La sociedad civil votó por un nuevo orden. Entrevista con Estanislao Barrera Caraza

El 6 de julio la sociedad civil votó por un nuevo orden: Estanislao Barrera Caraza

Desde hace muchos años la sociedad civil ha ido construyendo los medios adecuados para fundar una nueva cultura política. Los resultados en las votaciones de este 6 de julio así lo demuestran, nos afirma el antropólogo Estanislao Barrera Caraza, pues considera que no se trata de un acontecimiento repentino, sino que estas elecciones tienen un profundo significado que trasciende al momento político: Es, en sí misma, un acto que busca diferentes alternativas de vida.

La crisis económica, la corrupción gubernamental, los fraudes electorales, el corporativismo mediatizador de las luchas obreras, la falta de credibilidad institucional o la crisis educativa son algunos de los elementos que han contribuido para que la ciudadanía ahora vote en contra del partido en el poder y se responsabilice de los actos de gobierno a través del voto. El maestro Barrera Caraza, investigador del Instituto de Antropología de la Universidad Veracruzana y especialista en temas de comunidades marginadas, asegura que el 6 de julio es una primera lección de un largo proceso de transformación democrática.

Nos dice Barrera Caraza que la democracia no nace de manera espontánea, sino que poco a poco es como la sociedad civil adquiere una responsabilidad directa, participando en las acciones de gobierno, de ahí la importancia fundamental de vencer el abstencionismo, como se demostró en la jornada electoral del 6 de julio...

El entusiasmo del 6 de julio sugiere que las elecciones parecían una acción inesperada por parte de la sociedad civil, ¿qué piensas al respecto?.

No pienso que era inesperado, por el contrario, este era un movimiento que se estaba gestando, un anhelo que maduró poco a poco, pero que en el 94 tuvo su mejor ensayo. Ahí se sintió que era necesario impulsar a un personaje como Cuauhtémoc Cárdenas, forjador de un partido que ha luchado durante décadas, desde la clandestinidad hasta lo que ahora es o pretende ser el PRD, un partido de masas. Todo esto con el fin de buscar la alternancia en el poder y acabar con la corrupción oficializada por el partido en el poder: el Partido Revolucionario Institucional.

Ese entusiasmo del 6 de julio debe mantenerse, e incluso debemos pensar que este es el principio del fin de las utopías, pues se demostró la capacidad de la sociedad civil que votó por un nuevo orden jurídico-legal; por qué no pensar que uno de los más sentidos deseos de la ciudadanía es la democracia, pues este acto es una prueba de esa necesidad que tiene el ciudadano en participar en la toma de decisiones de gobierno. Por ello me atrevo a proponer que por parte del PRD y de todos aquellos lugares donde gobierne, que sea retomado el 6 de julio como Día de Fiesta Nacional, porque en esencia este día debe simbolizar el Día de la Didáctica por la Democracia.

¿Qué opinión tienes de la actitud asumida este 6 de julio por los dirigentes de los tres principales partidos políticos en el país?

A mi me parece que la actitud de los líderes del PRI y del PAN fue retórica, porque no querían admitir -reconocer de antemano- la amplia derrota que se anunciaba en los primeros conteos preliminares. Calderón comenzó por argumentar que su derrota probablemente se debía a fallas de campaña, en tanto que Roque Villanueva minimizaba el triunfo de Cuauhtémoc Cárdenas en el Distrito Federal, pero justificaba el programa económico y político del Ejecutivo, que ha impactado severamente la economía de los sectores más pobres del país. A fin de cuentas PAN y PRI coincidieron en su resistencia para admitir que la población demostró su inconformidad contra la corrupción protagonizada por ambos partidos, al mismo tiempo que mostró madurez cívica al salir a votar por el cambio de manera pacífica y en función de las diferentes necesidades de la vida civil. En mi opinión la sociedad, hastiada, expresó un: ¡Ya basta! Esperamos que esta actitud crítica y autocrítica se mantenga para conseguir la democratización plena del país y de todos y cada una de las instancias de gobierno incluidas las universitarias.

Bueno, esta respuesta sugiere dos preguntas, la primera ¿cómo explicas que el presidente Zedillo anuncie de pronto la total democratización del país?

Es otra forma de ser retórico. Está como cuando anuncia que destinará 1,500 millones de pesos para abatir la pobreza y durante 68 años los presidentes priístas vienen anunciando lo mismo. Por ejemplo, Salinas, en su Programa Solidaridad repitió hasta el cansancio que ahora sí acabaría con la pobreza. Sin embargo hizo lo opuesto. La prueba más contundente de esta asociación la constituye el hecho de que a fines del 94 el país sufre la mayor crisis económica de la cual no nos vamos a recuperar hasta -tal vez- dentro de diez años. Pareciera complicado entender el proceso, pero no lo es, todo se reduce a una política económica que solamente ve al hombre como una mercancía más que produce y consume de manera patológica lo que el mismo está produciendo, en función del enriquecimiento de unos cuantos, que son los dueños de todos los medios de producción. Ese es el neoliberalismo.

Por otro lado, debemos recordar que Zedillo -durante toda la campaña electoral federal- intervino en defensa de su partido, sin embargo, nos sorprendió el 6 de julio con sus declaraciones en favor de la democracia que él asegura haber impulsado: ¿por qué esta actitud? Bueno, es claro, las presiones extranjeras lo llevaron a admitir cambios en la ley electoral, ciertamente en favor de un proceso que aspira a configurarse como democrático, pero de ahí a que podamos hablar de la democratización de México lleva tiempo. La democracia debe nacer en el seno de la sociedad civil, porque hasta ahora el gobierno que representa el poder, está asociado a un sólo partido, y ambos han sumido a México en la corrupción y en la antidemocracia. Hasta ahora no existe un proceso institucional o legal que no esté afectado por las formas verticales de gobernar. Incluso, como antropólogo puedo decir -al afirmar- que el machismo mexicano encuentra una fuente extraordinaria de fortalecimiento en el sistema político mexicano: el presidente de la república, sigue siendo omnipoderoso, es decir un monarca a la mexicana.

Justo la segunda pregunta está vinculada con la corrupción y la democracia en las instituciones de educación superior. Al respecto ¿qué piensas del impacto del 6 de julio en la elección del nuevo Rector en la Universidad Veracruzana?

Ya hablamos que la lucha por la democracia en el país tiene una larga historia. Pero ciertamente, de unos tres años al presente, debemos reconocer que los signos más transparentes en favor de un régimen democrático, se ha dado ni más ni menos que con el levantamiento zapatista, pues es esta acción es la que da el toque de arranque en esa dirección. No se puede entender de ninguna manera los hechos del 6 de julio si no consideramos el papel determinante, en este periodo que mencionamos, del movimiento zapatista a nivel nacional e internacional. Ellos están jugando un papel destacado en este proceso, y no es gratuito que los analistas más importantes de este país -y fuera de él- así lo valoren. Por eso mismo, respecto a tu pregunta, con este proceso zapatista muchos académicos del país se vieron influenciados, motivados y vigorizados, pues a partir de ese momento han comenzado a exigir una vida académica democrática, y todo lo que ello implica en la vida universitaria, que es en esencia la eliminación de las diversas formas de corrupción en los centros de enseñanza, investigación y difusión cultural.

Un ejemplo sobresaliente lo constituye la elección del Rector de la Universidad Veracruzana, que debido a la autonomía obtenida de forma política, finalmente va a ser electo bajo una estructura diferente a la tradicional. En este sentido, tenemos que afirmar que lo ideal sería que el Rector fuera elegido por voto directo, universal y secreto por toda la comunidad universitaria. Porque este sería en realidad el método democrático que contribuya a modificar las relaciones de los académicos y empleados universitarios con las autoridades para mejorar sus condiciones de vida. Ahí está precisamente la consecuencia, si somos democráticos, muchas formas de corrupción que aun perviven tendrán que desaparecer poco a poco de la vida universitaria.

¿De qué modo la educación influirá en los próximos procesos electorales en el estado de Veracruz?

Del modo en que todo este proceso democratizador sea asimilado por los docentes del país, es decir, que si esta extraordinaria lección del 6 de julio es aprovechada por los maestros, en igual medida tendrá que ser ponderada y enseñada, para que las nuevas generaciones ejerciten la democracia y, de esta manera, en todo el país las formas de convivencia sean regidas por este modelo social.

Debemos reconocer que el 6 de julio es una gran lección para el país, que nos tiene que enseñar que el respeto al voto ciudadano es una manera de legitimar al gobierno, de hacerlo democrático. Las próximas elecciones municipales en el estado de Veracruz tendrán que ser vistas desde esa perspectiva, y por ese motivo los partidos políticos deberán tener cuidado en la preselección de sus candidatos a las alcaldías, porque no sólo con maquillajes tradicionales a la manera del partido oficial se debe copiar el voto, sino que es necesario crear un partido que sustente una verdadera ideología incluyente, social y plural.

Es obvio que se espera una participación masiva del electorado para consolidar la presencia de la sociedad civil en las decisiones políticas y, al mismo tiempo coparticipar de las acciones de gobierno respetando en principio los resultados del próximo 19 de octubre.

¿Qué esperas de la próxima Legislatura Federal?

Primero que luchen los diputados para ponerle los candados necesarios a las leyes para que controlen los excesivos gastos que efectúan los funcionarios de todos los niveles, incluyendo a los diputados; y se legisle en relación a los medios respecto a la televisión y su empleo patrimonialista. Otro caso: que se elimine la cuenta secreta del Ejecutivo, pues un gobierno democrático lo primero que debe hacer es mostrar absoluta transparencia. En fin, que las leyes que aprueben sean en beneficio real de la sociedad y, sobre todo, a favor de la mejoría económica de las clases más empobrecidas por el salinismo (neoliberalismo a la mexicana).

Para finalizar, conociendo tu trabajo como investigador y de tu postura frente al conflicto indígena, ¿de qué modo consideras que influirá este avance democrático en el país para sustentar la autonomía indígena?

Resulta obvio que de inicio la próxima Legislatura deberá asumir una posición diferente que la actual frente al problema milenario de la autonomía indígena, esto si el PRD, y los que con él se agrupen, legislan para incrementar los votos en favor de la lucha de los indígenas. Porque si expresan una actitud débil o ambigua como en los meses pasados, mucha gente estará viendo negativamente su actuación.

El problema indígena en el país y en el mundo está siendo muy sentido por amplios sectores de la sociedad civil, no sólo los académicos han tomado cartas en el asunto, también muchos sectores de la población se han manifestado en favor de los grupos étnicos de diferentes regiones del mundo. Ahora es el momento cuando el PRD debe mostrar también una defensa férrea en favor de los indígenas, pues de este modo obtendremos un beneficio, porque las leyes sí consideran una serie de acciones en favor de los grupos étnicos nacionales. Pero lo más importante es que esta Autonomía debe significar libertad con justicia y dignidad de los pueblos indígenas, que a su vez nos permitirá reconciliarnos con nuestro pasado cultural y no apropiarnos ladinamente de sus valores y símbolos. Para eso -entre otras muchas cosas- es importante la democracia en el país.