20 millones y tenemos una fuerza campesina de 22 millones de mexicanos que dependen de la tierra; de éstos, 12 están emigrando a las grandes ciudades o los tienta la frontera norte.

¿La transición democrática, realidad o lema propagandístico ?

El sistema no habla de transición, el sistema maneja el término estabilidad. Los que hablamos de transición somos el PAN y el PRD. El PRI lo acaba de demostrar: el sistema no quiere reforma. Ellos filosóficamente afirman que estamos bien, que los acontecimientos recientes son un mero accidente. Los priístas y su gobierno no son capaces de aceptar que cometieron un error histórico porque sería negar su presente. Yo no creo que el sistema esté interesado en impulsar una transición; quienes hablamos de transición somos los partidos de oposición, que somos los que hemos impulsado los cambios.

¿Cuál es la resistencia a vencer?

El sistema mismo, la resistencia cultural. Todavía existen estratos sociales en México, que representan algo así como el 30 por ciento de los ciudadanos, que no leen la prensa, no ven la televisión, escasamente saben leer, que su estilo principal de la conducta ciudadana es la torta y la coca cola, viven en el campo, en los cinturones de miseria de las ciudades —salvo el caso de Nezahualcóyotl, en el Estado de México, que reaccionó—, y no tiene más móvil que su propia supervivencia. Y en estas esferas los partidos políticos de oposición no han logrado penetrar; con Neza, repito, como una notable excepción.

El PAN, los sitios donde se asienta en la mayoría de los casos, tienen ciertos niveles de cultura política y económica; el PRD más o menos ha logrado entrar a la esfera de los desposeídos, pero ésta continúa siendo el mercado de voto para el PRI, fácilmente manipulable y representa la resistencia más fuerte a una transición total. El opositor principal al cambio es, pues, la capa social desprotegida cultural y económicamente.

¿Cuál es su opinión de la sociedad civil y su participación en el proceso de cambio?

Aquí es donde yo afirmo que la prensa juega un papel fundamentalísimo. Yo, que creo ser uno de los políticos viejos y experimentados del PAN, expreso mi convencimiento de que la prensa es y será prioritaria para adelantar o retrasar la reforma política en México. Es necesario distinguir entre la prensa o medios de comunicación en general, como institución comercial de información y de propaganda, y entre la prensa institucional todavía muy ligada al sistema. Si los medios de comunicación no operan un cambio en favor de la transición, ésta va a ser muy larga, muy difícil, con muchas piedras que obstaculizarán el camino. Los medios de comunicación son muy importantes, nadie puede negar su peso. Si no logramos que la prensa se incorpore a este movimiento, no a un partido o postura en particular, sino al proceso global, vamos a sufrir mucho en México. Yo casi me atrevería a hacer responsables a los medios de comunicación de que la transición se retrase. La prensa tiene el deber de comprometerse con las causas del pueblo, y la reforma es un reclamo de la sociedad.

¿Cuál es el diagnóstico o evaluación sobre la transición en Veracruz?

No es definitivo el proceso. La sociedad se va a manifestar con la reforma o sin ella. Patricio Chirinos y su gobierno le han dado mucha importancia al proceso trasformador, como si éste fuera a ser el causante de la transición en Veracruz; puede ser el normado de un cambio pero no el detonador. El causante de toda la transición es el hambre, la desesperación, el desconcierto, la falta de credibilidad en las instituciones públicas. Lo que Patricio Chirinos está tratando de hacer es establecer un marco normativo, pero ello no ha forjado la intención de cambio, ésta proviene de la sociedad.

Patricio Chirinos no se parece mucho a Benito Juárez, pero lo está intentando. La reforma impulsada desde el gobierno, no es muy importante. La transición se va a dar con nuevas leyes o sin ellas. El PAN participa en este proceso como una obligación social y política; la transición política en Veracruz podría darse con el anterior marco jurídico, siempre y cuando éste se cumpla.

¿Qué futuro le augura el PAN a la transición en México?

La primera consecuencia: en el 2000 el PAN llegará a la Presidencia de la República; antes, Nuevo León, el Distrito Federal, Sinaloa y Sonora, probablemente, se pintarán de azul. Se va a desgranar la mazorca. Posiblemente el PRD vaya a adquirir áreas de poder regionales, conquiste muchas alcaldías, pocas diputaciones federales. Creo que los ciudadanos le tienen más fe al PAN en materia federal, pero una cosa es cierta: la baja del PRI va a ser brutal, dramática.

En Veracruz, esto también va a suceder y no va a ser el PAN o el PRD el que saque al PRI, va a ser la misma sociedad, la gente, que ahora mismo dice y repite: "esto ya no funciona".

En los próximos tres años se va a operar un cambio total en México. La transición va a ser implacable. ¿El futuro de la transición?, nos preguntamos. Yo tengo la respuesta: el triunfo de la oposición.