Imparcialidad y equidad. Amalia García Medina
Imparcialidad y equidad, nuevos temas esenciales de la transparencia electoral
La época en que las elecciones eran un asunto del gobierno ha pasado en muchos lugares a la historia y ahora es un asunto de las ciudadanos. Hay cambios indudables.
También, seguramente, a esto se debe que tenemos cada vez una sociedad más participativa, y que empieza a ver elecciones verdaderamente competidas. Seguramente también, en esta reflexión que estamos haciendo, vale la pena preguntarse qué significa para nosotros los mexicanos elecciones transparentes, y la democracia cómo se expresa en la organización de las elecciones.
Por Amalia García Medina
Y como no es suficiente hablar sólo en términos generales sino que hay que describir al animal; ver como tiene las patas, la cola y el ombligo para ver de qué estamos hablando y para ver si estamos hablando de un elefante o de una tortuga o de un perro.
Yo quisiera poner el acento en algunos de los temas substanciales.
Tal vez el tema del fraude electoral yo no sea el más real, que éste ya no sea el asunto sustancial. ¿En donde está centrada hoy en día la garantía de las elecciones transparentes? Yo diría que está centrada en la imparcialidad.
Este es un asunto en el que los Organismos Electorales y los Consejeros Electorales tienen un papel de primer orden con la garantía de imparcialidad. Esta imparcialidad de los organismos electorales sólo puede ser plenamente garantizada si se da con independencia, autonomía plena y completa de los organismos electorales. Este es uno de los temas esenciales para garantizar la imparcialidad.
Pero yo diría -porque hay un debate nacional y nosotros no podemos hacer como que éste no existe- que la imparcialidad de las elecciones no sólo es responsabilidad de los organismos electorales, pues aunque el gobierno ya no participa de la obligación de organizar las elecciones tiene que jugar un papel fundamental en garantizar imparcialidad y yo diría, además, que esta imparcialidad del gobierno debe ser a todos los niveles: desde el Presidente de la República, los Secretarios de Estado, los Gobernadores de los Estados y los Presidentes Municipales.
Jesús Reyes Heroles -por cierto, veracruzano, que ha aportado mucho en la función política del país-, decía que la forma es fondo. Y por eso los gobernantes están obligados en la forma -porque la forma es fondo- a actuar de tal manera que muestren que su acción será imparcial y que su compromiso será con la imparcialidad aunque pertenezcan a algún partido político. Hay gobernantes que pertenecen al PAN, hay una gran cantidad de Presidentes Municipales que pertenecen al PRD y hay otros funcionarios que pertenecen al PRI, empezando por el Presidente de la República. Todos ellos, de todos los partidos políticos, están obligados -respetando y salvaguardando su militancia partidista- como gobernantes, a actuar de manera imparcial porque la forma es fondo, y porque el mensaje que se tiene que dar a la ciudadanía y a la sociedad es el de que habrá imparcialidad.
Yo creo que junto a la imparcialidad hay otro tema esencial para garantizar elecciones transparentes y confiables, y es el de la equidad. Equidad en los recursos económicos y la equidad en los medios de comunicación. Seguramente la equidad es un tema esencial que tiene que ver con la no utilización de recursos públicos para favorecer a partido político o a los candidatos.
Yo quiero, en este sentido, resaltar y valorar la sensibilidad que han tenido los miembros del Consejo General del IFE, cuando propusieron que los programas sociales del gobierno -de los gobiernos a nivel estatal y local- se suspendieran en su difusión pública, en su propagandización, 30 días antes de las elecciones. Lamento enormemente, y seguro que conmigo muchos miles de mexicanos, que el Tribunal Federal Electoral haya emitido una opinión adversa a esta propuesta del Consejo General del IFE que daría una señal de equidad indudable.
Seguramente que aunque ha habido avances todavía tenemos mucho camino que recorrer. Y la imparcialidad, la sensibilidad y el compromiso del TRIFE es el otro tramo que todavía nos falta en la reforma electoral.
Ahora bien, en lo que se refiere a la transparencia, yo mencionaría este tercer elemento junto a la imparcialidad y la equidad. La transparencia en la jornada electoral deber ser un compromiso de todos y por eso la opinión del Consejo General del IFE, respaldando el deseo de una organización civil, de hacer observación electoral, a mí me parece que es aplaudible.
Lamento también que en estos días en el Congreso de la Unión haya algunas voces que estén presentando iniciativas que dificultarían la posibilidad práctica -con recursos- para garantizar una observación electoral que dé cuenta de elecciones transparentes y confiables.
Ojalá -porque esta iniciativa todavía no se ha votado y todavía será examinada en los próximos días- que se rectifique y que el PRI, junto con los demás grupos parlamentarios de oposición, lleguen todos a la conclusión de que la observación electoral nos beneficia a todos y que la confianza hoy debe abrirse paso con la determinación de todos, para que las elecciones puedan ser vistas por todos, por cualquiera, de manera responsable.
Yo terminaría señalando que lo que hoy está en juego en México es la posibilidad de cambios pacíficos. La reforma constitucional que fue aprobada por unanimidad por todos los partidos políticos el año pasado, establece una modulación a la posibilidad de la representación en la Cámara de Diputados, pues señala que solamente podrá sobrerepresentarse con la mitad más uno el partido que haya obtenido mayoría absoluta.
Seguramente que lo que seguiría a esta nueva composición de la Cámara de Diputados no será la ingobernabilidad. Yo quiero apuntar de manera clara y precisa, como miembro de la Dirección Nacional del PRD, que el compromiso de nuestro partido es por una Cámara de Diputados con una nueva composición cuya relación con el Presidente de la República y con la ciudadanía sea una relación respetuosa. Nos interesa trabajar con una institucionalidad democrática.
Sí creemos que, en todo caso, la Cámara de Diputados y en conjunto el Congreso de la Unión tienen que adquirir su dignidad como un poder pleno, no subordinado a otro, pero basada su relación con los demás, especialmente con el Ejecutivo, en el respeto, en la tolerancia y en el diálogo.
Con el Presidente Zedillo -si la composición de la Cámara de Diputados fuera una composición en la que la mayoría fuese de oposición- tendrá que ser una relación de recepción permanente, de debate y de diálogo. Eso será lo que sustituirá a la relación que existe hasta el día de hoy.
Yo termino anotando que este siglo nuestro, que empezó con la demanda sentida de millones de hombres y de mujeres de nuestros país porque el sufragio fuera efectivo, por el respeto al voto, lamentablemente este gran deseo, esta aspiración, tuvo que llevarse a cabo con una revolución. A fin de siglo, hoy en México, sigue siendo un gran deseo de millones de hombres y mujeres que se respete el sufragio, que el voto de cada quien cuente y que éste sirva para determinar quién gana las elecciones, pero al mismo tiempo existe otro gran deseo y otra aspiración muy fuerte: que el respeto al voto y las transformaciones se den de manera pacífica, y nuestro compromiso y nuestra posición es que sí es posible que transitemos hacia la democracia a través de esa gran participación multitudinaria que es la jornada electoral, y que sea a través de las urnas que la ciudadanía determine quiénes lleguen a los espacios donde se tendrán que decidir los cambios.
Seguramente que también los organismos electorales la composición ciudadana tienen una gran responsabilidad por eso nosotros tenemos una gran esperanza puesta en está imparcialidad y en el compromiso de los funcionarios, de los integrantes de los organismos electorales.
Sabemos que tienen el compromiso de cumplir bien con su tarea y cuentan con nuestro respaldo.
- Discurso pronunciado en el acto de apertura del Foro Nacional de Consejeros y Comisionados Electorales. Xalapa, Veracruz, 25 de abril de 1997. Amalia García Medina es secretaria de Relaciones Políticas y Alianzas del CEN del PRD, y candidata al Senado de la República.


















