46 - La Incertidumbre Democrática

Agosto de 2002

Revista Transición, Debate y Propuesta en Veracruz

La Incertidumbre Democrática

Número 46

Agosto de 2002

Editorial

Editorial

La alternancia en el poder ejecutivo ha puesto de manifiesto que las élites políticas que conviven en los poderes públicos y en los partidos no aciertan a resolver qué hacer con la democracia.

En el caso de los partidos políticos, al enfrentar nuevos escenarios pareciera que nunca previeron que ese cambio implicaba nuevas prácticas políticas que conducirían a la sociedad a iniciar una nueva etapa en la construcción de una cultura realmente democrática. Seguir comportándose igual, como si nada hubiera pasado, nos permite visualizar nítidamente el porqué de la crisis partidaria a la que ninguno escapa.

Por otra parte, el grupo que obtuvo el poder ejecutivo bajo la premisa del cambio cada vez se muestra más reacio al mismo y se aferra a la vieja práctica gubernamental; así, lo novedoso resulta conservador.

Una serie de reformas electorales, la lucha frontal del PRD con los dos últimos gobiernos priistas y el hastío que el PRI motivó en la mayoría de los mexicanos, permitió que el 2 de julio del 2000 muchos mexicanos dejaran sus miedos y, cautivados por "el cambio", votaran a favor de que un partido nuevo gobernara el país. De esa forma México dio un paso trascendental puesto que el voto es la base de la democracia representativa -cuando el ciudadano vota, la afirma y fortalece.

La postergada democracia generó una actitud benevolente y se pasaron por alto muchos errores, puesto que el avance de aquella los justificaba. No obstante, casi dos años después "del cambio", hay desencanto en la mayoría de los mexicanos, la serie de errores que ha tenido el gobierno y la figura presidencial ha permitido que se viva una incertidumbre en la democracia: en la importancia del voto, en la de los partidos políticos los cuales hacen suponer que "todos son iguales", en el financiamiento público para los partidos, etcétera.

En este número, autores invitados ponen en entredicho el financiamiento público de los partidos. Pese a que éste ha dinamizado fuertemente nuestra vida democrática, también ha acarreado perversiones mayores en algunos partidos. Una de las cuestiones que más preocupan es el uso que estos le han dado a los recursos públicos, pues al parecer ha sido inadecuado. La desconfianza se alimenta por la frecuencia de las infracciones.

Se dice también que los partidos políticos tradicionales (PRI, PAN y PRD) se encuentran desorientados en una doble vía: en lo interno, por el impacto de la democratización del sistema político y, en lo externo, por la globalización, ya que ésta desterritorializa a la propia política desdibujando a los Estados-Nación, el espacio natural de los partidos políticos "nacionales".

La institucionalización de la democracia demanda ajustes y reformas al sistema político para que supere algunas condiciones injustas que vuelven inequitativas las contiendas electorales. Sin ellos, sería imposible mantener un sistema democrático.

Del partido hegemónico a la incertidumbre partidista. Eduardo de la Torre Jaramillo

Los partidos políticos tradicionales: PRI, PAN y PRD, con sus 73, 63 y 13 años de existencia se encuentran desorientados en una doble vía: en lo interno, por el impacto de la democratización del sistema político y, en lo externo, por la globalización, ya que ésta desterritorializa a la propia política desdibujando a los Estados-Nación, el espacio natural de los partidos políticos "nacionales".

Del partido hegemónico a la incertidumbre partidista

Eduardo de la Torre Jaramillo *

Introducción

Para reflexionar sobre la incertidumbre en el sistema de partidos en los inicios del presente siglo, es necesario hacer el recorrido histórico de la relación sistémica entre sistema político-sistema electoral-sistema de partidos, sobre todo el autoritarismo, en donde la característica central era no disputar el poder político; por eso hoy, y probablemente después de Dieter Nohlen 1 se puede afirmar que un sistema electoral define al sistema de partidos. De acuerdo a lo anterior y en nuestro caso, se podría explicar a través del papel que jugó el partido hegemónico en México, basado en la celebración ininterrumpida de elecciones multipartidistas no competitivas.

Asimismo, en el presente ensayo desarrollaré la debilidad institucional de la compleja transición mexicana: los propios partidos políticos, dicho sea de paso quienes nacieron y se desarrollaron en un entorno autoritario, los cuales en la actual coyuntura política democrática no han podido adaptarse a su nuevo rol, ni crear una nueva institucionalidad política, fue así como la alternancia en el ejecutivo al romper con la estructura "presidencia-PRI", desdibujando al PRD quien nació precisamente para combatir al "partido de Estado". Asimismo, somete al PRI a una crisis de identidad, conducción política y gobernabilidad interna. Independientemente del policentrismo en la actual fase del sistema político. Dejo lo anterior, para dar paso al ensayo.

Antecedentes

Si partimos de la hipótesis de que el sistema electoral define al sistema de partidos, resalto que en el siglo XIX y casi a mediados del XX (1945), los municipios eran los encargados de organizar, censar, registrar candidatos, imprimir boletas, de la instalación y ubicación de casillas, calificaban la elección, inclusive expedían credenciales de elector. Lo anterior se regía bajo la Ley para la Elección de Poderes Federales de 1918, la cual establecía que además de los ayuntamientos, la sociedad era la encargada de realizar la elección. Inclusive, la referida ley permitía las candidaturas independientes, sólo bastaba que cumpliera con los requisitos legales, además era tan laxa que no hablaba de "partidos políticos".

En este periodo se observa un equilibrio entre las regiones y el centro, o mejor dicho entre los caciques políticos 2, fue un complejo reacomodo en el interior de la familia revolucionaria, en donde se definió por la diarquía caudillo/presidente, en la cual el máximo exponente fue el propio creador del Partido Nacional Revolucionario (PNR): Plutarco Elías Calles. Empero, no todo fue un arreglo institucionalizado, ya que en la constitución del PNR se fusionaron más de 100 partidos políticos regionales. Basta decir que el nacimiento de ese instituto político se da bajo una disciplina partidista cuasimilitar; si bien fue la forma civilizada de terminar con la violencia política de los revolucionarios por la creación del nuevo instituto, éste nace como un típico partido de Estado, ya que fue creado desde el poder y nunca estuvo preparado para competir electoralmente, puesto que siempre se desempeñó de forma ilegal e ilegítima, utilizando los recursos públicos para mantenerse en el poder político.

El equilibrio del que hablamos anteriormente en el Congreso se evidenció por dos hechos políticos: el rechazo a las iniciativas de ley de los presidentes de la república, y por el número de partidos existentes: Socialista Fronterizo, Socialista del Sureste, Partido de las Izquierdas Veracruzanas, estos encabezados por los jefes políticos regionales, momento que se podría periodizar entre 1917 y 1933, cuando se vivió un multipartidismo en los niveles nacional y regional. Esta tensión política entre el centro y las regiones finalizó en 1933 cuando el PNR en su Segunda Convención Nacional ordenó la disolución de los partidos políticos regionales. A la par de que en ese mismo año, se aprobó una reforma constitucional que prohibía la reelección, ésta de facto se realizaba, porque los partidos locales eran los que decidían las candidaturas, inclusive llegaron a formar coaliciones locales denominadas como "blancos" y "rojos", con lo cual paraban toda iniciativa del "centro".

Entre 1933 y 1938, el PNR se transforma para convertirse en el partido único, cuya consolidación se da con la corporativización, a través del desmantelamiento de los partidos locales y el cambio de nombre por el de Partido de la Revolución Mexicana (PRM), allí se crearon los sectores: obrero, campesino y militar (éste desaparece en 1940), y hacia 1943 se creó el sector popular. Inclusive es importante mencionar que la no reelección permitió presidencializar las candidaturas, ya que el único que designaba las candidaturas al senado y a las diputaciones federales era el ejecutivo.

Es pertinente mencionar que el Partido Acción Nacional nació en 1939, bajo la creación de Manuel Gómez Morín, ex director del Banco de México. A pesar de que fue la época de consolidación del sistema político mexicano, éste no dejó de tener sus propias paradojas, como ya se mencionó, el nacimiento del PAN, además se produce la tercera escisión política de la familia revolucionaria en 1940 con Juan Andrew Almazán.

Quizá, la tensión más fuerte del viejo (¿?) régimen siempre se daba con el hecho político más importante de la vida pública: la sucesión presidencial, basta recordar el asesinato del Gral. Álvaro Obregón en 1929, después de su reelección. Dicho sea de paso, en ese mismo año se produjo la primera escisión con José Vasconcelos, ex secretario de Educación Pública con Plutarco Elías Calles.

Continuando con las escisiones, la segunda ruptura de la familia revolucionaria se da con Adalberto Tejeda en 1934, quien contiende bajo las siglas del Partido Nacional Antirreeleccionista.

Hacia 1946 se centraliza la organización de las elecciones. Es aquí cuando se intenta la "modernización del sistema electoral", por lo tanto utilizaré en esta parte del ensayo la periodización diseñada por Juan Molinar Horcasitas 3, (preclásica, clásica y postclásica) sobre el sistema electoral, la parte de la alternancia fue una reconstrucción histórica personal, veamos:

Preclásica (1946-1963)

Con la creación de la Ley Federal Electoral, se centralizan los procesos de organización y vigilancia de los comicios y se define el tipo de partido político que participaría junto al partido de Estado, siendo la Secretaría de Gobernación (SG) el centro del subsistema electoral. Asimismo, la referida ley proscribe las candidaturas independientes, y para mantener el control, se creó la Comisión Federal de Vigilancia Electoral, ésta la integraban dos comisionados del poder ejecutivo, un comisionado de la cámara de diputados y uno de la cámara de senadores y dos comisionados de los partidos políticos (bajo esta organización, el gobierno y el PRI tenían cinco votos contra uno). Finalmente, la SG autorizaba discrecionalmente los registros de los partidos políticos 4.

La cuarta escisión de la familia revolucionaria se produjo con Ezequiel Padilla, quien contiende bajo las siglas del Partido Democrático Mexicano, que alcanzó el 19.3% de la votación, porcentaje muy alto para algún partido opositor al sistema político autoritario. Es pertinente mencionar que fue la única participación electoral de ese partido.

En 1946 se registraron 11 partidos políticos "nacionales", aunque para 1949 desaparecieron. Dicho sea de paso, los que perdieron el registro de manera discrecional fueron el Partido Nacionalista del Pueblo (PNM), el Partido Fuerza Popular (PFP) y la Federación de Partidos del Pueblo Mexicano (FPPM). Por otra parte, el PAN obtuvo su registro "transitorio" en 1946 y el "definitivo" en 1948.

Un periodo de dominio absoluto y sin competencia por parte del régimen político, que se consolidó con el alejamiento de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de la vida política, puesto que en 1949 decidió no intervenir en materia política-electoral, cuyo resultado fue negar una oportunidad a la oposición en una doble instancia de reclamo jurídico.

La quinta escisión de la familia revolucionaria se produce con Miguel Henríquez Guzmán en 1952, quien contiende por las siglas de la Federación de Partidos del Pueblo, obteniendo el 15.8% de la votación. De acuerdo a los resultados electorales de 1952, la ley electoral se cierra para los disidentes del régimen que quisieran construir partidos políticos, lo cual impactó directamente al sistema político en: a) la falta de credibilidad y, b) la deformación de la representación política.

Es pertinente mencionar que en las elecciones presidenciales de 1929, 1934, 1940, 1946 y 1952, las disidencias de la familia revolucionaria pretendieron crear sus propios partidos políticos, sin embargo, el sistema político no les permitió esa salida política para disputarles el poder.

Retomando lo anterior, se puede afirmar que la primera etapa del fraude se produce en el interior de la familia revolucionaria, a través de las elecciones presidenciales. La segunda etapa se da fuera de la referida familia, particularmente con el PAN y a partir de 1958. Año crucial para que el fraude se generalizara, es así como se consolida como una de las características fundamentales del viejo (¿?) sistema político mexicano.

Clásica (1963-1976)

Después de la posición política del PAN adoptada en la elección de 1958, cuando argumentaron "fraude" y no permitieron que sus 6 diputados ganadores tomaran posesión del cargo, el sistema político tuvo que introducir una reforma electoral (1963) que incluía la figura de diputado por partido, en la cual contempló la pérdida del registro al partido político, en caso de que los candidatos ganadores no tomaran posesión del cargo. Con lo anterior se abría la Cámara de Diputados a los partidos existentes y no se daba acceso a partidos nuevos.

El criterio para la asignación de los diputados por partido fue que si se obtenía el 2.5% de la votación se asignaban 5 diputados, los cuales no debían pasar de 20 por partido político, límite impuesto por la ley, y por cada .5% más se asignaba 1 diputado. Por ejemplo el PAN en 1964 obtuvo 20 diputados a pesar de que su porcentaje de votación fue del 11.5%. Se le debió asignar 23, pero por el tope de la referida ley no se le asignaron los otros 3.

Se podría afirmar que con esa reforma electoral se inició la constitucionalización de los partidos políticos, empero la discrecionalidad política continuaba, ya que la Secretaría de Gobernación en 1964 le negó el registro al Frente Electoral del Pueblo, cuyas listas de militantes eran falsas en un 47%. A pesar de ese golpe jurídico de facto presentaron candidatos a diputados federales, entre los que se encontraban: David Alfaro Siqueiros, Valentín Campa, Encarnación Pérez Gaytán y Alejandro Pérez, todos fueron presos políticos del movimiento ferrocarrilero de 1958. El fin de ese partido lo realizó la policía al allanar sus oficinas para clausurar cualquier actividad partidista en 1965.

Es así como desde 1964 hasta 1976, sólo se presentarían a las elecciones el PRI, PAN, PARM, y PPS, cuyo resultado fue el aumentó del número de candidatos registrados por distrito electoral 5. Debido a lo anterior, el sistema político realizaba elecciones no competitivas con una "oposición" institucional permanente.

Continuando con la línea de interpretación anterior, paradójicamente la oposición nació con la representación proporcional, en su primera fase los diputados de partido.

Obviamente que el viejo sistema político evitó el bipartidismo al sostener al PPS y al PARM, quienes fueron beneficiados con la reforma electoral de 1973 6, ya que para obtener diputados por partido se redujo el porcentaje al 1.5%, y se asignaban 25 diputados. Lo anterior se produjo por la debilidad institucional de las oposiciones ad hoc al sistema.

Empero, la estabilidad terminó con la segunda crisis de legitimidad que enfrentó el sistema político en 1976, cuando el PAN no presentó candidato a la presidencia (esto debido a una crisis interna, y a la irrupción de lo que se conocería más tarde como el neopanismo), y José López Portillo fue el único candidato a la presidencia de la república.

Postclásico (1976-1985)

Ante la deslegitimación del sistema político, cuya evidencia unipartidista fue la elección de 1976, se tuvo que proceder con una reforma política que finaliza con la creación de una nueva ley electoral, la cual combinaba control y legitimidad, la Ley Federal de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales (LFOPPE). Ésta analizó la limitada representatividad que tenían los partidos de oposición en la Cámara de diputados con la anterior ley, ya que sólo el 27% de espacio político podían obtener en caso de que todos los partidos lograran el porcentaje exigido por la figura de diputado de partido, con lo cual tuvieron que liberalizar el sistema político, es decir, tendrían que impulsar un pluralismo controlado, a través de la fórmula de representación proporcional.

Ante la nueva ley electoral, es pertinente mencionar que refuncionalizó y relegitimó al sistema político, no al PRI, ya que éste empezó a perder fuerza electoral en las áreas urbanas desde 1973.

La LFOPPE redistritó al país, creando 300 distritos e innovando con las circunscripciones electorales, en donde se dio espacio para incluir a 100 diputados plurinominales privilegiando únicamente a la oposición. Asimismo, con la referida ley se benefició a los nuevos actores, ya que para 1979 participaron el Partido Comunista Mexicano el Partido Demócrata Mexicano, y el Partido Socialista de los Trabajadores, y para las elecciones de 1982 se agregaron el Partido Revolucionario de los Trabajadores y el Partido Social Demócrata.

Las dificultades del régimen se empezaron a observar en el órgano electoral: la Comisión Federal Electoral, en donde participaban el bloque gubernamental constituido por Gobernación, el senador, el diputado y el PRI, a diferencia del bloque antiPRI: PAN, PCM y PRT, y el pantano tripartita: PPS, PARM y PDM.

Sólo por mostrar el poderío del PRI en esa época, se pueden tomar los resultados de las elecciones de 1979, 1982 y 1985, en donde de las 900 diputaciones federales que se disputaron, el PRI ganó 886, es decir ese instituto ganó el 98.4% de las posiciones disputadas. En mucho se debía al gerry-mandering, ya que de los 300 distritos electorales en 1985, sólo 117 eran urbanos 7, los cuales representaban el 39% del padrón electoral nacional.

A pesar de lo anterior, la oposición continuaba avanzando, ya que si tomamos en cuenta el aumento de votos de aquélla en su conjunto de 1946 a 1985, incrementaron su votación de 600,000 votos a 6 millones, ya para 1988, tan sólo el FDN y el PAN obtuvieron un poco más de 9 millones de votos.

A continuación realizó un recuento de las acciones de la oposición política previo a 1988, en donde es importante observar el compromiso democrático del PAN con las diversas izquierdas para llegar a construir otro tipo de sistema político, algo que fue abandonado paulatinamente en el sexenio de Carlos Salinas.

Basta recordar que el PAN, si bien nace en 1939, en sus primeros años electorales (1946-1957) se presenta ante la sociedad como una oposición moral, a partir de 1958 irrumpe como un sólido grupo de presión obligando al sistema a cambiar las leyes electorales hasta 1963, de ahí pasó a ser una oposición leal al sistema hasta 1983. A partir de ese año y hacia 1988, otra generación de panistas, los llamados "Bárbaros del Norte", empiezan a disputarle el poder político municipal y estatal al PRI (Luis H. Álvarez y Francisco Barrio Terrazas en Chihuahua, Rodolfo Elizondo en Durango, Manuel Clouthier en Sinaloa, y Fernando Canales Clariond en Nuevo León, entre los más importantes).

Continuando con la reconstrucción histórica, en 1986, el presidente municipal de la capital de Chihuahua, Luis. H. Álvarez estuvo 41 días en huelga de hambre para protestar en contra del fraude cometido en la elección gubernamental. A la referida huelga se le unió Heberto Castillo 8, dirigente nacional del PMT, de ese hecho político, se produce el primer acercamiento entre los líderes nacionales de la oposición, quienes acordaron constituirse en un "Movimiento Nacional Democrático" (9 de agosto de 1986), allí lo signaron Pablo Emilio Madero (PAN), Arnoldo Martínez Verdugo 9 (PSUM), Heberto Castillo (PMT), Rosario Ibarra (PRT) y Luis Sánchez Aguilar (PSD).

En ese contexto aparece la Corriente Democrática del PRI, a la par de que cuatro partidos (PAN, PMT, PSUM y PRT) y 24 organizaciones suscribieron la "Declaración del Foro Nacional por la Democracia", el cual se consideró como el inicio formal del diálogo democrático de las fuerzas de oposición para construir un nuevo sistema político.

Hacia el 2 de febrero de 1988, se constituye la "Asamblea Democrática por el Sufragio Efectivo", cuyos miembros fundadores fueron Salvador Abascal Carranza, Mariclaire Acosta, Adolfo Aguilar Zinzer, Roger Bartra, Fernando Canales Clariond, Jorge Castañeda, Rolando Cordera, Julio Faesler, Luis Javier Garrido, Pablo Gómez, Jorge González Torres, Enrique Krauze, Porfirio Muñoz Ledo, Salvador Nava, Gilberto Rincón Gallardo 10, Eraclio Zepeda, entre los más importantes. Su lucha fue por: a) legislación electoral democrática, b) establecimiento de un sistema plural de partidos, c) representación proporcional en las cámaras y ayuntamientos, d) acceso proporcional de los partidos a los medios, e) afiliación individual y voluntaria a las organizaciones gremiales y de partido, f) ampliación de libertades democráticas y defensa de los derechos humanos.

Fin de la hegemonía del PRI y la alternancia (1988-2000)

Los resultados de la elección federal de 1988 no sólo le fueron adversos al sistema político, sino que evidenciaron una multiplicidad de crisis: control político, eficacia, legitimidad, legalidad y gobernabilidad, es decir, antes, en y después de la elección, de ahí el discurso de Carlos Salinas de Gortari el 7 de julio de 1998, "la era del sistema de partido casi único ha terminado". 11

El antes fue provocado por la "Corriente Democrática" del PRI, encabezada por Porfirio Muñoz Ledo y por Cuauhtémoc Cárdenas, ambos alteraron las tradicionales reglas del juego sucesorio en el tema relacionado con la designación del candidato presidencial, ya que solicitaron una "elección abierta". Después de su expulsión del PRI, hacia 1988 constituyeron el Frente Democrático Nacional, que aglutinó a los partidos satélites: PARM, PPS y PFCRN, parte de la alianza se produce por la falta de control del secretario de gobernación, Manuel Bartlett Díaz, candidato perdedor a la candidatura del PRI, o en otra vertiente como lo sugiere Jorge G. Castañeda, el secretario soltó las amarras para abrirle otro frente político a Carlos Salinas. 12

El en se produjo con la famosa "caída del sistema" al suspender el conteo de los votos y retrasar los resultados electorales hasta el 13 de julio de 1988, cuando las elecciones se realizaron el 6 del mismo mes, siendo los primeros resultados que el candidato del PRI, Carlos Salinas perdió la votación en los estados de Baja California, DF, estado de México, Michoacán y Morelos, así como también el PRI perdió 66 diputaciones federales (22%) y 4 senadurías (5.4%).

El después se da en la autocalificación de la elección presidencial en la Cámara de Diputados, ésta se desarrolla como una crisis de legalidad que se da de julio a diciembre de 1988. En ese periodo, los candidatos presidenciales Cuauhtémoc Cárdenas, Manuel Clouthier y Rosario Ibarra suscriben el "Compromiso Nacional por la Legitimidad y la Democracia" el 16 de noviembre de 1988.

A pesar de lo anterior, al otro día de tomar posesión (2-12-88), Carlos Salinas se reunió con la dirigencia nacional del PAN: Luis H. Álvarez 13, Diego Fernández de Cevallos 14 y Carlos Castillo Peraza 15 para forjar una alianza política durante su sexenio, lo que dio frutos inmediatos, ya que se le reconoce el triunfo al PAN en la gubernatura del estado de Baja California en 1989, y con ello se inaugura la etapa de la democracia selectiva en el interior del proceso de transición política. Aquel calificativo fue porque al PRD se le negaron sus triunfos locales en los estados de Michoacán y Guerrero, además de que fueron perseguidos. 16

Después del acercamiento entre la dirigencia nacional del PAN y el nuevo gobierno, irrumpe un grupo disidente en ese partido, llamado "Foro Doctrinario y Democrático" (Bernardo Batiz 17, Jesús González Schmall 18, Pablo Emilio Madero, entre los principales), quienes rompen con el PAN en 1991, y cuyos argumentos afirmaban el desvío de los postulados e ideales panistas en aras de alcanzar el poder a toda costa por parte de los pragmáticos neopanistas.

Es pertinente mencionar que en 1990 el PAN pactó una contrarreforma electoral con el presidente Salinas, en la cual estableció que "si algún partido político no obtuviera la mayoría absoluta, quien tenga la mayoría relativa y un mínimo de 35%, pasará a ocupar automáticamente el 50% más 1 de los escaños", obvio que la referida cláusula de gobernabilidad (imitada, quizá del régimen de Pinochet, en cuanto a la conformación del Senado chileno), era una previsión de lo que el propio presidente había vivido tres años antes. En efecto, una elección legal pero carente de credibilidad.

Continuando con el análisis anterior, los resultados de la elección federal de 1991 se explican por dos hechos políticos: a) la idea de dirigirse hacia el primer mundo, aspiración proyectada por el presidente Salinas, y b) el Programa Nacional de Solidaridad, ambas estrategias fueron las que le dieron 11% más de los votos al PRI, cuya característica fue el impulso de un voto urbano, esta elección se consideró como el primer realineamiento electoral, el segundo sería en 1994.

Indudablemente, el sexenio salinista se caracterizó por mantener una democracia selectiva y por tener el control electoral casi al final de su gobierno, ya que, en 1993, se introdujo otra reforma electoral, eliminándose la autocalificación del poder legislativo, trasladándose esa función al IFE, además se amplía a 4 senadores por estado, con la creación del senador de primera minoría, ello para pluralizar esa Cámara.

Mientras, se gozaba el "éxito económico" éste reflejado en bajar la inflación a un dígito, tener el control macroeconómico, obtener un ingreso de 38 billones de pesos por las ventas de las empresas públicas de 1988 a 1991, y un crecimiento económico del PIB en un 4% en esos mismos años, así como también la reducción de la deuda externa en 1991. El presidente Salinas transformó sus alianzas políticas; con quienes contaba eran el PAN, la Iglesia Católica, los nuevos empresarios, intelectuales orgánicos y su cercanía con los Estados Unidos, además de su exitoso Programa Nacional de Solidaridad, el cual le produjo una gobernabilidad local, lo que afectó inmediatamente a sus alianzas tradicionales: el PRI y su corporativismo.

Por otra parte, se continúa con la espiral de la violencia en México (habría que recordar el surgimiento del EZLN) con el asesinado Luis Donaldo Colosio, lo que obliga al presidente Salinas a optar por otro sucesor y la decisión recae en el jefe de campaña de Colosio, Ernesto Zedillo, quien avanza en su campaña, gracias al marketing político, y en particular con los spots "yo voto por la paz" y "el bienestar para la familia". Sin embargo, para dotarle de credibilidad a la nueva campaña electoral era necesario instrumentar un debate entre los candidatos, fue así como el 12 de mayo de 1994, debatirían los candidatos del PRI, PRD y PAN, Ernesto Zedillo, Cuauhtémoc Cárdenas y Diego Fernández de Cevallos. Por cierto, el debate fue visto por 40 millones de mexicanos, por el cual los ciudadanos modificaron su voto en un 40%.

Retomando el punto anterior, y utilizando el análisis de medios de comunicación que realizó Raúl Trejo Delarbre 19, cuyas conclusiones fueron "que la desigualdad en los medios de comunicación se traduce en desigualdad en la competencia política", puesto que en un estudio comparado entre las elecciones de 1988 y 1994, por ejemplo Televisa y TV Azteca (con otro nombre en 1988), le dieron a Salinas en conjunto el 83.3% de la cobertura, y a Zedillo, el 32% frente a los otros candidatos.

Sobre el debate, Lorenzo Meyer escribió 20: "Una medida bastante exacta de la enorme distancia que aún separa al sistema político mexicano actual de uno auténticamente democrático y moderno lo constituyó el hecho de que apenas ese día -a 124 años de proclamada la república y a seis de que entremos al siglo XXI- se dio el primer debate público y directo entre los principales candidatos presidenciales de la oposición real y el del partido de Estado".

El ganador del referido debate fue el candidato del PAN, Diego Fernández de Cevallos, quien se ausentó de manera extraña de la campaña electoral una vez que se publicita su triunfo en el referido debate, de ahí que recibiera toda clase de críticas. Sólo por citar una de ellas, veamos:

Jorge Castañeda escribió 21: "No hay contienda justa cuando un candidato, sobre todo un puntero, tiene agenda escondida o trae gato encerrado. Si Diego se enfermó, debió haberlo dicho, si lo amenazaron debió haberse retirado, siendo sustituido por otro candidato de su partido o declinado a favor de uno de los contendientes restantes. Y si negoció en las tinieblas, introdujo el mayor y el peor elemento de manipulación de la voluntad popular de todo el proceso electoral".

Ante lo que el propio Ernesto Zedillo reconoció "fue una elección legítima pero inequitativa", por la forma en que llega a la presidencia de la república, decide avanzar en la reforma al poder a través de un "Acuerdo Político Nacional" (negociaciones de Bucareli), el cual pretendía ser el gran pacto político transitorio, muy al estilo español, finalmente, sólo se limitó a una reforma electoral y a la reforma política del DF.

Hacia la elección federal de 1997, el PRI pierde la mayoría en el Congreso, y la reacción del régimen fue intentar crear una crisis constitucional, al no querer instalar la referida Cámara, lo que ayudó a constituirse en el G-4, es decir a la oposición: el PAN, el PRD y el PT y el PVEM. Con la referida acción legislativa se inaugura el pluralismo político en el interior de la Cámara de Diputados, si bien no existió una parálisis institucional en esos años, debido a las formas extralegales e institucionales para mantener las políticas públicas no estructurales del gobierno zedillista. Sin embargo, el pluralismo se tuvo que plasmar en la ley, a través de la Nueva Ley Orgánica del Congreso en 1999.

Es así como se llega al año 2000, en donde el PRI pierde la presidencia de la república y se asiste al segundo gobierno dividido en el ámbito federal, lo que viene a romper el vínculo: presidencia de la república-PRI, cuyo resultado inmediato está siendo la parálisis institucional, ésta se produce debido a que el entramado institucional del viejo sistema político diseñado para la hegemonía de un partido y el ejercicio de una presidencia fuerte, en donde resaltaba el desequilibrio de los otros poderes, es disfuncional, poco eficaz y eficiente en el nuevo pluralismo político. Por lo tanto, la referida parálisis se produce con la ausencia de consenso entre el poder ejecutivo y el poder legislativo para llevar a cabo las necesarias reformas estructurales que requiere el país.

Visto desde un punto de vista crítico, a los demócratas mexicanos les faltó lo que Luis Aguilar 22 observó, que:

... los protagonistas intelectuales y políticos de la democratización mexicana no se hayan planteado o no hayan anticipado con claridad estratégica la cuestión de la gobernabilidad de la democracia (en el sentido básico de capacidad de gobierno)... el olvido de ciertos temas y problemas hizo olvidar que la democracia es ante todo un orden político, un orden de instituciones que define y estabiliza las relaciones entre los poderes públicos y entre estos y las libertades ciudadanas por ende, también define y enmarca el proceso de elección de gobernantes y el ejercicio de gobierno, fijando sus reglas y modos, sus alcances y límites. Si no se edifica el orden institucional propio de la democracia, aunque se sustituya electoralmente a los gobernantes y se considere que los nuevos líderes son portadores de otra moral pública y otra capacidad administrativa, la gobernabilidad democrática enfrentará problemas básicos sin poder resolverlos y, dicho de manera genérica pero radicalmente, el orden político de la democracia será incapaz de crear orden social.

Conclusiones

Finalmente, los partidos políticos tradicionales, PRI, PAN y PRD, con sus 73, 63 y 13 años de existencia se encuentran desorientados en una doble vía: en lo interno por el impacto de la democratización del sistema político, y en lo externo por la globalización, ya que ésta desterritorializa a la propia política desdibujando a los Estados-Nación, el espacio natural de los partidos políticos "nacionales".

Continuando con la línea de interpretación anterior, las clases políticas o las burocracias partidistas secuestraron a la naciente democracia después del 2 de julio de 2000, sólo basta ver que con el segundo gobierno dividido no hay consenso entre el Ejecutivo y el Legislativo para aprobar las reformas estructurales que necesita el país, inclusive los barones de la política están asfixiando a la ciudadanía, y quizá lo más complejo sea que las salidas están siendo violentas (matanza en Oaxaca, Michoacán, Atenco, Ciudad Juárez, y la creciente influencia del crimen organizado).

La incertidumbre partidista se evidencia en la incapacidad para autorreformarse, el PAN no supo ser el "partido en el gobierno", inclusive dicen que van a actualizar su discurso político con referentes del siglo XIX. En el caso del PRD, el caudillismo, su antidemocracia interna (las dos elecciones para cambiar al CEN han sido fraudulentas), y las tribus están devorándolo, inclusive su porcentaje de votación decrece, y finalmente el que pensábamos que estaba muerto, el PRI, es el que está aprovechando y capitalizando todos los errores de Vicente Fox.

Empero, es complejo ver que en Europa los partidos políticos en sus asambleas o congresos nacionales están discutiendo los temas de clonación, democracia regional (más allá de los Estados-Nación), multiculturalismo, la tercera vía (o el nuevo centro político) y sobre todo cómo elevar la calidad democrática. Mientras, en México se clausura una reforma electoral que autolimitaría financieramente a los partidos, en fin la institucionalidad de los intereses y complicidades se afianza. Por eso ante esta confusión, ya es imposible hablar de un nuevo sistema político, mientras sus actores políticos (partidos) se esfuercen en demostrar cotidianamente su debilidad estructural, intelectual y moral, ya que sólo se miran hacia ellos mismos y no al interés general, es decir al país.

Bibliografía y notas

  1. Dieter Nohlen. Sistemas electorales y partidos políticos, México, FCE, 1998.
  2. Entre los jefes políticos y/o caciques puedo mencionar a Adalberto Tejeda (Veracruz), Janitcio Múgica y Lázaro Cárdenas (Michoacán), Saturnino Cedillo y Gonzalo N. Santos (San Luis Potosí), Tomás Garrido Canabal (Tabasco), Emilio Portes Gil (Tamaulipas), Maximino Ávila Camacho (Puebla), Manuel Pérez Treviño (Coahuila), entre los más importantes.
  3. Juan Molinar Horcasitas. El tiempo de la legitimidad, elecciones, autoritarismo y democracia en México, Cal y Arena, México, 1991. Fue investigador en el Instituto de Investigaciones sociales de la UNAM en 1989, director de prerrogativas en el IFE en 1994, consejero ciudadano de 1997 a 2000, actualmente es subsecretario de gobernación.
  4. A pesar de que la referida ley electoral establecía que los requisitos para constituirse en partido político eran 30,000 afiliados, distribuidos en todo el país con un mínimo de 1000 en al menos dos terceras partes de los estados.
  5. Los distritos electorales de 1928 a 1949 eran 147; de 1950 a 1959 fueron 162; de 1960 a 1970 existieron 178; de 1973 a 1975 fueron 194; en 1976 eran 196, y finalmente desde 1979 a la fecha son 300.
  6. En esa reforma electoral se modificaron los requisitos para obtener el registro de los partidos: 65,000 afiliados y 2000 afiliados en las dos terceras partes de las entidades federativas.
  7. A pesar de que desde 1960 el país era urbano en un 51%, hacia el año 2000, el 77% de los mexicanos vive en ciudades.
  8. El ingeniero Castillo, dedicó parte de su lucha política a unificar a las diversas izquierdas mexicanas, del Partido Mexicano de los Trabajadores se fusionó con el Partido Socialista Unificado de México para dar paso al Partido Mexicano Socialista, de allí en la coyuntura de 1988, siendo candidato presidencial, declina a favor de Cuauhtémoc Cárdenas, basta recordar que fue secretario particular de Lázaro Cárdenas del Río, ya en el naciente PRD fue senador de la república y candidato a la gubernatura de Veracruz en 1992.
  9. Candidato presidencial en 1982, en donde el Partido Comunista Mexicano participó como tal en 1979, hacia la elección federal presidencial se transformó en Partido Socialista Unificado de México.
  10. Los nombres que aparecen subrayados se encuentran gobernando con Vicente Fox a partir del año 2000.
  11. Conferencia de prensa transmitida por televisión a nivel nacional.
  12. Jorge G. Castañeda. La herencia, México, Alfaguara, 1999, p. 441-442.
  13. Político panista provinciano que luchó en contra del sistema político autoritario desde 1958, del radicalismo transitó al proceso de negociación política para llegar a gobernar este país. De una enorme solvencia moral, fue diputado federal, presidente municipal de Chihuahua, presidente del CEN, senador de la república, actualmente es el Comisionado para la Paz en Chiapas.
  14. Abogado, representante del PAN ante la Comisión Federal Electoral en 1988, diputado federal que llega a negociar directamente con Carlos Salinas las contrarreformas electorales de su época, candidato presidencial en 1994, actual senador de la república, ciertamente un conocedor de los sótanos del viejo sistema político mexicano.
  15. Ideólogo del partido, diputado federal, secretario general del CEN en la época de Luis H. Álvarez, presidente del CEN, candidato perdedor a la jefatura de gobierno en 1997, renuncia al PAN antes de su muerte.
  16. Se calcula que en el periodo salinista fueron asesinados 400 militantes del PRD, en las cuentas de ese partido.
  17. Después de fracasar para intentar hacer un partido político, se va al PRD, fue diputado federal de 1997 a 2000, actualmente es el Procurador de Justicia en el DF.
  18. Se convirtió en el oficial mayor en el gobierno del DF, bajo la administración de Cárdenas en 1997.
  19. Raúl Trejo Delarbre. "Medios y elecciones en 1994: el sufragio privilegiado" en Germán Pérez Fernández del Castillo (Coord..) La voz de los votos: un análisis crítico de las elecciones de 1994, México, Porrúa/FLACSO, 1995, pp. 59-86.
  20. Lorenzo Meyer. El liberalismo autoritario, las contradicciones del sistema político mexicano, México, Grijalbo, 1995, p. 169.
  21. Jorge Castañeda. "¿Qué pasó?", en Proceso, núm. 930, 29 de agosto de 1994.
  22. Luis F. Aguilar. "Democracia y transición" en José Natividad González Parás, La gobernabilidad democrática en México, México, INAP/SG, 2000, p. 31.

* Director General de Glocal Consultores Asociados, actualmente doctorando en "Gobierno y Administración Pública" en el Instituto Universitario Ortega y Gasset.

Partidos políticos. Inocencio Yánez Vicencio

Para el maestro Dieter Nohlen de la Universidad de Heidelberg, lo primero que debemos hacer para elaborar una propuesta y poderla exponer, es, como lo hace un jardinero, un zapatero, un ingeniero, localizar las herramientas con las cuales vamos a trabajar. Conocer y manejar adecuadamente las herramientas que necesitamos para lograr levantar la obra que nos hemos propuesto, es esencial si no queremos dar palos de ciego y provocar hilaridad.

Partidos políticos

Inocencio Yánez Vicencio *

Las elecciones

Comenzaremos por decir que las elecciones constituyen el método democrático para producir la representación del pueblo y controlar al gobierno. Como técnica de designación de nuestros gobernantes, como dijeron W. Churchil, no es lo mejor, pero si lo menos malo que hasta ahora conocemos.

La experiencia nos enseña que de las elecciones en sistemas políticos democráticos, autoritarios y totalitarios, podemos concluir que:

  1. el concepto de elecciones varía según los sistemas políticos;
  2. la importancia de las elecciones difiere de un sistema político a otro, y
  3. las funciones de las elecciones cambian de sistema a sistema (Dieter Nohlen. Sistemas electorales y partidos políticos. Edit. FCE. México. 1994. Pág. 10.)

La distinción más radical entre un sistema y otro la tenemos en que lo mismo podemos estar frente a dos o más opciones que tener solo una. Para ejercer verdaderamente el sufragio, es necesario poder escoger y tener la libertad para elegir. Sólo es posible ejercer realmente el sufragio cuando hay dos o más alternativas, por lo menos, para poder decidir entre una de ellas.

Nos específica Dieter Nohlen que: la oportunidad y libertad de elegir deben estar amparadas por la ley. Cuando estas condiciones están dadas, hablamos de elecciones competitivas. Cuando se niega la oportunidad y libertad de elegir, hablamos de elecciones no competitivas. Cuando se limitan, de alguna manera la oportunidad y libertad, hablamos de elecciones semicompetitivas (Ob. Cit. Pág. 10).

Las elecciones competitivas se llevan a cabo siguiendo diferentes principios (procedimientos) formalizados, que procuran la capacidad legitimadora de las elecciones y son portadores de una importancia normativa, entre los cuales destaca Nohlen: 1) la propuesta electoral, que, por un lado está sometida a los mismos requisitos de la elección (debe ser libre, competitiva) y por otro, no puede sustituir a la decisión selectiva del electorado; 2) la competencia entre candidatos, los cuales se vinculan en una competencia entre posiciones y programas políticos; 3) la igualdad de oportunidades en el ámbito de la candidatura (candidatura y campaña electoral); 4) la libertad de elección que se asegura por la emisión secreta del voto; 5) el sistema electoral (reglas para la conversión de votos en escaños) no debe provocar resultados electorales peligrosos para la democracia o que obstaculicen la dinámica política (por ejemplo, producir una sobrerepresentación de la mayoría; 6) la decisión electoral limitada en el tiempo sólo para un período electoral. Las decisiones previas no restringen la selección ni la libertad de elección en elecciones posteriores.

Conforme al grado de competitividad de las elecciones nos encontramos con los siguientes sistemas:

  • Sistemas democráticos - elecciones competitivas
  • Sistemas autoritarios - elecciones semicompetitivas
  • Sistemas totalitarios - elecciones no competitivas

Como puede verse, no es suficiente tener elecciones, es necesario que haya elecciones libres. Sin elecciones libres, sin una real competencia por el poder entre fuerzas sociales y agrupaciones políticas, no hay democracia. Un gobierno emanado de elecciones autén-ticamente libres y realmente competitivas se tiene como legítimo y democrático.

Con toda la honestidad intelectual que siempre le caracteriza al profesor de Heidelberg, nos recuerda que la democracia no acaba con la dominación política, pero intenta controlarla mediante la división de poderes, la vigencia de los derechos humanos, el derecho a la oposición y la oportunidad de la oposición de llegar al poder.

Las visiones particulares de la teoría democrática determinan las funciones principales de las elecciones competitivas, que pueden ser interpretadas como instrumento para:

  • expresar la confianza del electorado en los candidatos electos;
  • constituir cuerpos representativos funcionales;
  • controlar el gobierno.

O como un acto de funciones para simular una competencia entre personas y disimular antagonismos sociales, y para otorgar un poder pleno a determinadas personas en la toma de decisiones, independientemente del consenso.

Para Dietier Nohlen existen tres factores estructurales que determinan las funciones concretas de las elecciones:

  1. La estructura del sistema social: clases, estratificación social, etnias, religión, grupos de presión y profundidad de los antagonismos sociales.
  2. La estructura del sistema político: sistema parlamentario o presidencial; si se trata de un sistema parlamentario: predominio del parlamento o del gobierno o del jefe de gobierno; organización de Estado: unitario o federal, competencia o concordancia como pauta de conciliación de conflictos.
  3. La estructura del sistema de partidos: número de partidos políticos, tamaño de los partidos, distancia ideológica entre los partidos.

Las elecciones pueden tener las siguientes funciones en sociedades relativamente homogéneas sin clivajes (rupturas históricas) profundos, con sistema parlamentario y con reducido número de partidos:

  • legitimación del sistema político y del gobierno de un partido o coalición de partidos;
  • expresión de confianza en personas y partidos;
  • reclutamiento de las élites políticas;
  • representación de opiniones del electorado;
  • ajuste de las instituciones políticas a las preferencias del electorado;
  • movilización del electorado en torno a valores sociales, metas y programas políticos e intereses políticos-partidistas;
  • concientización política de la población mediante la determinación de problemas y exposición de alternativas;
  • canalización de conflictos políticos mediante procedimientos pacíficos:
  • integración de la pluralidad social y formación de una voluntad común políticamente viable;
  • estímulo de la competencia por el poder con base en alternativas programáticas;
  • designación del gobierno mediante formación de mayorías parlamentarias;
  • establecimiento de una oposición capaz de ejercer control, y
  • oportunidad de cambio de gobierno.

Las elecciones no competitivas no pretenden legitimar o controlar el poder. Tienen como función principal ser instrumento de ejercicio de poder.

Las elecciones semicompetitivas son interpretadas como fuente de legitimación por las élites gobernantes, aunque en ellas no se cuestiona el poder, sí sirven para estabilizar los regímenes autoritarios.

Para el maestro Nohlen la designación democrática de las autoridades políticas, constitucionalmente establecidas -en particular del parlamento, y en sistemas presidenciales también del presidente- constituye, junto con los derechos de expresión, de reunión, de asociación y de libertad de prensa, el principio fundamental de las democracias modernas. Los principios fundamentales del derecho de sufragio universal, igual, directo y secreto por lo general están consagrados en la Constitución.

Tipologia De Sistemas De Partidos

De acuerdo con Nohlen, entendemos por sistema de partidos la composición estructural de la totalidad de los partidos políticos. Para muchos donde hay un solo partido político o uno de ellos se hace pasar por el todo no hay sistema o se destruyó.

Los elementos de los sistemas de partido son a) el número de partidos, b) su tamaño, c) la distancia ideológica entre ellos, d) sus pautas de interacción, e) su relación con la sociedad o con grupo sociales, f) su actitud frente al sistema político.

Centrados, en principio, los primeros estudios desde una perspectiva institucional, en encontrar las causas de la diferencia del número de partidos en el sistema de partidos, inicialmente se dividieron en sistemas de partido único, bipartidismo y pluripartidismo. Maurice Duverger puso el acento en el factor "sistema electoral". Para los socioestruc-turalistas Duverger tiene muchas insuficiencias, hay que considerar otras variables. Giovanni Sartori parte de la distinción, ante todo dentro de los sistemas pluripartidistas, entre pluralismo moderado y pluralismo extremo: bipartidismo (cero grado de polarización), multipartidismo (bajo grado de polarización), y pluripartidismo (con fuerte grado de polarización).

Ulteriormente Sartori extendió su tipología en varios aspectos: amplió el marco de investigación más allá de los casos conocidos, aumentó el número de tipos y el número de criterios para determinar los tipos:

  1. Sistema de partido único (Unión Soviética)
  2. Sistema de partido hegemónico (El México sin alternancia)
  3. Sistema de partido dominante (India, Japón)
  4. Sistema bipartidista (Gran Bretaña, Estados Unidos)
  5. Pluralismo moderado (Países Bajos, Suiza, Bélgica, República Federal de Alemania)
  6. Pluralismo polarizado (Chile hasta 1973, Italia, Finlandia)

Superado el último tipo, Sartori, ve en el continuum sólo casos de extrema atomización. Klaus Von Beyme suma dos subtipos: con oposición fundamental y con partidos del centro capaces de hacer gobierno.

La Palombara/Weiner distinguen cuatro subtipos de sistemas de partido: 1) Sistema con alternancia ideológica; 2) con alternancia pragmática; 3) ideológicamente hegemónico; 4) pragmáticamente hegemónico.

Seymour M. Lipset y Stein Rokkan (1967) nos proporcionan una explicación socioestructural del origen, de la estructura y de la continuidad de los sistemas de partidos, que recoge también Stefano Bartolini (Manual de Ciencia Política. Alianza Editorial). Buscan comprender el desarrollo de los sistemas de partidos europeos mediante determinados clivajes sociales. Tensiones que pueden reducir a problemas que son resultado de dos procesos: la formación de la nación (revolución nacional) y el proceso de industrialización (revolución industrial). Ambos son transmitidos en una dimensión funcional y otra territorial, dándonos cuatro clivajes: 1) la tensión entre centro y periferia (entre cultura dominante y cultura sometida); 2) la tensión entre Estado e Iglesia; 3) la tensión entre grupos de propietarios de la tierra, comerciantes e industriales (entre intereses agrarios e industriales); 4) la tensión entre los poseedores de los medios de producción y los trabajadores (entre capital y trabajo).

Advierte Nohlen que si se sostiene que la estructura del sistema de partidos depende del sistema de clivajes (rupturas históricas), los sistemas de instituciones convenidos corresponden más o menos a los sistemas de partidos fundados en la estructura social.

Klaus Von Beyme refutando la idea de M. Duverger de que "la sociedad tiende al dualismo de partidos", propone un "sistema rudimentario de cinco partidos" en diferentes situaciones históricas, por ejemplo en la revolución inglesa, la oposición entre Digger, Leveller, republicanos clásicos, monarquistas y partidarios del Divine Right of the King; en la Revolución francesa, la oposición entre babouvistas, jacobinos, girondinos, constitucionalistas, aristocráticos y partidarios del antiguo régimen (Ancien Régime).

Lo más importante -reitera el maestro de Heidelberg- es que las generalizaciones o las afirmaciones teóricas, deben sujetarse más a los casos empíricos y a los contextos y condiciones sociopolíticos concretos.

Como lo especifica Dieter Nohlen (Ob. Cit. Pág. 91) parte de "un modelo bipolar", representación por mayoría y representación proporcional.

El profesor de Heidelberg observa nuevas tendencias que localiza en el nivel técnico, como son la llamada barrera legal y la lista nacional y en el nivel estrictamente de los sistemas electorales, resalta la introducción de sistemas combinados y pone de ejemplo la adopción en México de un sistema que él denomina segmentado desde 1977.

El financiamiento de los partidos. Armando Adriano Fabre

Uno de los problemas más importantes consiste en conocer cual es el uso que los partidos políticos le han dado a los recursos públicos. La desconfianza se alimenta por la frecuencia de las infracciones a que han sido sujetos y, como consecuencia, la desilusión sobre las democracias representativas, por eso su fiscalización debe estar apegada a criterios de certeza y legalidad con el único propósito de que los militantes y simpatizantes tengan derecho a conocer como se maneja el dinero dentro de los partidos políticos a los que pertenecen, para así evitar lavado de dinero, corrupción y cofradías de delincuencia organizada.

El financiamiento de los partidos: el costo de la democracia

Armando Adriano Fabre *

A partir de 1977, los partidos políticos fueron reconocidos formalmente por la Constitución General de la República, desde esa posición exigieron más derechos y más prerrogativas, tan es así que en el financiamiento público de los partidos políticos se debe garantizar que los recursos públicos prevalezcan sobre los de origen privado, sin embargo hoy se cuestiona la calidad y costo de la democracia y en especial el financia-miento público en los dos años previos a los procesos electorales, ya que los partidos políticos reciben financiamiento a nivel estatal y federal. El objetivo de éste breve comentario, se referirá al costo de la democracia y para ejemplificar se desarrollan cuadros que contienen los ingresos de los partidos políticos en sus distintos campos de acción.

En el ámbito electoral federal se autorizó un presupuesto por actividades ordinarias en el año previo a proceso electoral de la siguiente manera:

En el Estado de Veracruz el financiamiento público por actividad ordinaria para el año no electoral 2001 fue autorizado así:

PARTIDO VOTACIÓN NACIONAL EMITIDA % VOTACIÓN NACIONAL EMITIDA 30% IGUALITARIO 70% PROPORCIONAL TOTAL DE FINANCIAMIENTO ORDINARIO

PAN

12,196,605,5564

34.73421%

$86,387,205.90

$560,110,385.52

$646,497,591.42

PRI

13,800,306,0000

39.30132%

$86,387,205.90

633,757,928.28

720,145,034.18

PRD

4,329,640.7020

12.33021%

$86,387,205.90

198,832,179.47

285,219,385.37

PT

1,255,938.3780

3.57674%

$86,387,205.90

57,677,120,63

144,064,326.53

PVEM

2,127,043.4436

6.05752%

$86,387,205.90

97,681,215.80

184,068,421.70

CD

702,281.9600

2.00000%

$86,387,205.90

32,251,223.53

118,638,421.70

PAS

351,140.9800

1.00000%

$86,387,205.90

16,125,611.77

102,512,817.67

PSN

351,140.9800

1.00000%

$86,387,205.90

16,125,611.77

102,512,817.67

TOTAL

35,114,098.0000

100.00000%

$691,097,647.20

$1,612,561,176.77

$2,303,658,823.97

Instituto Electoral Veracruzano

Ahora bien, para el presente año, el financiamiento público para actividades ordinarias de los partidos políticos nacionales fue autorizado un monto total de $2,303,658,823.97. El cual está distribuido de la siguiente forma:

Financiamiento Publico Para El Sostenimiento De Actividades Ordinarias 2002

La reforma electoral de 1996 estableció el predominio del financiamiento público sobre el privado y la distribución del primero a partir de una regla de equidad. Sin embargo, la fórmula prevista por la ley para calcular el monto anual del financiamiento público está vinculada al número de partidos políticos con registro y representación en la Cámara de Diputados, lo cual puede resultar en que de una elección a otra dicho monto se eleve exponencialmente. Así sucedió entre el año 2000 y el 2001 en que el número de partidos con representación en el Congreso creció de cinco a ocho, con lo cual el financiamiento público para este año que no es electoral, se incrementó sensiblemente -de $1,500 a $ 2,206 millones- por lo cual para el año 2003 en que el financiamiento público se duplica en función de la campaña electoral, éste ascenderá a $4,900 millones, a lo que habrá que sumar $98 millones más por cada nuevo partido que obtenga su registro.

Esto significa que en un año de elecciones intermedias, en que solamente se renueva la Cámara de Diputados, el financiamiento público representará una cantidad cercana al doble de lo que fue otorgado en el 2000 en que ocurrieron las tres elecciones para Presidente, senadores y diputados. La fórmula de financiamiento actual presenta, entonces, el inconveniente de estar atada a un multiplicador fluctuante - el número de partidos con representación en el Congreso- y no hace diferencia entre el monto de recursos para los partidos en una elección general y en una intermedia. De otra parte, en lo que se refiere a las modalidades de financiamiento privado, resulta excesivo el que se refiere a aportaciones de simpatizantes cuyo limite anual es de 0.05% del financiamiento total para gastos ordinarios y que actualmente equivalen a $ 750 mil pesos- cifra muy por encima de las aportaciones permitidas en la mayoría de los países. Asimismo, no es conveniente que el financiamiento derivado de las cuotas de los militantes sea determinado libremente por lo propios partidos, sin que exista ningún tope en la ley.

Mucho se discute sobre el financia-miento público a los partidos políticos en los años previos a competencias electorales, sin embargo, las funciones que éstos realizan es la de formar escuelas de cuadros políticos e ideológicos, formar equipos para gobernar, lograr una conexión electoral, reclutar jóvenes, socializar, educar políticos, estructurar sus posibles votos en regiones, diseñar un programa de gobierno, mantener el funcionamiento efectivo de sus órganos estatutarios, editar publicaciones mensuales de divulgación y sostener centros de formación política y promover la participación del pueblo en la vida democrática de acuerdo con sus programas, principios e ideas que postulan, tan es así que el financiamiento público debe de prevalecer sobre el financiamiento privado por mandato constitucional, existiendo además una jurisprudencia electoral que así lo señala: FINANCIAMIENTO PÚBLICO. TODA AFECTACIÓN A ESTE DERECHO ES DETERMINANTE PARA LA PROCEDENCIA DEL JUICIO DE REVISIÓN CONSTITUCIONAL. De todo lo anterior, queda de manifiesto el deber de avanzar a una cultura de legalidad y respeto entre autoridades y ciudadanos, anteponiendo el conocimiento de la ley, nuestra cultura cívica y democrática, para así entender, que la consolidación de un sistema de partidos impulsa proceso políticos plurales y competidos, construyendo una sociedad mejor informada y participativa, sin olvidar que los partidos políticos hacen posible el acceso de los ciudadanos al ejercicio del poder público para integrar la representación nacional, no por capricho, si no por mandato constitucional.

Sin embargo su fiscalización debe estar apegada a criterios de certeza y legalidad con el único propósito de que los militantes, y simpatizantes tengan derecho como ciudadanos mexicanos y como parte integral del fundamental derecho de asociación política a conocer como se maneja el dinero dentro de sus propios partidos políticos a los que pertenece, para así evitar blanqueo de dinero (lavado), corrupción y cofradías de delincuencia organizada.

En cuanto a la justificación del financiamiento publico partidario, se advierte que las libertades protegidas por el principio de participación, pierden mucho de su valor cuando aquellos que tienen mayores recursos pueden usar sus ventajas para controlar el curso del debate publico y por esto debe haber pasos compensadores para conservar el valor justo de todas las libertades políticas. Los partidos políticos deben ser independientes de los intereses económicos privados, asignándoles ingresos suficientes para tomar parte en el esquema constitucional de participación política. Lo importante es que los partidos políticos sean autónomos respecto de las demandas privadas, es decir, a las demandas no expresadas en el tono publico y discutidas abiertamente con referencia a una concepción del bien público.

Uno de los problemas que más preocupan y por el cual abordo el presente tema, consiste en conocer cual es el uso que los partidos políticos le han dado a los recursos públicos, pues al parecer resulta inadecuado y la desconfianza se alimenta por la frecuencia de las infracciones. La gravedad del asunto se manifiesta en el cuestionamiento de las tareas de los partidos políticos en una actitud de duda y como consecuencia la desilusión sobre las democracias representativas, sin que se proponga otro régimen alternativo y superior, así como la subsistencia y mantenimiento de los mismos, sobre todo en los dos años previos a la elección, aún cuando de igual forma, reciben financiamiento público estatal, es decir, los distintos Institutos u Organismos electorales estatales, ¿tienen la obligación de aportar dinero público a los partidos políticos nacionales y a los estatales, tanto en los años previos a la elección federal, como para gastos electorales en año competencia electoral estatal (alcaldías, diputaciones y gobernatura)?

A la primera pregunta la respuesta desde luego resulta ser afirmativa pues la propia legislación así lo determina, sin embargo el financiamiento público en años no electorales debe responder a dos tipos de criterio, es decir a valorar el financiamiento desde en punto cuantitativo (dinero en proporción a los votos) ya en los cuadros de referencia anteriores, cada uno de los lectores ponderará si la democracia es o no cara, o si ésta es necesaria o no. Y desde luego, bajo la óptica del criterio cualitativo, debemos crear una serie de indicadores para contestar nuestras dudas derivadas del criterio cuantitativo, es decir, responder a las preguntas,¿para qué se entrega el dinero en año no electoral y para qué realmente lo ocupan? Y más aún, ¿la fiscalización verdaderamente es eficaz?

* Candidato a doctor en Derecho.

Lo público debe ser público. Marco Antonio Vega Estrada

La institucionalización de la democracia demanda ajustes y reformas al sistema político, que no sólo aseguren la consulta popular mediante el ejercicio del sufragio universal, sino también que superen algunas condiciones injustas que vuelven inequitativas las contiendas electorales, como lo es la regulación del dinero que se mueve durante los procesos electorales. Pero más allá de precisiones jurídicas, lo cierto es que la actuación de los partidos políticos ha hecho que la opinión pública nacional (e internacional) se pregunte con mucha insistencia qué hacen con el dinero los políticos y de dónde lo obtienen.

Lo público debe ser público

Marco Antonio Vega Estrada *

"El amigo ha de ser como el dinero, que antes de necesitarle se sabe el valor que tiene". Sócrates.

Humberto Musacchio (2002) dice que "el financiamiento público para los partidos es un asunto viejo", y creo que tiene razón. Es un asunto problemático sobre el que mucho se ha escrito, pero que, sin lugar a dudas, está situado en el centro de la discusión pública. Aquí confluyen muchos intereses y se dirimen importantes batallas en la lucha por el poder público.

Nuestra Constitución Política señala que los partidos políticos son entidades de interés público que tienen como fin promover la participación del pueblo en la vida democrática, contribuir a la integración de la representación nacional y, como organizaciones de ciudadanos, hacer posible el acceso de éstos al ejercicio del poder público. Según el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, se debe garantizar que los partidos políticos nacionales cuenten de manera equitativa con elementos para llevar a cabo sus actividades; estableciendo las reglas a las que debe sujetarse el financiamiento de los partidos políticos y sus campañas electorales, debiendo garantizar que los recursos públicos prevalezcan sobre los de origen privado en una proporción de 90 a 10 por ciento.

Pero más allá de la precisión jurídica, lo cierto es que la actuación de los partidos políticos ha hecho que la opinión pública nacional (e internacional) se pregunte con mucha insistencia ¿qué hacen con el dinero los políticos y de dónde lo obtienen?

"Debemos admitir que para la sobrevivencia de la democracia se requiere de un cierto grado de apoyo financiero dirigido a los partidos y a las campañas electorales. El debate pasa entonces por determinar el origen de esos fondos, el monto de los mismos, así como las razones o fines por los cuales se hacen esos aportes" (Raimundi 2002).

"Si el dinero no fuera otorgado, los partidos políticos serían incapaces de organizarse, los políticos no se podrían comunicar con el público y las campañas no podrían ser sostenidas. Por lo tanto, los fondos no son sólo indispensables, son deseables. Sin embargo, el financiamiento político ha enfrentado muchos problemas en la mayoría de las democracias. La primera lección de la experiencia del oeste es que no hay soluciones simples para estas dificultades" (Pinto-Duschinsky 2001).

El caso es que la institucionalización de la democracia demanda ajustes y reformas al sistema político que no sólo aseguren la consulta popular mediante el ejercicio del sufragio universal, sino que superen algunas condiciones injustas que vuelven inequitativas las contiendas electorales. Entre ellas está la regulación del dinero que se mueve durante los procesos electorales.

Las reformas a la legislación electoral se vuelven indispensables en la medida en que se incrementan los escándalos originados por la introducción de dineros provenientes de fuentes y actividades ilícitas y su conexión directa con la corrupción estatal. El fenómeno no es privativo de las democracias emergentes, también Estados Unidos y otras naciones de larga tradición democrática han sufrido recientemente los efectos devastadores de este flagelo. La diferencia estriba en cómo se reacciona ante ellos. Alemania castigó al partido del ex Canciller Kohl, Francia y España a los gobiernos socialistas de Miterrand y Felipe González, por citar algunos de los casos más emblemáticos y recientes. En Estados Unidos, se abrieron sendas investigaciones por las llamadas que hizo Gore desde la Casa Blanca solicitando fondos. Además del castigo electoral que impone el ciudadano, el sistema reacciona con respuestas institucionales, tales como las nuevas legislaciones surgidas en Inglaterra y Suecia, a consecuencia del caso Col, o la propuesta McCain Feingold en Estados Unidos (Ulloa Félix 2001).

Cuando es reconocido el interés permanente de empresas y empresarios por participar en la política, y del gran capital y sus poseedores por apoyar partidos, organizaciones, candidatos y sus decisiones, es necesario tener certeza de la procedencia legítima de los recursos utilizados por los partidos políticos en sus gastos de operación.

En México existen dudas fundadas sobre estos gastos, están documentados y algunos de ellos acusan sendos litigios sin precedente. Sólo es el principio de la revelación; incluso los nuevos actores de la contienda política se encuentran bajo sospecha (Álvarez 2002).

¿Cómo abordar la problemática?

Desde la Segunda Guerra Mundial, la mayoría de las democracias occidentales ha introducido una normatividad diseñada para controlar los abusos relacionados con las finanzas políticas. Los gobiernos han intentado regular y subsidiar el financiamiento en una variedad de formas. Se han establecido límites de gastos; se han fijado topes a las contribuciones; se han diseñado regulaciones sobre la revelación de las fuentes; se deben realizar declaraciones obligatorias sobre los nombres de los contribuyentes de las campañas y partidos y sobre las cantidades que cada uno haya aportado. Existen prohibiciones en contra de ciertos tipos de contribuciones. Por ejemplo, la restricción a los pagos hechos por corporaciones de negocios, uniones comerciales y de organizaciones y ciudadanos extranjeros. También existen medidas para fomentar las donaciones de deducción de impuestos, créditos a los impuestos y otras formas de disminución de impuestos sobre donaciones políticas. También se ha revisado lo relativo a los subsidios en especie, pero ante todo, se ha legislado sobre las transferencias de fondos públicos a partidos y candidatos.

Los objetivos de las regulaciones han variado de país en país dependiendo de los problemas en donde se ha pretendido incidir. Básicamente se han orientado: 1. Al control de la corrupción, normando la obligatoriedad de hacer públicas las contribuciones políticas. 2. A la promoción de la equidad, restringiendo recursos para controlar la demanda de donaciones para reducir disparidades financieras entre organizaciones. 3. Al control en el rápido incremento de los costos de campañas, estableciendo límites. 4. A la promoción de partidos políticos vigorosos, en donde se defienden los subsidios financieros como una medida para tener organizaciones fuertes y competitivas. 5. Al fomento de la participación masiva para apuntalar los equilibrios monetarios en mayor medida sobre un gran número de pequeñas subscripciones.

Esta última postura, la de regular fondos a través del fomento de la participación individual mediante pagos y subscripciones, puede ser refutada argumentando los bajos ingresos de la población respecto a las grandes necesidades que tienen los partidos políticos para recolectar fondos significativos. "En esas condiciones, las únicas fuentes disponibles de dinero son los fondos públicos o de donadores extranjeros. Pero hay fuertes motivos para objetar este punto de vista. Hay un daño especial en tales países donde el crecimiento orgánico de los partidos puede ser sofocado por 'el oro venenoso' en la forma de tales concesiones. Si los líderes de los partidos están listos para beneficiarse de la ayuda financiera, perderían frecuentemente sus raíces locales. Los partidos en un considerable número de nuevas democracias han sido dañados por el buen-significado, sobre-generosidad, y corto término de los financiamientos" (Pinto-Duschinsky 2001).

Por lo que toca al financiamiento público, habría que considerar las desventajas que algunos encuentran en esta fuente: a) Se establece una excesiva dependencia del Estado, con posibles efectos no deseados; b) Existe el fuerte reclamo popular por los montos de recursos públicos fiscales dedicados a los partidos políticos; c) Es probable el anquilosamiento de partidos al conformarse sólo con recursos públicos; d) Disminuye el contacto de los partidos con su militancia y simpatizantes, ya que es menos frecuente la participación de estos en asuntos del financiamiento público; e) Los partidos mayoritarios, por una mayor disposición de recursos, están en mejores condiciones de seguir manteniendo su preeminencia.

"No parece haber una fórmula de financiamiento ideal en abstracto, debe corresponder en cada caso al contexto político, al nivel de desarrollo relativo, al desarrollo del sistema de partidos y a otros factores, sin dejar de reconocer que la tendencia actual en las democracias representativas que más han madurado, es la de buscar un mayor equilibrio entre el financiamiento público y el privado, es la de buscar un balance entre formas que eviten extremos perversos" (Sánchez Vázquez 1999).

Mientras tanto, ¿qué está pasando en nuestro mayor órgano electoral, responsable de la operación del financiamiento y fiscalización de los recursos que manejan los partidos políticos?

Como un primer elemento que significará este año la construcción de nuestra arquitectura electoral, habría que recordar que "el fallo emitido por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación determinó que la Comisión de Fiscalización del IFE no dio la importancia debida a los documentos que poseía sobre la red de transferencias de recursos provenientes de distintas fuentes" (Ramírez 2002), refiriéndose a las demandas sobre uso indebido de recursos públicos en las campañas federales del 2002.

El Tribunal argumentó que la Comisión de Fiscalización del IFE pudo haber accedido a toda la información que necesitaba para formular su fallo, ejerciendo simplemente las funciones de fiscalización que le confiere la ley.

Ante estas nuevas atribuciones que confiere el TRIFE al Instituto Federal Electoral en materia de fiscalización, los funcionarios del IFE han manifestado preocupación, ya que "ahora tendrán que fungir también como Ministerio Público, para lo cual, aseguraron, no tienen ni capacidad ni infraestructura" (Jiménez y Ramírez 2002).

En el contexto de los nuevos posicionamientos, en abril de este año el Consejo General del IFE aprobó el contenido, modalidades y términos conforme a los cuales se difunde públicamente la información relativa a los ingresos y gastos de los partidos políticos nacionales. En esa sesión ordinaria del Consejo General, el Consejero Presidente, José Woldenberg, afirmó que el alcance del acuerdo es que toda la información sobre el ingreso, manejo y gastos de recursos de los partidos políticos estará al alcance de los mexicanos, sin ninguna excepción. Expuso que hasta antes de que se aprobara esta medida, la opinión pública podía conocer los dictámenes y resoluciones, pero 'ahora va a tener acceso a los informes y a los anexos; eso es de una enorme importancia, relevancia y transparencia'. Dijo que el acuerdo plantea no dar a conocer información sobre los procedimientos en curso, porque esto puede vulnerar la propia investigación y afectar los derechos de terceros al generar desinformación, más que información.

Tres meses después del acuerdo del Consejo General, el IFE ha puesto a disposición de los ciudadanos la información financiera de los partidos políticos, iniciando una nueva etapa de transparencia y rendición de cuentas. La apertura significa un avance cualitativo en cuanto a rendición de cuentas de entidades de interés público como los partidos políticos. Sin embargo, se trata de una apertura con limitaciones, que será regulada cuando el IFE constituya una unidad administrativa que defina el alcance de las reservas informativas para éste y otros rubros, en conformidad con la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, aprobada dos semanas después del acuerdo del órgano electoral" (Irizar 2002).

¿Cuáles podrían ser los cauces a seguir?

Me parece que uno de ellos, que es el de la discusión y concreción jurídica, por el momento está limitado, se pretendió convocar a un período extraordinario justificando propuestas para reformar la Constitución y el Código Electoral en dos asuntos: el monto del financiamiento público a los partidos políticos para la campaña electoral del 2003 y la pretensión de proscribir las coaliciones entre partidos para ese mismo proceso electoral. Dado que la Constitución establece plazo límite para reformar las leyes electorales (2 de julio pasado), el Congreso ha tenido que archivar el tema para otra oportunidad.

"No basta con recorrer el camino de las reformas legales ni tampoco con abordar el necesario fortalecimiento de la arquitectura institucional. Hay mucho de entorno cultural y de pedagogía pública involucrada en el tema de la financiación política. En efecto, como en la mayoría de los países de nuestra región, hasta fecha muy reciente, el contexto cultural en relación con la legislación sobre control financiero de las campañas electorales era, lamentablemente, bastante permisivo, como consecuencia de la poca importancia que la ciudadanía prestaba a la violación de la ley electoral en este ámbito. Afortunadamente esta situación ha comenzado a cambiar, como consecuencia del creciente hartazgo de la gente, pudiendo constatarse a la fecha una actitud distinta y positiva de parte de la opinión pública la cual demanda mayor transparencia en relación con este tema. Por ello, las reformas legales e institucionales -que son imprescindibles- serán insuficientes y poco efectivas si las mismas no son acompañadas del necesario cambio en la manera de hacer política, es decir, en la actitud, los valores y el comportamiento mismo de los políticos, para dejar de lado, de una vez por todas, el modelo nefasto de los 'políticos-negocio'. Nuestra época demanda así, un reacercamiento de la acción política a la ética, una nueva convergencia entre ética y política y, en el cumplimiento de este objetivo central tanto para la ética de la administración pública como para la salud y el futuro de la democracia, la financiación de la política juega un papel central" (Raimundi y Tilli 2002).

Esta fórmula debe completarse con una vigilancia permanente de los ciudadanos sobre el desempeño de los partidos políticos, es decir, debe complementarse con una fiscalización social. Y esta última no puede ejercerse sin un debate público que obligue a las dirigencias partidarias a someterse a la crítica ciudadana, que al final de las cuentas, es quien va a dar su veredicto: "el voto".

Coatepec, Ver. julio 18 de 2002

Bibliografía

  • Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
  • Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales.
  • Álvarez Soberanis, Enidh. «La CIA, tras registros en el IFE», Milenio Semanal. Febrero 17 de 2002.
  • González, Luis Armando. «Corrupción y financiamiento de las campañas políticas», Boletín Probidad No. 26, 20 de diciembre/2001, http://www.probidad.org.sv/local/boletines/2001/026.html.
  • IFE. «Acuerda IFE difundir información relativa a informes de ingreso», Boletines de Prensa Número: 007, 17 de abril de 2002.
  • Irizar, Guadalupe. «Abre IFE finanzas de todos los partidos», Reforma, México 16 julio 2002.
  • Jiménez, Norma y Ramírez, Lucero. «Las razones del TRIFE», Milenio Semanal. Mayo 19 de 2002.
  • Musacchio, Humberto. «Financiamiento de los partidos», Reforma, México. Junio 25 de 2002.
  • Pinto-Duschinsky, Michael. «Financiamiento de Partidos y Candidatos», Proyecto ACE (ONU) núm. N.D. Julio 11 de 2001, http://www.aceproject.org/main/espanol/pc/pcd.htm#info.
  • Raimundi, Carlos y Tilli, Mariano. «Financiamiento de los partidos políticos y de las campañas electorales», Cuaderno de Reforma Política, Centro de Estudios Nuevo Milenio Núm. 3,2002., http://www.nuevomilenio.org.ar/reformapol/0302.html.
  • Ramírez, Lucero. «Entre el carpetazo y la ineficiencia», Milenio Semanal. Mayo 19 de 2002.
  • Sánchez Vázquez, Salvador. «El financiamiento de los partidos políticos: México», Crónica Legislativa. Ponencia presentada en la X Conferencia de Presidentes Parlamentarios, núm. 9 julio-agosto 1999.
  • Ulloa, Félix. «El Financiamiento de la Política», Boletín Probidad. No. 26, 20 de diciembre/2001, http://www.probidad.org.sv/local/boletines/2001/026.html.

* Economista, administrador público y pedagogo. Ha sido Consejero Electoral. Actualmente colabora en el Instituto Veracruzano para la Calidad y la Competitividad.

Las identidades partidarias en el nuevo milenio. Silvia Gómez Tagle y Gabriel Santos Villareal

En el contexto cultural de la globalización, los medios de comunicación masiva han adquirido una influencia de gran importancia. Esta influencia se manifiesta en la tendencia de los partidos políticos a "correrse al centro" para ganar una mayor masa de votos provenientes de la sociedad, no de una clase o grupo social determinado con la consiguiente disminución de identidad propia; así como a la proclividad de los votantes a ser más motivados por la imagen y supuesta calidad de los candidatos que por su propuesta política. Por otro lado, la población experimenta reiteradamente cómo el mensaje del candidato en campaña se convierte en olvido y cosa ajena a su práctica como gobernante.

Las identidades partidarias en el Nuevo Milenio

Silvia Gómez Tagle * y Gabriel Mario Santos Villarreal **

¿El final de la historia?

En los siglos XIX y XX la definición ideológica de los partidos expresada en los "Principios" era fundamental, distinguía perfectamente a un partido de otro. Se adscribían a grandes definiciones: liberal-conservador, izquierda-derecha, capitalista-socialista, republicano-monárquico, centralista-federalista, burgués-proletario-campesino, clasista-pluriclasista, orden-revolución, etcétera.

Los documentos básicos (principios y programa) proporcionaban un sentido de pertenencia, de colectivo y de futuro a los militantes, y servían para orientar de manera clara su organización, funcionamiento, acción política, alianzas, ejercicio de gobierno, labor legislativa y relaciones nacionales e internacionales.

En este nuevo milenio, cuando las campañas políticas son diseñadas por expertos en mercadotecnia, se desarrollan en los medios de comunicación masiva y los electores supuestamente toman decisiones "racionales" (rational choice), numerosos analistas sostienen que el peso de los documentos básicos de un partido político no es el mismo que el que tenían en el siglo XIX, o inclusive en la segunda mitad del XX.

Este proceso que se ha visto como un empobrecimiento de la política es atribuible a varias causas desde nuestro punto de vista. Algunas de ellas tienen que ver con el "éxito" de la democracia occidental frente a otras formas de gobierno y la desaparición del campo socialista, otras con los procesos de urbanización, pero también las hay, y de manera más relevante, relacionadas con los efectos económicos de la globalización y sus repercusiones políticas y culturales, estas últimas, por cierto, poco estudiadas.

La discusión se inscribe en la necesidad de nuevos paradigmas que "den sentido" a la lucha política y, sobre todo, para nosotros como PRD, que le permitan a la izquierda definir propuestas claras para el futuro. Porque, si bien es cierto que fueron desmontados los modelos económicos y políticos que impulsó la izquierda europea y asiática que llegó al poder en los estados socialistas o de "socialismo real", también se puede refutar la tesis de Francis Fukuyama, pues "no hemos llegado al final de la historia". La desigualdad social, la injusticia, la explotación, la opresión y la concentración del poder en unas cuantas manos, que son problemas que le dan razón de ser a la izquierda, no se han resuelto ni en el neoliberalismo, ni la democracia "real", sino al contrario, se han profundizado.

Además, hay problemas nuevos, vinculados a la conservación del planeta, a la diversidad cultural, a la noción de desarrollo y "progreso científico y tecnológico" que ha permitido el predominio de lo occidental en confrontación con otras civilizaciones que, como la islámica, no solamente representa a millones de seres humanos, sino que activamente se niega a sucumbir. Muchos de estos asuntos han adquirido una dimensión global ya que comprometen el futuro, no solamente de un país o de una región, sino del planeta en su conjunto.

El problema es que hace treinta o cuarenta años la izquierda tenía muy claro a dónde se dirigía. Por un lado, la vertiente revolucionaria compartía la convicción de que era posible "asaltar el Cielo" y sustituir el poder burgués antidemocrático por una nueva forma de ejercer el dominio que garantizara la justicia, la igualdad, y el desarrollo para todos. Por el otro, la izquierda reformista había logrado penetrar la sociedad capitalista a través de constantes luchas sociales y de los partidos de izquierda, para imponer un modelo social demócrata de sociedad y de Estado que ofrecía la solución a muchas de las demandas que habían enarbolado. Hoy también el estado benefactor está sucumbiendo a la dinámica de una nueva forma de capitalismo financiero que ha sido posible gracias a la globalización reinante.

Sin embargo, queda la democracia como paradigma de poder político legítimo. El Estado de Derecho y la democracia política han sido conquistas que la izquierda reformista compartía con el liberalismo radical, que no es lo mismo que el "neoliberalismo". Tanto así que hoy parece haber consenso en que la izquierda debería contribuir a consolidar las instituciones democráticas; lo que supone abandonar la idea de marginalidad y de lucha antiinstitucional para privilegiar la participación electoral. Finalmente, la aspiración de conquistar el poder político por la vía electoral, sea la presidencia de la República, sea la mayoría en el Congreso, compromete a los partidos de izquierda, como el PRD, a la búsqueda de un electorado diverso, mayoritariamente urbano y fuertemente influido por los medios. En este escenario cabe preguntarse, qué eficacia tienen los métodos de movilización social tradicionales de la izquierda, frecuentemente antisistémicos. 1

Por ello varios autores consideran que, entendida la democracia como "un conjunto de procedimientos, en el marco económico del neoliberalismo", los partidos políticos tienden a reducir sus funciones a la de simples puntales institucionales, sin capacidad para ofrecer alternativas. Massimo Modonesi afirma que asistimos a una redefinición de las funciones clásicas de los partidos, en la cual pasan a segundo plano la elaboración de proyectos y la movilización, se reduce la representación y la agregación de demandas al momento electoral, la canalización de los conflictos se asocia al control y la gobernabilidad, mientras que sobresalen funciones como la administración y el gobierno, el reclutamiento de la clase política y el papel de la oposición acotado al ámbito parlamentario. Los partidos políticos -de derecha, centro e izquierda 2- actúan como instituciones del sistema político y del Estado y su papel responde a la lógica de la institucionalización de las relaciones políticas. En esta perspectiva, desaparecen o se desdibujan otros tantos aspectos clásicos de los partidos, vistos como organizaciones sociales y políticas o como comunidades, como espacios de articulación y proyección de la movilización y como organizadores de la lucha social, instrumentos de la elaboración y difusión de ideas, de valores y de proyectos de sociedad. 3

El crecimiento del individualismo y la fragmentación social en las sociedades contemporáneas ha conducido a una tendencia homogeneizadora, a una intensa y no pocas veces contradictoria "búsqueda de identidades particulares y a la defensa de la diferencia", lo que se ha manifestado claramente desde en el surgimiento de los llamados "nuevos movimientos sociales", como los de género, etnicidad, edad, intereses particulares como la defensa de las ballenas o la conservación, no del medio ambiente en toda su amplitud, sino de ecosistemas particulares. Observa Modonesi: "Así que a los 'clivajes' clásicos, de donde surgieron los partidos políticos históricos (centralismo-federalismo, Estado-Iglesia, capital-trabajo), se sumaron otros que los partidos políticos parecen no alcanzan a agregar y representar... La disminución y la focalización de las políticas públicas dificulta la reproducción de los esquemas corporativos o semicorporativos tradicionales provocando una dispersión de la negociación y la búsqueda por parte de una multiplicidad de actores de canales directos de interlocución con el Estado para impulsar sus demandas. Si los nuevos actores escapan a una representación política estable, el papel de los partidos en términos de agregación de demandas es puesto en discusión, mientras que la función de canalización puede llevarse a cabo en términos de lobby y grupos de intereses, con lo que se reproducen el patrimonialismo y el clientelismo característicos de las clases dirigentes latinoamericanas, que al interior de los partidos se manifiesta en la lucha de facciones, el aumento de candidaturas independientes o la autonomía creciente de los representantes populares en relación a su partido". 4

Salta a la vista la importancia de estas reflexiones cuando pensamos en redefinir la líneas programáticas del PRD. Un problema a discutir es el papel que debe asignarse a los partidos en el actual proceso de reforma del Estado, ¿cuántos partidos queremos? ¿qué papel debemos asignar a las organizaciones sociales y a esos mecanismos de participación ciudadana que se ha llamado, creemos, incorrectamente "democracia directa"? ¿Cómo actualizar la lucha por la autonomía y la democracia de las organizaciones sociales y ciudadanas frente a los nuevos mecanismos de control corporativo que ha puesto en marcha el neoliberalismo?

Los procesos culturales, sociales y económicos desatados por la globalización (que, dicho sea de paso, no creemos que se limitan al campo económico, como afirman algunos autores) conllevan el debilitamiento del Estado como tal en los países que no son poderosos, tanto frente a las presiones desde las regiones que luchan por el fortalecimiento de su autonomía, como por las limitaciones que se le imponen desde el ámbito internacional.

La pérdida de fuerza de las identidades nacionales generales y estables, así como las constricciones que padece el Estado nacional, obliga a los partidos a responder a los cambios frecuentes de una indeterminada opinión pública que "se expresa en la disminución de la militancia, la fluidez del voto, las encuestas y la influencia determinante de los medios de comunicación. Al mismo tiempo, por la competencia mediática y publicitaria que implican hoy día las elecciones, junto a las reformas de los sistemas electorales en sentido uninominal, se fortalecen el personalismo y el caudillismo". 5

En el contexto cultural de la globalización, los medios de comunicación masiva han adquirido una influencia de gran importancia. Esta influencia se manifiesta en la tendencia de los partidos políticos a "correrse al centro" para ganar una mayor masa de votos provenientes de la sociedad, no de una clase o grupo social determinado con la consiguiente disminución de identidad propia; así como a la proclividad de los votantes a ser más motivados por la imagen y supuesta calidad de los candidatos que por su propuesta política. Por otro lado, la población experimenta reiteradamente cómo el mensaje del candidato en campaña se convierte en olvido y cosa ajena a su práctica como gobernante.

Sin embargo, como señala Giovanni Sartori, desde la ciencia política o Clifford Geertz desde la antropología, no todo lo que dicen los medios es asimilado por la población. Existen mecanismos de mediación en los procesos de comunicación social que confieren "credibilidad" a algunos mensajes y a algunos autores mientras que otros fracasan. La gran pregunta que nos hacemos en los partidos es ¿cómo lograr la credibilidad?, pero también ¿qué es lo que realmente queremos decir? Porque es mentira que los partidos sean únicamente grupos de interés que pueden contratar a un buen agente creativo e invertir suficientes recursos para garantizar su éxito electoral, como si se tratara de vender jabón o productos de belleza. Aun en los productos de uso cotidiano más triviales, la publicidad puede engañar a la gente por muy poco tiempo, si el producto es realmente malo o totalmente distinto a la imagen que de él ha generado la publicidad, ésta fracasará.

Mucho más importante es el contenido de sus proyectos y la congruencia tratándose de los partidos políticos. Estos requieren una fuerte dosis de ideología para explicar a los ciudadanos sus proyectos de futuro y convencer de la viabilidad de sus propuestas de programa, sobre todo tratándose de partidos que pretenden colocarse en la "izquierda" como es el caso del PRD. El impacto de la campaña de Vicente Fox en el 2000 es un fenómeno todavía no explicado suficientemente en toda la profundidad de su impacto en la sociedad. ¿La gente creía en el proyecto de Fox, o bien estaba convencida que había que derrotar al PRI? Algo similar ocurrió en las elecciones de 1997, cuando se dio un repunte importante en la votación del PRD en muchas entidades. Ese éxito se le atribuyó a la estrategia de las brigadas del sol, a la candidatura de Cárdenas Solórzano en el D.F., a la congruencia del partido, pero en realidad poco se ha estudiado lo que pasó y por qué en las elecciones del 2000 cambiaron las preferencias electorales.

Hay que recordar las observaciones antropológicas de Geertz sobre la eficacia de los mensajes políticos de la izquierda marxista en los Estados Unidos. El carácter peculiar del proceso fundacional de la nación norteamericana dio origen a un discurso sobre el ideal igualitario: "todo ciudadano puede aspirar a escalar cualquier posición de poder o de riqueza con su esfuerzo e inteligencia", que arraigó e impidió que el discurso de la sociedad dividida en clases y la explotación del proletariado penetrara profundamente en su población.

Si la institucionalización de los partidos políticos corresponde a una refuncionalización que tiene como centro la idea de una democracia puramente formal, la consolidación democrática implicaría sólo la gobernabilidad y la neutralización de los conflictos sociales. Pero si como partido de izquierda se busca dar un sentido más amplio de la democracia, a través de formas de participación social, para fortalecer la presencia de los grupos menos favorecidos de la sociedad, y expresarla también en los ámbitos económico y social, con una visión planetaria que nos permita en pie de igualdad participar en la globalización, en vez de repudiarla, se podría encontrar un nuevo sentido a la política. "Podemos entonces vislumbrar un escenario en donde la transición de la resistencia a la construcción de alternativas al capitalismo neoliberal implique la emergencia de partidos políticos que asuman un proyecto distinto de sociedad". 6

El programa: síntesis de los principios y la línea política

A la hora de discutir los temas del programa del PRD, es indispensable tener presente no sólo el escenario de este nuevo siglo en toda su complejidad, sino ubicar al partido en el contexto de los "otros" actores.

Los documentos básicos no son suficientes para entender a un partido, pero son parte de lo que lo conforma, le dan identidad y direccionalidad a su práctica política. Los documentos básicos forman un todo integrado e interdependiente: principios, programa, línea política y estatuto se complementan y explican unos a otros.

También es necesario considerar el origen y la historia del partido, su estructuración y funcionamiento interno, su ubicación respecto al régimen político, el estado y las diferentes clases sociales y grupos de interés, la actuación práctica, las alianzas en las que está inserto y su membresía.

No siempre, ni en todos sus aspectos, la actuación de los partidos es coherente con sus documentos. Baste, como ejemplo, la inequívoca posición del PRD en sus principios, programa y documentos de línea política a favor de la democracia y en contra del clientelismo y el corporativismo, mientras en su práctica domina muy frecuentemente la persistencia de formas clientelares y se expresan con fuerza violaciones a las normas de sus procesos electorales internos.

La discusión del programa debería tomar en cuenta los principios del partido donde se expresan los aspectos fundamentales de su identidad (aun cuando no siempre sean muy claros) y la "línea política" donde se discuten los aspectos coyunturales de la situación política, de tal suerte que el programa contenga un conjunto de propuestas selectas (no todas las posibles) con un criterio de prioridades nacionales y regionales, que permita al partido presentarse ante la sociedad con la intención de diseñar acciones concretas y plataformas electorales.

Los partidos mexicanos a principios del milenio

Una primera lectura de los documentos de "Principios" del PRD, del PAN y del PRI podría dar la impresión de una gran similitud en los tres partidos. Los tres quieren el bien de México, la democracia, la justicia social, la soberanía, el desarrollo económico, la paz, convivencia armónica en el ámbito internacional, etcétera. Los tres valoran el trabajo humano como muy importante y no consideran al mercado como un valor absoluto. Pero si se hace una lectura suspicaz, se encontrará una terminología, conceptos y perspectivas diferentes, sobre todo entre la declaración de principios del PAN y la de los otros dos partidos.

Entre el PRI y el PRD se encuentran los mayores puntos de coincidencia. Esto se puede explicar por tres motivos: El primero radica en que el PRD, en una de sus vertientes fundadoras más importantes, es resultado de una ruptura con el propio PRI, una escisión de él efectuada por la Corriente Democrática en 1987. El segundo es que los dos partidos reformaron sus declaraciones de principios el mismo año, al inicio del tercer milenio y en el mismo contexto. El tercero es que actualmente los dos se identifican con una corriente política y de pensamiento mundial, la que se organiza en la Internacional Socialista.

El origen de estos dos partidos se alimenta de la revolución mexicana, su perspectiva es social y nacional, el estado es concebido como un instrumento de desarrollo, justicia y equidad y recuperan los derechos humanos de tercera generación: de género, medioambientales, de la diversidad y la pluriculturalidad. Aparentemente sus principios son casi iguales.

Pero si los relacionamos con su historia, programa, estrategias, ejercicio de gobierno y funcionamiento encontraremos que son dispares.

El PRI nació en 1929 como necesidad de encontrar formas de negociación y entendimiento entre diversas tendencias de la triunfante revolución, canalización de demandas sociales y como instrumento electoral, de apoyo y conducción del grupo en el poder. Fue el partido que introdujo el neoliberalismo en la política económica y social del gobierno. Son proverbiales su autoritarismo, centralismo y defraudación electoral. En 1997 perdió su mayoría indisputada en el Congreso y en el 2000 la presidencia de la república. Cayó en una profunda crisis de identidad, cohesión y definición programática. Sus nuevos principios la reflejan, así como reflejan su largo pasado en el gobierno al copiar en ellos abundantes artículos constitucionales; no han podido desligarse de aquella visión que hacía a los priistas pensar que la Constitución era su ideología y su programa. A pesar de ello, conserva la mayoría de los gobiernos estatales y sigue siendo una eficiente maquinaria electoral que obliga a sus dirigentes a mantenerse unidos, con todo y sus agudos conflicto internos.

La Corriente Democrática del PRI rompió con ese partido tanto por su autoritarismo centralista y presidencialista como por su traición a los principios sociales, económicos y de soberanía nacional de la Revolución Mexicana. Fundó, con una plural vertiente de izquierda social y partidaria socialista y el gran movimiento ciudadano generado en 1988, el PRD al año siguiente, en el inicio de la crisis de la izquierda mundial.

En su lucha por la democracia contra el PRI, el PRD ha tenido más de 600 muertos y no fue hasta 1995 que se definió como de izquierda, sin explicitar bien a bien qué significaba serlo de cara al siglo XXI y en un mundo en proceso de globalización.

A diferencia del PRI y el PAN, partidos con más de sesenta años de vida y consolidados, el PRD se encuentra en una etapa de transición entre su fundación y su plena institucionalización. En su corta historia ha tenido varias reformulaciones de sus principios, programa, estatuto, estrategia y línea política, lo que refleja que su identidad está aún en construcción; entre y desde sus dos principales orígenes ideológicos: el nacionalismo revolucionario y el marxismo, con autocrítica, pero abierto al desenvolvimiento de la realidad actual y de cara al futuro.

La aprobación de sus documentos básicos siempre ha sido por abrumadora mayoría, cuando no por absoluta unanimidad. Su falta de cohesión se debe más bien a dos temas fundamentales: estrategia y línea política, por un lado, y falta de consolidación institucional que favorece el desarrollo de conflictos internos constantes por puestos de dirección partidaria y candidaturas. Nacido como una radical oposición al régimen político de partido casi único y hegemónico y al mismo tiempo como un proyecto de restauración del "nacionalismo revolucionario" con un impacto sorpresivo y espectacular en 1988, al convertirse en partido paulatinamente ganó espacios en la vida política nacional y en gobiernos estatales y municipales. La derrota del PRI en el 2000 lo encontró aprendiendo a ser gobierno, después de haber sido "oposición radical" y lo despojó de uno de sus propósitos fundadores: sacar al PRI de Palacio Nacional Su ambivalencia como movimiento y partido y sus dificultades de consolidación, así pues, son de naturaleza muy distinta a la crisis priista.

La independencia respecto al poder presidencial, en su caso de gobernadores, es otra característica que distingue fuertemente al PRD del PRI; la proverbial corrupción priista, el alejamiento de las causas populares y el apoyo a los grandes intereses empresariales de los dirigentes y líderes del tricolor son temas que también lo separan del PRD.

No obstante lo anterior, las definiciones de los principios, algunas propuestas programáticas y una práctica democrática deficiente, hacen aparecer, para algunos analistas, a los dos partidos, el PRD y el PRI, como similares, pues, entre otros principios, coinciden en sus afinidades con el nacionalismo revolucionario, con las ideas republicanas del laicismo, el federalismo y la soberanía.

Los principios de doctrina del Partido Acción Nacional

Estos fueron formulados en su fundación en 1939, como respuesta a la expropiación petrolera de 1938 y la interpretación política, económica y social de la revolución mexicana ejercida por el gobierno del General Lázaro Cárdenas del Río. De entonces a la fecha no han sufrido ningún cambio. La visión filosófica que los sustenta se cobija bajo el influjo de la escolástica sostenida como filosofía perenne y oficial de la Iglesia Católica. Se alimentan fundamentalmente de la doctrina social cristiana postulada desde el Papa León XIII y desarrollada por sus sucesores. En 1965, terminando el Concilio Ecuménico Vaticano II, los principios del PAN fueron "proyectados" para expresarse en el contexto del mundo de su tiempo, desde entonces no han cambiado.

Para Acción Nacional su visión parte del individuo, con derechos y obligaciones, que se constituye como parte de una familia y de grupos sociales primarios. Se rige por el principio de subsidiaridad (ningún organismo superior debe asumir tareas que puedan hacer los organismos intermedios -entre el individuo y el estado-) y responde a una ideología empresarial que sostiene los principios de la democracia liberal, la propiedad privada y la iniciativa individual como prioritarios. Las distorsiones y consecuencias negativas que se pueden desprender de ellos y del mercado, se deben contrarrestar con la intervención gubernamental, lo estrictamente necesaria (o sea la menos posible), y subsanar las diferencias sociales con la solidaridad (caridad). El Estado se ve como un mal necesario y se advierte como peligro que invada la vida privada al legislar, juzgar y vigilar el orden.

Su perspectiva es más bien el desarrollo personal que el social. Sus criterios políticos son regidos por una visión particular de la moral cristiana. Para este partido, la nación está constituida por grupos intermedios, no por el conjunto nacional. Y la identidad mexicana se debe a su origen colonial. Esto es lo que significa la unidad racial -no mestizaje- y la peculiar personalidad ligada a la historia y cultura de las naciones hispánicas.

El PAN se adscribió a la Internacional Demócratacristiana, hoy llamada de Centro; donde comparte responsabilidades de dirección al lado del presidente del Estado español, José María Aznar, principal dirigente de esa Internacional.

Para los panistas, salvo raras excepciones, sólo hay una religión verdadera, la católica; de ahí que pretenda imponer su moral y su religión a la sociedad a través de la escuela pública y otros medios.

Por todo lo anterior el PAN puede ser identificado como un partido de derecha, que representa un polo opuesto al del PRD, a pesar de haber compartido en un trecho de la historia nacional la lucha con otras fuerzas sociales y con el PRD, la lucha por la democracia política.

Los principios del PRD

En los hechos este partido se concibe como encarnación auténtica y contemporánea de las tres grandes revoluciones mexicanas: Independencia, Reforma y la Revolución de 1910, y se inspira en ellas. Pero ha evolucionado de "sentirse la única izquierda nacional", a valorar la existencia de varias vertientes de izquierda, todas valiosas para la construcción del futuro.

Se ha planteado ser un "instrumento de la sociedad y cauce de demandas sociales", al tiempo que se considera representante de una parte de ella y aspira a representar a ciertos sectores: trabajadores del campo y la ciudad, intelectualidad democrática, pequeños empresarios, jóvenes, pueblos y comunidades indígenas, personas de tercera edad, sectores excluidos y en general a todos aquellos que se identifican con la construcción de una sociedad justa, equitativa, democrática, sustentable e incluyente; afirmaciones que merecen una reflexión que permita identificar con claridad cuál es el papel del partido en su relación con la sociedad.

El PRD también ha pasado de considerarse "los triunfadores de 1988" y "poseedores del voto popular", a insistir en la lucha para ganar el sufragio ciudadano en un marco de respeto por la pluralidad. Y a veces inclusive a privilegiar el "marketing político" a la defensa de los "principios fundacionales". De considerar la conquista de la Presidencia de la República como el único objetivo que valía la pena, a revalorizar luchas parciales, reformas legislativas, elaboración de propuestas y avances en gobiernos locales y estatales y en la actuación parlamentaria.

Los documentos aprobados el año pasado en su congreso de Zacatecas (de los cuales enviamos una copia a nuestros invitados) son un escalón más en la construcción de la identidad del PRD. Aunque adolecen de cierto grado de desorden y de falta de precisión, representan un gran avance y ponen en evidencia lo que falta por avanzar. Estas deficiencias se manifiestan también en el programa que reúne una gran cantidad de propuestas a veces con poca relación entre sí y sin ninguna jerarquía.

El PRD recupera una visión humanista y ética de la política y del proyecto de nación que postula. Se inserta en la lucha por los derechos humanos, de primera, segunda y tercera generación y ha sido pionero en proponer una visión de género.

Ha pasado de una sobrevaloración del papel del Estado, a la noción de "el Estado como una organización del poder político que se da a sí misma la sociedad". Así mismo se propone "construir un nuevo sistema económico en el que el mercado no determine las necesidades y la orientación de la sociedad, sino que sea la sociedad la que determine la orientación y el carácter del mercado". Para ello y para culminar exitosamente el tránsito mexicano a la democracia, postula la reforma del Estado. "En concordancia con las características de la nación mexicana, (éste) ha de ser democrático y federal, representativo y participativo, pluriétnico y pluricultural; procurará, junto con todos sus ciudadanas y ciudadanos, el bienestar general e individual de las mexicanas y los mexicanos, cuidando su desarrollo integral y un progreso humanista".

La aceptación de la globalización como un proceso irreversible, y la promesa de luchar por un orden internacional distinto al vigente son cambios importantes que se inscriben en la búsqueda de la inserción de México en el consorcio mundial bajo la premisa de que "otro mundo es posible".

El PRD no renuncia al viejo ideal de la izquierda marxista de acabar con la explotación de la fuerza de trabajo y la construcción de una sociedad igualitaria, pero se asume como un partido pluriclasista. "Para el PRD el trabajo es un valor esencial de la sociedad y fuente principal de la riqueza y la creatividad de los seres humanos".

Se enriquece la noción de la democracia representativa al concebirla "como una forma de vida que debe permear todos los ámbitos sociales y una vía pacífica para transformar las relaciones políticas.

La discusión programática, apenas iniciada en Zacatecas, deberá entonces considerar, entre otros, los puntos señalados para concretarlos, precisarlos y desarrollarlos.

Ciudad de México, 13 de agosto de 2002.

Notas:

  1. Massimo Modonesi, "¿Y dónde quedó la política? Una mirada desde América Latina", texto inédito.
  2. Evidentemente existen excepciones, casos de partidos de izquierda que mantienen horizontes de transformación que trascienden los marcos institucionales. Por otro lado se trata de excepciones que, si bien son sintomáticas de la resistencia de ciertos sectores a la normalización neoliberal, confirman la tendencia general en la medida en que ven disminuir sus márgenes de influencia y suelen reducirse a una presencia "testimonial".
  3. Sobre este problema ver Claus Offe, Partidos políticos y nuevos movimientos sociales, Sistema, Madrid, 1988, pp. 163-244 y, para una problematización desde América Latina, Manuel Antonio Garretón, "Representatividad y partidos políticos. Los problemas actuales" en Thomas Manz y Moira Zuazo (coordinadores), Partidos políticos y representación en América Latina, Nueva Sociedad, Caracas, 1998, pp. 15-23.
  4. Massimo Modonesi, op cit.
  5. Ibidem.
  6. Ibidem.

* Investigadora de Colmex y secretaria del Programa en el CEN del PRD.

** Consejero Nacional del PRD.

Los jóvenes, la ciudadania y los derechos electorales. Rey David Rivera Barrios

En la actualidad, el voto es la base de la democracia representativa y es que cuando el ciudadano vota, afirma y fortalece la democracia. Para ello al voto se le atribuyen las siguientes características: universal, porque es un derecho de todos los ciudadanos; libre, porque cada ciudadano lo emite sin presiones de ningún tipo; secreto, porque sólo quien lo emite sabe a quién favorece; y directo, porque lo hacemos de manera personal y no a través de otro. La simple actividad de cruzar una papeleta y depositar esa decisión en una urna es un acto cuya ejecución actualmente conlleva el respeto a los principios de imparcialidad, certeza, legalidad y objetividad.

Los jóvenes, la ciudadania y los derechos electorales

Rey David Rivera Barrios *

La ciudadanía es un tema muy amplio, el cual puede apreciarse desde diferentes ópticas. En esta ocasión lo enfocaremos hacia la participación de los jóvenes en el ejercicio de los derechos electorales, mismos que se encuentran señalados dentro de los derechos políticos de los ciudadanos, establecidos en nuestra Carta Magna.

Así, el artículo 34 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que son ciudadanos de la república los varones y las mujeres que, teniendo la calidad de mexicanos, reúnan, además, los siguientes requisitos: 1.- Haber cumplido 18 años; y 2.- Tener un modo honesto de vivir. Congruente con lo anterior, la Constitución Política del Estado de Veracruz en su artículo 14 señala que son ciudadanos los mexicanos por nacimiento o por naturalización, que tengan 18 años de edad, un modo honesto de vivir y que sean veracruzanos o vecinos en términos de esa Constitución.

Ahora bien, en el artículo 35 de la Constitución Federal se establece como prerrogativas o derechos electorales del ciudadano las siguientes: 1. Votar en las elecciones populares; 2. Poder ser votado para todos los cargos de elección popular y nombrado para cualquier otro empleo o comisión, teniendo las calidades que establezca la ley; 3. Asociarse individual y libremente para tomar parte pacífica en los asuntos políticos del país.

Concordante en lo general, el artículo 15 de la Constitución Local, además de contemplar los derechos políticos que enmarca la Constitución Federal, se destaca por señalar además los siguientes derechos ciudadanos: I. Participar en los procesos de plebiscito, referendo e iniciativa popular; y, II. Estar informado de las actividades que lleven a cabo sus representantes políticos. Sin duda dos grandes avances que han hecho de las reformas constitucionales iniciadas por el gobernador del Estado Miguel Alemán Velazco, un modelo para otros estados del país.

Aterrizando estas disposiciones y sus alcances hacía nuestro tema, podemos concluir en dos puntos fundamentales; primero, la ciudadanía se adquiere a los dieciocho años en nuestro país, como en toda América Latina, con excepción de Nicaragua en donde se adquiere a los dieciséis años; y segundo, que los derechos electorales que se desprenden de lo apuntado por las Constituciones políticas del país y de nuestra entidad federativa son votar y ser votado y de afiliación libre e individual a los partidos políticos. Por otro lado, ser ciudadano implica además de hacer valer nuestro derecho a decidir, participar en una sociedad democrática, disfrutar la libertades de ejercer derechos y cumplir obligaciones, conservar equilibrios, respetar la opinión distinta, privilegiar el diálogo y lograr consensos, todo esto es parte de la actividad del ciudadano moderno, actuante y participante, objeto y sujeto de derecho.

Este es el marco legal, pero esto no siempre ha sido así, y es que para llegar a consolidar estos derechos en la historia, se ha recorrido un largo camino. Así el voto existe desde la Grecia antigua, donde los ciudadanos votaban para decidir sobre la vida de su ciudad, pero hace tan sólo cuarenta y nueve años, la mujer no tenía derecho a votar en nuestro país, mucho menos a ser candidata a un puesto de elección popular, ese derecho se logra durante el sexenio de un ilustre veracruzano, el licenciado Adolfo Ruiz Cortines, y así la mujer acude por primera vez a las urnas para decidir con su voto el futuro de esta nación.

Progresivamente el voto en un principio restringido, se fue ampliando hasta abarcar grandes grupos sociales, en la actualidad el voto es la base de la democracia representativa, y es que cuando el ciudadano vota, afirma y fortalece la democracia. Para ello al voto se le atribuyen las siguientes características: universal, porque es un derecho de todos los ciudadanos; libre, porque cada ciudadano lo emite sin presiones de ningún tipo; secreto, porque sólo quien lo emite sabe a quién favorece, y directo porque lo hacemos de manera personal y no a través de otro. Pero la simple actividad de cruzar una papeleta y depositar esa decisión en una urna es un acto cuya ejecución actualmente conlleva el respeto a los principios de imparcialidad, certeza, legalidad y objetividad; a través de la implementación de medidas que transparentan y aseguran el respeto al voto ciudadano, urnas transparentes, tinta indeleble, lista nominal con fotografía, funcionarios de casilla elegidos mediante sorteo, boletas electorales infalsificables y todo un conjunto de normas que determinan con claridad y precisión las actividades de un proceso electoral.

Para poder ejercer estos derechos, independientemente de lo establecido en las disposiciones constitucionales a que hemos hecho referencia en líneas anteriores, existen otros requisitos formales que cumplir, uno de ellos es estar inscrito en el padrón electoral tal como lo dispone el artículo 36 de la Carta Magna, 16 de la particular del Estado y 3 del Código Electoral del Estado; estar incluidos en el listado nominal, contar con credencial para votar con fotografía, no estar sujetos a proceso penal que merezca pena privativa de libertad, estarla cumpliendo, no estar sujeto a interdicción judicial, no estar privado de sus derechos políticos y no estar prófugo de la justicia desde que se dicte la orden de aprehensión hasta que prescriba la acción penal.

En lo que respecta a poder ser votado, es el derecho que tiene el ciudadano de ser elegido para ocupar cualquier cargo de elección popular. Para ello se debe de cumplir también con los requisitos de edad, nacionalidad y vecindad del lugar. Sobre la edad mínima que exigen las disposiciones constitucionales para ocupar cargos de elección popular se señalan los siguientes: Presidente de la República, 35 años; Senador, 25 años; Diputados Federales, 21 años; Gobernador del Estado, 30 años; y, Diputados Locales y Presidentes Municipales 18 años, todos se refieren a años cumplidos al día de la elección.

El voto en sus dos perspectivas es sin lugar a dudas una de las conquistas más importantes alcanzadas a través de la historia, ya que por medio de él, los ciudadanos sin distinción de raza, sexo, religión, situación económica, nivel cultural, intervienen con sus decisiones en la vida pública del país. Frente a estos derechos encontramos las obligaciones que son todas aquellas actividades, que el ciudadano está obligado a realizar, dentro de éstas, el artículo 36 de la Constitución Política del país establece como obligaciones del ciudadano de la república: 1.- Votar en las elecciones populares en los términos que señale la ley; 2.- Desempeñar los cargos de elección popular de la Federación o de los Estados; y, 3.- Desempeñar los cargos concejiles del Municipio donde resida, las funciones electorales.

El artículo 16 de la Constitución Política Local establece básicamente las mismas obligaciones para los ciudadanos del Estado, pero aquí se deben resaltar tres puntos: 1.- Votar en las elecciones estatales y municipales, plebiscitos y referendos. 2.- Inscribirse en el Padrón Estatal Electoral y 3.- Desempeñar las funciones electorales para las que hubieren sido designados.

Es necesario destacar el planteamiento del voto como un derecho y como una obligación; esta dualidad está del todo justificada en razón de la importancia del voto como acto ciudadano libre y legitimador de la democracia. En este mismo sentido es digno de resaltar que la Constitución Local da impulso a nuevas formas de participación ciudadana, como son el plebiscito y el referendo, mecanismos de democracia semidirecta que permiten participar a la ciudadanía en la consulta de decisiones o medidas administrativas relacionadas con el progreso, bienestar e interés social en el Estado, o bien para participar en la aprobación, reforma y abolición de las leyes y decretos del Congreso del Estado.

Sobre la obligación de desempeñar las funciones electorales para las que hubieren sido designados, es un punto importante y sobre el cual descansa gran parte de la organización de un proceso electoral o procedimiento de plebiscito o referendo. Esta participación de los ciudadanos como funcionarios de casilla o de mesas directivas de consulta en su caso, se establece en el Código Electoral para el Estado de Veracruz-Llave.

La participación de la ciudadanía en tareas de funcionarios de casilla es importante como elemento de transparencia, pero sobre todo, como factor de acercamiento de los ciudadanos con las instituciones en el marco de la educación cívica y la cultura democrática. Otra forma de participación es la observación electoral, en ella los ciudadanos participan como observadores de los actos de preparación y desarrollo de los procesos electorales y procedimientos de plebiscito y referendo, así como de los que se lleven a cabo el día de la jornada electoral o de consulta, en la forma y términos que determine el Consejo General del Instituto Electoral Veracruzano.

Podemos concluir que a los jóvenes, alcanzar la ciudadanía les permite participar de diversas formas en la vida democrática del país, ello les significa el derecho al voto y a emitir su opinión en plebiscitos y referendos, la libre militancia en partidos políticos y la libertad de expresión, de reunión y manifestación, a ello agregamos la participación del ciudadano como funcionario de casilla o como observador electoral. En este sentido estamos convencidos que las nuevas generaciones harán suyas las formas de participación como el plebiscito y el referendo, pues nacen con ellas y será práctica común entre los gobernantes la consulta a la ciudadanía como un procedimiento para la toma de decisiones o medidas administrativas o la reforma, aprobación o abolición de leyes.

Una de las preguntas más frecuentes en relación con este tema es ¿qué debe ser primero, las reglas y las instituciones o las prácticas y la formación de ciudadanos? Puede tratarse de un falso dilema, sin embargo, no deja de provocar a la discusión de un problema real. En todo proceso político hay aprendizajes que modifican la forma en que las nuevas generaciones de ciudadanos se enfrentan y participan en el espacio público. La democracia electoral y la confianza en sus instituciones es resultado de un largo proceso en donde los actores políticos y la ciudadanía han empeñado sus deseos en empujar el desarrollo de los organismos electorales. Instituciones y ciudadanos no han estado desvinculados, muchas veces han actuado de forma coordinada. ello ha derivado no sólo en una mejoría en las reglas y la institucionalidad de los procesos electorales, sino también, en una ciudadanía suficientemente articulada e informada, alejada de la indiferencia y la apatía, ejemplo para los nuevos ciudadanos.

De igual manera, una democracia representativa no puede ser eficiente con tan sólo estos elementos, debe crear instituciones independientes que cumplan estas funciones. En este ámbito de competencia el Instituto Electoral Veracru-zano, organismo autónomo de Estado, participa activamente con la ciudadanía actual y con los jóvenes desde luego, promoviendo estos valores y creando espacios de participación que garanticen la representación plural y transparente de la sociedad veracruzana.

* Secretario Ejecutivo del Instituto Electoral Veracruzano.

Dinero para la democracia. José Woldenberg K.

Se afirma que el modo de financiación pública no incrementa el prestigio social de los partidos y la relación con los electores, porque unos partidos que dependen tan extraordinariamente del dinero público tienen mayor riesgo de autonomizar su acción de las demandas de los electores, de acabar convirtiéndose en «meros lobbies de sí mismos». Creo que algo de razón les asiste a ambas posiciones: desde México puede asegurarse que el financiamiento público ha dinamizado fuertemente nuestra vida democrática, aunque también ha acarreado perversiones mayores en algunas organizaciones.

Dinero para la democracia *

El "modelo" de financiamiento a los partidos políticos en México

José Woldenberg K. **

No podría empezar de otra manera sino diciendo gracias, y por partida doble. En primer lugar por las atenciones y la hospitalidad de los organizadores de este Primer Congreso Internacional y por la oportunidad de visitar su gran país y, en segundo, por el privilegio que se me da, de poder dirigirme a un público de tan alto nivel, y especialmente sensible a los temas decisivos del mundo partidario y electoral.

He sido convocado para estar aquí, en Paraná, y describir uno de los asuntos clave para la consolidación democrática en México y, sin duda, de los más delicados para la calidad de todas las democracias contemporáneas: el financiamiento de los partidos políticos. A fin de cuentas se trata del tema delicado y decisivo: la relación entre el dinero y la política.

En esta intervención me gustaría hacer un recuento de las causas por las cuales el financiamiento de los partidos se volvió un debate tan importante en el México de los últimos años y, en clave comparada, las formas como ha evolucionado. Luego describiré las coordenadas de la discusión en mi país y el desarrollo que ha vivido su legislación. Después describiré el "modelo" de financiación puesto en práctica para las elecciones intermedias de 1997; finalmente aventuraré algunas conclusiones de orden general que me parecen razonablemente defendibles a la hora de imaginar una construcción institucional que module y regule las finanzas de los partidos. Pero vamos por partes.

¿Por qué es importante el tema del financiamiento a los partidos políticos? No sólo y no tanto por el espinoso asunto del dinero; más bien porque detrás de éste hay un hecho político decisivo: la importancia alcanzada por los propios partidos para la vida y la reproducción del Estado. Autores relevantes como Angelo Panebiancol han llamado la atención sobre este punto, pues el dinero de los partidos es un asunto relevante no por la cantidad implicada o por sus fuentes de origen, sino porque los partidos se han vuelto el centro motor del funcionamiento del Estado democrático.

Y es que el despliegue de la vida democrática -lo que incluye sin duda el desarrollo regular y permanente de los procesos electorales- hace de los partidos maquinarias que echan sus raíces en un doble sentido: frente al Estado, porque están ahora enclavados en muchos de sus espacios y procesos, sobre todo como actores centrales del Poder Legislativo; y frente a la sociedad, pues los partidos se han convertido en vehículos insustituibles para la expresión y el procesamiento de intereses decisivos de nuestras sociedades.

Este fortalecimiento, a la vez político y social de los partidos, ocurrió típicamente en Europa pero también en América Latina. La fase del "constitucionalismo racionalizado" 2 y democrático posterior a la Segunda Guerra Mundial expresaba no otra cosa más que el reconocimiento jurídico del papel vertebral de los partidos para el sistema democrático. La Constitución italiana en 1947 y la alemana en 1949 fueron las primeras en asumir la relevancia de los partidos y la necesidad de apoyar su desarrollo para fraguar y consolidar una vida electoral duradera. 3 Más tarde seguirían en esa ruta la Constitución francesa en 1958, la griega en 1975, la portuguesa en 1976 y la española en 1978.

La decisión estratégica de reconocer y fortalecer el poder de los partidos tuvo dos consecuencias prácticas, que serían asimismo definitorias de la discusión política: por un lado, dejar en manos de los partidos y de sus grupos parlamentarios la conformación y el ejercicio del Poder Legislativo y, por otro, otorgar apoyo público con dinero y otras prerrogativas para el desarrollo de las organizaciones partidistas. Ambas decisiones se convertirían en los mecanismos institucionales más importantes para consolidar a los partidos y cambiar su posición y su poder en el entramado estatal.

Así, la generalización del modelo consistente en financiar a los partidos políticos con cargo a fondos públicos ha sido, sin ninguna duda, uno de los rasgos más definitorios del "derecho de los partidos" de la postguerra en todo el mundo.

Francia asumió una medida pionera, excepcional, en 1946, al establecer el principio de reembolso de determinados gastos de campaña a los candidatos a la Asamblea Nacional. Fue un país de nuestro subcontinente, Argentina, en 1955, y luego Puerto Rico en 1957, donde se ensayaron por primera vez formas de asignación de recursos públicos directamente a los partidos. Alemania optaría por ese modelo en 1959, Suecia en 1965, Finlandia en 1967, Dinamarca en 1969, Noruega en 1970, Israel en 1973, Italia, Canadá y Estados Unidos en 1974, Austria y Japón en 1975, España en 1977 y finalmente, como cerrando el círculo, Francia en 1988. 4

Está en curso una historia latinoamericana que nos arroje una lectura más cuidadosa a propósito del desarrollo de este tema en nuestros países, 5 pero si seguimos al constitucionalista español Roberto Blanco Valdés, es posible arriesgar cierta tipología comparativa acerca de la evolución que ha seguido la financiación pública a los partidos en el mundo.6

Por un lado, el modelo norteamericano, consistente en la constitución de un fondo de dinero proveniente de los contribuyentes, destinado a la financiación de las campañas presidenciales tanto para las elecciones primarias y generales como para solventar los gastos de las convenciones electorales de los partidos. Este modelo es coherente con el protagonismo que tienen los candidatos -por encima de los partidos- en el sistema electoral norteamericano.

Por otro está el modelo europeo que se distingue por el hecho de que los Estados deciden otorgar fondos directamente a los partidos para financiar sus campañas, o sus actividades regulares, o ambas cosas al mismo tiempo. Alemania otorga subvenciones estatales sólo a las campañas; en cambio, Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia financian las actividades permanentes, mientras que España, Austria y Francia otorgan recursos para ambos fines.

Lo más importante del estudio comparado, sin embargo, es captar su creciente complejidad. El asunto del financiamiento ha adquirido ya "vida propia" y se ha convertido en una discusión nacional e internacional cada vez más sofisticada y más determinante de la calidad y de la vida política misma de los países.

No debe perderse de vista que muchas de las regulaciones que se han ensayado en el mundo no han logrado contener del todo la aparición de irregularidades y patologías políticas que se pretendía controlar con la implantación de esas leyes. Así es que los asuntos del financiamiento de los partidos han sido motivo de inestabilidad y crisis en muchas democracias del mundo: gobiernos enterrados por escándalos que los implican en operaciones financieras delictivas; ex presidentes o primeros ministros que intentan eludir acciones penales en su contra; ministros cesados por acusaciones en torno a su patrimonio o transacciones poco claras; partidos al borde de la desaparición y sistemas políticos enteros precipitados por causa de organizaciones implicadas en ilícitos financieros.

Democracias maduras como la italiana, la belga o la japonesa se han cimbrado por el impacto público que generan esos asuntos. Las sombras que arroja la implicación del dinero de los partidos (mal reguladas, violentadas) se han proyectado también en el curso de la transición política de México.

No es exagerado referirse al financiamiento de los partidos como un tema absolutamente central no sólo para la influencia, prestigio e implantación social de los propios partidos políticos sino, lo que es más importante, para la legitimidad del sistema democrático mismo y de su clase política operante.

Por lo tanto, me parece muy necesario y pertinente la realización de encuentros como éste, pues deviene crucial cobrar conciencia de que las finanzas de los partidos son un problema mundial, irresuelto, estructural, de las naciones democráticas.

Más allá de los comentarios acerca de los vicios vernáculos de este o del otro país y de las prácticas de este o aquel actor político nacional, la realidad, aquello que arrojan los estudios comparados, es que los sistemas partidistas contemporáneos, lo mismo en Europa, Norteamérica, América Latina o Asia, se parecen mucho entre sí y presentan bastantes problemas comunes. Por eso es necesario abordar el tema con la menor cantidad de prejuicios, pues la persistencia y recurrencia de patologías políticas ligadas a las reglas de financiamiento tienen explicaciones "estructurales" más allá de la tradicional picaresca que hay y se esgrime en torno a la corrupción de la política de los países.

En efecto, los problemas de financiamiento de los partidos políticos tienen cuando menos dos fuentes de tensión:

  1. Un encarecimiento sistemático de los costos para mantener a la organización y desplegar una campaña.
  2. Un rendimiento decreciente de las viejas formas de aprovisionamiento y de cohesión de los partidos; por regla general, las cotizaciones y aportaciones de militantes crecen más lentamente que las necesidades de la organización. 7

Los problemas de financiamiento se deben a una transformación más global: el cambio en la naturaleza y en la función de los partidos, pues la propia dinámica de la competencia electoral los obliga a dejar de ser partidos de un sector social, de una clase o de una ideología para convertirse en partidos nacionales, más flexibles y, por lo tanto, más abarcadores y más profesionalizados.8 La imperiosa necesidad de llegar y difundir sus mensajes a toda la sociedad y de ingresar a los medios de comunicación de masas se ha vuelto un acicate demasiado poderoso y un factor que empuja a la recolección y al gasto del dinero en la política. La complejidad y profundidad del tema sólo se capta si se le mira a la luz de ese marco real, propio de las sociedades contemporáneas.

Creo que allí está el telón de fondo en donde se despliega la discusión contemporánea, la realidad ineludible, la causa que empuja a la búsqueda de una mayor cantidad de recursos para los partidos y la diversificación de sus fuentes. La causa última, también, que ha propiciado regulaciones cada vez más desarrolladas, más complejas y detalladas.

El caso de México

El marco general es común y universal, en la misma medida que se universalizan los procedimientos y la mecánica democrática. No obstante, cada nación las ha asimilado de un modo particular. ¿Cuáles son los problemas que han modelado la legislación mexicana en torno a las finanzas de los partidos? ¿A qué imperativos y dilemas han respondido las sucesivas reformas electorales en México?

Podemos anotar cuatro preocupaciones a las cuales la legislación mexicana ha ido respondiendo progresivamente:

  1. El objetivo inicial, diríamos primigenio en 1977, fue reconocer la debilidad de los partidos políticos en México (hablo de los partidos distintos al entonces hegemónico, Partido Revolucionario Institucional, PRI) y por la vía del financiamiento público contribuir a la incipiente construcción del sistema de Partidos.
  2. Evitar el traslado ilegal de recursos públicos, de dependencias u órganos gubernamentales hacia los partidos políticos.
  3. Propiciar una mayor competitividad; es decir, lograr que las estructuras financieras de los partidos sean menos desiguales y que el financiamiento público procure un contexto de competencia más equilibrado.
  4. Evitar la dependencia de las organizaciones políticas a grupos corporativos; es decir, evitar que por la vía de las aportaciones a las campañas, a los partidos o a los candidatos, grupos opacos de interés acaben sobredeterminando a la política y a la gestión pública.

A lo largo del tiempo, cada uno de estos tópicos fue puesto a discusión con distinto énfasis a propósito de coyunturas, episodios o debates particulares. Por ejemplo, en 1977 y durante varios años después, el Partido Acción Nacional impugnó el financiamiento público a los partidos políticos, aduciendo que esa medida iría en detrimento de la independencia de los organismos políticos. Años más tarde, ese mismo partido incorporó a su agenda la necesidad de incrementar y precisar la asignación de los recursos públicos a las organizaciones partidarias.

Durante 1988 y hasta 1994 fueron muy comunes las denuncias sobre las transferencias de recursos y ayuda en especie que diferentes funcionarios y dependencias públicas, presumiblemente, ponían a disposición del partido en el gobierno.

Paralelamente, en diferentes ocasiones habían sido cuestionadas la transparencia y la magnitud de las aportaciones privadas de importantes grupos empresariales hacia diferentes partidos políticos y para campañas nacionales o de índole local. En el debate se armaba que con fenómenos así se ponía en duda la viabilidad de gobiernos que, a través del dinero, se encontrarían atados y condicionados a los intereses privados.

Finalmente, en 1994, luego del primer ejercicio de revisión de las finanzas de los partidos, se tuvo por primera vez, respaldada con datos cuantificables, información sobre los recursos que los partidos ponen en juego durante sus campañas políticas. El informe, elaborado por el Instituto Federal Electoral, consignaba en una de sus conclusiones: "El aspecto más relevante a destacar es la notable disparidad que prevaleció entre las erogaciones de los diferentes partidos. El estudio comparativo permite acercarnos con toda precisión a estas condiciones de desigualdad en las que se desenvuelve la competencia entre partidos".9 Para la elección de diputados un solo partido, el PRI, había concentrado 81.2% de los gastos totales, mientras que los otros ocho contendientes erogaron apenas el 18.8% restante. Meses después de concluida la elección presidencial en México, esa primera comparación de los gastos subrayaba la urgente necesidad de correcciones.

Ha sido un debate largo y en varios planos, y ha ido cobrando intensidad y urgencia sólo en los años más recientes. A partir de 1978 la ley otorga dinero público a las organizaciones políticas pero en el comienzo sin reglamentación alguna y, por tanto, con grandes dosis de discrecionalidad.

Nueve años después, en 1986, se rectifica esa situación. Se introducen fórmulas predeterminadas para otorgar financiamiento público. En la reforma política de 1989-1990 la ley especificaba tres fuentes: una llamada "actividades generales", destinada a financiar las campañas y sostener la infraestructura del partido; otra fue la de "actividades específicas" y eran recursos otorgados para la impresión, la actividad editorial del partido, la investigación social y la formación y capacitación políticas; el tercer rubro de financiamiento se denominaba "subrogación del legislador", es decir, se otorgaban a cada partido recursos iguales a 50% de los salarios que recibían sus bancadas legislativas. Estas fuentes -que tenían la ventaja de no ser arbitrarias sino predeterminadas en la ley- empezaron a funcionar en 1991. Más tarde, en 1993, se agregó un concepto de financiamiento llamado "para el desarrollo político" y era otorgado a los partidos nacientes.

Finalmente, en los acuerdos de 1993 primero, y de 1994 después, por fin el tema del financiamiento adquirió mayor consistencia y profundidad. En 1993 se catalogaron cinco rubros posibles para el financiamiento de los partidos; 10 quedó prohibido el financiamiento proveniente de los poderes federales, de los estados o de los ayuntamientos, de las entidades públicas, de extranjeros, ministros de culto y de empresas mercantiles. Se acordó que las aportaciones privadas a los partidos no serían deducibles de impuestos. Al propio tiempo, los partidos quedaban comprometidos a presentar un informe de sus ingresos y gastos de cada año y de sus campañas electorales ante el Instituto Federal Electoral, además de una serie de disposiciones generales adicionales incluyendo topes a los gastos de campaña y sanciones a cargo del Tribunal Federal Electoral.

Grosso modo, ése ha sido el desarrollo del debate sobre la financiación de los partidos políticos en México. Se trata de una discusión que sólo recientemente ha producido una legislación más o menos acabada, que intenta cubrir los aspectos involucrados en un tema tan complejo y delicado.

Pero la campaña presidencial de 1994 fue un acicate demasiado fuerte para el avance legal e institucional de la democracia en México; la intensidad de la contienda, la desigualdad cuantificada por primera vez y la emergencia de tres grandes partidos con millones de votantes, exigía nuevas adecuaciones a las leyes electorales. Lo mismo el Presidente de la República recién electo, que los partidos Revolucionario Institucional, Acción Nacional y de la Revolución Democrática pusieron desde el principio en el centro del debate y con todas sus implicaciones, al problema del financiamiento de la política.

Así, en 1995 y 1996 no hubo un solo aspecto de ese tema que no fuese puesto en la mesa de la discusión y que no fuese modificado. Sin duda, se trató de la operación de reforma más abarcadora e incisiva en esta materia. La conclusión más importante, lo que interesa señalar aquí, es que con la reforma de 1996, por primera vez, y desde la Constitución, se da una pauta general que dibuja un "modelo de financiamiento" a los partidos políticos en México.

Cuando hablo de "modelo" no quiero decir que México haya ideado un paradigma a seguir, nada más lejos que eso. Digo "modelo" en otro sentido: como una serie de piezas coherentes entre sí, como una suma de medidas que desde diferentes puntos atacan los mismos problemas. Es un "modelo" que se armó en 1997.

Sus tres objetivos centrales son

  1. Dar plena supremacía al financiamiento público sobre el financiamiento privado.
  2. Equilibrar la competencia, es decir, propiciar condiciones de mayor equidad en las campañas electorales.
  3. Permitir una fiscalización más rigurosa de las finanzas partidarias. El "modelo" de financiamiento de los partidos en México.

En la Constitución Mexicana, en el artículo 41 y al lado de las nuevas formas de integración de la autoridad electoral, el tema del financiamiento a los partidos políticos es el que se contempla con mayor profundidad y extensión. Este hecho refleja de suyo, con bastante claridad, su importancia política.

El artículo 41 dice: "La ley garantizará que los partidos políticos nacionales cuenten de manera equitativa con elementos para llevar a cabo sus actividades. Por tanto, tendrán derecho al uso en forma permanente de los medios de comunicación social, de acuerdo con las formas y procedimientos que establezca la misma. Además, la ley señalará las reglas a que se sujetará el financiamiento de los partidos políticos y sus campañas electorales, debiendo garantizar que los recursos públicos prevalezcan sobre los privados".

De esta forma se refrenda la importancia que tienen los partidos como "entidades de interés público". No solamente se les otorga financiamiento para el desarrollo de sus campañas sino que garantiza los recursos para funcionar durante los tiempos no electorales, previniendo que la mayoría del dinero de los partidos sea de origen público, como la manera de evitar su dependencia de recursos privados, de recursos opacos, ilegales o corporativos.

Ese mismo artículo establece que el financiamiento público a los partidos políticos que mantengan su registro después de cada elección, se compondrá de las ministraciones destinadas para:

  1. El sostenimiento de las actividades ordinarias permanentes de los partidos,
  2. Las actividades tendientes a la obtención del voto durante los procesos electorales,
  3. Un monto de financiamiento correspondiente a un porcentaje de los gastos anuales que eroguen los partidos por concepto de las actividades relativas a la educación, capacitación, investigación socioeconómica y política, así como por tareas editoriales.

Así pues, a los partidos se les asigna cada año el monto que les corresponde para sus actividades ordinarias y por actividades específicas, mientras que en los años electorales reciben, además de los dos anteriores, el rubro correspondiente a las "actividades electorales" (tendientes a la obtención del voto según la literalidad de la ley).

El objetivo de la equidad aparece también en las definiciones constitucionales. La autoridad electoral, en este caso el Consejo General del IFE, determina la bolsa de financiamiento. Luego esa masa de recursos será repartida entre los partidos de conformidad con esta fórmula: 30% se distribuirá exactamente igual y el 70% restante se distribuirá de acuerdo con el porcentaje de votos que hubieren obtenido en la elección de diputados inmediata anterior. La misma cantidad se duplica en los años electorales por la vía del rubro de "actividades electorales".

¿Cuáles son los otros componentes de este modelo de financiación? Se consolidaron y ampliaron restricciones importantes: no pueden contribuir a las finanzas partidistas ninguna entidad del gobierno federal o estatal; ninguno de los poderes de la Unión; partidos políticos u organizaciones extranjeras; tampoco organismos internacionales ni ministros de culto ni tampoco empresas de carácter mercantil. Además quedan prohibidas las aportaciones anónimas.

Pero sin duda son otros dos los rasgos que definen al "modelo": el establecimiento de topes a los gastos de campaña y de formas de vigilancia, auditoría y fiscalización a las finanzas de los partidos políticos, Finalmente, y como complemento necesario, límites muy bajos y estrictos a las aportaciones privadas. Veamos.

En primer lugar se determina una bolsa general con base en tres valores que se definen como "costos mínimos de campaña"; de su multiplicación se deriva lo que la ley llama "financiamiento por actividades ordinarias permanentes". La fórmula arrojó en 1997 -año de las elecciones intermedias- un resultado igual a 984 millones 495 mil 828 pesos (unos 125.4 millones de dólares 11).

Posterior a la definición del monto sigue su distribución conforme a una pauta bien establecida: 70% de la bolsa es asignada conforme al porcentaje de votación y 30% de un modo estrictamente igualitario para todos los partidos legalmente registrados.

Adicionalmente, como habíamos adelantado, en el año electoral la ley dispone que se asigne también otra cantidad idéntica a cada partido por concepto de gastos de campaña. De tal suerte que el monto global de 984 millones 495 mil 828 pesos se duplicó en 1997 y se distribuyó de la misma forma.

Pero además la ley establece otra modalidad de financiamiento llamada "actividades específicas", que se otorga con el fin de apoyar a la investigación y la capacitación política de las organizaciones. Se trata de un reembolso de 75% del gasto comprobable que los partidos presentan ante la autoridad electoral.12

En total la fórmula a que obliga el modelo de financiamiento mexicano por sus diferentes modalidades arrojó un total de dos mil 111 millones 493 mil 862. 23 pesos, unos 263.9 millones de dólares, 13 cantidad que representa un aumento en casi cinco veces al financiamiento público otorgado en 1994.

Es ése el primer gran rasgo del "modelo" que debo subrayar: una gran disposición de recursos públicos y un enorme aumento en relación con lo que el Estado otorgaba hasta antes de la reforma. El total de la financiación representó alrededor de 0.30% del presupuesto de egresos netos de la Federación en 1997.

Ahora bien, del otro componente básico de la forma de distribuir esos recursos podemos decir que su objetivo de la equidad fue cabalmente cumplido. Una comparación entre lo recibido bajo las fórmulas de 1994 y las de 1997 muestran una sensible mejora en las condiciones de la competencia:

El PAN pasa de 14.3 a 26.4% del total del financiamiento público, es decir, gana casi 12 puntos; el PRD alcanza nueve puntos porcentuales en su participación; el PT más de seis y el PRI pierde en su posición privilegiada al pasar de 49.3 a 44.3% del financiamiento público. Pero la fórmula es dinámica, es sensible a los cambios en la propia competitividad de los partidos; para 1999 las cosas eran ya más equitativas: el PRI sólo obtenía 33.9% del financiamiento total; el PAN se mantenía con la misma proporción y el PRD casi llegaba a 25%. En otras palabras, se trata de un mecanismo que se retroalimenta: al incrementarse el dinero público y al distribuirse de mejor manera, crece la capacidad de despliegue y penetración de los partidos, aumenta su caudal de votos y, por tanto, asciende el porcentaje que reciben del financiamiento público.

No es ése el único rasgo que tiende a crear condiciones más equilibradas: está también el establecimiento de topes de campaña más realistas, definidas por la autoridad electoral, y es justamente el tercer elemento clave del modelo de financiación. Una doble modificación funcional resultó lo bastante atinada como para hacer que los límites a los gastos descendieran y se convirtieran en factores reales para la modulación de la competencia: por una parte, un proceso de nueva distritación, el cual hizo más homogéneos los distritos y la población que contienen y, por otra, el hecho de permitir que los topes fuesen definidos centralmente, desde el Consejo General y ya no desde los 300 distritos electorales.

Una simple mirada a los precios corrientes nos informa del descenso: para la elección de 300 diputados de mayoría en 1994 se fijó un monto total equivalente a 255 millones de pesos (31 millones de dólares); para la de 1997 se fijó un techo global de 202 millones 827 mil 456 pesos (25.3 millones de dólares). Pero a precios constantes, 14 tenemos que el tope global a los gastos para diputados sufrió un descenso real equivalente a 54 %.

Algo similar ocurrió en la elección de senadores: en 1994 cada campaña de senadores tuvo un tope de siete millones 970 mil 874 pesos (996 mil dólares). Si hacemos la misma operación con la cantidad establecida por el IFE, tendremos que cada campaña no pudo gastar más de cinco millones 508 mil 298.99 pesos en promedio (unos 688 mil dólares). En pesos mexicanos, a precios constantes, en 1997 el gasto de campaña por cada senador fue 61% más bajo que en 1994.

El cuarto elemento, que necesariamente complementa al modelo, lo constituyen las aportaciones -deliberadamente bajas- que pueden hacer los particulares. Los límites que marca la ley son tres:

  1. Para el conjunto de los simpatizantes de cada partido hasta 10% del total del financiamiento otorgado para actividades permanentes a todos los partidos durante el año.
  2. Una persona, en lo individual, podrá aportar a un partido sólo 0.05% de ese monto.
  3. Suprime las aportaciones anónimas.

Las determinaciones del IFE en esta materia ubican a los límites así: el conjunto de las aportaciones de los simpatizantes de un partido político sólo pudo llegar a 103 millones 175 mil 82 pesos (12.89 millones de dólares); y a las aportaciones de particulares 515 mil 875.4 pesos (64 mil 400 dólares). En otras palabras, la ley pretende cerrar la posibilidad de que el financiamiento privado sea tan grande que se convierta en vehículo de un nuevo desequilibrio entre los partidos.

Finalmente, están la revisión y la fiscalización a las finanzas de los partidos políticos. Sin avances importantes en este componente no podrían cumplirse ni los topes establecidos ni el acotamiento al financiamiento privado. Gracias a la reforma de 1996 se mejoraron todos los instrumentos contables de revisión; por ejemplo, por primera vez en México se hizo posible la ejecución de auditorias directas a los partidos políticos y se afinaron los instrumentos de recepción y verificación de sus recursos; al mismo tiempo permanece la obligación de presentar informes anuales y sobre ingresos y gastos de campaña de cada uno de los partidos políticos.

Se ha creado un cuerpo técnico especializado en la fiscalización de las finanzas partidistas. Si en 1994 revisábamos sólo 16% de los gastos declarados en cada uno de los 32 estados y en cada uno de los 300 distritos, en 1997 ya verificamos 68%, y sobre un volumen de gastos e ingresos mayor; además se perfeccionó el régimen de sanciones por violaciones a ley y en este año tendremos acceso a la información sobre el patrimonio de los partidos. Estamos perfectamente conscientes que las erogaciones más importantes se realizan en los medios masivos de comunicación; por eso, la autoridad electoral debe conocer una parte importante de las contrataciones de espacios televisivos y radiofónicos; así realizamos una suerte de intermediación entre los medios y los partidos, además de que, durante la campaña, efectuamos monitoreos a la propaganda de los partidos. Mediante esos mecanismos sabemos con más aproximación los montos erogados en radio y televisión que son, con mucho, la parte más grande del gasto que los partidos políticos realizan durante una campaña electoral.

No está de más decirlo: en esta materia hemos adoptado una estrategia progresiva; exigiendo cada año más información, mayor detalle y precisión; estamos avanzando en la contrastación y en el "cruce" de información con otras instancias electorales de índole estatal; sobre todo, conforme acumulamos datos podemos hacernos de parámetros ciertos para poder dimensionar y revisar de mejor manera la información que llega a la autoridad electoral.

Para seguir con cierta terminología española, podemos decir que México cuenta con "un modelo de financiación"15 preeminentemente a cargo del gasto público. Por lo demás, esto no significa más que ponernos en sintonía con los rasgos más definitorios del "derecho de partidos" que la gran mayoría de países occidentales adoptaron para sus democracias desde la postguerra.

Este es el modelo que quiere ensayar la nueva legislación electoral mexicana: un incremento muy importante de la cantidad de recursos a los partidos; el dinero público como componente primordial de sus recursos, distribuido de modo más equitativo, con topes bajos y claros a los gastos de campaña, con serias restricciones a las aportaciones privadas y con mecanismos más estrictos de control y vigilancia. No hay duda que el éxito de este esquema depende en última instancia de este componente; es decir, de que el dinero pueda ser eficazmente revisado.

Fue gracias a este "modelo" de financiación que los partidos escenificaron en 1997 una contienda electoral que, como nunca, fue equitativa, equilibrada, pareja. Si el dinero público no hubiese sido abundante, difícilmente los partidos hubieran podido sostener sus campañas sistemática y crecientemente en la radio y la televisión, y su penetración social no hubiera observado el crecimiento que realmente tuvo.

Nunca, los partidos y los candidatos habían estado tanto tiempo en el espacio mediático: además, los tiempos permanentes que otorga la autoridad electoral se incrementaron de 114 a 906 horas; los tiempos especiales pasaron de 25 a 208 horas; si en 1994 tuvieron cinco mil 684 spots promocionales, en 1997 llegaron a 16 mil 792. Esto significa, en tiempo efectivo, 62 horas adicionales al aire. Además, esos programas se transmitieron en mejores horarios y por 20 canales de televisión (en 1994 eran sólo dos) y más de 100 frecuencias de radio (antes de la reforma electoral eran sólo 16).

El financiamiento público abundante fue un factor esencial para lograr campañas intensas, grandes contingentes de activistas profesionales sosteniendo a la política, a la crítica, a los candidatos lanzados a los medios de comunicación masiva. Quiero decir que en la circunstancia específicamente mexicana los partidos políticos tuvieron todos los elementos para desplegarse, argumentar y convencer.

Bien vistas las cosas, esas condiciones constituyeron uno de los rasgos emblemáticos de las elecciones de 1997. Esa es una de las causales que explican, sin duda, el renovado poder de los partidos mexicanos y su creciente competitividad.

En esta breve sinopsis intentamos describir la construcción de la equidad en México, uno de los grandes objetivos de los arquitectos de la nueva ley electoral. En ese aspecto central -fuente de tantas discusiones, impugnaciones y diferencias en mi país- creo que, efectivamente, logramos dar un salto mayor.

Algunas reflexiones para concluir

El debate sobre el financiamiento a los partidos en México ha producido una legislación amplia, compleja, barroca en varios aspectos, pero que ha tocado ya a la Constitución de la República y se colocó en el centro de todo el diseño legal de la última reforma electoral de 1996.

Ha sido un camino largo, iniciado hace más de 20 años, pero acelerado sólo recientemente en 1993 y 1994: cuando son incorporados a su agenda toda esa variedad de puntos que le dan al mismo tiempo profundidad y complejidad. La nuestra ha sido una ruta típica de ensayo y error en la cual la realidad siempre ha ido imponiendo la pauta, el ritmo, la necesidad o la urgencia de los cambios.

No fue sino hasta 1993 que los temas nodales fueron ubicados gracias a las experiencias políticas, al debate público, a un mayor conocimiento comparativo con otros países. Antes de ese año la ley no contenía una sola letra sobre el dinero de los partidos.

Ahora sabemos que todas las legislaciones electorales en Europa incluyendo la de las naciones del Este, tienen algún mecanismo de financiación pública a las actividades de sus partidos (con excepción de Irlanda y Luxemburgo16). Incluso la gran excepción, Estados Unidos, está ahora inmerso en un debate para la introducción de fórmulas más amplias para el financiamiento estatal. Esto nos informa de cierto consenso mundial que valora las ventajas prometidas por el financiamiento con cargo al gobierno: en primer lugar, reconocer la importancia pública de los partidos -la presente y la futura- y, por lo tanto, se les intenta fortalecer con pleno apoyo estatal. En segundo lugar, ayuda a la transparencia pues, se supone, inhibe la búsqueda de formas de financiación opacas, interesadas o delincuenciales, y evita que los políticos se vuelvan rehenes de intereses privados. Y en tercer lugar, el financiamiento público es un instrumento manejable y utilizable para equilibrar la competencia entre lo partidos.

No obstante, la experiencia y la discusión política invitan a tomar con precaución estas ventajas. Pilar del Castillo, una experta en estos temas, nos ha advertido que el carácter preeminentemente público del sistema de financiación constituye "una bomba de espoleta retardada contra los partidos porque inversamente a lo que pudiera parecer, dificulta su consolidación al no favorecer que desarrollen firmes arraigos en el electorado". Se afirma que el modo de financiación pública no incrementa el prestigio social de los partidos y la relación con los electores, porque unos partidos que dependen tan extraordinariamente del dinero público tienen mayor riesgo de autonomizar su acción de las demandas de los electores, de acabar convirtiéndose en "meros lobbies de sí mismos". 17

Creo que algo de razón le asiste a ambas posiciones: desde México puede asegurarse que el financiamiento público ha dinamizado fuertemente nuestra vida democrática, aunque también ha acarreado perversiones mayores en algunas organizaciones. Por ejemplo, en varios ejercicios de revisión de las finanzas anuales, algunos partidos -de modo recurrente- han llegado a declarar en cero sus ingresos ya no sólo por la vía de organismos simpatizantes sino incluso por aportaciones de sus propios militantes. Es decir, hemos llegado a crear organismos que dependen exclusivamente del subsidio público para poder vivir. El resultado es irónico: a los problemas del financiamiento privado se le agregan los problemas de la financiación pública.

No obstante, me parece que no podríamos ser tan categóricos. En este aspecto también hay que estar muy atentos a las sensatas recomendaciones de Dieter Nohlen. No creo que exista nada como la "fórmula mejor en absoluto" para resolver este tipo de problemas, no creo que exista el modelo de financiación ideal. Todos las formas de financiamiento tienen ventajas o desventajas, cuya importancia y valoración depende de criterios específicos y de condiciones contingentes. El ejercicio consiste en buscar la solución políticamente viable y técnicamente practicable para cada caso y cada periodo en cuestión.

Por eso creo que este tema no puede ser llevado a buen puerto si se le conduce en el nivel de los principios abstractos o tipos ideales, es decir, financiamiento público contra financiamiento privado, asignación proporcional a la votación contra asignación igualitaria, etcétera. La discusión está en los tipos de financiación, sus variantes y consecuencias prácticas. Por lo tanto, me parece que se debe pensar primero en los objetivos que se quieren alcanzar para proponer una reforma o una serie de medidas: ya sea fortalecer a los partidos, propiciar un equilibrio mínimo entre ellos, mayores garantías para un financiamiento transparente, hacer más austera la competencia electoral, etcétera. En este terreno, me declaro obstinadamente instrumental: son los objetivos los que modulan las leyes; no las leyes y las fórmulas ideales del financiamiento las que se imponen sobre los objetivos.

El gran problema de los partidos políticos en México es consolidarse como tales y desarrollar un tipo de implantación democrática y competitiva a lo largo de todo el territorio nacional. El hecho es que sus dificultades financieras para sostenerse y consolidarse a partir de las puras aportaciones de sus militantes son enormes, y su supervivencia ya no depende sólo de su capacidad de afiliación. Al menos en México, creo que también en otros países de América Latina, en el corto plazo, es improbable que los sistemas pluralistas alcancen un equilibrio razonablemente equitativo y competitivo si no interviene un sistema institucional que elimine las excesivas deformaciones heredadas por condiciones de inexistencia, cancelación o congelamiento de vida partidista.

Pero además, el impresionante aumento de los gastos de las organizaciones debido a la masificación y a la nueva estratificación de nuestras sociedades y a la necesidad de estar presentes en los medios de comunicación masiva, hicieron inviable pensar en un modelo autosustentable de los partidos políticos, sin subsidio directo del Estado.

Termino como empecé. Lo más urgente es también aquello que puede generar los consensos que necesitamos: no perder de vista que en este tema se juega una parte importante de la legitimación de los partidos políticos y de los sistemas democráticos.

Que el dinero en la política sea transparente y propicie la multiplicación de la competencia abierta y libre, sin cortapisas, conviene a todos los partidos y a los regímenes que les dan cabida.

Hay que mirar estos problemas con sentido de la historia y con optimismo: en América Latina estamos discutiendo y trabajando alrededor de los temas que hacen a las democracias maduras. Nadie prometió que la democracia no acarrearía problemas. Para fortuna de todos estamos discutiendo una agenda que ya no es la de nuestro pasado autoritario, sino justamente, una agenda que nos conecta con el complejo, barroco, negociado, pero promisorio, porvenir democrático.8

Bibliografía y notas

  1. Angelo Panebianco, Modelos de partido, Madrid, Alianza Editorial, 1990.
  2. Heinrich Triepel, "Derecho constitucional y realidad constitucional", en Kurt Lenk y Franz Neumann (eds.), Teoría y Sociología. Críticas de los Partidos Políticos Barcelona, Anagrama, 1980.
  3. Véase a Roberto Blanco Valdés, "Consideraciones sobre la necesaria reforma del sistema español de financiación de los partidos políticos", en La financiación de los partidos políticos, Cuadernos y debates núm.47, Madrid, Centro de Estudios Constitucionales, 23 de noviembre, 1993.
  4. Roberto Blanco Valdés, "La financiación de los partidos", en Claves de razón práctica, núm. 49, Madrid, enero y febrero de 1995.
  5. A cargo del Instituto Interamericano de Derechos Humanos y el Centro de Asesores de Promoción Electoral, de Costa Rica, y el Centro de Investigaciones Sociológicas de España. Se trata del Proyecto de Investigación sobre la financiación de los partidos políticos y las campañas electorales en Iberoamérica.
  6. Roberto Blanco Valdés, "Consideraciones sobre la necesaria reforma...", op cit.
  7. Roberto Blanco Valdés, "La financiación de los partidos", op cit.
  8. O. Kircheimer, "The Transformation of Western European Party System", en J. L. Palombara y M. Weiner (eds.), Political Parties and Political Development, Princenton University Press, 1966.
  9. Dictamen de la Comisión de Consejeros del Consejo General del IFE sobre los informes de gasto de campaña de los partidos políticos, 7 de abril, 1995.
  10. 1) Público, 2) de la militancia, 3) de los simpatizantes, 4) autofinanciamiento y 5) por rendimientos financieros.
  11. Las cantidades manejadas en dólares están expresadas en precios de 1997.
  12. En otra parte del Código Electoral los partidos con registro pero sin posiciones en la Cámara de Diputados estuvieron sujetos a una modalidad de financiamiento diferente; el Partido Cardenista y el Verde Ecologista tuvieron una ministración especial. Y finalmente, en una categoría distinta, estuvieron los partidos que obtuvieron su registro condicionado antes que la reforma lo eliminará; en ese caso estuvieron el Partido Popular Socialista y el Demócrata Mexicano.
  13. Y aún más, según el artículo sexto transitorio del Código Federal de Organizaciones y Procedimientos Electorales, los partidos tendrían derecho a disfrutar de estas prerrogativas a partir de noviembre y diciembre de 1996; es decir, tendrían derecho a una ministración retroactiva. El gran total de recursos otorgados para este proceso electoral asciende a dos mil 406 millones 238 mil 217.53 pesos, unos 253.2 millones de dólares a precios de 1999.
  14. Tomando como año base 1994 y aplicando el Índice Nacional de Precios al Consumidor (173.74 acumulado de enero de 1994 a enero de 1997).
  15. El término es de Roberto Blanco Valdés, op cit, 1993.
  16. Pedro Planas, "Normas para regular la campaña electoral", en Memoria del simposio sobre reforma electoral, Lima, IFES-USAID, 1996.
  17. Pilar del Castillo, "Objetivos para una reforma de la legislación sobre financiación de los partidos políticos"; en La financiación de los partidos políticos, Cuadernos y debates núm.47, Madrid, Centro de Estudios Constitucionales, 23 de noviembre, 1993.

* Ponencia preparada para el primer Congreso Internacional de Derecho Electoral y Partidario, en Paraná, Brasil, agosto de 1999. Tomada de la revista etcéter@.

** Presidente del Consejo General del Instituto Federal Electoral.

Los partidos despreciados. Rafael Segovia

La enfermedad de los partidos es y fue tan grave que, ante la indiferencia de sus antiguos apoyos, no quedó más remedio que subvencionarlos. Hoy, en México, el gasto para mantenerlos se cifra en millones de pesos, lo que no contribuye precisamente a prestigiarlos, aunque sea un acto de inteligencia política: sin ellos, sería imposible mantener un sistema democrático. Por eso sorprende no la actitud de rechazo de la clase media, sino la condena de organizaciones como la Unión Europea, incapaz de comprender la vida política de México. Se limitan sus investigadores y analistas a repetir como loros la opinión de un sector de la calle, el más conservador y seguramente el peor informado de México.

Los partidos despreciados *

Rafael Segovia

El descrédito de los partidos políticos es un lugar común que viene de muy lejos. Empezaron a considerarse un estorbo para la vida política tan pronto como fueron creados, en principio por ser considerados organizaciones interpuestas entre el ciudadano y el gobierno, impidiendo con su presencia la elección directa del representante. De hecho el partido fue una creación indirecta de la clase obrera producida por la revolución industrial, que no tenía representación ni participación alguna en la vida de la nación. Por ser una nueva creación de la izquierda obrera, fueron rechazados desde el primer momento por la derecha burguesa instalada en el poder. Desde su aparición primero en la calle y después en los parlamentos, la derecha ha aprovechado cuanto está a su alcance para desacreditarlos, así haya tenido que aceptarlos y desde luego utilizarlos.

Los partidos políticos, por diferentes causas que no podemos ni siquiera señalar aquí, no son democráticos. Los de izquierda porque el mundo del trabajo no es democrático; los de derecha porque su forma natural de organizarse es oligárquica. Esto determina los contenidos de los partidos. Según Maurice Duverger, la izquierda tiene ideologías y la derecha tiene intereses. Estas condiciones conducen al descrédito al separar a los partidos de su modelo ideal, que no puede trasladarse a la realidad política.

El mundo ya presente (globalización, libre mercado, organización internacional, etcétera) no encuentra, con un capitalismo en la cumbre de su desarrollo, cómo acomodar a los partidos en su sistema político, que pretende asimilar y superar en algunos casos las fronteras nacionales cuando los partidos son precisamente nacionales -todos los internacionales de izquierda o de derecha han sido o inoperantes o un fracaso-. La tensión existente entre los partidos y los sistemas democráticos representativos no ha encontrado solución, más aún en la última década, cuando los medios masivos pretenden una comunicación que se enfrenta con las organizaciones de masas, incapaces de mantener a los afiliados en sus filas. La obediencia y la fidelidad son cosas del pasado, como la disciplina de voto, con todo y no ser organizaciones democráticas en su disposición interna ni en su actividad externa, resultaron indispensables para mantener y permitir funcionar a los sistemas democráticos.

A mediados del siglo pasado los partidos tuvieron un rebrote extraordinario consecuencia de las destrucciones masivas producidas por la segunda guerra mundial. Ante un mundo caótico, donde no sólo lo material sino lo humano y lo espiritual eran escombros, las poblaciones buscaron una manera de expresarse a través de los antiguos partidos, la mayoría de la izquierda europea, por no tener otros medios. La revolución científica, tecnológica y cultural, pero sobre todo la económica y social, al transformar las clases sociales invalidaron a la mayoría de los partidos. El ancla de la izquierda -los partidos comunistas- se hundió irremediablemente en todo el mundo. Donde sobrevivieron -Cuba, China, Vietnam- tienen poco o nada de marxista, si es que alguna vez lo fueron. Incluso en su nacimiento el nacionalismo tuvo una presencia y una influencia muy superior a la doctrina soviética comunista, que no marxista. El conflicto entre nacionalismo y socialismo concluyó con el triunfo del primero. Fue un triunfo aplastante que obligó a los antiguos socialistas a aceptar la doctrina de la nueva social democracia, completamente vencida a la derecha. El caso de Lula en Brasil es paradigmático.

La caída de las ideologías ha sido una acción y una exigencia de los grupos conservadores. La izquierda se ha visto completamente desprestigiada por este fenómeno y más allá por la desaparición de la cultura obrera, además de la discriminación del sector obrero en la sociedad e incluso en la industria. Una izquierda de clase media es irremediablemente débil. El individualismo de esta clase y la ausencia de una manera de pensar autónoma no le permiten mantener en vida a los partidos situados a la izquierda y menos aún distinguirlos. Las transformaciones y transfiguraciones de la izquierda mexicana han ido aislando de manera gradual a todo ese sector político hasta alcanzar el estado del PRD, también en peligro de desaparecer.

La enfermedad de los partidos es y fue tan grave que, ante la indiferencia de sus antiguos apoyos, no quedó más remedio que subvencionarlos. Hoy, en México, el gasto para mantenerlos se cifra en millones de pesos, lo que no contribuye precisamente a prestigiarlos, aunque sea un acto de inteligencia política: sin ellos, sería imposible mantener un sistema democrático. Por eso sorprende no la actitud de rechazo de la clase media -la que aparece y domina en las encuestas- sino la condena de organizaciones como la Unión Europea, incapaz de comprender la vida política de México. Se limitan sus investigadores y analistas a repetir como loros la opinión de un sector de la calle, el más conservador y seguramente el peor informado de México. Encontrar en el Congreso de la Unión todas las culpas del estancamiento económico del gobierno de Fox es una simpleza por parte de investigadores que, en principio, salen de universidades de gran prestigio. Estos hombres no se limitan a estudiar e investigar, sino que tienen presente ante todo su condición de funcionarios y el funcionario se debe en primer lugar a su jefe y a la doctrina que éste practique.

Condenar a los cuerpos representativos es el primer impulso del tecnócrata. Democracia, populismo y consulta popular -cualquiera que ésta sea- se le antojan aberraciones que deben ser evitadas, como se deben evitar también los partidos del signo y orientación que sean. Sólo la racionalidad técnica debe ser escuchada y se debe obedecer a la conclusión a que ésta llegue, pues la racionalidad no ofrece un abanico de respuestas: eso es cosa de la política, actividad fantasiosa e inexacta.

La lucha de la derecha contra los partidos, su sustitución por los medios de comunicación y el control de todo el aparato de información, la tecnocracia y su incompetencia han provocado una reacción de igual fuerza pero de sentido contrario: los partidos de extrema derecha. Si los partidos resultan indispensables para la democracia son igualmente necesarios para establecer y mantener las dictaduras totalitarias. Conviene no olvidarlo.

* Tomado de diario Reforma, edición del 9 de agosto de 2002.

La UV, institución consolidada, competitiva y de calidad. Víctor A. Arredondo A.

La UV, institución consolidada, competitiva y de calidad

Ratifica el Consejo el rumbo de la UV

  • Aprueba el CUG un presupuesto de egresos de dos mil millones 348 mil 792 pesos
  • Miguel Álvarez de Asco y Jaime Martuscelli, nuevos miembros de la Junta de Gobierno
  • Otorgará la UV el grado de doctor Honoris Causa al escritor y poeta José Emilio Pacheco, al historiador Enrique Florescano y al científico francés Edgar Morin
  • La UV es una institución preparada para el reto de formar profesionales de calidad: Arredondo

La Universidad Veracruzana "es una institución consolidada, competitiva y de calidad, preparada para afrontar con responsabilidad el reto de formar a las nuevas generaciones de veracruzanos, además de alcanzar las metas planteadas por su comunidad y la sociedad en general", afirmó el rector Víctor A. Arredondo, durante la sesión ordinaria del Consejo Universitario General, celebrada en la capital del estado el pasado 31 de julio.

La mayoría de los consejeros universitarios ratificaron el rumbo académico de la institución y apoyaron los programas de desarrollo institucional que la administración está llevando a cabo. Fijaron metas para 2005, eligieron a dos nuevos integrantes de la Junta de Gobierno, aprobaron el presupuesto institucional, decidieron otorgar el doctorado Honoris Causa a tres destacados intelectuales y reconocieron los intensos procesos a que está sometida la UV para asegurar la excelencia académica y la credibilidad social.

En la reunión a la que asistieron 289 consejeros, el 87 por ciento del total, el rector Arredondo reconoció los problemas, los retos y pendientes, pero también identificó las fortalezas y los logros obtenidos por la comunidad universitaria desde 1997.

En esta sesión ordinaria del CUG fueron elegidos como nuevos miembros de la Junta de Gobierno Miguel Álvarez de Asco, en sustitución de José Luis Melgarejo Vivanco, y Jaime Martuscelli Quintana en sustitución de Diego Valadez, quienes ocuparán este encargo honorífico los siguientes cinco años.

Asimismo, los consejeros aprobaron que la Universidad Veracruzana otorgue el grado de doctor Honoris Causa al escritor mexicano José Emilio Pacheco (propuesto por el Instituto de Investigaciones Lingüístico-Literarias), al filósofo francés Edgar Morin (propuesto por el Instituto de Investigaciones y Estudios Superiores Económicos y Sociales) y al historiador veracruzano Enrique Florescano Mayet, propuesto por la Facultad de Historia.

En la evaluación de lo logrado hasta la fecha y la identificación de las metas y retos de la UV al 2005, presentada mediante un video, se señaló que la casa de estudios busca tomar una posición de liderazgo frente al sistema universitario nacional, bajo la idea de que la educación superior está llamada a tener un papel mucho más relevante y protagónico en el desarrollo del siglo XXI.

Arredondo señaló que las universidades públicas "no sólo deben atender sus tres compromisos fundamentales de formar a los alumnos que llegan a sus aulas, generar y divulgar conocimiento y ampliar sus capacidades de divulgación artística y cultural, sino que tienen que asumir un compromiso creciente para constituirse en verdaderas agencias de distribución social del conocimiento: éste es el gran reto de la Universidad Veracruzana".

Arredondo planteó que la UV puede tener un papel mucho más decisivo y protagónico en la modernización de la sociedad, pero, sobre todo, en la generación de mejores condiciones de distribución del saber y por tanto de la prosperidad. Puso como ejemplo la presencia universitaria en diversas comunidades del estado donde realiza actividades de desarrollo sostenible, la extensión de sus servicios a micro, pequeños y medianos productores y su decisiva participación en las tareas de gestión municipal,

Administración transparente

En el curso del video, se señaló que la UV no sólo se ha mostrado ante la sociedad como una institución capaz de imponerse metas concretas, cuantifica-bles y verificables, sino también como una institución que da resultados y evidencia los avances de su comunidad universitaria, progreso que ha sido posible gracias a la constante participación y, sobre todo, a la confianza de la comunidad universitaria en cuanto al rumbo que sigue la institución.

En el periodo 1997-2001, la Universidad Veracruzana tomó la decisión de abrir sus puertas para ser objeto de un proceso único de fiscalización de su ejercicio presupuestal; de ahí que se hayan practicado 31 revisiones contables, 26 de ellas realizadas por asociaciones externas, además de tres ejecutadas por el Organismo de Fiscalización del Estado (Orfis) y dos por la Auditoría Superior de la Federación (asf), con lo que la UV es la única universidad pública del país que acepta que organismos externos fiscalicen sus ejercicios presupuestales.

El rector dijo a los consejeros que era necesario desalentar las campañas de descrédito en contra de la institución, con acciones igual de enérgicas pero más inteligentes, dejando a un lado los señalamientos que ponen en tela de juicio la honorabilidad y transparencia de la institución: "Nos abrimos a la fiscalización federal y solicitamos al Órgano de Fiscalización Estatal (Orfis) nos auditara los ejercicios fiscales 1999, 2002 y 2001, mismos que ya han sido concluidos".

Manifestó que los resultados de estas auditorías son la mejor respuesta que puede dar la Universidad, no sólo a sus detractores, sino a la sociedad y a su propia comunidad universitaria, pues en la medida que la institución sea transparente y dé certidumbre en cuanto al uso adecuado de los recursos públicos, se ganará el respaldo de la sociedad.

Elías Álvarez Vélez, director de Recursos Financieros, dijo que la UV se distingue en el contexto nacional por ser la universidad más auditada y la que ha impulsado el mayor número de ejercicios de fiscalización externos.

Abundó que la Junta de Gobierno, por medio de la Contraloría General, lleva a cabo de manera permanente auditorías de los estados financieros de todas las dependencias universitarias y emite informes trimestrales en los que se comentan las revisiones efectuadas y se observan recomendaciones para mejoras de los procedimientos administrativos.

Y como ejemplo del constante ejercicio de transparentar el ejercicio de los recursos financieros de la Universidad, dijo que la fiscalización del ejercicio 1999-2000 tuvo un alcance estimado del 70 por ciento, "un porcentaje alto, para lograr la mayor credibilidad en los resultados que se emitieron". Por ello, el Orfis examinó 320 mil pólizas, mientras que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) estudió tres mil 500 conceptos de obras.

Elías Álvarez Vélez subrayó que el Orfis y la ASF resolvieron, tras una minuciosa revisión, que en ningún momento hubo implicación de daño patrimonial ni desvío de recurso, y sólo se hicieron algunas observaciones en cuanto a omisiones a procedimientos técnicos y administrativos y errores de registro.

Más de $2,340 millones para 2002

Por otra parte, el Consejo Universitario General aprobó por unanimidad el presupuesto general de egresos 2002, que asciende a 2,348 millones 792 mil pesos, de los cuales el 84 por ciento corresponde al financiamiento público y el 16 por ciento restante a fondos etiquetados para ciertos programas académicos más otros ingresos de la universidad.

"Estos datos -señaló Jesús García López, secretario de Administración y Finanzas- nos dejan ver que debemos fortalecer la capacidad financiera de la institución, pues para el 2005 nuestra meta será obtener un 22 por ciento de nuestro presupuesto de recursos complementarios a los públicos". Dijo que el 73 por ciento de ese presupuesto es destinado a la cobertura de sueldos y prestaciones.

Estudiantes, razón de ser de la UV

En el CUG se reiteró que los estudiantes siempre serán el eje y razón de ser de la casa de estudios. En el documento se señala que la UV ha implantado diversos programas para reforzar las actividades de orientación educativa y encauzar la demanda de nuevo ingreso hacia carreras no saturadas.

Según el texto del video, el fortalecimiento académico "significa hoy para la UV una estrategia nodal para el fortalecimiento académico centrado en el aprendizaje, además de que expone el sustancial aporte que realiza al estudiante, traducido en una sólida formación profesional aderezada con las nuevas habilidades que exige la sociedad del conocimiento.

Las miradas de instituciones académicas, empresas, dependencias gubernamentales y organizaciones civiles están volteando hacia la Universidad Veracruzana, y desean participar como aliados estratégicos de la Universidad.

Gran avance en materia de telecomunicaciones

En los últimos años, se informó a los consejeros, la UV no sólo ha avanzado en su consolidación sino que ha transformado aspectos relevantes de su fisonomía, ha apuntalado su capacidad creativa e innovadora y acrecentando su potencialidad académica por medio de una modernización tecnológica sin precedente.

En los últimos cinco años, al fortalecimiento de su infraestructura de telecomunicaciones e informática, la UV ha realizado una inversión superior a los 324 millones de pesos y los avances en los servicios son igualmente importantes.

La disponibilidad y uso intensivo de recursos informáticos por los estudiantes y académicos ha sido fundamental para adquirir y aplicar las competencias exigidas en la sociedad de la información y el conocimiento. Mientras que en 1997 la relación de alumnos y académicos por computadora era de 46 y seis respectivamente, ahora es de 11 y dos, y el reto es que en 2005 sea de al menos 10 y uno.

Casi 20 mil universitarios, vinculados con su entorno

En materia de vinculación social, la UV informó que actualmente casi 20 mil personas, entre estudiantes, pasantes y académicos, están involucrados en tareas de vinculación con los distintos sectores de la entidad.

Un logro destacable fue recibir, por segundo año consecutivo, el premio al primer lugar por los Programas de Servicio Social Comunitario en el certamen organizado por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).

Además, la casa de estudios se hizo acreedora de fondos otorgados por la Fundación Ford por un monto de 1.5 millones de pesos, destinados a la puesta en marcha del Programa Nacional de Apoyo a Estudiantes Indígenas. Mención especial merece la alianza estratégica establecida con tamsa para la formación de ingenieros en las áreas de la metalurgia y el mejoramiento de la formación académica de sus profesores y alumnos.

La UV ha invertido más de $438 millones en planta física

La UV calificó como histórica la inversión aplicada en materia de planta física en los últimos cinco años. El crecimiento de la planta física observado entre 1997 y 2001 es del 359 por ciento, gracias a una inversión acumulada de 438 millones de pesos. Para 2002, la inversión a aplicar es de 48 millones de pesos, para un total de 190 obras.

En el video se planteó que "la comunidad universitaria tiene motivos legítimos de orgullo de que una institución pública como lo es la Universidad Veracruzana pueda disponer ahora de instalaciones y espacios más funcionales y apropiados para el desarrollo de las actividades de docencia, investigación, la práctica del deporte y la difusión de la cultura.

También quedó claro que habrá un apoyo extraordinario y sin comparación para dos de las regiones más rezagadas, la de Poza Rica-Tuxpan (en la que serán construidas las usbi de Poza Rica y de Tuxpan, esta última con el apoyo financiero del presidente del Patronato Pro uv, Roberto Hernández) y la de Orizaba-Córdoba, en la que será construido un campus que termine con la dispersión de la zona.

Acuerdos del CUG

El Consejo Universitario acordó también crear la Comisión de Evaluación y Promoción del Modelo Educativo Flexible (mef), integrada por académicos representativos de todas las áreas académicas y regiones que aplican este innovador modelo.

En esta comisión trabajarán ocho académicos con diversos grados de desarrollo dentro del mef, desde profesores de reciente integración hasta aquellos con una amplia experiencia en la implantación de este modelo.

Durante la sesión ordinaria, el pleno del Consejo acordó hacer un exhorto a la Junta de Gobierno para introducir mecanismos de auscultación que permitan a la comunidad universitaria una mayor participación en la integración de las ternas para la elección de los nuevos miembros de ese órgano colegiado.

En este mismo rubro, se encomendó a la Comisión de Reglamentos del Consejo, revisar toda la normatividad universitaria actual para lograr su modernización, aplicando mecanismos que permitan la participación de la comunidad universitaria.

De mujeres y democracia: las olvidadas del milenio II. Ana María Portugal

De mujeres y democracia...

Las olvidadas del milenio. Herejes, sabias, visionarias... (II)

Ana María Portugal *

  • 1500. "Cada vez que abro la boca me hablan de la rueca, pero yo sé muy bien lo que es porque todo el día trabajo en ella, me hablan de que tengo que servir a mi esposo, ¿acaso no lo hago ya? Yo no cuestiono eso, lo que le pido es igualdad en cuanto a la intervención en el debate teológico". Panfleto aparecido durante el proceso de la Reforma Protestante en Alemania.
  • 1501. Lucrecia Borgia (1480-1519) asume temporalmente la dirección de la Iglesia por mandato de su padre el Papa Alejandro VI, quien debe ponerse al frente de sus ejércitos para defender las tierras del Papado. Alejandro VI otorgó a Lucrecia el título de Vicariesa. Lucrecia desempeñó brillantemente esta misión ya que dominaba el español, el griego, el italiano, el francés, el latín y podía escribir en todos esos idiomas.
  • 1517. Lutero se rebela contra la Iglesia Católica y da inicio a la Reforma Protestante. Entre otras atribuciones admitía a las mujeres dentro del sacerdocio porque "consideraba a todos los seres humanos igualmente capaces de mantener un contacto directo con Dios, sin distinción de sexos".
  • 1524. Hernán Cortés toma Tenochtitlan. Destrucción del imperio azteca. Inicio de la conquista española.
  • 1527. Paracelso quema su tratado de farmacología confesando haber aprendido estos conocimientos de las brujas.
  • 1528. Con el apoyo de Hernán Cortés se establece el primer colegio de niñas indígenas bajo la dirección de doña Catalina de Bustamante, quien se convierte así en la primera maestra de la Nueva España.
  • 1531. Francisco Pizarro invade el Cuzco y toma prisionero al inca Atahualpa. Se inicia la conquista española.
  • 1540. El médico francés Peret descubre que en partos difíciles se puede ayudar a la madre examinándola con las manos aceitadas y sacar al niño/a cogiéndolo por los pies.
  • 1547. En Inglaterra una ley prohíbe a las mujeres "reunirse entre ellas para charlar".
  • 1550. Empiezan a circular numerosos tratados sobre el diablo y las prácticas de la brujería y donde la mujer es considerada "el agente privilegiado de Satán" por su "insaciable lascivia" que la llevaba a copular con los demonios.
  • 1555. Sofonisba Angussola, gran pintora del Renacimiento (1528-1624), da a conocer Juego de Ajedrez, obra considerada una de las mejores de su género del siglo XVI. Es excepcional por la representación de un grupo de mujeres practicando un juego intelectual.

    "Puesto que ha llegado el tiempo en que las severas leyes de los hombres ya no impiden que las mujeres se dediquen a las ciencias y a las artes, me parece que las que gozan de comodidad para hacerlo deben emplear esta honesta libertad, tan deseada antiguamente por nuestro sexo, para aprenderlas y demostrar a los hombres el daño que nos hacían al privarnos del bien y del honor que ellas podían procurarnos". Carta de Louise Labé, poeta francesa, a su amiga Clémence de Bourges.
  • 1563. El Concilio de Trento decreta, tras largas discusiones teológicas, que "la mujer tiene alma".
  • 1568. En Chile, Isabel Bravo es la primera en ejercer legalmente la profesión de comadrona, luego de recibir en Lima el título de manos del médico Francisco Gutiérrez.
  • 1569. Por orden de Felipe II se establecen los Tribunales del Santo Oficio en México y Lima. Serán dependientes del Secretariado de Aragón y Castilla.
  • 1581. La compositora Francesca Caccini es la primera mujer en componer una ópera, La liberazione de Ruggiero. Está considerada como la iniciadora de la canción barroca.
  • 1587. La española Olivia Sabuco de Nantes publica Nueva filosofía, dedicada a Felipe II. Contradiciendo las teorías de Aristóteles y de Plinio el Viejo, esta científica afirma que la sangre menstrual no es una sustancia impura o venenosa. Sabuco de Nantes fue la primera en enunciar la teoría sobre la transmisión de los impulsos neurológicos, aunque la historia médica se la atribuyó a médicos británicos posteriores.
  • 1588. El Papa Sixto V declara que cualquier aborto y cualquier uso de anticonceptivos deben ser vistos como un asesinato. Al morir Sixto V, su sucesor Gregorio XIV revoca esta condena.
  • 1610. "Leemos cómo Saba de Etiopía, con su corazón imbuido de poder divino, solucionó los misterios del egipcio Salomón... No me entretendré con Tulliolla, la hija de Cicerón, ni con Terencia ni Cornelia, todas mujeres romanas que consiguieron los más elevados conocimientos. Omitiré también a Nicolasa de Bolonia, a Isotta Nogarola y a Casandra Fedele de nuestros días. La historia está repleta de ejemplos como éstos". Laura Gerete.
  • 1615. En Perú, María de Rojas y Garay escribe la Epístola de Amarilis a Belardo, dedicada a Lope de Vega. Esta obra, considerada como una de las creaciones cumbres de la literatura colonial de América, fue atribuida a autor anónimo durante tres siglos.
  • 1616. Artemisia Gentileschi, una de las grandes artistas del barroco italiano (1593-1652), se convierte en la primera mujer admitida en la Academia Vasari de Dibujo de Florencia. Las figuras preferidas de Artemisia fueron las mujeres heroicas, valientes, suicidas que defienden su honor muriendo. Son heroínas de la Biblia.
  • 1617. Las Cortes reunidas en Madrid declaran a Santa Teresa de Jesús (1515-1582) patrona de todos los reinos de España.
  • 1637. "Y de lo que más me admiro es del ánimo de las mujeres, que se atreven a fiarse del corazón de los hombres, bosques de espesura donde no hay sino leones de crueldades, lobos de engaños, osos de malicias y serpientes de iras, que siempre les están despedazando el honor y las vidas". María de Zayas y Sotomayor (1590-1661).
  • 1647. Margaret Brent es la primera mujer que demanda el voto para las mujeres en Maryland.
  • 1658. La pintora Elisabetta Sirani (1638-1665) abre una escuela de pintura para mujeres en Boloña.
  • 1659. Molière estrena Las preciosas ridículas en momentos en que aumentan las mujeres que escriben.
  • 1666. Marie Meurchac es autora de la primera obra de química escrita por una mujer. El libro enseña la preparación y utilización de medicamentos y cosméticos. Otras dos ediciones de este tratado aparecen en 1674 y 1771.
  • 1668. La monja Mariana Alcoforado escribe en una celda del Convento de Nuestra Señora de la Consolación Las cartas portuguesas, que son la expresión de un amor frustrado con el oficial francés Noël Bouton. Las cartas son consideradas una obra clásica. El poeta Rilke se inspiró parcialmente en ellas para escribir sus Elegías del Duino. Fueron publicadas por primera vez en Francia en 1669.
  • 1673. El clérigo y pensador francés Poullain de la Barre da a conocer su tratado sobre La igualdad de los sexos, en el que defiende los derechos de las mujeres.
  • 1682. En Francia un edicto real termina con la caza de brujas.
  • 1691. "Desde que me rayó la primera luz de la razón, fue tan vehemente y poderosa la inclinación a las letras, que ni ajenas reprensiones, ... ni propias reflejas... han bastado a que deje de seguir este natural impulso que Dios puso en mí...». Respuesta a sor Filotea de la Cruz. Sor Juana Inés de la Cruz (1648-1695).

    En Lima se realiza un Acto de Fe y entre los seis procesados está Angela Carranza, una iluminada que durante quince años escribió un diario místico. Es sentenciada a reclusión perpetua en un convento y "...que se le prive de papel, tinta y pluma para que no se comunique con persona alguna...".
  • 1695. La artista española Luisa Roldán, llamada la Roldana por ser hija del escultor Pedro Roldán, es nombrada Escultora de Cámara de Pedro II. Por mucho tiempo su obra La Macarena o Virgen de las Lágrimas fue atribuida a su padre.
  • 1697. La escritora Mary Astell, autora de A serius proposal to the ladies, presenta un plan para crear una especie de convento académico laico donde las mujeres puedan estudiar alejadas del mundo.
  • 1700. Emilie de Breteuil, marquesa du Chatelet (1706-1749), matemática, filósofa y traductora de la obra de Newton y Leibniz, publica Institutions, donde introduce la física en el campo del conocimiento científico.
  • 1720. Francisca Flores introduce la imprenta en Oaxaca, México.
  • 1726. El benedictino español Fray Bernardo de Feijoo publica su Defensa de las mujeres.
  • 1738. María Gaetana Agnesi (1718-1799), publica a los 20 años Propositiones Philosophicae, serie de ensayos y discusiones sobre ciencia y filosofía. Fue conocida como una hábil matemática. Su obra mayor fue Instituzioni analitiche, un volumen sobre álgebra, geometría y cálculo diferencial.
  • 1765. A su llegada a Londres, la pintora Angelika Kauffmann es aclamada como la sucesora de Van Dyck. En 1786, junto con Mary Moser, figura como integrante del grupo fundador de la Real Academia Británica.
  • 1770. "...Tuve que hacerlo en secreto, nunca me permitirán componer, no me habrían tomado en serio. La música de los demás es como un discurso dirigido a mí, debo responder a él y oír el sonido de mi propia voz. Cuanto más las oigo, más sé que mis cantos y mis sonidos se distinguen... Qué desgracia para mí si ellos se dan cuenta...". Lavinia Fuggita, compositora autodidacta que compuso cantatas, conciertos y obras diversas, imitando la escritura de Vivaldi.

    En Francia, la Iglesia Católica reprocha a las matronas por tratar de impedir la concepción. El método de la esponja era de uso común.
  • 1772. Nace Charles Fourier, filósofo y escritor, precursor de las guarderías infantiles. Pide para las mujeres derechos y opciones que nadie se había atrevido a proclamar. Ve como una desdicha para hombres y mujeres el matrimonio irrevocable y no cree que la función de la madre sea intransferible.
  • 1774. La astrónoma Nicole Hortense Lepaute realiza una serie de investigaciones sobre los movimientos del Sol, la Luna y los planetas. Colabora con Lalande y junto al matemático Clairaut estudia la magnitud de la fuerza de atracción que ejercen Júpiter y Saturno. En su honor una rosa japonesa fue bautizada Lepautia y más tarde rebautizada como Hortensia.
  • 1775. Las escuelas y conservatorios de música en Europa no admiten mujeres.

    Goethe escribe el libreto de la cantata escénica Erwin y Elmira, de la compositora alemana Anna Amalia, duquesa de Saxe-Weimar.
  • 1776. "No puedo decir que te considere harto generoso con las damas; pues, mientras proclamas la paz y la buena voluntad entre los hombres y emancipas a los pueblos, insistes en retener un poder absoluto sobre las esposas... Estamos decididas a fomentar una rebelión, y no nos sujetaremos a ninguna ley en la cual no tengamos voz o representación". Abigail Adams (1774-1818) a su marido John Adams, segundo Presidente de los Estados Unidos. Abigail participó en la redacción de la Declaración de Independencia.
  • 1780. En los Estados Unidos, Judith Sargent Murray publica una serie de escritos acerca de La era en la historia femenina.
  • 1786. María Isidra de Guzmán y de la Cerda, de 16 años, hace una exposición sobre Aristóteles para doctorarse en la Universidad Complutense de Madrid.
  • 1789. Se aprueba la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano en plena Revolución Francesa. El nuevo código electoral excluye a las mujeres del derecho al voto.
  • 1790. Condorcet publica su texto sobre La admisión de las mujeres al derecho de ciudadanía.
  • 1791. Etta Palm da a conocer el Mensaje de las Ciudadanas Francesas a la Asamblea Nacional. Es detenida.

    "La mujer nace libre y permanece igual al hombre en derechos. Las diferencias sociales sólo pueden basarse en la utilidad común". Olympe de Gouges en su Declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadana.
  • 1792. "Ha llegado la hora de llevar a cabo una revolución en la condición de la mujer, ha llegado la hora de devolverle la dignidad perdida y conseguir que, como parte del género humano, reformándose a sí misma, contribuya a reformar el mundo". Mary Wollstonecraft, en Vindicación de los Derechos de la Mujer.
  • 1793. Olympe de Gouges sube a la guillotina acusada de "haber intentado sabotear a la República con sus escritos".

    Claire Lacombe y Pauline Leon fundan el Club de Ciudadanas Republicanas y Revolucionarias.

    Votación de la nueva Constitución o Constitución del Año I. Las mujeres quedan excluidas de los derechos políticos. Son disueltos los clubes de mujeres.

    "El divorcio es un derecho natural de las personas". Madame Roland. Política francesa que ejerció una gran influencia sobre su esposo, Jean-Marie Roland, a quien ayudó a ascender dentro del partido girondino. Condenada a muerte en 1793 junto a otros girondinos, subió a la guillotina con una extraordinaria serenidad.
  • 1794. En Italia, la condesa Rosa Califronia escribe Breve defensa de los derechos de la mujer, en respuesta a la Declaración Francesa.
  • 1795. En Francia, las mujeres se manifiestan en la Convención. Esta instancia les prohíbe el ingreso a las tribunas.

* Esta investigación con redacción de Ana María Portugal fue tomada de Isis Internacional (Servicio de Información y Comunicación de las Mujeres).

Cultura en Transición. Mario Benedetti, la historia de una melodía

Cultura en Transición

Mario Benedetti, la historia de una melodía

Rodrigo Arias *

La historia de Mario es sencilla, y a su vez abarcativa. Es la historia del poeta uruguayo. Del novelista. Del cuentista. Del ensayista... Su trabajo abarca todos los géneros y pone en práctica una amplia variedad de registros, de voces.

La variedad de sus textos se impone sobre el intento en vano de clasificar su obra. Cada una de sus producciones ha enriquecido los diversos géneros.

La obra de Mario tiene un estilo inconfundible. Su vocación comunicativa tiene un solo objetivo: crear el clima adecuado para que el lector se sienta parte del diálogo. Pocos autores disfrutan de un público tan fiel y tan masivo.

Es por eso que su lenguaje es accesible, su sintaxis sencilla y su modalidad expresiva y estilística... se acerca al lenguaje cotidiano. La palabra de Benedetti seduce, persuade, es amena... es comprometida.

Su compromiso político está sustentado, justamente, en su palabra. Pero sobre todo, en su voluntad de discusión con el poder político.

La obra de Mario se proyecta bajo un terreno emocional que seduce constantemente a los lectores. En más de una ocasión hace alusión a los agradecimientos de sus lectores, que, merced a algún fragmento de su obra, recuperaron o conquistaron un amor.

Por eso, queremos agradecerte. Gracias Mario. Por tu palabra justa, por tus sentimientos, por tu poesía... Por tu obra.

Biografía

Mario Benedetti nació el 14 de septiembre de 1920, en Paso de los Toros, Departamento de Tacuarembó, República Oriental de Uruguay, pero su familia se trasladó a Montevideo cuando sólo tenía cuatro años. De ahí es que se sienta "absolutamente motevideano". No es de extrañar, entonces, que el espacio privilegiado de su obra de ficción sea Montevideo, y que sus habitantes sean los personajes que lo habitan.

Sus estudios primarios los hizo en el Colegio Alemán de Montevideo, donde comenzó a escribir poemas y cuentos. Debido a la inestabilidad económica familiar, tuvo que salir a trabajar, y sólo pudo completar sus estudios secundarios como alumno libre. Ese contacto tan temprano con el trabajo, le permitió conocer a fondo una de las constantes que registra su literatura: el mundo gris de las oficinas montevi-deanas. No lo abrumó, siguió escribiendo, y leyendo: Maupa-ssant, Chejov y Horacio Quiro-ga, primero; luego Faulkner, Hemingway, Joyce, Henry James, Proust, Virginia Woolf, Italo Svevo. Más tarde literatura uruguaya y latinoamericana, además de textos políticos.

Entre 1938 y 1941 residió continuamente en Buenos Aires. Allí vivió largo tiempo trabajando como taquígrafo en una editorial. Años después, en 1984, recordará: "Volver a la Argentina, después de ocho años, ha sido muy estimulante. Al segundo día fui, como cumpliendo un rito, a la Plaza San Martín, adonde iba en mi adolescencia a leer. Allí decidí ser escritor, y empecé a escribir mi primer libro de poemas que ahora lo tengo olvidado, o que trato de olvidar, porque era muy malo". Ese poemario es La víspera indeleble, que publicó en 1945, y nunca fue reeditado. En 1946 Benedetti se casó con Luz López Alegre. Treinta años después evocará esa duradera relación en el poema «Bodas de Perlas», recogido de La casa y el ladrillo (1977).

De regreso a Montevideo, dirigió en 1948 la revista literaria Marginalia, que duró hasta el año siguiente, fecha en que pasa a formar parte del consejo de redacción de la revista Número, cuya primera etapa se extiende hasta 1955. Esta publicación es clave en la formación y el desarrollo de la llamada "generación del 45" o "generación crítica", integrada entre otros, además de Benedetti, por Carlos Martínez Moreno, Mario Arregui, Angel Rama, José Pedro Díaz, Armonía Somers, Idea Cilariño, Sarandy Cabrera, Ida Vitale, Carlos Maggi y Emir Rodriguez Monegal.

Una "probadita" de Benedetti:

Táctica y estrategia

Mi táctica es

mirarte

aprender como sos

quererte como sos

mi táctica es

hablarte

y escucharte

construir con palabras

un puente indestructible

mi táctica es

quedarme en tu recuerdo

no sé cómo ni sé

con qué pretexto

pero quedarme en vos

mi táctica es

ser franco

y saber que sos franca

y que no nos vendamos

simulacros

para que entre los dos

no haya telón

ni abismos

mi estrategia es

en cambio

más profunda y más

simple

mi estrategia es

que un día cualquiera

no sé cómo ni sé

con qué pretexto

por fin me necesites.

Apenas y a penas

Pensó

ojalá que no

pero esta vez acaso sea la última.

Con el deseo más tierno que otras noches

tentó las piernas de la mujer nueva

que afortunadamente no eran de carrara

posó toda su palma sobre la

hierbabuena

y sintió que su mano agradecía

viajó moroso y sabio por el vientre

se conmovió con valles y colinas

se demoró en el flanco y su hondonada

que siempre era su premio bienvenido

anduvo por los pechos

eligiendo al azar

y allí se quedó un rato descifrando

con el pulgar y el índice

reconoció los labios

que afortunadamente no eran de coral

y deslizó una mano

por debajo del cuello

que afortunadamente no era de

alabastro.

Pensó

ojalá que no

pero puede ser la última.

Y si después de todo

es la última vez.

Entonces cómo haré mañana

de dónde sacaré la fuerza y el olvido

para tomar distancia de esta orografía

de esta comarca

en paz

de esta patria ganada

apenas y a penas

a tiempo y a dulzura

a ráfagas de amor.

* Tomado de Biblioteca UOL.

Lecturas en Transición: Julio Cortazar (1914-1984)

Lecturas en Transición

Julio Cortazar (1914-1984)

  • 1914- Nace Julio Florencio Cortázar, hijo de Julio Cortázar y María Herminia Scott. "Mi nacimiento (en Bruselas) fue un producto del turismo y la diplomacia", explicaría jocosamente años después. Bruselas se hallaba bajo dominación alemana.
  • 1916- La familia Cortázar se instala en Suiza, donde aguarda el fin de la Primera Guerra Mundial.
  • 1918- Regreso a la Argentina. La familia se instala en Bánfield, un suburbio de Buenos Aires. El padre (de quien Julio no quiso nunca saber nada, abandona a su mujer y a sus dos hijos. Julio se cría con su madre, una tía, su abuela y su hermana Ofelia, un año menor que él). "Nunca hizo nada por nosotros", dirá de su padre. Enfermedades frecuentes, brazos rotos, asma, primeros amores. El cuento Los venenos tiene rasgos autobiográficos.
  • 1923- Primeros ejercicios literarios. "Mi primera novela la terminé a los nueve años", dirá. También escribe poemas. La familia sospecha que son plagiados, lo cual produce en el joven Cortázar una gran desazón.
  • 1928- Cursa estudios en la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta (cuya atmósfera recreará en el cuento La escuela de noche), a la que califica de "pésima, una de las peores escuelas imaginables". Rescata el nombre de dos profesores: Arturo Marasso y Vicente Fattone.
  • 1932- Obtiene el título de Maestro Normal, que lo habilita para ejercer el magisterio. Ese mismo año intenta sin éxito viajar a Europa en un buque de carga, con un grupo de amigos (fracaso que podemos encontrar explicitado en Lugar llamado Kindberg). "Buenos Aires era una especie de castigo. Vivir allí era estar encarcelado" declara años más tarde en una entrevista concedida a Luis Harss.
  • 1932- En una librería de Buenos Aires descubre el libro Opio, de Jean Cocteau, cuya lectura cambia "por completo" su visión de la literatura y le ayuda a descubrir el surrealismo.
  • 1935- Obtiene el título de Profesor Normal en Letras e ingresa en la Facultad de Filosofía y Letras. Aprueba el primer año, pero como en su casa "había muy poco dinero y yo quería ayudar a mi madre", abandona los estudios para iniciarse en el profesorado.
  • 1937- Es designado profesor en el Colegio Nacional de una pequeña ciudad de la provincia de Buenos Aires, Bolívar. Lee infatigablemente y escribe cuentos que no publica.
  • 1938- Publica su primera colección de poemas Presencia con el seudónimo de Julio Denis. De ellos dirá que eran unos sonetos "muy mallarmeanos" y que el libro fue "felizmente" olvidado.
  • 1939- En julio de ese año fue trasladado a la Escuela Normal de Chivilcoy.
  • 1941- Con el seudónimo Julio Denis publica un artículo sobre Rimbaud en la revista Huella, que junto con la revista Canto fueron importantes vehículos de expresión para los jóvenes escritores.
  • 1944- Se traslada a Cuyo, Mendoza, y en su Universidad imparte cursos de Literatura Francesa. Publica su primer cuento, Bruja, en la revista Correo Literario. Participa en manifestaciones de oposición al peronismo.
  • 1945- Cuando Juan Domingo Perón gana las elecciones presidenciales presenta su renuncia. "Preferí renunciar a mis cátedras antes de verme obligado a 'sacarme el saco' como les pasó a tantos colegas que optaron por seguir en sus puestos". Reúne un primer volumen de cuentos, La otra orilla. Regresa a Buenos Aires, donde comienza a trabajar en la Cámara Argentina del Libro.
  • 1946- Publica el cuento Casa tomada en la revista Los anales de Buenos Aires, dirigida por Jorge Luis Borges. Ese mismo año publica un trabajo sobre el poeta inglés John Keats, La urna griega en la poesía de John Keats, en la Revista de Estudios Clásicos de la Universidad de Cuyo.
  • 1947- Colabora en varias revistas, Realidad, entre otras. Publica un importante trabajo teórico, Teoría del túnel.
  • 1948- Obtiene el título de traductor público de inglés y francés, tras cursar en apenas nueve meses estudios que normalmente insumen tres años. El esfuerzo le provoca síntomas neuróticos, uno de los cuales (la búsqueda de cucarachas en la comida) desaparece con la escritura de un cuento, Circe, que junto con Casa tomada y Bestiario (aparecidos en Los anales de Buenos Aires) será incluido más adelante en Bestiario.
  • 1949- Publica el poema dramático Los Reyes, ignorado por la crítica. Durante el verano escribe una primera novela, Divertimento, que de alguna manera anticipa Rayuela. Divertimento será publicada póstumamente en 1986.
  • 1950- Escribe otra novela, El examen, rechazada por el asesor literario de Losada, Guillermo de Torre. Cortázar la presentará a un concurso convocado por la misma editorial, sin éxito. Esta novela también será editada tras la muerte del escritor, en 1986.
  • 1951- Publica su primer libro de cuentos, Bestiario, en la editorial Sudamericana, donde ya figuran algunas de sus obras maestras en el género. Pero el libro -salvo para un puñado de lectores- pasa inadvertido. Obtiene una beca del gobierno francés y viaja a París, con la firme intención de establecerse allí. Comienza a trabajar como escritor en la UNESCO.
  • 1953- Se casa con Aurora Bernárdez.
  • 1954- Viaja a Montevideo, durante el año en que la UNESCO realiza allí su conferencia general, en calidad de traductor y revisor. Se aloja en el Hotel Cervantes (ya frecuentado por Jorge Luis Borges), donde transcurre su cuento La puerta condenada. Anda por la ciudad, visita el barrio del Cerro, en el que ubicará a La Maga.

    Continúa trabajando como traductor independiente de la UNESCO.
  • Sigue escribiendo lo que luego serán las Historias de cronopios y de famas, que había iniciado en el año 1951: "Una noche, escuchando un concierto en el Thèatre des Champs Elysées, tuve bruscamente la noción de unos personajes que se llamarían cronopios", explicó años después.
  • Viaja a Italia, donde empieza a traducir los cuentos de Edgar Allan Poe.
  • 1956- En México (Ed. Los Presentes) publica el libro de cuentos Final del juego, en el que aparece el cuento Los venenos , al que Cortázar considera "autobiográfico". También lo es el que da título al volumen. Asimismo publica la traducción de Obras en prosa de Poe en la Universidad de Puerto Rico.
  • 1959- Publica Las armas secretas (Ed, Sudamericana), que incluye el cuento largo El perseguidor. Este cuento supone un sesgo en la narrativa de Cortázar. "Fue una iluminación. Terminé de leer ese artículo (que anunciaba la muerte de Charlie Parker) y al otro día o ese mismo día, no me acuerdo, empecé a escribir el cuento. Porque de inmediato sentí que el personaje era él (...) era lo que yo había estado buscando". Cortázar dice que allí aborda "un problema de tipo existencial, de tipo humano", que luego se ampliará en Los premios y sobre todo en Rayuela (Los nuestros, Luis Harss)
  • 1960- Viaja a Estados Unidos (Washington y Nueva York) y publica (Ed. Sudamericana) la novela Los premios, escrita durante esa larga travesía en barco "...para entretenerme".
  • 1961- Realiza su primer visita a Cuba, donde tomará conciencia del "gran vacío político que había en mí, mi inutilidad política. Desde ese día traté de documentarme, traté de entender, de leer". Ese mismo año la editorial Fayard publica Los premios, primera traducción de una obra de Cortázar.
  • 1962- Publica Historias de crono-pios y de famas, en la editorial Minotauro, de Buenos Aires.
  • 1963- Publica Rayuela (Ed. Sudamericana), de la que se vendieron 5.000 ejemplares en el primer año. "Escribía largos pasajes de Rayuela sin tener la menor idea de dónde se iban a ubicar y a qué respondían en el fondo (...) Fue una especie de inventar en el mismo momento de escribir, sin adelantarme nunca a lo que yo podía ver en ese momento", dirá. (La fascinación de las palabras). Ese mismo año participa como jurado en el Premio Casa de las Américas, en La Habana.
  • 1965- La editorial Pantheon de Nueva York publica la traducción inglesa de Los premios y Luchterhand, Berlín, Geschichten der Cronopien und Famen.
  • 1966- Publica el libro de cuentos Todos los fuegos el fuego (Sudamericana, Buenos Aires). En Nueva York, Pantheon publica la traducción al inglés de Rayuela y Gallimard la traducción francesa, de Laure Guille-Bataillon.
  • 1967- Aparece La vuelta al día en ochenta mundos, un volumen que reúne cuentos, crónicas, ensayos y poemas, con una diagramación extremadamente original concebida en gran parte por Julio Silva. El libro, según Cortázar, fue imaginado como un homenaje a Julio Verne "pero de una manera muy indirecta".
  • 1968- Publica en Buenos Aires (Ed. Sudamericana) la novela 62, Modelo para armar. la novela provoca un cierto desconcierto en la crítica. Cortázar había dicho que le gustaría "llegar a escribir un relato capaz de mostrar cómo esas figuras constituyen una ruptura y un desmentido de la realidad individual, muchas veces sin que los personajes tengan la menor conciencia de ello". Ese mismo año publica en Buenos Aires, con fotografías de Sara Facio y Alicia D'Amico, el libro Buenos Aires.
  • 1968- Publica otro de sus libros "almanaque", Último Round, donde se recogen ensayos, cuentos, poemas, crónicas y textos humorísticos.

    La edición (Siglo XXI, México) está imaginada como un edificio de dos plantas, alta y baja, y cuenta con profusas ilustraciones. El libro contiene (planta baja) una extensa carta de Cortázar a Roberto Fernández Retamar escrita en Saigón el 10 de mayo de 1967, publicada en la Revista de la Casa de las Américas. "Esta carta se incorpora aquí a título de documento, puesto que razones de gorilato mayor impiden que la revista citada llegue al público latinoamericano". La carta estaba centrada en la situación del intelectual latinoamericano. Pantheon de Nueva York publica la traducción inglesa de Historias de cronopios y de famas y Einaudi (Torino, Italia) la de Rayuela.
  • 1970- Viaja a Chile, invitado a la asunción del gobierno del presidente Salvador Allende. La editorial Sudamericana publica el libro Relatos, en el que se incluye una selección de cuentos de Bestiario, Final del juego, Las armas secretas y Todos los fuegos el fuego.
  • 1971- Publica Pameos y meopas (Barcelona, Ocnos), que incluye poemas escritos entre 1944 y 1958.
  • 1972- Publica Prosa del observatorio (Barcelona, Lumen, con fotografías del propio Julio Cortázar y la colaboración de Antonio Gálvez).
  • 1973- Aparece Libro de Manuel (Buenos Aires, Sudamericana), que obtiene en París el Premio Médicis. Cortázar viaja a Buenos Aires para presentar el libro. De paso visita Perú, Ecuador y Chile. La novela levanta una considerable polvareda: "...si durante años he escrito textos vinculados con problemas latinoamericanos, a la vez que novelas y relatos en que esos problemas estaban ausentes o sólo asomaban tangencialmente, hoy y aquí las aguas se han juntado, pero su conciliación no ha tenido nada de fácil, como acaso lo muestre el confuso y atormentado itinerario de algún personaje", escribió en el Prólogo. En Barcelona (Tusquets) publica La casilla de los Morelli, cuya edición, prólogo y notas estuvieron a cargo de Julio Ortega.
  • 1974- Aparece el libro de cuentos Octaedro (Sudamericana). En abril participa en una reunión del Tribunal Russell II reunido en Roma para examinar la situación política en América Latina, en particular las violaciones de los derechos humanos.
  • 1975- Viaja a Estados Unidos invitado por la Universidad de Oklahoma. Allí dicta un ciclo de conferencias sobre literatura latinoamericana y sobre su propia obra. Los trabajos leídos en esa ocasión y dos textos suyos fueron reunidos en el volumen The Final Island: The Fiction of Julio Cortázar (1978), una primera valoración crítica de su obra en lengua inglesa. Publica Fantomas contra los vampiros multinacionales (México, Excélsior), una historieta Publica Silvalandia (México, Cultural GDA), una serie de textos inspirados en cuadros de Julio Silva.
  • 1976- Realiza una visita clandestina a la aldea de Solentiname, en Nicaragua. Publica Estrictamente no profesional. Humanario (Buenos Aires, La Azotea) a partir de fotografías de Alicia D'Amico y Sara Facio.
  • 1977- Aparece el libro de cuentos Alguien que anda por ahí (Madrid, Alfaguara), en el que se recoge el texto "Apocalipsis en Solentiname".
  • 1978- La editorial Pantheon publica en Nueva York la traducción inglesa de Libro de Manuel. Cortázar hace en él una advertencia al lector norteamericano: "Este libro se completó en 1972. La Argentina estaba entonces bajo la dictadura del general Alejandro Lanusse, y ya entonces la intensificación de la violencia y la violación de los derechos humanos eran evidentes. Tales abusos han continuado y han sido incremen-tados bajo la junta militar del general Videla (...) las referencias a Argentina y otros países latinoamericanos son hoy tan válidas como lo fueron cuando se escribió este libro". Publica Territorios, textos relativos a la pintura (México, Siglo XXI ).
  • 1979- Publica Un tal Lucas (Madrid, Alfaguara). En octubre visita Nicaragua luego del triunfo de los sandinistas. Algunos de sus textos son utilizados en la campaña de alfabetización del país.
  • 1980- Publica el libro de cuentos Queremos tanto a Glenda (México, Nueva Imagen). Realiza una serie de conferencias en la Universidad de Berkeley, California.
  • 1981- En uno de sus primeros decretos, el gobierno socialista de François Miterrand le otorga la nacionalidad francesa, el 24 de julio.
  • 1982- Publica un nuevo libro de cuentos, Deshoras (México, Nueva Imagen). En noviembre muere su esposa, Carol Dunlop.
  • 1983- Aparece el libro Los autonau-tas de la cosmopista, escrito a cuatro manos con Carol Dunlop, en el que se narra un viaje de treinta y tres días entre París y Marsella a razón de dos párkings por día.

    Entre el 30 de noviembre y el 4 de diciembre viaja a Buenos Aires, para visitar a su madre después de la caída de la dictadura y la asunción del gobierno por el presidente Raúl Alfonsín. Las autoridades ignoran su presencia, pero es calurosamente recibido por la gente, que lo reconoce en las calles.

    Se publica Nicaragua tan violentamente dulce (Managua, Ed. Nueva Nicaragua).
  • 1984- El 12 de febrero Julio Cortázar muere de leucemia y es enterrado en el cementerio de Montparnasse, en la tumba donde yacía Carol Dunlop. En México (Editorial Nueva Imagen) aparece su libro de poemas Salvo el crepúsculo.
  • 1986- La editorial Alfaguara emprende la publicación de las obras completas de Julio Cortázar, incluso aquéllas que habían permanecido inéditas hasta su muerte. Con ese propósito crea una colección especial, Biblioteca Cortázar. El diseño de las cubiertas fue confiado a Julio Silva.

Extraído de «La fascinación de las palabras» de Omar Prego Gadea - Julio Cortázar, publicado en 1997 por Alfaguara ©.

Para jóvenes... y no tanto. Octavio (Tavo) Viveros

Para jóvenes... y no tanto

Vientos de cambio

Octavio "Tavo" Viveros

Otra vez, por los mismos desgastados y sinuosos caminos, vuelven a cabalgar juntos los inolvidables e inseparables Cuatro Jinetes del Apocalipsis. Ninguno ha quedado a la zaga, ninguno ha cambiado. Nos muestran sus mismos rostros añejos, despiadados, ancestra-les, paradójicos. Caminan juntos, desandando las autopistas, riéndose, burlándose, regocijándose. Parecen inmortales, invencibles. Siempre hay un lugar donde reaparecer, como si la humanidad siempre los necesitase.

Las huestes de los maestros de la guerra se vuelven a proclamar defensores de los derechos inalienables del Hombre. De ellos dependemos, por ellos se crean las nuevas geografías, por ellos surgen las democracias garantes de la libertad. Pareciese que el devenir del ser humano se desarrollase en una continuidad cíclica, interminable.

Parecen siglos desde la terminación de la guerra fría. Parecen siglos desde el fin de los países socialistas. Una vez abatidas las ansias provocadas por las ideas, ahora se vuelcan hacia la intolerancia religiosa, impulsando las proclamas del retorno a las épicas Cruzadas y al grito de "mi Dios es el Único" vuelven a estremecer a la humanidad.

Si la economía se resquebraja, se minimiza e intenta encontrar chivos expiatorios, como si la inocencia existiese y no nos diésemos cuenta de la ambición desangradora y de nuestra dificultad para cubrir sus altas cuotas de acumulación de espejitos y cuentas. Pero nos encontramos en pleno siglo XXI y la democracia ha sentado sus reales a costa de nuestras necesidades y sueños.

Recordemos al viejo poeta norteamericano Bob Dylan, que en 1963, en su disco The Freewheelin', nos cantaba esa tonada de Maestros de la Guerra:

"Vengan Maestros de la Guerra.

Ustedes que han construido todas las armas.

Ustedes que han construido los planes de muerte.

Ustedes que han construido las grandes bombas.

Ustedes que se esconden detrás de los muros.

Ustedes que se esconden detrás de los escritorios.

Yo sólo los quiero conocer, aunque los puedo ver a través de sus máscaras.

Ustedes que nunca han hecho nada más que construir para destruir.

Ustedes que juegan con mi mundo, como si fuera su pequeño juguete.

Ustedes que ponen un arma en mi mano, y se esconden de mis ojos.

Y se voltean y corren lejos, cuando las veloces balas vuelan.

Como Judas de viejo, ustedes mienten y engañan: "Una Guerra mundial puede ser ganada".

Ustedes quieren hacérmelo creer. Pero yo veo a través de sus ojos, y veo a través de sus cerebros, como si viera a través del agua, que corre bajo mi alcantarilla.

Ustedes se aseguran de que los gatillos, de los otros disparen.

Entonces, ustedes se sientan atrás y observan, cuando la cuenta mortal alcanza las alturas.

Ustedes se esconden en sus mansiones mientras la sangre de la gente joven mana de sus cuerpos y es sepultada en el lodo.

Ustedes que han lanzado los peores miedos, que nunca habían sido arrojados, miedo por traer niños al mundo, para amenazar a mi bebé, nonato e innombrado.

Ustedes no valoran la sangre que corre por sus venas.

Cuánto hago para saber, para hablar de cambiar.

Ustedes dicen que soy joven.

Ustedes pueden decir que soy un iletrado.

Pero hay una cosa que sé, a pesar de que soy más joven que ustedes,

Que ni aún Jesús podrá perdonar jamás lo que han hecho.

Déjenme hacerles una pregunta:

¿Es su dinero tan bueno, que podrá comprar su perdón?

¿Piensan que se podría?

Yo pienso en lo que ustedes encontrarán, cuando la muerte tome su costo,

Pero todo el dinero que han hecho nunca podrá devolverles sus almas.

Y espero que cuando mueran, y su muerte llegará pronto.

Yo seguiré sus ataúdes, en la pálida tarde.

Y observaré mientras son bajados, hacia sus lechos mortuorios.

Y me pararé sobre sus tumbas, hasta asegurarme de que estén muertos".

¡POR UNA LARGA VIDA AL ROCK!

Octavio "TAVOS" Viveros Hernández.

crema_acida@hotmail.com.