Sin rumbo, la economía veracruzana. Raúl Arias Lovillo
Sin rumbo, la economía veracruzana: Arias Lovillo
Rosa Contreras Pérez

Es indudable que Veracruz ha perdido la capacidad productiva y económica que tenía hace algunos años, cuando el Estado cumplía un papel históricamente importante como productor de granos básicos, expresó al hacer un análisis de los cinco años de la actual administración estatal, Raúl Arias Lovillo, director del Área Académica Económico-Administrativas de la Universidad Veracruzana, quien añadió que la inversión pública no ha podido ser sustituida por la privada, y por ello cada vez es más profunda la crisis de los sectores económicos veracruzanos.
"Más grave aún -afirmó- es que todavía no hay un perfil de la economía estatal para el futuro". No obstante, destacó el proceso de franca modernización del puerto de Veracruz, el cual, aunado a la modernización de las vías de comunicación, se podría constituir en un eje de desarrollo nacional.
Consideró que si en Veracruz se dan características geopolíticas favorables para cumplir un papel fundamental, no sólo en el proyecto futuro del desarrollo de la entidad sino incluso a nivel nacional, siguen faltando las grandes carreteras que permitan vincular al Estado con las regiones más productivas del país, ya que las existentes, dijo, "no cumplen con los requisitos de una autovía que pretende ser del primer mundo".
En Veracruz se ha perdido la capacidad productiva y económica que se tenía años atrás, cuando la entidad cumplió un papel fundamental en la producción de granos básicos. Entonces fue también un importante exportador de café, azúcar y cítricos, por mencionar algunos de los productos más importantes. Sin embargo, en la medida en que entramos al ajuste hace poco más de 10 años a nivel nacional, ocurrió un impacto muy importante en la economía local.
Hay que recordar que el motor del crecimiento era la inversión pública, y en la medida que hay un recorte presupuestal muy importante, pues evidentemente la economía se queda sin motor. Hasta el momento, estos recursos no han podido ser sustituidos con la inversión privada, nacional o extranjera, y progresivamente desde que empieza el ajuste a nivel nacional venimos conociendo cómo cada vez es más profunda la crisis de los principales sectores económicos del Estado. Hoy podemos decir que éstos siguen en crisis, y aunque en algunos casos se trata de una crisis más profunda que en otros, todavía no me parece que tengamos un nuevo perfil de la economía veracruzana para el futuro. En este caso, me refiero a la afirmación de que ya se han construido las bases para la reestructuración de la economía.
Puertas del desarrollo
Hoy tendríamos que reflexionar seriamente no por mantener las finanzas públicas saneadas, sino por mirar un poco más allá y construir las condiciones para que Veracruz sea un Estado competitivo en el futuro.
No obstante, tenemos que reconocer que ha habido un saneamiento financiero del Gobierno del Estado y se han ampliado algunas obras de infraestructura. Como ejemplo tendríamos que destacar el proceso de franca modernización del puerto de Veracruz, los datos ahí son muy ilustrativos de cómo la actividad ha mejorado desde su privatización. Sin embargo, si comparamos los principales indicadores de la eficiencia en el puerto de Veracruz, todavía estamos muy abajo en relación con los grandes puertos a nivel internacional, los cuales son, hoy por hoy, las puertas de toda economía competitiva en el mercado internacional.
En los últimos años, Veracruz se ha venido reinvindicando como el principal puerto del país, es la principal puerta sin duda, pero el Gobierno Federal y el Estatal deberían hacer una apuesta por el Puerto. En este momento se reúnen características geopolíticas que le favorecen para cumplir un papel fundamental, no sólo en el proyecto futuro del desarrollo del Estado, sino incluso a nivel nacional, pues en principio se tiene una salida directa a los mercados de Estados Unidos y Canadá, pero además, el próximo año se estarán dando las condiciones para firmar un convenio con la Unión Europea.
Por otra parte, hay que recordar que el gobierno norteamericano pronto tendrá que entregar el Canal de Panamá. Se ha hablado del proyecto del Istmo de Tehuantepec y creo que no se le ha dado la debida atención porque podría jugar un papel importante en el comercio internacional, de aquí la necesidad de constituir un polo de desarrollo importante para el futuro de Veracruz y de México.
Hacia otras regiones del país
Pero no se trata de que sólo se modernice el puerto de Veracruz o Coatzacoalcos. Es muy importante que lo haga también el conjunto de la infraestructura del Estado. Siguen faltando las grandes carreteras que permitan vincular a la Entidad con las reglones más productivas del país, como Nuevo León, el estado de México o Puebla. La carretera nacional México-Veracruz no cumple con los requisitos internacionales de una autovía que pretende ser del primer mundo, pero el desastre es evidente si miramos hacia el norte: la carretera Veracruz-Tampico está en tan mal estado que no puede ser utilizada como una vía importante.
También tendríamos que implementar un sistema ferroviario como hace muchísimos años lo hizo Europa. Para ello, deben abrirse las puertas a la inversión extranjera y permitir que haya una adecuada coordinación entre empresarios nacionales. De este modo el balance final sería muy positivo, porque si nosotros apostamos a un provecto de infraestructura ferroviaria para el futuro, estaríamos previendo una sensible reducción en costos de flete de mercancías y tendríamos una alternativa para transporte de personas. La construcción de verdaderas vías de comunicación y un sistema ferroviario, son condiciones importantísimas que tendríamos que construir para que Veracruz pudiese cumplir su papel en el nuevo milenio.
Dificultades del sector privado
¿Por qué el Estado no recibe financiamiento? Las dificultades de la banca continúan y si no hay solución para la gran cantidad de deudores que existen, no estaremos en condiciones para que la banca pueda captar los ahorros de la sociedad y destinarlos a las actividades productivas, no a las especulativas. El financiamiento debería ser como la gasolina del motor, y si no hay adecuado financiamiento, evidentemente que no se puede echar a andar. En ese sentido, la banca de desarrollo, la banca publica, puede jugar un papel importantísimo para financiar actividades productivas que hasta este momento la banca privada no ha podido hacer. Mencionaría dos casos: la producción de granos básicos que sigue siendo importantísima para un país que no es autosuficiente en alimentos y el apoyo a las pequeñas y medianas empresas.
De acuerdo con datos oficiales, el 95 por ciento de las empresas son medianas, pequeñas y microempresas, y éstas son las que efectivamente están generando empleo. Si no hay un apoyo financiero adecuado para este tipo de empresas, no vamos a alcanzar una dinamización de la economía veracruzana ni de la nacional; por ello, las bases todavía son bastante frágiles como para pensar en un promisorio futuro económico.
Es muy elevado el número de empresas que, se dice, se han modernizado en Veracruz, y según esa información seríamos el estado más moderno de la economía nacional. Pero no lo somos porque si utilizáramos los estrictos indicadores con los cuales se mide el proceso de modernización de las empresas a nivel internacional, comprobaríamos que los índices oficiales de productividad, producción y exportación de la industria local no están reflejando lo que deberían, aunque ésto tendríamos que analizarla con mayor profundidad.
Capacitación y empleo
Otro punto al que no se le ha dado la debida atención es la apuesta a la capacitación de los recursos humanos como hicieron los industriales de Asia, mediante ambiciosos programas de formación y capacitación de mano de obra. Y aunque la mayoría de los países recientemente exitosos hoy están en crisis, ninguno va a tener las condiciones económicas de hace 20 años, pues incluso tienen mejores perspectivas para reactivar su economía que nuestro propio país a partir de la crisis del 94.
Sin embargo, en la medida en que los gobiernos Federal y Estatal apuesten a un proyecto de desarrollo similar, tendremos condiciones de ser en el futuro un estado y un país competitivo. Esto es una asignatura pendiente para todos: se requieren cambios en la Ley Federal del Trabajo, que evidentemente hoy no le sirve para nada al trabajador por antidemocrática y altamente improductiva ¿Porqué mantener la Ley Federal del Trabajo que lo único que está impidiendo es el desarrollo mismo del trabajador y de las empresas?
Cierto, eso hay que discutirlo, pero como estamos atrapados en una discusión sobre la transición a la democracia, estamos dejando de lado este tipo de aspectos que deberíamos haber atendido hace tiempo.
Es muy importante también que los empresarios privados participen con recursos financieros en la capacitación de la mano de obra como ha sucedido en la experiencia de otros países, porque ésta no tiene por qué ser una responsabilidad del gobierno.
El desarrollo educativo
Ahí están los datos, seguimos siendo una de las entidades más atrasadas en términos de educación. Por lo tanto, es urgente un gran proyecto de educación para el estado de Veracruz que ponga orden por primera vez, pues la instrucción debe llegar a todos los lugares del Estado. En este sentido, las instituciones veracruzanas de educación básica, media, tecnológica y superior pueden jugar un papel importantísimo en la transformación radical de esta actividad y salir del atraso en que nos encontramos.
Sin pretender reducir el asunto de Chiapas a un problema de educación, nunca lo haría así, y aunque algunas fuerzas políticas afirman que Veracruz puede ser el próximo Chiapas, creo que hay más posibilidades de caer en una grave crisis política y social si no atendemos eficazmente las necesidades educativas de la población. Por supuesto que deben desarrollarse programas de desarrollo social y de creación de empleos para enfrentar la aguda pobreza que existe en el estado de Veracruz, pero si miramos con una perspectiva de verdadero futuro, la cuestión educativa debe ser el tema central.
El papel de la Universidad
Es necesario crecer porque en Veracruz hay un alto porcentaje de jóvenes que asisten a secundaria y bachillerato. En el futuro querrán cursar estudios profesionales y para ello es necesario seguir ampliando los espacios de educación superior. Creo que la Universidad Veracruzana y otras universidades instaladas en el Estado deben jugar un papel central. La UV ya reconoce que debe vincularse a las necesidades no sólo productivas, sino también sociales, y en ese sentido se están impulsando proyectos importantes de diversificación educativa.
Este año inicia la UV los estudios de factibilidad para crear carreras cortas de dos años, porque nuestro interés es formar jóvenes que se integren directamente al mercado de trabajo. Queremos vincularnos con el sector productivo y los empresarios para detectar cuáles son las necesidades del aparato productivo y no estar sobre el escritorio armando proyectos para que finalmente se formen profesionales que no van a tener empleo.
¿Qué nos falta?
Por si fuera poco creo que Veracruz cuenta todavía con una gran reserva de recursos naturales que tenemos que atender, pero que por desgracia no se está haciendo. ¿De qué nos sirve tener el 30 por ciento de la irrigación nacional, si la mayoría de los ríos están totalmente contaminados? ¿De qué nos sirve tener grandes extensiones de bosques si siguen siendo taladas, lo cual está provocando erosión a los suelos, deforestación, etcétera?
Aquí falta imaginación, inteligencia y voluntad política para afectar los intereses que están inmersos justamente en el uso racional de los recursos ambientales, para que juguemos esta carta importante también para el futuro.
Empleo, educación y salud
Nuestra política económica desde diciembre de 1992, ha tenido como prioridades la defensa y promoción del empleo y de las fuentes de trabajo, así como la deliberada modernización de la economía en su conjunto. Desde entonces, como ya lo he señalado, no hemos apoyado en la captación de inversiones productivas y en una intensa promoción de los productos veracruzanos. Pero esto ha sido posible fundamentalmente, porque hemos aplicado de manera continua una política consistente de conciliación obrero-patronal y de creación de espacios e instituciones para la toma colegiada de decisiones en materia económica, fomento e inversión, en los que están representadas todas las entidades y organismos públicos, privados y sociales del Estado.
En datos aportados por el IMSS para 1996 y 1997 se observa que el número total de asegurados en 1997 es de 39 mil 256 trabajadores más que el año pasado y 71 mil 200 más que en 1995, es decir un incremento de la tasa promedio anual 95-97 de 5.82%.
A su vez, los resultados de la Encuesta Nacional de Empleo en Veracruz nos muestran que la población ocupada el año pasado fue de 96.9%, es decir, teníamos una tasa de desempleo abierto del 3.1% inferior incluso a la media nacional que era de 3.7%.
Inclusive, el empleo se ha multiplicado como resultado del dinamismo y las inversiones en el campo que están permitiendo producciones récord de maíz, sorgo y cítricos, el rescate de empacadoras y procesadoras de concentrados de frutas, el fortalecimiento y la creación de plantaciones de tabaco, hule, palma carnedor, macadamia, hongos comestibles, así como de granjas avícolas, apícolas, piscícolas y porcícolas, entre muchas otras.
Con estos datos, de ningún modo pretendo ocultar el grave problema de desempleo en el Estado y menos su incidencia más pronunciada en algunas regiones veracruzanas, como Coatzacoalcos, que sigue ubicándose como la ciudad de mayor desempleo abierto en el país. Por el contrario, precisamente para atacar el problema, están en marcha programas especiales para el desarrollo de la región sur del Estado.
Así el mayor volumen de recursos públicos se ha destinado a la educación (que es y con mucho el sector que absorbe el grueso de la inversión gubernamental), a salud, vivienda y a la multiplicación de infraestructura de comunicaciones, social y productividad en todo la Entidad. Y a ello se suman programas asistenciales de la máxima importancia, especialmente dirigidos a las comunidades y grupos más vulnerables.
En estos años, por ejemplo, el analfabetismo se redujo de 17.7% a 14.9%. Sin duda sigue siendo una tasa muy elevada. No obstante, lo significativo es que el analfabetismo está decreciendo en Veracruz y gradualmente lo estamos derrotando.
En materia de salud, el balance también confirma que Veracruz es uno de los estados con el mayor número de unidades médicas y de recursos humanos de este sector a nivel nacional.
Hoy tenemos un mil 238 unidades médicas, que son 6.27% más que las que había en 1992; 6 mil 216 médicos y 7 mil 764 enfermeras, que representan 2.1% y 11.7 % más que los que teníamos hace 5 años.
(Patricio Chirinos Calero, V Informe de Gobierno).


















