La política que hacen las mujeres: Raquel Torres Cerdán
La política que hacen las mujeres debe ser a través de organismos, con toques humanos y femeninos
Entrevista a Raquel Torres Cerdán (*)
Los espacios para las mujeres no son suficientes. Para obtener más se requiere mucha preparación, un proceso de educación que no sólo es cuestión de mujeres porque aquél es el fundamento de cualquier cambio, manifestó Raquel Torres, conocida empresaria restaurantera quien dijo también que los avances democráticos no se pueden dar en forma aislada, por lo que la mujer debe luchar por más espacios pero organizada, a través de agrupaciones.
Ataviada con su típica vestimenta y en una sala decorada como es su estilo, con artesanías, Raquel Torres señaló que el conocimiento es la traducción para que la mujer pueda aspirar y lograr sus metas, pero para obtenerlas requiere romper con el esquema familiar, porque la independencia económica y la independencia en general es un lujo para las mujeres que no todas se pueden dar.
Descartó que la lucha de las mujeres por lograr espacios sea contra los hombres porque éstos son "lo que las mujeres queremos y hemos permitido que sean".
Se pronunció porque los hombres también busquen sus propios espacios como lo están haciendo las mujeres, porque tienen que liberarse de muchas deformaciones dentro de su educación.
Cuestionó las dobles jornadas de trabajo de la mujer, quién en muchos casos, además de atender a la familia debe trabajar fuera del hogar, además de que muchas veces recibe agresiones físicas y psicológicas por parte del marido.
Raquel Torres considera que el rol de la mujer en la política debe ser diferente del que hacen los hombres: "Tiene que ser eso, la mujer que es, con los toques humanos y los toques femeninos y si se le quiebra la voz, no importa, es parte de nuestro proceso de ser".
Señaló que los cambios que se han registrado en los procesos electorales son halagadores también para las mujeres porque son avances que hace poco se veían prácticamente imposibles. "Son cambios que se han presentado y que me hacen pensar halagadoramente, que el futuro es más inmediato, que ya no es tan lejano el día de los cambios, de las nuevas formas de pensamiento".
Como el tema central de la entrevista era la mujer y cómo logra los espacios, haciendo política o luchando como género- consideró importante explicar que decidió independizarse económicamente a partir de una mala relación amorosa "y una muy mala relación laboral dentro del sistema fue lo que marco que yo al final de cuentas fuera empresaria, no era algo que estuviera planeado, era sólo buscar mi independencia económica ponqué sabía desde siempre que es lo que genera una libertad".
Dijo que es una obligación del Estado el contribuir a un proceso de educación más seria de la que existe, porque hasta ahora todos son barnices.
Tomando en cuenta que las mujeres en el país son la mayoría en el padrón electoral ¿son suficientes los espacios que hay para ellas?
No, es una tontería, no es representativo, no son suficientes y debe luchar. Más que una lucha por más espacios, incorporarse a los que ya se han abierto y pueden ofrecerse en este momento. Porque también tanta pluralidad, entre comillas, aunque parezca una redundancia, haría que no se concretizarán los proyectos. Entre más sectores, hay más divisionismo y es más difícil llegar a cuestiones más concretas. Así por ejemplo hay 5 grupos de feministas, en apariencia todas tienen el mismo objetivo, pero cuando se trata de hacer muchas cosas nunca se da esa cuestión. Entonces pienso que hay que replantearse los objetivos.
¿Qué requiere la mujer para obtener los espacios que cree que merece?
Prepararse, definitivamente, no le veo otra salida de hecho una de las cosas que yo pienso, y ahí sí difiero de cualquier cuestión de género, que lo que en un momento dado hace falta en el país, lo que fundamenta cualquier cambio, tiene que ser un proceso de educación. No hay posibilidades de otra manera, no es una cuestión de nada más porque quiero ni tampoco de mujeres, es una cuestión de hombres y de mujeres.
Le decía hace algunos días a mis hijos que no podemos avanzar en el Estado de Veracruz, concretamente, cuando somos en este país el quinto Estado analfabeta. Entonces cuando se plantean las cuestiones étnicas, no son más que pretextos, porque la gente no está educada, no está preparada, no tiene conocimientos y no puede opinar porque el conocimiento es el que te libera.
Entonces ¿la mujer, no obstante los grandes avances que se han logrado, no podrá aspirar y obtener algún espacio si no está preparada?
No, hay una limitante cultural en términos de género. Por ejemplo, tengo muy presente en mi vida la primera vez que fui a Europa. Por el solo hecho de decir que era mexicana me hacía muy pretendida; y pensaba que era por mis rasgos de india pero me dijeron que los hombres me pretendían porque las mexicanas están catalogadas como muy sumisas, ese era el tipo de mujer que les gustaba a los europeos: sumisas.
La mujer trabaja más que el hombre y también en el campo porque ayuda arar la tierra, a prepararla, a cosechar, y aparte tiene que hacer la comida, lavar, atender la familia, se tiene igual doble jornada en el campo como en muchos casos en la ciudad. Aunque, bueno, creo que las cosas en el último tiempo han cambiado.
Las mujeres siguen siendo agredidas a veces física o psicológicamente, dependiendo de la preparación del hombre: la agresión física es más en ciertos estratos de mujeres que en una mujer de clase media o alta. Las agresiones psicológicas son tan terribles como las físicas.
Te quiero decir algo que escuche hace dos meses aproximadamente y que me dejó impresionada y que tiene que ver con el tema. Me platicaron que una mujer que tiene 25 años de casada y es maestra, tal y como le dan el cheque se lo entrega al marido y él le da para las medias, para los calzones y zapatos. Surgió el caso porque la persona que me lo comentó decía que pobrecita mujer se lamentaba de que habiendo sido maestra durante 25 años, en todo ese tiempo no le ha podido hacer un regalo a su mamá porque ella no dispone del dinero. Me dije, cómo es posible, qué es esto, es una cuestión que no se puede explicar con palabras.
¿Cómo puede la mujer obtener más espacios sola o a través de organismos. Si es a través de organismos éstos deberán ser plurales o sólo de género?
Vuelvo a mi propia experiencia, cuando estaba separándome de mi primera relación amorosa estaba formándose un grupo de feministas en Xalapa. Forme parte de esas primeras 5 feministas, creo que porque fue el único espacio que encontré en ese momento para sacar mis problemas.
En aquél tiempo era bastante radical, no estaba en contra de los hombres, quería solamente resolver un problema personal y al lograrlo me salí. Creo que también mi proceso de ser mujer tuvo que ver con el ser feminista. Así como pude ir a la universidad, parte de mi formación en este momento tiene que ver con el que yo haya tenido una formación feminista. Fue como hacer un diplomado para crecer, pero no me podía quedar sólo con ese diplomado, tenía que avanzar. Eso fue lo que quería, una manera de tener amigas o familia, porque ahí realmente encuentran o hacen su universo, ese no fue mi caso, pero ha sido el caso de otras mujeres parecidas, y otras también ahí se quedaron.
Creo que una debe estar dentro de una agrupación de mujeres o plural pero los avances democráticos concretamente no se pueden dar en forma aislada, o sea uno no es una isla, en cualquier agrupación que se quiera, donde uno tenga afinidad con el grupo y con el objetivo, eso se tiene que hacer. Bueno los que no somos religiosos, porque hay gente que busca a través de la religión su propio espacio, su propia agrupación, la traducción de lo social como apostolado, ahí esta su manifestación, los que no somos religiosos se tienen que buscar maneras de incorporarse a organizaciones de avance en la política y en lo social.
La independencia, un lujo que no todas las mujeres se pueden dar
¿En general, se puede decir que si la mujer quiere obtener algún espacio lo debe hacer luchando sola?
De entrada sí, hay una lucha primaria dentro de la familia. Tenemos una educación, y siempre digo que es una deformación la educación que tenemos muchas mujeres latinas, bueno y no sólo latinas, ahora que estuve en Asia vi el mismo fenómeno. El conocimiento es la traducción de todo. La gente se divide entre la que tiene y la que no tiene el conocimiento. Por eso, primero la mujer tiene que romper con el esquema familiar, ahí no es una lucha grupal sino personal y después la trasciende a lo social, a su entorno y así va creciendo, dependiendo de su propio objetivo, de sus alcances o de las circunstancias o de lo que se le ofrece. A veces se llega a lugares o situaciones en la vida que no eran justamente las que se habían planeado como meta, sino que el devenir fue marcando esos caminos, esas rutas para llegar a ser lo que es uno en determinado momento, yo creo que ese es mi caso. Nunca pensé, ni clamé hacer muchos restaurantes, ni siquiera ser investigadora de cocina. Por ejemplo ahora ando por muchas partes del mundo y eso no estaba en mis planes, sino que una cosa trajo otra y otra. Definitivamente lo que me impulsó primero fue romper una relación tradicional que no quería y eso me hizo buscar una independencia, fue como una liberación porque no quería tener la relación y el trabajo que tenía y me dije voy a hacer independiente en lo económico para poder hacer lo que me venga en gana y bueno así ha sido, éste es un lujo que no todas las mujeres se han podido dar.
¿Crees que el género, el hecho de ser mujer, limite o al contrario permite mayores espacios?
Claro que es una limitante. La mujer tiene que buscar sus espacios, es una lucha de las feministas precisamente.
¿La lucha es entre géneros o contra los hombres?
Creo que a estas alturas ya no hay feministas tan radicales, ahora sí se plantea más todo. Primero fue contra los hombres. El hombre era el culpable de todo, el opresor, el malo: no sé si será porque me estoy haciendo vieja, pero en este tiempo pienso que pobrecitos porque ellos están tan jodidos como nosotras.
En muchos lugares se dice que los hombres son lo que las mujeres quieren que sean; las mamás, las mujeres, somos las que damos vida, las que educamos, las que transmitimos, las que damos esos valores, luego los hombres son lo que hemos querido y permitido que sean.
...Los hombres tienen que buscar su propio espacio, no lo buscan mucho porque no se si les da vergüenza o si no se han dado cuenta. Quiero pensar que es lo primero, porque lo otro sería terrible, que hubiera una gran inconsciencia de parte de ellos de no querer liberarse de muchas deformaciones dentro de su educación y tener un equilibrio y un intento de armonía en las relaciones hombre mujer que al final es la pareja.
¿Es una lucha la que libra la mujer para obtener espacios o éstos se le dan porque el hombre por fin a entendido que tiene capacidad intelectual y que son dignas de confianza?
Mira eso es algo que los científicos manejan mucho. De hecho en la educación judeo cristiana ese es el planteamiento de siempre, que la mujer siempre fue inferior, de hecho el placer no le era dado sino sólo a los hombres. No puedo imaginar que la mujer en el medioevo no se le permitiera bañarse porque el bañarse significaba que tuviera placer, eso se me hace tan terrible, tan castrante, o cosas que en esa pregunta están implícitas, que las mujeres fuimos tan inferiores que no teníamos capacidad de pensamiento. Sin embargo muchas de las cosas que se han demostrado también arqueológicamente en el inicio de las civilizaciones como origen, es que al hombre lo crió, educó, formó y moldeó una mujer y que también las grandes civilizaciones fueron en su momento grandes matriarcados. Entonces son concesiones que seguramente la mujer de todos los tiempos se ha ganado inconscientemente a lo mejor, o quizás con mucha conciencia, abriendo brecha, espacio, y no creo que haya sido el hombre el que nos ha dado ese espacio, ese permiso, esa concesión, así como no creo que Dios lo haya querido.
Si en el padrón electoral las mujeres son la mayoría ¿por qué cuando alguna mujer ha sido candidato a puestos de elección popular como Cecilia Soto a la Presidencia de la República o Rosario Piña a la presidencia municipal, no obtuvieron el triunfo? Será que ¿en términos de género no se solidarizan?
En lo personal considero que la personalidad de quien mencionaste al último fue la que chocó contra este deseo de agruparse en torno a ella como mujer. No fue una cuestión de género fue la personalidad misma de ella como mujer. En sí, no fue por cuestión de género sino cuestión de personalidad.
¿Cuál es el escenario de la mujer para concluir este siglo?
Me parece halagador, tan solo lo que paso el 6 de julio, me acuerdo que lloraba de alegría porque había sucedido algo que veía muy lejano. Después de este domingo 19 en Xalapa, aunque en el fondo quería que sucediera, había tantas cosas alrededor que parecía que iban a ser un obstáculo para un avance. Que se haya dado me hizo pensar que hemos avanzado más de lo que creíamos y eso me hace pensar halagadoramente, que el futuro es más inmediato, que ya no es tan lejano el día de los cambios, el de las nuevas formas de pensamiento y por lo mismo de concreciones que por lo mismo están remitidas a lo político que determina lo económico y lo económico lo social, entonces yo creo que estamos en una media, porque desde el punto de vista económico estamos muy atrasados, muy dependientes, las desigualdades son terribles y bueno éste avance en lo político tendrá que determinar la otra forma, la cuestión económica hasta lograr la igualdad. Insisto, la cuestión de educación tendrá también que cambiar sus contenidos, sus formas de aplicación y tendrá que haber necesariamente un avance, que ya no tendremos que esperar un siglo porque se ve muy cercano.
La mujer en política debe actuar como lo que es, una mujer
¿Como definirías el rol de la mujer en la vida política?
Es algo que yo he platicado con muchas mujeres porque hay mujeres en la vida política que actúan como hombres y creo que la mujer en la vida política tendía que ser eso, la mujer que es, con los toques humanos y los toques femeninos, tendrá que ser ella. Por ejemplo, me gusta mucho Beatriz. Paredes como política, a lo mejor porque se viste como yo, pero es un varón en política, y otras que mejor no quiero decir, pero que tienen una manera de hacer la política muy masculina. En ese sentido no le veo mayor avance, la pregunta podría ser ¿el espacio que se ganó, qué tanto sirvió en términos de mujeres?
Considero que las mujeres tenemos la necesidad de aplicamos más en política. No dejarle tantos espacios a los hombres, o más bien tratar de equilibrarlo; yo insisto que en los últimos años el discurso es de hombres y mujeres, no lo puedo ver de otra manera. Y si se nos quiebra la vos, no importa, es parte de nuestro proceso de ser, si lloramos en un discurso público, bueno es que así somos las mujeres. Los hombres, se educan -los educan- y se educan para negarse, y las mujeres mucho de lo que no hacemos es eso, entonces lo mejor es ser lo que tú seas como mujer y ellos sean lo que son como hombres. Al final, eso es lo más sano, que cada uno se aplique su propia historia de vida y no querer ser lo que no es. Eso sería lo más sano porque de esa manera uno es honesto u honesta con uno y con quien se trabaja o va a trabajar.
En definitiva creo que la política es una manera de servir de veras al grupo al que se pertenece, puede ser desde el sector hasta la comunidad, no en un afán protagónico sino como una necesidad de que la vida que tenemos no sea para pasar, sino para trascender y esto se logra sirviendo.
* Raquel Torres es antropóloga social, egresada de la Universidad Veracruzana. Desde hace 18 años se dedica a la industria gastronómica sobre la cual ha escrito varios libros.


















