A contracorriente. Patricia Ortega Pardo

Nacho Morales

A contracorriente

Patricia Ortega Pardo *

Los obstáculos de una candidatura de oposición en estos tiempos de transición política y en una coyuntura como la que se desarrolla en Veracruz no pueden estar exentos de critica, más si en la mayor parte de tales obstáculos no existe casualidad alguna.

Esta crítica se origina por el hecho de que ante el cambio que hoy se plantea como necesidad política, la ciudadanía sigue siendo la gran incógnita que deberán despejar cada una de las fuerzas políticas en pugna con su actitud visible, la cual decidirá el voto razonado, aunque quizás no el definitivo, de la contienda electoral.

Librar la batalla de David contra Goliat afines del Segundo Milenio en México, obviamente no es cosa fácil y desde luego, no es combate para enclenques. Por un lado, la escenografía del "sistema" tiene menos condición que los anuncios panorámicos del DF, pero sus amarres con la cultura de la simulación, la impunidad y el acoso están más firmes y más vigentes que los cimientos de la Torre Latinoamericana. El PRI-Gobierno es un adversario más que dinosaúrico.

Ignacio Morales Lechuga, ex-funcionario gubernamental, ante los obstáculos internos imposibles de vencer renunció al PRI en 1997, más tarde recibió invitaciones de dos importantes partidos políticos para contender por la Gubernatura de Veracruz en el sexenio 1998-2004. Morales Lechuga ponderó las ofertas y eligió conformar una candidatura ciudadana, por ende plural.

Esta debía observarse a contracorriente, en una situación donde por primera vez cupiera la posibilidad de elegir un gobierno para los veracruzanos, es decir: en deuda con éstos y no con los "amputados deditos" de la magnánima Federación haciéndole concesiones.

Como actividad de presentación se publicó un libro llamado "Vientos de Cambio, mi propuesta 1998", que aunado al libro "La Reconciliación Nacional", reflejaba el pensamiento de arranque con que Nacho daba la cara a los electores en Veracruz.

Modesta acción de un ciudadano que de frente tiene la entereza de hacer públicas sus intenciones para gobernar a su Estado, respaldado por una alianza ciudadana.

El PRI-Gobierno evadió la sana distancia con que se había disfrazado, para emprender la feroz guerra sucia contra Ignacio Morales Lechuga, que no cesa, no ceja y cada día se vuelve más obvia.

  1. Campaña de calumnias a través de medios en cuanto a su quehacer gubernamental, se refería gacetilleros pagados en múltiples medios con la encomienda de "péguenle al negro"..., pero sin parar.
  2. Liberación por parte de la Secretaría de Gobernación en contubernio con funcionarios del Gobierno de Veracruz de un preso sentenciado por delitos contra la salud, hecho insólito que sólo se explicó cuando el condenado a 13 años de prisión salió a los seis años para acusar de todo tipo de delitos y ante selectos foros al ex Procurador de la República de que lo había indiciado. Tales calumnias "oportunamente" han sido denunciadas y hasta ahora aún no hay respuesta.

Esto refuerza lo que tanto se ha venido diciendo en foros internacionales: la existencia interna de la narcopolítica, clara complicidad entre narcotraficantes y políticos, que en el caso del ex Procurador se han convertido en los voceros-vengadores de quien los procesó.

  1. Concertacesiones con un partido, aparentemente de oposición, con el fin de dejar el campo libre al otro "cachorro de la Revolución" que hoy contiende: Miguel Alemán. Decisión tomada en un congreso que con extra territorialidad condena al ausente de varios inexplicables "ismos", sin concederle poder de replicar.
  2. Ausencia de la equidad que debe privar en la Comisión Estatal Electoral, órgano ciudadano cuyos integrantes obedecen a los funcionarios, quienes buscaron su nominación: Chirinos y sus gestores.

Abruma recordar el intento legislativo de comparsa de derogar el Artículo 82 del Código Electoral que permite alianzas entre los partidos.

  1. El ex secretario de Gobierno, Miguel Ángel Yunes, contratado de iracundo por el PRI-Gobierno, inicia una vergonzante y ridícula labor "desmintiendo" el nacimiento veracruzano de Morales Lechuga. Inicia también acre combate a su residencia. Esa enrojecida ira de lector "enojado", a priori oscurece las líneas del lugar de nacimiento del supuesto poblano y mágicamente se da fe pública del discutido sitio de nacimiento: "Poza Rica". Asimismo, dado su carácter de funcionario público, la Ley del Municipio Libre le ratifica la residencia.
  2. En política, quien compra conciencias, las desarticula y las arrumba. ¿Qué harán los mercaderes de estos adminículos con bodegas saturadas, de las mismas que desde hace varios años se almacenan en Veracruz y ahora con la alemanesca candidatura se multiplica la operación mercantil, "ahuchadores", "dirigentes partidistas", "simuladores", "obstaculizadores"? ¿A dónde se guardarán tantas y tantas conciencias ya desarticuladas?

Tras seis meses de que Nacho ha recorrido Veracruz por carreteras destrozadas, brechas, a pie, y llegar por ejemplo al corazón de la Huasteca con temperaturas de 48°C, sin agua y miseria hasta donde el ojo llega, ha sido testigo de inmensas carencias. Veracruzanos deformados por el hambre ancestral, adultos de 1.40 metros y niños de 6 años aún gateando, guajolotes que tienden su moco para "bien morir" ante implacables condiciones de vida, etcétera. Bien por Ofelia Medina, valiente actriz, quien denuncia estas zonas huastecas como un desastre humano y de gobierno.

¿Será acaso tan importante para la sucesión priísta del 2000 ganar el estado de Veracruz, para que siete millones de habitantes paguen el "gusto tardío de Miguel", y llegue a ser -como su papá- gobernador del Estado?

Las campañas de imagen nos muestran a un aspirante sonriente, amable y saludador; quizá realidad virtual, quizá rasgos de personalidad en su interacción social. La presencia política no llega a cuajar por esa evasiva actitud que mantiene Alemán ante nuevas prácticas democráticas que demandan apertura frente al otro, ese otro llamado adversario, quien pletórico de ideas, las busca confrontar. En este aspecto los tres opositores tienen llenas sus alforjas.

Con la debida anticipación, José Gutiérrez Vivó, conductor del noticiero Monitor de Radio-Red, giró una invitación a los participantes en la sucesión de Veracruz. Aceptaron tras alterar agendas con sus respectivas cancelaciones, realizar gastos de viaje y desde luego: cambio de planes. El candidato Alemán, a la medianoche del día previo al programado, cancela unilateralmente su cita y la Radio lo hace extensivo a los demás ¿La civilidad no es acaso prólogo a la democracia? ¿Dudó el PRI de la condición de polemista de su abanderado? ¿Arriesgaría éste su capital político al viajar a través de ondas hertzianas; él, reputado como hombre de medios? ¿Es acaso válido mantener un proceso electoral como rehén, ante los caprichos de un poderoso contendiente? ¿Existe el principio de equidad ante el embate plutocrático de alguien que no se mide al disponer del patrimonio de la Nación: San Juan de Ulúa, recibir al jet-set internacional que paga en dólares e indemniza por daños al Fuerte en pesos (y éstos muy reducidos)? ¿Estará Veracruz de acuerdo en deleitarse con Bocelli para beneficio del PRI?

¿Se vale ante "topes de gastos" insuficientemente definidos elaborar encuestas amañadas que gratifican a quien las paga a costos estratosférico? ¿Se vale atacar sistemáticamente a Nacho, descalificar a Pazos y servirse de Herviz? Esto es para mí más de lo mismo.

Ultimadamente la democracia no es filosofía, tampoco doctrina o ideología, aunque les sea afín. Es indudablemente práctica civilizadora, producto de la experiencia social e histórica que el PRI de Zedillo, Chirinos, Herrera y su candidato Alemán, se niegan a reconocer. Ojalá la lección haya sido aprendida para el 2 de agosto, cuando los electores salgan a las urnas a sufragar y defender a sus pares en una contienda de reconocimiento a la nueva recomposición regional, aquella conformada por organizaciones civiles ágiles y contestatarias, dispuestas a servir a quien les da razón de ser: el ciudadano .

...¡ Morales Lechuga es de éstos!

* Patricia Ortega Pardo fue la primera mujer que asumió las direcciones de las escuelas de Administración y de Asistencia Pública de la Universidad Veracruzana. Ha sido catedrática en seis universidades del país. Actualmente ejerce en la Universidad Anahúac.