Con el Frente, ¿de frente o hasta aquí? Marco Antonio Aguirre Rodríguez

Con el Frente, ¿de frente o hasta aquí?

Marco Antonio Aguirre Rodríguez *

El Frente Democrático Veracruzano es un proyecto político a largo plazo, ideado no para apuntalar la candidatura de Ignacio Morales Lechuga, sino para respaldar sus intenciones políticas de cara al 2000, año clave en la vida nacional por la sucesión presidencial.

Marco Antonio Aguirre, periodista veracruzano y acucioso analista del acontecer político estatal plantea una tesis distinta que acompaña la realidad del candidato común del PT y PVEM: no fue una fractura en la relación con Cuauhtémoc Cárdenas lo que originó el veto a Morales Lechuga, sino simplemente el resultado de una estrategia y acuerdo político en el que los protagonistas son el propio Nacho Morales, Miguel Alemán Velasco y Cárdenas; pues el fin no es la elección del 2 de agosto, sino la lucha por quién será el sucesor de Ernesto Zedillo Ponce de León.

El Frente Democrático Veracruzano es, definitivamente, invención de Ignacio Morales Lechuga.

No es una propuesta nueva del ahora candidato al gobierno de Estado por el PT y el PVEM. Desde que comenzó sus coqueteos con el PRD, Morales Lechuga se pronunció por crear un "frente amplio ciudadano", como entonces lo llamaba. Por eso los acercamientos que ya sostenía también con el PT y el PVEM.

Ahora que existe un elemento poco conocido: una "proyección" hecha al interior del PRI y entregada únicamente al candidato del PRI al gobierno del Estado, Miguel Alemán.

En ese trabajo de prospectiva política se mencionaba que Morales Lechuga finalmente no sería el candidato del PRD, si no tan solo de una alianza entre el PT y el PVEM y que integraría un grupo político con el cual iniciaría una campaña de 7 años para llegar al gobierno del Estado.

La prospectiva se realizó en octubre del año pasado, cuando cualquiera estaba lejos de imaginar lo que ocurriría meses después.

A menos que se tuviera ya noción de que eso iba a ocurrir.

O dotes de clarividencia para saber que se daría una ruptura entre Cuauhtémoc Cárdenas y Morales Lechuga.

En esa misma prospectiva se mencionaba que el candidato del PRD no sería ninguno de los priístas que buscaban la candidatura, sino que con estos se buscaría un arreglo, como el que finalmente se dio con Gustavo Carvajal. Ahí se asentaba que el candidato ideal por el Partido de la Revolución Democrática era uno de bajo nivel; finalmente resultó postulado Arturo Herviz Reyes.

Ahí se mencionaba que al no ser Morales Lechuga el candidato del PRD, algunos perredistas se desligarían de su partido. Unos en un principio y la mayoría al final de la campaña, para darle suficiente fuerza a la postulación de Morales Lechuga como para que quedase en segundo sitio y que su gente fuera integrada al Congreso del Estado en posiciones notables.

El documento se elaboró en una hoja simple, sin membrete de ningún tipo y sin la firma de quien se responsabilizaría del mismo. Ahora debe estar muy bien guardado en algún cajón y el autor muy ufano de que su proyección se cumple.

El autor, un ex funcionario del régimen de Agustín Acosta Lagunes y pariente del mismo. Una de tres: es muy bueno para la prospectiva política; tiene dotes de clarividente o simplemente tenía idea de lo que se fraguaba y lo único que hizo fue sistematizarlo.

Si lo tercero es lo más cercano a la realidad, entonces estaríamos frente a un acuerdo previo entre el candidato Miguel Alemán, Morales Lechuga, el PRD y Cuauhtémoc Cárdenas en lo particular.

Si esto es lo real, el candidato Miguel Alemán tiene ya una serie de compromisos que lo ponen como un pragmático de la política muy eficiente, muy por encima de la imagen que se tiene actualmente de él: de un hombre mesurado, sereno, bien intencionado, que se deja guiar por los "políticos" que le coordinan la campaña y le arman las estrategias.

De ser esto efectivo estaríamos igualmente frente a un Ignacio Morales Lechuga que prefiere sacrificar lo efímero de un posible triunfo en estos momentos, aún yendo por un partido que le pudo haber dado amplias posibilidades de ganar, para colocarnos ante un hombre que todo lo programa a largo plazo.

De ser esto real, la factura de Miguel Alemán con Cuauhtémoc Cárdenas debe pagarse en el 2000, cuando éste sea candidato a la Presidencia de la República.

De estar ante la vía correcta, la factura con Morales Lechuga incluiría a corto plazo un puesto en el gabinete. Y un buen puesto además, para alguno de sus hombres cercanos, además de las posiciones en el Congreso del Estado para otros de sus seguidores, las cuales se utilizarían abiertamente para promover la integración del Frente Democrático Veracruzano con vías al 2000, primero, cuando se realizará una elección estatal para elegir a presidentes municipales y diputados locales que durarán en el cargo hasta el 2004, cuando se realicen nuevas elecciones gubernamentales.

La explicación que se dio después del veto a Morales Lechuga por parte del PRD resultó muy sin razón, tanto que ni los mismos dirigentes perredistas veracruzanos que aceptaron de inmediato esta situación le dieron mucho énfasis.

Con la postulación de Morales Lechuga, el PRD enfrentaría un golpeteo constante por los supuestos nexos del ex Procurador General de la República con el narcotráfico, además de las impugnaciones del Ejército al mismo.

Si ésta hubiera sido la razón, habrían detenido de inmediato las aspiraciones de Morales Lechuga y no se hubiera dejado crecer su precandidatura.

Pero en fin.

De todos modos, aunque la prospectiva priísta fuera producto de la clarividencia, el Frente Democrático Veracruzano se encamina hacia un largo proceso de integración, contrario a la primera expectativa que se dio de que sería aglutinante de fuerzas perredistas y de la "sociedad civil".

Ahora la pretensión es que el Frente comience a tener mayores aglutinamientos a partir del 15 de junio; cuando la campaña de Ignacio Morales Lechuga comience a desplegar un mayor esfuerzo publicitario.

En calidad de mientras, anunciaron su integración al FDV algunas organizaciones poco conocidas o de plano desconocidas y casi-casi fantasmas.

Aunque también se integraron otros grupos como el antes Partido Popular Socialista, ahora solo Partido Socialista, que después de anunciar su integración al Frente lo primero que hizo fue apoyar la toma del palacio municipal de Papantla, donde el presidente municipal es el perredista Bonifacio Castillo Cruz.

Por lo pronto, con lo que hasta ahora se ve, el FDV será un grupo enclenque que lo único que hará será competir con el PT y el PVEM por ver quién tiene un poquito más de miembros y seguidores, con la pequeña diferencia de que el Frente tiene más figuras que ambos partidos juntos en la entidad.

¿Quién sabe el nombre de los dirigentes del PT y del PVEM en el Estado?, ¿quién que tenga acceso a las noticias cotidianas no escuchó en algún momento el nombre de Ignacio Morales Lechuga?

Pero eso tampoco le garantiza al eminente notario que su nueva organización política logrará una fuerza que le permita competir con el PRD o el PAN o el PRI por posiciones electorales.

Aunque también el panorama es bastante amplio, tanto como el tiempo que existe de aquí al 2004.

Los reacomodos que se den en el futuro pueden decir muchas cosas.

Por el momento el Frente no pinta mucho.

* Marco Antonio Aguirre Rodríguez es licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Veracruzana. Obtuvo el premio nacional de periodismo que patrocinó el Diario de Xalapa en la celebración de sus 50 años.