La excelencia académica, el reto esencial de la UV: Manuel Escalera Gómez (FESAPAUV)

La excelencia académica, el reto esencial de la UV: Manuel Escalera Gómez

Entrevista de Gina Domínguez

De profesión abogado, y dirigente desde junio de 1994 del Comité Ejecutivo Estatal del Sindicato del Personal Académico de la Universidad Veracruzana (FESAPAUV), Manuel del Carmen Escalera Gómez sostiene que la autonomía universitaria implicará como reto principal para la institución el lograr la excelencia académica.

En abierta defensa de la institución, el líder del gremio de académicos se autocalifica universitario antes que sindicalista: "Primero la Universidad y luego la Universidad", espeta con orgullo.

Miembro de la Generación 1970-1974 de la Escuela de Leyes -en la cual fue compañero de ahora encumbrados políticos de la presente administración estatal, con algunos de los cuales había coincidido también entre 1967 y 1969 como estudiante preparatoriano del Ilustre Instituto Veracruzano, en el puerto de Veracruz-, Escalera Gómez, nativo de San Andrés Tuxtla y avecindado desde 1975 en la ciudad de Poza Rica, donde se ha desempeñado como Agente del Ministerio Público del fuero común, dirigente regional del FESAPAUV, regidor cuarto del H Ayuntamiento (1991-1994) y catedrático hasta 1995 de las Facultades de Trabajo Social y de Derecho (Sistema Abierto) de la UV, asegura que la madurez política de la comunidad fue un factor decisivo para lograr la autonomía. Sostiene, sin embargo, que para evitar la politización y los riesgos de confrontaciones internas, la decisión de que sea una Junta de Gobierno la que elija al que será el primer Rector de la Universidad Autónoma, es el mecanismo más adecuado. Consultar a una comunidad integrada por 55 mil personas "sería complicado y desgastante", afirma. El nuevo rector, define en entrevista el dirigente sindical de los catedráticos de la UV, deberá ser un conocedor pleno de la vida universitaria, con una trayectoria personal y profesional intachable.

Los académicos, una parte sustancial de la comunidad universitaria, ¿cómo conciben la autonomía universitaria?

De hecho la fase legal ya concluyó, lo que resta ahora es designar la Junta de Gobierno, con los requisitos que establece la ley. La autonomía, para los académicos, fue un proceso claro, de armonía; un proceso donde hubo un gran respeto y madurez dentro de la comunidad universitaria; históricamente, después de 52 años de haber sido fundada, la Universidad alcanza la autonomía, Quiero aclararle que para nosotros significó la concreción de algo muy importante, dentro del punto de vista de los planes de estudio y las estrategias académicas, más allá de sexenios y gobiernos, la autonomía da garantía de continuidad de estos proyectos, no de tipo político, sino académico. La otra parte fundamental es la que se refiere a la designación del Rector, que hasta ahora partía de la decisión del Gobernador del Estado, ahora eso corresponderá a la Junta de Gobierno que a su vez será nombrada por un Consejo Universitario que deberá quedar integrado en estos días.

Se puede decir que al interior de la Universidad había una autonomía de hecho: libertad de cátedra, de examen, ello se venía ejerciendo desde hace muchos años; en cuanto a aspectos laborales, la autonomía no modifica nuestra relación de trabajo con la Universidad, nuestro contrato colectivo es un acuerdo bilateral, no sufrirá modificaciones, las características de la relación se mantienen; en 1980 se modificaron los estatutos del contrato del personal académico adecuándolo a lo que señala la Constitución en sus artículos 3 fracción séptima y el 123; de hecho por ello la autonomía no nos inquietó, en los aspectos laboral y sindical las estructuras no sufren ninguna alteración.

El anuncio de la autonomía constituyó en parte una sorpresa, porque de manera visible no existía un movimiento de parte de la comunidad por alcanzar esa categoría. A su juicio, ¿la autonomía a qué demandas responde?

Bueno, hace algún tiempo el tema ya se había tocado. El punto de partida se puede ubicar en el momento en que se lanza la convocatoria para una consulta pública para la Reforma Democrática, y en estos foros participaron, en las distintas regiones, un número importante de académicos universitarios, y entre sus ponencias principales manejaron la necesidad de dar autonomía a la Universidad, de ahí surge la decisión del Ejecutivo del Estado. Los académicos hablaron sobre la madurez de la Universidad para alcanzar esa categoría.

La Universidad tenía ya la madurez política para afrontar ese proceso, para asumir su transformación sin riesgo de desestabilización para la institución; sin peligro de que se crearan conflictos internos entre la comunidad universitaria, tal vez esos temores frenaron en tiempos anteriores la declaración de autonomía; tenemos una madurez probada y eso ha hecho que el proceso de autonomía se diera en condiciones de armonía. Si no mal recuerdo, en los estatutos de la Uníversidad de 1948 se habla que conforme se avance en la madurez se podrá alcanzar la autonomía y por fin lo logramos después de 52 años, eso constituye un hecho histórico para el estado.

A partir de su ámbito de representación, ¿qué ventajas cree que les va a representar la autonomía?

La autonomía no es una ventaja tangible; no es una ventaja en lo particular para el maestro o el alumno, es un avance general para toda la comunidad universitaria. En el ámbito académico los beneficios se reflejarán en los programas que se conservarán y definirán al interior a corto, mediano y largo plazo, y ello nos permitirá cumplir académicamente con los objetivos; otra ventaja es la libertad en la administración, con controles establecidos por la ley. Obviamente la autonomía económica no se va a dar, seguiremos dependiendo de los subsidios estatales y federales, pero éstos estarán garantizados para que la educación superior continúe al alcance de la mayor parte de la población.

Algunos académicos, como el maestro Gerardo Fernández Panes, hablaban de que la autonomía podría ser una buena oportunidad para replantear el modelo de universidad. ¿Usted consideraría que partiendo de esta categoría, debe replantearse el modelo de universidad que queremos o que Veracruz necesita?

Todas las universidades tienen que renovarse cada determinado tiempo en lo académico, en lo técnico; hemos entrado en una etapa muy importante en la Universidad en esta administración, sobre todo en lo referente a la creación de posgrados. Se ha abierto un abanico muy importante que antes era muy escaso, y no sólo se ha concentrado en la capital del estado sino que se ha llevado a otras regiones; una gran cantidad de maestros ha logrado cursar maestrías, diplomados e incluso doctorados, lo que ha repercutido en los niveles de enseñanza al interior de las aulas, por ello la actualización y capacitación es ahora una tarea permanente.

Al principio todos pensamos en los riesgos de la autonomía. Tenemos una comunidad universitaria integrada por más de 55 mil miembros y temimos que pudiesen darse algunas fricciones, pero por fortuna todos pudimos constatar que se dio en un marco de respeto y tolerancia.

Una afirmación es que la autonomía se da en base a la madurez de la Universidad y sus miembros. En los próximos meses se llevará a cabo la elección del Rector, que en todas las universidades autónomas del país implica una movilización política interna intensa. ¿Cómo concibe usted el proceso de elección de la Junta de Gobierno y del primer Rector de la Universidad Autónoma de Veracruz?

Creo que la elección directa es un proceso probado en todas las universidades, el riesgo de división o confrontación existe, pero estoy seguro que la comunidad sabrá afrontar la elección. La decisión recaerá sobre la Junta de Gobierno, que a su vez será designada por el Consejo Universitario. Yo creo que lo importante es que la Junta de Gobierno esté integrada por gente probada académica, moral y éticamente; creo que con ello tendríamos la certeza de que su determinación sobre el nombramiento del Rector sería la adecuada. Sin duda elegirán a un universitario con trayectoria profesional y personal intachable. El riesgo de resquebrajamiento existe, pero tengo la confianza en que no se dará, tomando come base para esa certeza la armonía con la que se llevó a cabo el proceso de autonomía. Por eso considero que no se va a dar ningún conflicto interno en la universidad.

A juicio del FESAPAUV, ¿cuál es la manera más adecuada para la elección del Rector?

Nosotros no vamos a descubrir el hilo negro, estamos ciertos que la mejor manera es la que está establecida en la ley, la menos problemática y menos riesgosa, es decir, que sea la Junta de Gobierno la responsable de designar al Rector. Hacer una consulta directa a toda la comunidad implicaría pedir su opinión a más de 55 mil personas y ello sería muy complicado; hacerlo a través del Consejo Universitario podría implicar la politización del proceso por los disímbolos intereses representados en esa instancia, debido a su amplitud y pluralidad. El proceso determinado está probado, con resultados positivos, en distintas universidades como la UNAM o la UAM.

¿Esto no contradice su afirmación de que la comunidad universitaria está madura para asumir su autonomía?

Sí, sí. Yo hablo en términos de la declaración de autonomía, pero intentar una consulta permanente a una comunidad universitaria puede ser desgastante, y entonces sí llevaría una politización interna que en nada nos ayudaría. Y a nosotros como académicos lo que más nos interesa es la institución, lo que debe prevalecer es el interés universitario. Primero la Universidad y luego la Universidad.

¿Cuál es el perfil que debe tener el primer Rector de la Universidad Autónoma de Veracruz?

Los académicos coincidimos con la postura de que deben ser universitarios con solvencia moral, ética y profesional los que integren la Junta de Gobierno, además de que deberán ser representativos de la pluralidad y diversidad que priva al interior de la institución, y obviamente ellos deberán elegir a una persona para dirigir la Universidad que conozca a la perfección la institución, vinculada estrechamente a la vida y aspiraciones de nuestra máxima Casa de Estudios.

La autonomía universitaria es un hecho consumado legalmente, resta la concreción del proceso. ¿Cuál es el compromiso que en el ámbito de su facultad, los académicos de la Universidad Veracruzana asumen con Veracruz?

Nuestro compromiso irrestricto es elevar el nivel académico de la Universidad; el lograr la excelencia académica es el reto esencial de la nueva etapa de la institución para cumplir cabalmente con la responsabilidad de formar mejores hombres y mujeres profesionistas que apuntalen el desarrollo social, político y económico de Veracruz.