Poderes públicos

Juan Antonio Nemi Dib

Poderes Públicos

Lic. Juan Antonio Nemi Dib

Me da mucho gusto poder estar en este muy importante Seminario Pensar Veracruz. Ejercicios como este hacen falta a nuestro Estado, por lo que hago votos para que se repitan y sean la base y el impulso para estudios complementarios de visión estratégica, que nos ayuden en el difícil proceso de toma de decisiones que implica las tareas públicas de la sociedad moderna.

Mi reconocimiento amplio a quienes concretaron esta importante iniciativa. Habla mucho, y muy bien, de la capacidad y del interés por recuperar los ejercicios sanos de pensar, reflexionar, dialogar, debatir.

La convocatoria de Pensar Veracruz reza al principio: a nadie debe satisfacer la situación actual del Estado de Veracruz. En lo particular, yo voy por las cuatro décadas y no recuerdo un momento en el que se perciba plena satisfacción por la situación en nuestro Estado, a lo mejor soy demasiado joven y no la alcancé. Pero hay más, esa percepción positiva tampoco la he encontrado en cuando a la situación del país y mucho menos del mundo. Acepto que se pueden conceptualizar los momentos actuales como de ciertas características preocupantes y con la necesidad de tomar decisiones colectivas, que también me parecen inaplazables. Estimo que debemos evitar caer en ta tentación de pensar que los momentos actuales, por el sólo hecho que nosotros los vivimos, son puntos críticos, parteaguas, momentos de urgencia. Siempre he creído que todos los momentos son inéditos y una permanente transición hacia algo mejor o peor según el enfoque que les demos, la posición en la que nos encontremos o, al final de cuentas, nuestro optimismo o pesimismo sociales. Las realidades son múltiples, pues el hombre es el que conoce o cuando menos percibe y piensa sobre las mismas.

Expondré reflexiones y cuestionamientos más propios de quienes tratan de hacer realidad proyectos. Corresponderá necesariamente a la masa critica de la sociedad, que son nuestros intelectuales, científicos sociales y académicos, ubicar, acotar, conceptualizar, estudiar y dar las respuestas de las que, en el espíritu de Pensar Veracruz, está urgida la situación de nuestro Estado.

Para entender la situación actual del Estado de Veracruz, hay que comprender las condiciones de la civilización occidental y los modos de nuestra cultura en particular; así como, los ámbitos internacional, nacional y local en que nos desenvolvemos. De igual manera, hay que comprender la naturaleza política y jurídica del Estado federal al que pertenece. Estas partes 'inseparables e indisolubles' interactúan y condicionan cualquier concepción, pregunta, respuesta, propuesta y solución que se quiera para Veracruz. Tratar de aislar y separar alguna de las partes limitaría y por tanto empobrecerían cualquier línea propuesta.

Las condiciones de la civilización occidental son paradójicas. Son contradictorias y se ubican en el centro mismo de nuestras vidas. Los valores persiguen la riqueza y abundancia; sin embargo, ocasionamos pobreza, escasez, hambre. Hoy más que nunca se está consciente del valor de la paz y la ausencia de conflictos y las mismas contradicciones de nuestra civilización han generado los peores conflictos. Buscamos bienestar colectivo y hemos creado malestar, inseguridad e inquietud. Nos asumimos en la era de la libertad política y moral, y precisamente en nombre de esos valores hemos asistido a la instauración de tiranías. Hemos querido como Occidente, construir un orden y desarrollo más humano y, sin embargo, los más dañinos desórdenes y desequilibrios de nuestra civilización son creados por la propia lógica `humana'. Hoy, más que nunca, se hace evidente la característica de la naturaleza humana de la paradójica "insociable sociabilidad" de Emmanuel Kant; es decir, "inclinación a formar sociedad que, sin embargo, va unida a una resistencia constante que amenaza perpetuamente con disolverla" y que, sin embargo, es motor de la historia.

Vivimos tiempos difíciles y engañosos. Tiempos en donde bienestar y progreso aparentes ocultan grandes trampas que, hasta ahora se han podido disminuir a rangos satisfactorios para que nuestras sociedades funcionen de una manera más o menos satisfactoria y más o menos prometedora para aquellos que esperan una sensata y esperanzadora mejora de sus condiciones de vida.

En el ámbito internacional, asistimos a la globalización como resultado del avance científico y tecnológico. La ciencia y la tecnología, por sí solas, derrumban todo `determinismo' en las concepciones de lo social y son las que van logrando el verdadero cambio, el más radical, en la historia. El cambio con mayores efectos es indudablemente el que se da a partir del avance en materia de telecomunicaciones en la denominada `globalización' o `mundialización'. Hay que comprender que la `globalización' no es una cuestión a debate: es simple y llanamente un hecho social, y como tal existe independientemente de tintes ideológicos y consideraciones metafísicas.

Lamento lo obvio, pero debemos tener muy claro que México y Veracruz están imbuidos totalmente en et ambiente internacional. La influencia financiera, económica, política, jurídica, cultural, social, ambiental, entre muchos factores es permanente y con efectos interdependientes. Lamentablemente en el ámbito del País y con mayor razón en lo concerniente a la entidad, los efectos que vienen del exterior hacia nosotros son indudablemente más impactantes tanto cuantitativa como cualitativamente, que los que como País y como entidad federativa podemos generar al exterior.

En el ámbito nacional, somos un Estado miembro de la Federación y, por tanto, hay que tomar en cuenta las variables generales del País que inciden en todos los aspectos. Corremos la misma suerte en la política económica y los inestables factores financieros. Tenemos que lograr una convivencia política sana tanto con el gobierno federal y los demás poderes de la Unión, como con el resto de las entidades federativas porque un mundo turbulento y extremadamente complejo, como el de este siglo, conservar la unión federal es una necesidad indudable.

Veracruz se ubica como la tercera entidad federativa con mayor cantidad de población.

La gran cantidad de población que habita en Veracruz; el hecho de colindar con siete entidades federativas además de una extensión muy grande del Golfo de México, virtualmente una frontera con los Estados Unidos de América; su ubicación geográfica muy cercana al centro político y económico del País, así como formar parte del Istmo de Tehuantepec; ser el Estado con mayor número de ciudades medias y puertos marítimos; su importante infraestructura de comunicaciones terrestres; ser importante productor de alimentos principalmente para el centro del País, como carne; las instalaciones petroleras, petroquímicas y de generación de electricidad, entre otros aspectos, hacen de Veracruz una entidad federativa con un valor estratégico que hay que tomar en cuenta.

Como sabemos, la explosión demográfica puede llegar a ser una importante presión social. En la medida en que se incrementa la población y los recursos económicos de la sociedad siguen siendo los mismos, se acrecienta en esa misma proporción la lucha por los recursos y estos son obtenidos por los más dotados para la disputa, generando todo tipo de conflictos.

Esto se sobredimensiona cuando se examinan los índices de pobreza y marginación que nos colocan entre los estados con mayores penurias y retos sociales y económicos a vencer.

Si consideramos todo esto, un Estado como Veracruz debiese adquirir un alto valor estratégico para las decisiones de política nacional. El valor estratégico no sólo se debe considerar por los desfavorables efectos que podrían producirse a nivel local, sino sobretodo por las consecuencias probables para el resto del País. Cualquier conflicto de dimensiones considerables puede extenderse con relativa facilidad a los estados vecinos y de ahí al centro y del centro al resto de la periferia, el esquema de `dominó' se presentaría naturalmente y tratar de `aislar' un conflicto en esas circunstancias podría llegar a ser, probablemente, en extremo difícil. A las dificultades anteriores habría que añadirle los efectos al sistema de distribución de bienes y servicios al centro del País (hidrocarburos y alimentos) que ya se mencionaron y las consecuencias en el sistema de comercialización con el exterior.

Tratar el tema de los `poderes públicos' en nuestro País, además de las perspectivas que expusimos necesarias para comenzar a Pensar Veracruz, nos lleva, ahora, a dilucidar lo que se entiende por `poderes públicos', posteriormente a referirnos a las características de un Estado descentralizado y uno federal, pues es precisamente en un Estado nacional descentralizado y federal en el que surgen y se desenvuelven los poderes públicos en el País y nuestra entidad.

Cuando hablamos de `poderes públicos' nos referimos a las funciones de los órganos de un Estado, esencialmente a la división de la teoría clásica de poderes legislativo, ejecutivo y judicial. Por ende aludimos a la división de un `poder supremo' de un Estado constitucional.

Ahora bien, a qué poder o poderes nos referimos en particular: ¿al gobernador de una entidad federativa, al presidente de la República, al congreso de un Estado?

Todos los que estamos aquí, más o menos, fuimos educados en una sociedad con una cultura autoritaria y bajo un Estado también en buena medida autoritario. De ahí que, en el imaginario popular todavía se piensa, con razón o sin ella, que con el poder del presidente o de un gobernador es posible todo o casi todo. En las mentes de muchos compatriotas se reducen las funciones de los órganos federales o de los poderes de una entidad federativa a la voluntad de un sólo hombre. El cambio que en este sentido se ha ido sufriendo es hacia una mayor diferenciación de las funciones que la ley señala como atribuciones de cada uno de los poderes públicos. Poco a poco se vence la inercia en este sentido.

Hay que aceptar que este avance se acelera, en buena parte, a partir de las derrotas del PRI de los últimos años.

Hoy, hablar de muchos `poderes públicos' que convergen y que, en un sistema de pesos y contrapesos, actúan en los mismos territorios o imperan en las mismas materias en diferentes regiones podría parecer para muchos como algo irreal pero, es evidente, se está comenzando a dar.

Hablar de un Estado `descentralizado', como el mexicano, significa en esencia que el orden jurídico nacional no contiene sólo normas centrales, sino también locales. Es evidente que mientras más grande es el territorio de un Estado y más variadas son sus condiciones sociales, culturales e históricas, tanto más necesaria será la descentralización.

La autocracia puede darse tanto en un Estado organizado centralmente como en uno descentralizado. Pero es indudable que la forma de organización descentralizada tiende a `debilitar' el principio autocrático; es decir, al fin y al cabo implica una transmisión del poder del autócrata a sus representantes. Los autócratas se inclinan a concentrar funciones.

Por otro lado, la democracia también puede darse de forma centralizada y descentralizada. Más, sin embargo, la descentralización permite una aproximación mayor a la idea de democracia que la centralización, pues en la descentralización subyace el `principio de autodeterminación'; o sea, una mayor conformidad entre la `voluntad general' expresada en el orden jurídico del Estado y los ciudadanos sujetos a dicho imperio.

Para comprender mejor la naturaleza de un Estado federal, es importante hacerse la pregunta ¿cómo adquieren existencia este tipo de Estados? Lo más frecuente es que, como sucedió con los Estados Unidos de América, el Estado federal se constituya por medio de un tratado internacional entre Estados independientes, que deriva en reconocimiento. El hecho que cada Estado integrante de la Federación, se encuentre representado con el mismo número de delegados en el Senado, revela que las entidades componentes de la Unión federal eran originalmente independientes.

En razón de lo anterior, los Estados miembros deben ser tratados, por el gobierno emanado de la Unión federal y las demás entidades federativas, de acuerdo con el principio de derecho internacional denominado `principio de igualdad de los Estados'.

Regularmente los Estados federales destinan como competencias exclusivas de la Federación, materias estratégicas que tienden a preservar la unidad del Estado nacional. Estas competencias son fundamentalmente las relativas a los asuntos extranjeros, las fuerzas armadas, facultades en materia económica como las de banco central y acuñación de moneda y, es importante resaltarlo, en materia fiscal la recaudación exclusivamente para cubrir los gastos de las facultades que se reservan para el gobierno central.

Otros Estados federales, como el mexicano, nacen de diferente manera: a través de un pacto manifestado en una constitución escrita, en donde se establece que las entidades participantes de un Estado unitario deciden constituirse como Estados soberanos integrantes de una Federación. Es decir, constituyen una soberanía para el Estado federal o comunidad jurídica total y preservan parcialmente sus soberanías en los referente al resto de las competencias en los estados miembros.

Un Estado federal tiene grados de más o menos centralización. Es decir, mientras más amplia es la competencia de los órganos centrales (competencia de la Federación), más restringida es la de los órganos locales, o sea de los Estados miembros (competencias de las entidades federativas). Como podemos percatarnos, nuestro País es un Estado Federal que requiere incrementar su grado de descentralización.

De acuerdo con lo anterior, los `poderes públicos' de un Estado federal, como el nuestro, se constituyen de acuerdo a las competencias legislativa, judicial y administrativa. Estos `poderes' se dan lo mismo en el ámbito federal como en el de cada uno de los Estados que integran la Federación.

Como vemos una comunidad federal está pensada para dar acomodo a las diferencias de todo tipo, étnicas, religiosas, económicas, etcétera; así como, para que los Estados que la integran obtengan mayores oportunidades para subsistir, con su identidad propia, en un mundo adverso y cada vez más turbulento.

En conclusión, me atrevo a afirmar que los Estados miembros de una Federación decidieron y se mantienen adheridos a la Unión federal, cediendo parte de las facultades que como Estado miembro de la comunidad internacional tendrían, porque les conviene para su persistencia como tales y eso les da mayores elementos para el bienestar de sus ciudadanos.

Expuestas las consideraciones y reflexiones anteriores que estimo deben ser parte del Pensar Veracruz, sólo me basta formular algunas afirmaciones e interrogantes adicionales:

Veracruz es un Estado que arriba al mundo moderno con una posición estratégica importante en relación con el resto del País, que se debe aprovechar. Es importante seguir pensando acerca de esto y de comenzar estudios estratégicos y de gran visión.

Es evidente que nuestros vínculos e identidad con el País son muy fuertes e indisolubles; somos mexicanos y veracruzanos. Pero comenzamos a transitar el siglo XXI y nos damos cuenta que debemos impulsar la revisión del federalismo mexicano y pasar a uno más descentralizado y que respete la vida de nuestras regiones. La teoría federalista es clara: federalismo es todo lo contrario al igualitarismo, ya que su fundamento es la particularidad.

Revisar el pacto federal implica todos los ámbitos: cultural, educativo, jurídico, administrativo y fiscal. Hay que convocar, unir voluntades y fuerzas para lograrlo.

El futuro Estado federal mexicano debe de pasar forzosamente por un replanteamiento serio y profundo en materia fiscal. Es importante tener claro que si no se logra transferir la recaudación y el ejercicio libre y directo de los recursos fiscales a los Estados miembros, nuestro federalismo seguirá teniendo un alto grado de centralización y ello favorece el autoritarismo, la manipulación y a la vieja cultura política que se quiere desechar.

Hay que trabajar para que se acaben de una vez por todas las inquietudes unitarias o centralistas que últimamente han surgido. Federalizar es seguir transfiriendo facultades a la competencia de los Estados, para que legislen y atiendan los asuntos conforme a las peculiaridades de cada región. Es lamentable que en el siglo XXI sigan la disputa y la tentación ya resueltas en el siglo XIX, en pro de un Estado unitario y centralista.

Tampoco se quieren órganos federales débiles. La Unión los requiere fuertes pero en los rubros estrictamente esenciales para cumplir las atribuciones que en un replanteamiento serio se decidan por la voluntad general de la República.

En Veracruz la actividad política se ha complicado en extremo. Hace cincuenta años los veracruzanos éramos menos de la tercera parte y en los setenta apenas la mitad de los que somos. Esto indiscutiblemente que ha complicado el ejercicio de la política; es decir, de movilizar voluntades ajenas con eficiencia e intensidad suficientes para conservar y mejorar nuestro sistema de convivencia.

Gracias a los medios de comunicación, la política también se ha transformado, ahora los políticos mantienen con la ciudadanía una relación totalmente distinta que la que se tenía hasta hace poco tiempo. A los políticos se les ve casi a diario, se les conoce con profundidad, se les critica y exige más directamente que antes, en virtud de los mismos medios.

Si queremos realmente interiorizarnos en la reflexión en torno a los `poderes públicos', debemos reconocer que nuestra vida política y democrática no marcha bien. Ha perdido el atractivo para la gente, cuando vota lo hace sin la emoción de quien elige y marca un rumbo. Los partidos políticos manipulan cada vez más los actos electorales en relación con los ciudadanos comunes y es, aunque en el discurso se diga lo contrario, dentro de las `camarillas' partidistas en donde se decide realmente quiénes serán los representantes ciudadanos.

Por otro lado, la sociedad tiene una creciente sensación de distancia de quienes desde el `buró' cumplimos funciones públicas; corre la `especie' de que los sentimientos y las aspiraciones de los ciudadanos poco cuentan, que hay por encima otra `racionalidad superior' que cuenta más, pues pensamos que hacerlo de otra manera es `electorero'. Se vuelve cada vez más distante la relación entre los `poderes públicos' y la ciudadanía, de tal manera que ayunos denominan rimbombantemente a quienes debiésemos servir a la sociedad como la clase política', en contraposición a la de los ciudadanos comunes.

Toda la denominada clase política, que abarca por supuesto a todos los partidos políticos, seguimos aplicando las mismas recetas que antaño sirvieron pero que en un Veracruz complejo montado en la modernidad, poco o para nada sirven. Vemos con los lentes viejos y queremos cubrir con los mismos vestidos, confeccionados hace tiempo, a una sociedad muy diferente. Tenemos que replantear y reformular los problemas a los que nos enfrentamos. Hay que estimular la creatividad para evitar que el gran paquete nos rebase. Hay que estudiar sistemáticamente las inconformídades y sus causas, para poder proceder en consecuencia.

Me parece que el elemento que debe distinguir a los políticos de los demás sectores de la sociedad es la responsabilidad; es decir la capacidad de responder en consecuencia a los retos sociales que se le demandan atender. Sin esto nada tiene sentido en la funciones públicas.

La responsabilidad política implica esencialmente tomar en cuenta, al generar decisiones políticas, los efectos en todo el conjunto social y su viabilidad hacia el futuro, así como moderar estas categorías con el contacto y las aspiraciones y deseos de los sectores de ciudadanos involucrados.

Hay que promover la dignificación del trabajo político en todos los ámbitos. Los gobiernos estatal y municipales. Nuestro Congreso que debe cumplir mejor con el papel que teóricamente le corresponde. Los partidos asumiendo con responsabilidad su papel, tanto cuando son gobierno como cuando son oposición, así como democratizándose más hacia sus interiores.

Es importante tomar conciencia que si la política se ha desprestigiado en Veracruz ha sido por las actitudes y acciones de todos, por supuesto de todos los actores políticos, eludir mayores o menores responsabilidades es al final de cuentas salirse de la responsabilidad. Es decir, debemos prestigiar a la política para prestigiar a todos nuestros partidos y para construir el Veracruz grande que, supongo, todos queremos.

Arturo Herviz Reyes

Los poderes públicos en el Estado de Veracruz

Dip. Arturo Herviz Reyes

Los estudiosos del Derecho Parlamentario han definido como poder público al conjunto de órganos de autoridad que gobierna un estado con actos imperativos, unilaterales y coactivos, que hacen un poder superior unitario, exclusivo e irresistible y se atribuye a la comunidad-sociedad.

En esta misma perspectiva los académicos precisan: en el Estado de derecho democrático de división de poderes, los órganos del poder público tienen su origen y valides en la constitución-Ley fundamental, la que determina su organización y funcionamiento y en buena medida el contenido de las leyes ordinarias-orgánicas que les precisarán sus ámbitos de competencia y jurisdicción, para imponer la legalidad garantizar la libertad de las personas y los ciudadanos .1

La Constitución Política del Estado de Veracruz establece en su Artículo 17, que el poder público del Estado es popular, representativo y democrático y para su ejercicio se divide en Legislativo, Ejecutivo y Judicial.

Dentro de los poderes públicos del estado de Veracruz, comentare particularmente el papel que deberá jugar el Poder Judicial en el proceso de transición democrática que vive la sociedad veracruzana.

Esta reflexión se circunscribe dentro del contexto político que vive la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), órgano que a partir de la Reforma Constitucional de 1994 se le otorgo controles constitucionales, que permite al país contar con una división de poderes.

En donde las controversias constitucionales han comenzado a tener frutos, así lo constata el Poder Legislativo quien limito las facultades del Presidente de la República Vicente Fox Quezada, el caso concreto las resoluciones de la SCJN con respecto a la Reforma Eléctrica, y el impuesto especial sobre la fructosa.

El Poder Judicial en el Estado de Veracruz a través del Tribunal Superior de Justicia, deberá de concretizar sus facultades de control Constitucional para limitar a los poderes Ejecutivo y Legislativo.

Garantizando siempre uno de los principios fundamentales de todo poder público, la protección de los derechos humanos y la impartición de justicia a los ciudadanos veracruzanos.

El Poder Judicial en Veracruz con la reforma constitucional del 2000 se le faculto para fortalecer sus funciones de poder público, ya que podrá resolver las controversias constitucionales que se susciten entre la administración pública Estatal o Municipal y los particulares.

En el caso de los particulares, el Estado de Veracruz en materia de constituciones locales protege a los ciudadanos y garantiza impartición de la justicia mediante la figura de la controversia.

Merece un apartado especial las funciones de poder público que ejercerá el Tribunal Superior de Justicia en el Estado de Veracruz, cuando conozca del Juicio Político, como órgano de sentencia,2 cuando los servidores públicos incurran en actos y omisiones a los intereses públicos fundamentales.

Dentro del control constitucional las facultades del Tribunal Superior de Justicia se fortalecen cuando también conocerá y resolverá en su caso lo referente a la nueva figura jurídica de la Constitución Política del Estado de Veracruz, conocido como el Juicio de Protección de Derechos Humanos.

También dentro de los controles constitucionales se faculta al Tribunal Superior de Justicia para atender las acciones de inconstitucionalidad en contra de leyes o decretos que se consideren contrarias a la Constitución, y que se ejerciten dentro de los treinta días siguientes de su promulgación.

En este mismo sentido se presenta una nueva figura dentro de las constituciones locales, la omisión legislativa, este control constitucional funciona cuando se considere que el Congreso no ha aprobado alguna ley o decreto y que dicha omisión afecte el debido cumplimiento de esta constitución.

Estas controversias serán resueltas por una Sala Constitucional, es decir cumplirá funciones para interpretar la justa aplicación del estado de derecho.

Dentro de las limitaciones que presenta el Poder Judicial, podemos señalar la dependencia del Ministerio Público con el Poder Ejecutivo, la Reforma Constitucional del 2000 en Veracruz no consolido la independencia de esta representación social para poder acabar con la corrupción e impunidad de los servidores públicos.

Las transformaciones de los poderes públicos con la Reforma Constitucional del 2000 en Veracruz, abrió la puerta a nuevas figuras y términos parlamentarios de las Constituciones Locales como es el caso del Consejo de la Judicatura3

El Consejo de la Judicatura será el órgano encargado de conducir y trasparentar la administración y la vigilancia del Poder Judicial, el Presidente del Tribunal Superior de Justicia será el quien presida el Consejo.

El Consejo de la Judicatura nombrará y removerá, con excepción de los magistrados, a los jueces, defensores de oficio y demás servidores públicos del Poder Judicial, asimismo les concederá licencia y resolverá sobre las renuncias interpuestas.

Dentro de las limitaciones que se presenta en el Consejo de la Judicatura y el Tribunal Superior de Justicia, es que no definen el Servicio Civil de Carrera del Poder Judicial.

Por la importancia de los controles constitucionales como son la Controversia Constitucional, la Acción de Inconstitucional y la Omisión Legislativa, es importante que este poder público forme los incentivos y condiciones para ir creando equipos profesionales de apoyo a la tarea del poder Judicial, con la profesionalización se lograra transformar de fondo los órganos jurisdiccionales de Veracruz.

Con la Reforma Constitucional del 2000, el Poder Judicial realizará trabajos más complejos, que requieren de especialistas en técnicas jurídicas, tanto de interpretación como de la aplicación de la norma Constitucional.

A pesar de la Reforma Constitucional en el Estado de Veracruz, los efectos en la impartición de justicia son nulos, en sentido contrario la violación a los derechos humanos aumenta.

La represión en las comunidades indígenas son tan cotidianas que no se diferencia a las administraciones del los gobiernos de Agustín Acosta Lagunes, Fernando Gutiérrez Barrios y Patricio Chirinos Calero.

Los poderes públicos se ha transformado en el Estado de Veracruz, existen el marco normativo que permitirán consolidar la transición a la democracia con un gobierno de alternancia.

Dentro de los Poder Públicos el que debe lograr su independencia es el Judicial, este garantizará en la entidad un ejercicio efectivo de la división de poderes y una aplicación eficiente del Estado de Derecho.

Notas:

1 Francisco Berlín Valenzuela.- Diccionario universal de términos parlamentarios, p. 753

2 Es preciso señalar que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos no contempla a la SCJN como órgano de sentencia.

3 El Partido Acción Nacional presento el pasado mes de marzo del 2002 el proyecto de iniciativa de reforma al Poder Judicial, en donde se propone que el Consejo de la Judicatura se forme en las entidades federativas para lograr la independencia del. poder judicial de los Gobernadores.

Ranulfo Márquez Hernández

Poderes Públicos

Dip. Ranulfo Márquez Hernández

La concepción del poder tradicional, es un concepto que esta muy relacionado con el Estado pero que existe mucho antes del Estado, vinculado a la jefatura, al liderazgo y a la responsabilidad. Esta concepción de poder en las formas tribales antes de que apareciera el Estado con los elementos fundamentales de territorio, soberanía, organización política. Hoy, en su parte más acabada la tenemos conceptuada con este Estado y su división de poderes.

Una definición de poderes original que Montesquieu definió que tenía por objeto en función de las funciones, equilibrar el poder y evitar los abusos y que al devenir de la historia se ha venido conceptuando en nuevas condiciones, es decir a la tradicional forma del poder Ejecutivo, hay Estados donde se ha bifuncado entre un presidente y un jefe de gobierno. A la tradicional forma de Poder judicial o juridiccional tenemos Estados donde hay aparatos juridiccionales que realizan la función de legalidad y otros aparatos especializados como son los Tribunales constitucionales, vigilan la estructuración orgánica de las sociedades con los mandatos legales básicos. Esta concepción de poder que se viene dando tradicionalmente y que en el Estado moderno se conceptualiza a través de la norma, en México la tenemos muy definida en el sistema representativo.

Es decir, el poder o los poderes deben realizar todo aquello que la norma les determina hacer, y el caso de la elección democrática de estos poderes directa o indirectamente se elige a las personas para realizar la función, no para determinar discrecionalmente el ejercicio de estas funciones, por esta razón el acto de poder político o poder gubernamental que realiza materialmente el Ejecutivo es un acto especial basado en las condiciones que le faculta la norma de allí que en toda esta entramado orgánico de las concepciones teórico políticas los poderes públicos han ido aceptando nuevas estructuraciones en el caso de los órganos de Estado que no están conceptualizado en ninguno de los tres poderes, y en algunos casos ya en lo que se ha llamado las democracias o gobiernos de participación ciudadana se han incrementado las formas que van más allá del sistema representativo.

En ese sentido en México como en rodos los países en el mundo ha venido evolucionando de un Estado pos revolucionario que inicia la trasformación de la sociedad, construyendo toda una serie un de andamiajes administrativos propios de la función gubernamental que permiten el cambio de esta sociedad y su evolución y obviamente sin desconocer que durante mucho tiempo la presencia del Ejecutivo fue fundamental , no porque la ley le permitiera sino porque la realidad de un partido hegemónico del país acentuaba el liderazgo de este ejecutivo, y entonces incluso el ejercicio del poder vulneraba el equilibrio de los poderes. La predominancia del ejecutivo producto de algo muy deslindado del poder orgánico que es el poder político, hacía que los poderes públicos muchas veces se diera la sensación o la realidad permitiera ver que estaba fundido en uno solo.

Obviamente, es a partir de los últimos 30 años cuando se desarrolla una democracia electoral que permite ir incorporando como lo dijo bien Juan Antonio Nemi, a partir que el partido hegemónico empieza a perder posiciones buscando un mayor equilibrio en el seno de los Congresos nacional y estatales y obviamente generando ese factor de pesos y contrapesos que supone que evita el abuso y genera los actos de gobierno con mayor trasparencia y con mayor juridicidad.

En ese sentido en México hemos logrado como la última parte de este proceso de equilibrio de poderes ante la alternancia que se da en el sistema democrático lograr a lo que los teóricos podrían definir como el equilibrio de poderes real de la sociedad y en estos momentos a nivel federal el mandato de esta sociedad electoralmente logra equilibrar estos poderes y permite debatir en el marco de la pluralidad ideológica del país el rumbo que debe tomar a sociedad.

Creo que el tiempo actual no va a dar, a pesar de que el electorado haya logrado llevar al poder al partido de la derecha, no podrá definir un programa político y económico afín a sus ideas, afín al proyecto de nación que conceptúa la derecha, donde posiblemente los derechos sociales no sean la parte prioritaria; porque en el seno del Congreso la mayoría corresponde a quienes tienen como fundamento ideológico los derechos sociales. De allí que vamos a vivir en corto tiempo un proceso de debate en lo que hemos llamado la reforma del Estado para construir el Estado del siglo XXI que le permita en esa pluralidad también en esos diversos estamentos económicos salir hacia delante en la sociedad.

En ese sentido ¿qué es lo que queremos para México? Y estoy entrando un poco más en el debate de la sociedad mexicana, en su estructuración federal, porque como dijo también Juan Antonio, el Estado no puede sustraerse a las condiciones de los poderes públicos federales, si bien es cierto tenemos en el estado una estructuración de poderes públicos con funciones idénticas a la federación. La esfera de valides y las realidades económicas y políticas en que se desenvuelve deberán estar sujetas mucho al cambio político que se de en la estructuración de la federación. El ejemplo es muy claro, en materia financiera, va la gran reforma fiscal que todavía está pendiente y que tiene demasiadas variantes que va desde gravar con mayor fuerza los ingresos, las utilidades, gravar el consumo desde otra posición hasta invertir la pirámide de captación, que en lugar de que sea la federación quien capture los recursos impositivos, sean los municipios los que lo hagan. Esa es una variante del debate de la concepción del nuevo Estado a construir.

En ese mismo sentido podemos hablar de la esfera legislativa, porque otro ejemplo podría ser que el artículo 110 que ha sido conceptuado como base de la ... municipal ha sido conceptualizado como antifederalista en razón de la concepción del Ayuntamiento como órgano administrativo y tendría que venir a ser definida su organización y sus condiciones a los estados. Ese es la agenda pendiente en torno a la estructuración de la gran reforma del Estado nacional y que obviamente tendrá que einfluir y determinar las condiciones del Estado mexicano, el estado veracruzano, de los poderes públicos veracruzanos.

En ese sentido también el poder judicial veracruzano esta contemplado en esa modificación, porque hay un gran debate entre la creación del Tribunal Constitucional que permitiría a la Corte ... la legalidad y por otro lado la propuesta de muchos estados en el sentido de construir o recuperar los Tribunales de casación como segunda instancia de legalidad estatal. Lo cual en el debate nacional definiría a los poderes públicos del Estado.

Más allá todavía habrá cuestiones pendientes en torno al sistema representativo por las propuestas de las formas de participación ciudadana como el plebiscito, o la consulta ciudadana que afectarían este sistema representativo y cambiarían todo el andamiaje que se tiene a nivel nacional y obviamente a nivel estatal. Yo en particular en este aspecto creo que el sistema de participación ciudadana debería dejarse exclusivamente para aspectos que la sociedad le inquietan en las cuestiones municipales administrativas, porque si no, trastocaríamos el régimen representativo y en este país una revocación del mandato o cualquier condición sería entrar en una fase de crisis de gobernabilidad.

Ahora bien, en esta agenda pendiente que se está dando a nivel nacional, donde estamos muy claros que las concepciones tradicionalistas del Estado y los poderes públicos que son la parte fundamental del Estado con sus funciones ejecutiva, legislativa, juridiccional, administrativa e incluso electoral que aquí en nuestro país juega un papel muy importante el órgano de estado electoral, tendrá que redefinirse para efectos de ir acabando la construcción de estos poderes públicos en el marco de la norma positiva. Es decir, que sea aceptada la función por los ciudadanos, que no sea impuesta y que ante la nueva realidad política y ante el avance de la cultura democrática en la ciudadanía tengamos posibilidad en la conformación del nuevo Congreso de saber cuál sería el camino a seguir en esta construcción.

Yo creo que en Veracruz - y el tema lo tendremos que tocar-, la realidad es que el Estado en su función fundamental y los poderes públicos realizan los trabajos para los cuales están dotados legalmente. Es decir, la crítica que podríamos hacer a la hegemonía del Ejecutivo sobre el Legislativo, es parte de la realidad electoral que en ningún momento deberá definir la función de los poderes.

Si bien es cierto, que la oposición tiene, como su nombre lo indica, la obligación de oponerse al partido en el gobierno, en algunas medidas; la función de los poderes no esta exenta que deben ser de colaboración para cumplir con los fines del Estado. Es decir, y allí si contradigo la postura del diputado Herviz, es que el cambio y la alternancia o la elección de una fuerza política u otra, no altera la función de los poderes públicos, porque los poderes se rigen por una ley y sus funciones están bien delimitadas. El que, en un sentido, una Cámara, como una idea, porque al fin y al cabo el concepto tradicional de ... es que el poder depende de las ideas, una Cámara o una conceptualización, o una ideología diferente al ejecutivo podrá corregir un proyecto o una iniciativa que tenga un objetivo ideológico diferente, y que a lo mejor en el marco de la sociedad no sea aceptada, pero no indica, y más en este punto de que vivimos en una sociedad donde el equilibrio electoral entre las fuerzas de centro izquierda y derecha están tan equilibradas, no puede haber una imposición de un poder sobre otro o de una ideología sobre otra.

De ahí, que tenemos que ser muy claros y cada día alcanzar en los trabajos que debamos que realizar como órganos de deliberación en los Congresos, la búsqueda de toda la actividad de los poderes públicos esté reglamentada, nada a la discrecionalidad, no importa que contra lo que piensan los juristas mexicanos hagamos verdaderos tomos de las leyes, pero no dejemos a la discrecionalidad nada. Yo creo que esa es la parte importante de la construcción del Estado moderno independientemente de las ideologías, que creo que en eso coincidimos toda la diversidad, toda la pluralidad política de la nación. Es buscar el desarrollo político, el desarrollo económico, y el bienestar de la sociedad para que esta pueda ser una sociedad que crezca en paz y en lo que puede ser el fin interior que es la felicidad. Creo que esta es la parte fundamental del trabajo de la construcción de los nuevos poderes.

Podríamos hablar de la historia y el desequilibrio, podríamos hablar de los errores, porque hay muchos, al fin y al cabo, a los poderes públicos llegan personas o grupos que se han equivocado en el ejercicio del poder, pero creo que el elemento de la construcción de la función de los poderes públicos está más allá de la concepción personal o política de los diversos grupos. Esa sería la parte de inicio con la cual podríamos entrar al debate. Gracias.

Raúl Manuel Méndez Martínez

Poderes Públicos

Lic. Raúl Manuel Méndez Martínez

"Dejados a su propia inercia, los pueblos tienden al fracaso"

Todo intento utópico democrático, se viene abajo, si la gente se deja llevar por e1 espejismo intento que puede lograr la abundancia, simplemente votando por ella.

Corremos el riesgo de que la sociedad esta olvidando los conceptos y la esencia de la nación y La República, por dejarse arrastrar por el concepto seductor de la democracia, que si bien es correcto es tan solo un proceso, mientras que la nación y la república son mucho más que ello la nación como diría Goethe, es la que da un espíritu de comunidad a un agregado dé espíritus errantes que andan sin objetivo en las calles.

Y su forma es la República, misma que como hoy, siempre está en peligro; es una creación permanente, diaria. Si no se hace continuamente, se deshace a cada instante. Hay en ella algo esencialmente inacabado. Una República viva no puede terminarse.

Alguien reflexionó con preocupación, que en este tiempo de marketing, consumismo y globalidad podrían este otoño de la República y de los Estados nacionales morir en el invierno de la democracia.

Por ello al hablar de los PODERES PÚBLICOS, debemos empezar por hablar de la República, rex pública, la cosa pública para los romanos.

Así los poderes públicos se desprenden de este precepto y son aquellos, al menos conceptualmente que constituyen el instrumento del estado para cumplir sus objetivos. Y para ello se tiene la potestad del uso de la fuerza coactiva o la violencia institucionalizada. Ello garantiza el cumplimiento fiel de la norma jurídica.

Cuando lo planteamos de manera conceptual, no parece haber mayor problema, ya que urea sociedad expresa a través del sufragio, su voluntad de ser representada o gobernada, de entre sus conciudadanos, por, aquellos cuyas características los hacen acreedores de la confianza popular, ' es así como conceptualmente al menos a través de la democracia llegan al Poder los mejores hombres. El voto se respeta, no se induce, la selección de los candidatos es la correcta, el sistema de partidos funciona adecuadamente, se trazan los Programas de desarrollo, y la sociedad logra a través del poder Público la satisfacción plena de sus demandas.

Sin embargo algo falla en la realidad, porque a pesar de la certeza conceptual anterior, en no pocas ocasiones y no solo en México, sino en cal mundo el Poder Público se convierte en el instrumento de una élite para poder monopolizar los beneficios del desarrollo y es entonces cuando se da un colapso sistémico. ,

Actualmente la crisis del Poder Público se manifiesta puntualmente en la distorsión de sus objetivos reales, o dicho con mayor precisión en que las acciones del Poder Público cada vez benefician a los menos y perjudican a los más Mientras se globaliza la pobreza y se comparten democráticamente sus cargas y costos. La riqueza y el poder sé monopolizan. Hoy los espacios fundantes de los grupos que ejercen el poder verdaderamente son cada vez' más pequeños, Es decir son cada vez menos personas en el mundo, en el país, en el estado, en el municipio los que deciden cada vez más. La democracia o el sistema de elección democrático para ser únicamente útil para la elección de gobernantes.

Sin embargo por el costo de las campañas políticas, el acceso de un ciudadano común a la posibilidad de ser electo y de poder financiar una campaña son cada vez más difíciles, lo que implica que en ocasiones nuestra democracia, se convierta en un sueño utópico, cuyo despertar resulta en verdad dramático.

Comentábamos ayer que la democracia que tenernos en una República como la nuestra es una democracia indirecta o representativa, por ello tenemos legisladores, sin embargo en ese discurso incluyente se promueven referendums y consultas públicas que tienden a fortalecer al poder ejecutivo y debilitar al legislativo, es ese el camino para alentar la participación social, debemos de meditarlo, porque refleja entre otras cosas un hecho devastador; y.es que tal vez algunos legisladores no representan a sus gobernados, lo que es muy grave. Pero más grave sería que en esa separación de poderes estos legisladores no fueran cortesanos de un poder ejecutivo y este promoviera a través de este tipo de métodos, 'si bien democráticos, pero poco operativos, un debilitamiento de un poder que constituye quizá el último bastión de la República.

Porque más allá de los cuestionamientos a su capacidad, a su liderazgo, a su legitimidad, lo cierto es que el poder legislativo de nuestra nación es quién esta dando la cara en estos momentos ante los embates de los grupos de poder macroeconómico que consideran al mundo como un gran mercado y que tasan la soberanía, la libertad, la historia en unos cuantos millones de dólares. Son éstos grupos los que a través de sus empleados o siervos pretenden comprar la Industria eléctrica, la industria petrolera. E -incluso como sucede en Xalapa, el derecho a la distribución del agua potable.

Este es el marco del poder público en nuestra nación.

Un poder público que ya sabemos debes ser el instrumento del Estado, rnediante una administración burocrática, eficaz y eficiente, que garantiza el bienestar de lo sociedad, el progreso del pueblo.

Pero que sucede cuando la diferencia entre la opulencia e indigencia se magnifican, cuando el poder público es incapaz, o no tiene voluntad de abatir el rezago, o peor aún se beneficia de él. Que pasa, cuando ese poder público que debe de garantizar la seguridad de la población, la reprime, la masacra, incluso la asesina y debe ser juzgado por si mismo; en verdad se juzga, o se justifica.

Y más aún ante el embate de los grupos de interés multinacional el Poder Público al menos en nuestro país se ve impotente para poder dar una respuesta a este tipo de presiones; parece que se le agotan los argumentos y ante esta falta de poder argumentativo, opta por el sacrificio, la inmolación de la Historia, la Soberanía y como su más preclaro representante, opta por el sacrificio de la República, hoy casi nadie habla de ella, es un tema poco comentado, nos estamos perdiendo en la inmediatez de los acontecimientos y acaso estamos olvidando nuestra referencia más precisa, aquello que es el, verdadero instrumento y forma de la nación.

Estamos en el mes de la patria y poco se habla de ella, sé dio más difusión al recuerdo del atentado en las torres gemelas que a la reflexión del momento fundacional de nuestra nación, hoy poco hablamos de la Independencia, quizá porque sabemos que la estamos perdiendo.

Por ello para poder rescatar ese poder público debemos fortalecer La República.

Para ser grande, hay que ser estable; no solo es 'necesario buscar cómo conciliar intereses diferentes para lograr un bien común, también debemos de trascender de estos intereses diferentes.

Decía Madison que: "ninguna sociedad, incluso la más pequeña, jamás ha estado compuesta por una masa de ciudadanos homogéneos", México evidentemente tampoco lo estuvo ni lo esta. Por tanto fue necesario construir una referencia más amplia, que permitiera evitar que la mayoría aplastase á la minoría. Esta es LA REPÚBLICA, que sustrae como diría Ikram Antaki, a la nación sacralizada dei ámbito de la política cotidiana.

Por ello LA REPÚBLICA no puede ni debe casarse con los cambios cotidianos que animan al cuerpo social, ya que es una superestructura.

Sabemos que muchas veces con muy buena voluntad, pero la mayoría de veces con más ignorancia algunos Gobernantes, pretenden personalizar, modificar las razones y la función de.la República a su particular, visión de las cosas ello se da en el poder federa, estatal e incluso municipal. Es parte de la naturaleza humana.

Pero solo quien ignora como debe de proceder y funcionar una república, quien ignora la esencia de nuestra Nación puede proceder de tal forma.

Nunca vamos a lograr un gran éxito como nación, por un decreto per sé o por una modificación constitucional, mucho menos con privatizar o bursátil izar nuestros activos. Si lo dudan miren a Argentina, que vendió todos Ios recursos del Estado y esta a punto de ser borrada como nación independiente, cada vez más personas emigran de este país y cada vez pierden más soberanía.

Debemos entender que el concepto república se identifica con la declaración universal del hombre y del ciudadano. La síntesis Republicana traduce la tesis de que el gobierno o mejor dicho el ejercicio del Poder Público no es un derecho divino, quizá por ello irrita tanto a las personas que tienen propensión o añoranza por la dictadura y por las monarquías.

Pero en una REPÚBLICA no hay herencia de funciones,y se puede cuestionar el poder por medio de la elección. La soberanía es del pueblo y el pueblo encarna a la nación.

¡Cuidado por tanto con una población poco ilustrada! Por ello debemos elevar los niveles de escolaridad. Mejorar la calidad del' Sistema Educativo nacional, y sobretodo que este promueva la consolidación de nuestros valores de identidad nacional. Recordemos aquello de "solo puedo luchar por lo que amo; amar lo que respeto y respetar lo que conozco" Si no conocemos nuestra nación poco o nada querremos hacer por ella.

Se requiere de un sistema electoral, donde el sufragio sea universal, pero que al mismo tiempo se promueva la educación del pueblo. Es decir un pueblo maduro cuya decisión no sea producto de la enajenación o un bombardeo publicitario, sino de una decisión razonada entre los diversos paradigmas que se ofrecen y la viabilidad de estos, sin olvidar la personalidad de quien los postula. Pero debemos comprender que para que un pueblo sea republicano, debe comprender la república, todo ciudadano Ilustrado es necesariamente republicano. Por ello preocupan los 800 mil analfabetos de Veracruz o que 3 millones de habitantes aún no concluyan la secundaria. `

La escuela por ende es la institución Republicana por excelencia, es como diría Montesquieu, en el gobierno republicano donde se necesita toda la potencia de la educación. Y es la escuela la manifestación republicana por excelencia, porque allí, a través de ella, el deseo de igualdad pasa de la república a la democracia. La escuela además tiene fe en la razón que es la que sustenta la república. El proyecto de la escuela es instruir, no solo educar: la instrucción crea una cultura, que permite á la educación florecer. La función de la escuela es acelerar la movilidad social. Por ello como consecuencia el laicismo es un principio fundador de LA REPÚBLICA, que hace de la libertad de creencia un asunto privado. Porque quienes rechazan la laicidad equivale a que aseguren qué afirmen que no existe un espacio público común para aquellos cuya religión es diferente. Y la fuerza Republicana radica en su capacidad de integración. Mientras que sus enemigos como los neoliberales admiten y alientan la división de las sociedades, la sociedad del mercado y no les importa la cohesión social, la República apuesta por una sociedad integrada y justa. Quizá este sea el mayor pecado de la REPÚBLICA el apostar por una utopía,, la utopía de que los hombres seamos iguales.

Y sus detractores, ante el desencanto de esta utopía apuestan por una sociedad asimétrica y hedonista, pero ingenuamente muchos conciudadanos creen que se integraran a un proyecto del que están excluidos de origen.

Por ello la importancia de la escuela en la república, ya que la escuela junto con la familia forman el civismo en los ciudadanos. El civismo. es una virtud privada de utilidad pública. Parte de la ilusión republicana de una sociedad que sería digna del hombre. Se denuncia la inmoralidad, la decadencia de las costumbres colectivas, luego se exaltan las virtudes ciudadanas y las instituciones.

Algunos consideran que:

Se trata de estigmatizar la desaparición del discursó moral, el olvido de la cortesía, la impotencia del estado, la exasperación del individualismo; para otros:

Se trata de denunciar la mundialización de la economía y las redes de información, la uniformidad de una cultura de consumo, la cultura Light, para unas mentes Light.

Sea lo que sea, lo cierto es que estamos produciendo una ciudadanía sin civismo.

Y el civismo es una virtud que da nacimiento a todas las demás virtudes particulares que sustentan a una nación, y manifiesta una preferencia continua por el interés público.

El civismo es un voto piadoso de reconciliación entre lo particular y lo universal.

Para garantizar, la existencia de una nación de ciudadanos y no de vasallos es necesario un respeto mutuo:

Los individuos, los ciudadanos debemos de admitír que existe un campo público unificado, independiente de las solidaridades religiosas, clánicas o familiares, y deben de respetar las reglas de su funcionamiento.

La nación es una asociación voluntaria de hombres iguales.

El comportamiento cívico describe una actitud con la regla colectiva que trasciende el razonamiento binario (conductismo).

El deber confiere, derechos, el derecho impone deberes y supone un compromiso positivo.

El civismo es una actitud de adhesión que valora los aspectos del interés general, moviliza la capacidad de participación, de contribución, de reciprocidad de las personas. Por ello el dejar de fomentarlo ha tenido un costo tan alto para nuestra nación.

Recapitulando, el poder público reviste un asunto toral, no solo de la agenda ciudadana, sino de la nación en su conjunto. Debemos de luchar por su rescate y por un correcto ejerció del mismo.

Para concluir:

Inicié el presente ensayo citando a Alexis de Tocqueville quien decía que "dejados a su propia inercia los pueblos tienden al fracaso"

Agrego que todo intento utópico democrático se viene abajo si las personas se dejan llevar por el espejismo de que se puede lograr la abundancia simplemente votando por ella.

Las demandas populares requieren la interpretación de hombres y mujeres cuyo oficio es gobernar.

Por ende la calidad y personalidad de dichos personajes influye con el desarrollo de una Nación.

El individualismo, ética, conciencia social, humanismo, cimbran las bases de un gobierno exitoso.

La Dirección Política, el ejercicio del poder público, es una forma especial de arte, que requiere a la vez fuerza y visión en grado extraordinario.

Lamentablemente por ignorancia, superficialidad o snobismo ha prevalecido la creencia de que lo que el País o el Estado requieren es un gran hombre de negocios para administrar el gobierno, alguien que haya demostrado que sabe administrar con, eficacia y eficiencia una empresa de grandes dimensiones. Esta creencia es totalmente errónea y a dos años del Gobierno de Fox, los mexicanos lo vivimos con desencanto el costo de este impulso.

Administrar es una cosa, dirigir un País es otra.

Los administradores tienen como objetivo hacer las cosas de una forma adecuada. Los dirigentes políticos tienen como objetivo hacer las cosas adecuadas.

Dirigir un País es mucho más que técnica, aunque en ese cometido sea necesario recurrir a las técnicas. En cierto modo la administración es prosa y la dirección política es poesía.

El líder trata necesariamente con imágenes, símbolos, sentimientos y la clase de ideas o tendencias que se convierten en una fuerza de la historia.

El administrador solo se rige por el mercado y no le importa la satisfacción de la sociedad sino solo en la medida que esta favorezca un mayor consumismo. Un vendedor de cigarros y de alcohol, no se preocupa en la salud de la sociedad, sino en la ganancia económica de él y su empresa.

Un político que actúa así lo condena no solo la Historia, sino la legislación vigente. Mientras a un administrador que actúe de tal forma lo premian a un político que proceda de manera análoga se le estigmatiza.

A la gente se le convence con la razón pero, se le conmueve con la emoción. Mientras el administrador solo busca enajenar y persuadir, el líder debe convencer y conmover.

El administrador piensa en hoy y mañana.

El líder debe de pensar con base en el ayer, el hoy el mañana y en pasado mañana.

El administrador representa un proceso. El líder una dirección en la historia.

Un administrador sin nada que administrar queda reducido a nada.

Pero incluso fuera del poder un líder cuenta con seguidores.

Ser un gran líder exige una amplia visión que lo inspire y le permita inspirar a una nación. La gente odia y ama, a la vez al gran líder, pero casi nunca permanece indiferente ante él. Lo cuestionan, lo calumnian, lo critican, lo envidian. Pero es siempre una referencia; una propuesta paradigmática.

Una montaña en el valle, o una estrella cuya luz ilumina el destino a veces de toda una generación.

Y es que no basta con que el líder conozca la la adecuada de proceder. Ha de ser además capaz de actuar.

El aspirante a líder que carece de juicio o perspicacia para adoptar las decisiones adecuadas, fracasa por falta de visión. El que sabe lo que conviene hacer, pero no logra hacerlo, fracasa por ineficacia.

El gran líder precisa a 1a vez la visión y la capacidad de conseguir lo adecuado. Para ayudarle contrata, administradores, pero solo el puede fijar la dirección y proporcionar esa fuerza motivadora.

La gran causa que mueve a un líder puede consistir en crear algo nuevo o conservar algo viejo.

Un líder fuerte que dirige una causa débil, puede prevalecer sobre uno débil que dirige una causa fuerte, o una causa mala puede prevalecer sobre una buena por esta razón.

Por esto es tan preocupante que quizá en este momento en el marco de una ausencia de inteligencia y calidad. moral en la cúpula" no existan en la gran palestra nacional auténticos líderes, quizá no hay hombres de Estado entre nosotros, quizá solo hay pequeñas personas con pequeños cálculos a su altura, actores que no logran salir de sus papeles secundarios.

0 quizá, y creo más en esto la sociedad debe ser más participativa, los ciudadanos debemos ser, más responsables, críticos, propositivos y coadyuvar al proceso del desarrollo nacional.

Porque en otro tiempo, solo la calidad moral e imponente inteligencia de héroes como Hidalgo, Allende, Juárez, Ignacio Ramírez, Melchor Ocampo, Carranza, Cárdenas y tantos más mitigaron la ignorancia facciosa y oscurantismo de su época que amenazaba con sojuzgar a la sociedad.

Para lograr la consolidación de nuestro país debemos consolidar y reforzar LA REPÚBLICA, nuestro país y nuestro estado necesitan, la suma de muchas voluntades, en este sentido cuentan con la mía.

MUCHAS GRACIAS DAMAS Y CABALLEROS.