Generación de empleo en la industria manufacturera veracruzana. Elena Guadarrama Olivera

Generación de empleo en la industria manufacturera veracruzana

A menudo se ha señalado que en Veracruz no ha existido una vocación industrial regional ni un fuerte empresariado industrial local. Sin embargo, además de la industria de alimentos y bebidas, que contribuye con el más alto porcentaje del valor agregado manufacturero, las industrias textil, petroquímica y metalmecánica, -principalmente-, permitieron cierto desarrollo del sector a partir de la segunda mitad de este siglo.

Por Elena Guadarrama Olivera (*)

La industria manufacturera veracruzana contribuye actualmente con el 19% del Producto Interno Bruto estatal (PIB); (INEGI, S.P.P., 1993). La participación de las manufacturas en el PIB se mantiene mas o menos similar desde 1980.

Por su parte, la población ocupada por las manufacturas en Veracruz representó el 11.5% del total de la población ocupada en los diversos sectores de actividad económica, según cifras del Censo de Población de 1990 (INEGI, 1990). Si revisamos la evolución de la estructura de la población ocupada de la entidad en las últimas décadas, observaremos que el porcentaje de personas ocupadas en las manufacturas ha crecido lentamente: en 1970, la población ocupada en el sector, fue aproximadamente de un 10% del total.

Por otro lado, si analizamos las cifras de los Censos Industriales (INEGI 1986 y 1994), encontramos que las manufacturas han sido fuente de expulsión de trabajadores desde 1985. En ese año, el personal ocupado total del en el sector era de 120,359 personas, en tanto que para 1993 sólo llegaba a 109,191 empleados en dicha actividad. La pérdida absoluta de empleos fue de 11,168 puestos, que representa una caída del 9.3% respecto a 1985.

Al igual que la industria manufacturera nacional, las manufacturas veracruzanas han sufrido el impacto de los cambios generados por la inserción de México en la economía mundial y la apertura de los mercados. Puede decirse que la mayor parte de las empresas del sector en la entidad no estaban preparadas para enfrentar la competencia internacional, por lo que muchas han desaparecido o se han contraído; es el caso, principalmente, de las pequeñas y medianas.

Por otro lado, la reestructuración de algunas de las empresas más grandes que sí pudieron modernizar su organización y su equipo, y que se han incorporado al mercado mundial, han generado desde mediados de la década pasada, un gran número de desempleados. Esto explica, de alguna manera, las cifras mencionadas anteriormente.

Para analizar en detalle lo ocurrido con el empleo, en el sector manufacturero, revisaremos primeramente la distribución de la ocupación en relación a! tamaño de las empresas, y posteriormente entre los diferentes subsectores.

Por un lado, es notable el incremento de establecimientos manufactureros que emplean menos de 15 personas: de 1988 a 1993 su número pasó de 8,104 a 14,237. Este tipo de empresas ocupaba 18.5% de los trabajadores del sector en 1988, mientras que en 1993 empleaba ya al 31.3% del total de personas ocupadas {INEGI, 1989 y 1994). Esto nos habla de que gran número de personas se encuentran laborando, cada vez más, en microestablecimientos que se crean y desaparecen con facilidad día con día.

Así mismo, el numero de empleados en las empresas industriales más grandes, las que ocupan más de 250 personas, cayó del 66.7% en 1988 al 47.7% del personal cota! ocupado en 1993, a pesar de que el número de estos establecimientos permaneció casi igual.

Es posible que este tipo de empresas, como ya se dijo, estén experimentando cierto grado de modernización tecnológica e introduciendo equipo altamente automatizado y computarizado, que requiere menos mano de obra para su operación. Según información de una encuesta realizada en 1994, en establecimientos manufactureros del centro del Estado de Veracruz (Guadarrama, Méndez y Trujillo, 1996), 36% de las empresas grandes reportaban un nivel tecnológico alto en sus procesos de transformación, es decir, que ya utilizaban tecnología automatizada computarizada.

La expulsión de trabajadores de los subsectores 35 (sustancias químicas, derivados del petróleo, y productos de caucho y plástico), 37 (industrias metálicas básicas) y en menor proporción del 38 (productos metálicos, maquinaria y equipo), explica la mayor parte de la pérdida de puestos en el sector entre 1985 y 1993 (INEGI, 1986 y 1994), En estos tres subsectores 22,828 personas perdieron su empleo entre 1985 y 1993, según cifras de los Censos Industriales. Hay que recordar, que estas industrias sufrieron el impacto de la baja en la demanda de sus productos por parte de PEMEX, desde mediados de la década pasada.

Por otro lado, el empleo generado por el subsector de alimentos y bebidas (31), creció a una tasa media anual de apenas 2.1% entre 1980 y 1993, lo que concuerda con el crecimiento negativo que experimentó la productividad de este subsector en el mismo periodo (Guadarrama, Méndez y Trujillo, 1996).

Hay que aclarar que el último Censo Industrial aun no considera a los desocupados por el cierre de las fábricas textiles de lo que fue la Compañía Industrial de Orizaba (CIDOSA) que, hasta 1992, empleaba en total a más de 2,000 personas, ni a los despedidos durante la reestructuración de la industria cervecera en la misma región.

Algunas de estas industrias, que tradicionalmente fueron importantes generadoras de empleo en el estado, actualmente han experimentado cierta recuperación: la metalmecánica y la petroquímica que se han incorporado a la exportación, y por otro lado, algunos sectores de la industria de alimentos y bebidas, que después de reestructurarse se han orientado también hacia el mercado externo, principalmente.

Como ya se ha dicho, al modernizarse, estas empresas generalmente expulsan personal. Además, algunas de ellas primeramente se declararon en quiebra a fin de poder deshacerse de los antiguos contratos colectivos de trabajo, reabriendo bajo nuevas normas de contratación que incluyen mayor flexibilidad en este sentido. De este modo, numerosos trabajadores son contratados de forma eventual o solamente en períodos en que se incrementa la producción.

La información que nos proporciona la encuesta mencionada arriba, nos índice que, entre el 40 y 50% de las empresas medianas (de 101 a 250 trabajadores) y grandes (con más de 250 trabajadores) del centro de Veracruz, contrataban hasta un 25% de personas bajo la forma de eventuales.

Esta situación nos presenta un panorama aún desalentador a mediano plazo en lo que a ocupación se refiere. Las nuevas inversiones todavía son poco importantes y el empleo, que se crea en la industria manufacturera, está lejos de compensar los puestos perdidos en los últimos 10 años.

BIBLIOGRAFÍA.

  • INEGI, S.P.P., Sistema de Cuentas Nacionales de México. Estructura Económica Regional. Producto Interno Bruto por Entidad Federativa., 1993.
  • INEGI; XI Censo General de Población y Vivienda, 1990.
  • INEGI; XII, XIII y XIV Censos Industriales, 1986, 1989 y 1994.
  • Guadarrama, Elena; Méndez, Arturo y Trujillo, Lauro; Encuesta Modelos de Industrialización en México. Tendencias y Alternativas. La industria Manufacturera de la Zona Centro de Veracruz., Facultades de Economía y Sociología, Universidad Veracruzana; 1996.

* Elena Guadarrama Olivera.

Egresada de la Facultad de Economía de la UNAM y de la Maestría en Economía y Política Internacional del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

Actualmente está encargada de la coordinación del Taller de Coyuntura en la Facultad de Economía de la Universidad Veracruzana.