Nuestro destino: cultura de la democracia. José Woldenberg
Nuestro destino: hacer de la cultura de la democracia una costumbre vitalicia
Lo que aquí nos ha reunido no es solamente un tema cuyo interés nos compete a todos, sino también una responsabilidad compartida que tenemos hacia el país entero. Estamos en un año de elecciones federales, y gracias al encuentro que acabamos de tener hemos podido intercambiar experiencias, puntualizar ideas y conceptos, proponer nuevas fórmulas de colaboración y ampliar nuestros horizontes en materia de contiendas electorales.
Como hemos visto, hay una enorme cantidad de temas que nos acercan unos a otros, y un objetivo que nos unifica a todos en un esfuerzo común: el de convertir a las elecciones en el camino de todos los mexicanos para dar gobiernos representativos, resolver sus diferencias de opiniones, escoger entre distintas opciones políticas, llegar a acuerdos perdurables y vivir una vida fincada en los valores de la libertad, el respeto y la paz. En otras palabras: una vida en donde la cultura de la democracia se haya vuelto una costumbre vitalicia para todos los ciudadanos.
Por José Woldenberg
Puedo decir sin temor a equivocarme que al Instituto Federal Electoral y a los Institutos y Comisiones Estatales Electorales los unifican una serie de propósitos y principios de capital importancia para la nación: hoy en día, todos tenemos la obligación de organizar elecciones por la vía del sufragio universal, libre, secreto y directo; todos debemos operar bajo los principios de legalidad, imparcialidad, transparencia, objetividad, certeza e independencia; todos debemos desempeñarnos con autonomía de los distintos niveles de gobierno y de los partidos políticos; todos debemos de propiciar la equidad en las condiciones de la competencia electoral; todos estamos sujetos a instancias judiciales que nos pueden corregir el rumbo; todos estamos obligados a impulsar la creciente participación de los ciudadanos en cada uno de los eslabones de la cadena del proceso electoral, y todos debemos velar, sin escatimar ningún esfuerzo, por el estricto cumplimiento de la ley.
Los temas que fueron tratados en esta reunión nos indican que, si tenemos tareas similares y nos enfrentamos a problemas semejantes, es preciso estrechar nuestra colaboración en todos los órdenes. Hemos escuchado, a través de más de 200 ponencias que llegaron de más de 26 estados de la república, que la consolidación de la autonomía, la participación ciudadana en los organismos electorales, la profesionalización del servicio electoral y la construcción de la legalidad a través de las elecciones son actividades que no se agotan en la realización de unos comicios, sino que tienen que cultivarse y ponerse en práctica de manera permanente.
Por necesidad y por obligación con los ciudadanos tenemos que fortalecer nuestros lazos de colaboración, salvaguardando el concepto de autonomía. Nosotros entendemos la autonomía como la capacidad de tomar todas las decisiones del ámbito electoral sin injerencias de otras instituciones y organizaciones, y actuando siempre en el marco que la ley nos señala. Entendemos la autonomía como la independencia de otras instituciones, pero no como autarquía, separación o aislamiento. Por eso el IFE ha establecido fórmulas de colaboración mutua con los organismos electorales y los gobiernos de los Estados, con el fin de aprovechar los recursos existentes para llevar a cabo tanto las elecciones federales como los comicios estatales.
En materia de colaboración entre los organismos electorales, el estado de Veracruz es un ejemplo sobresaliente. Para las elecciones federales, el gobierno del Estado ha brindado un apoyo decidido a las actividades del IFE, particularmente en equipos y materiales para la Junta Local y las 23 Juntas Distritales de la entidad. Por nuestra parte, el IFE ha proporcionado la infraestructura necesaria para la dotación de credenciales para votar a los ciudadanos, el reparto de las listas nominales de electores y el uso de la parte del padrón electoral que corresponde al estado. Este ejemplo, afortunadamente, se ha repetido en muchas entidades de la república.
Pero además de la colaboración entre nuestros institutos y comisiones, la experiencia reciente nos demuestra que tenemos mucho que aprender unos de otros. Las elecciones locales que se desarrollaron en últimas fechas arrojan enseñanzas ejemplares para todos nosotros. En primer lugar, lo reñido de la competencia electoral más reciente nos indica que los partidos políticos han arraigado de manera profunda en amplias capas de la población, y que gracias a ello los ciudadanos cuentan con opciones políticas sólidas, bien diferenciadas, que ofrecen plataformas y programas muy bien estructurados, y que representan alternativas viables para constituirse en gobiernos capaces de integrarse con voz propia en el mosaico plural de nuestro federalismo. En segundo lugar, la imparcialidad y el profesionalismo de las autoridades electorales demostraron que es posible organizar y efectuar elecciones legales, transparentes y confiables en un clima de empate de las fuerzas contendientes, con resultados muy parejos y con triunfos que se lograron por escasos números de votos. En tercer lugar, presenciamos con agradable sorpresa que, a pesar de que las elecciones terminaron con empates virtuales entre las fuerzas en pugna, lo apretado de los resultados no desembocó en protestas y conflictos, sino en una aceptación muy democrática por parte de los partidos que no resultaron en esa ocasión favorecidos con el voto.
Desde esa óptica, las recientes elecciones locales resultaron ejemplares para codos nosotros, y sentaron el precedente de que es posible tener unas elecciones limpias, transparentes y confiables a pesar de lo disputado de las contiendas y los resultados tan cerrados. Todos debemos aspirar a que esos episodios se repitan hasta que formen parte de nuestros hábitos colectivos.
No quiero dar por finalizado este encuentro sin antes referirme a la responsabilidad y el privilegio que compartimos todas las autoridades electorales en esta hora definitiva para el país. Porque nuestra misión en pocas palabras, entendemos que nuestra labor consiste, como lo dice una frase certera: en contar los votos para que los votos cuenten. Pero más allá de esta simplificación, tengo la certidumbre de que esta naciente cultura democrática, es un fenómeno nacional que recorre todas las latitudes de la nación, y que está fincada en una historia que se remonta a los orígenes de la nación, que pasa por los ideales de los hombres más destacados de la Reforma y la Revolución, y que llega hasta nosotros convertida en un esfuerzo colectivo de magnitudes portentosas y estimulantes.
Es impresionante observar el impulso de toda la gente que se mueve para imprimir las boletas electorales, para envasar en cientos de miles de frascos el líquido indeleble, para recorrer todos los rincones de la república en busca de los lugares para instalar las casillas, para capacitar a los que serán los funcionarios de las casillas en los lugares más inhóspitos, para trasladar los materiales electorales por ríos caudalosos y selvas de asfalto, para difundir los mensajes de los partidos por todos los medios.
Es realmente estimulante comprobar que en este esfuerzo participan varios partidos, decenas de medios informativos, cientos de instituciones públicas y privadas y miles de ciudadanos. No es ninguna exageración decir que ese ejército para la democracia es tan caudaloso como nuestros ríos.
Nosotros, constituidos en autoridades electorales, tenemos el privilegio de encabezar ese ejército. Nuestra misión es convertir a las elecciones en un mecanismo natural de nuestra cultura política cotidiana. Para lograrlo, tenemos que sembrar todos nuestros actos con las semillas de la legalidad, la transparencia, la imparcialidad, la equidad y la independencia. Sólo de esa manera cosecharemos la confianza que reclaman los ciudadanos.
- Discurso pronunciado por el presidente del Consejo General del IFE en el acto de clausura del Foro Nacional de Consejeros y Comisionados Electorales. Xalapa, Veracruz, 26 de abril de 1997.


















