El debate, asunto pendiente. Quirino Moreno Quiza
El debate, asunto pendiente
Quirino Moreno Quiza *
Las candidaturas al gobierno de Veracruz, que será electo el próximo 2 de agosto, ya plantean nuevas necesidades políticas y estratégicas. La apertura de México a la democracia, como condición de nuevas oportunidades de desarrollo, exige a los actores políticos y principalmente a los candidatos, presentar sus proyectos de manera pública pues el voto cuenta cada vez más.
En esta situación, obtener el voto implica fomentar la participación electoral y ganar la confianza de los ciudadanos. Y el instrumento político más importante para este fin es el debate público de los proyectos de gobierno. El debate público para esta contienda por Veracruz, aunque se planteó, es un asunto pendiente para el avance de la democracia en la entidad.
El debate, como foco de casi toda la atención del candidato común de los partidos del Trabajo y Verde Ecologista para la gubernatura del Estado, Ignacio Morales Lechuga, aunque no se ha logrado concertar, bien puede convertirse ya en un buen generador de votos a favor del ex Procurador de la República.
Si Nacho Morales y su gente logran mantener la atención de la ciudadanía en el simple hecho de que es el candidato por el PRI, Miguel Alemán Velasco, quien teme enfrentarse en debate con sus adversarios políticos, exhibiéndolo como un total desconocedor de la problemática de los veracruzanos, entonces el abanderado del Frente Democrático Veracruzano, con debate o sin él, continuará avanzando hasta treparse a las barbas de su principal rival.
Para Morales Lechuga, por sus años de experiencia en el mundillo político y habiendo desarrollado ya la función de secretario de Gobierno del Estado al que ahora pretende gobernar, no implicaría un gran reto debatir con Alemán Velasco, pero sí está dispuesto a comérselo como "pollito con papas" y en público; cosa que Nacho seguramente haría sin chistar.
Desde el inicio de su pre campaña como aspirante a la gubernatura de Veracruz, el también ex embajador de México en Francia llegó con lo que podríamos llamar un anteproyecto de plataforma política y de acción, mismo que ahora vemos corregido y aumentado por la experiencia enriquecedora de haber recorrido los municipios, cosa que los tricolores han ido desarrollando sobre la marcha una plataforma llena de promesas y compromisos con las pocas poblaciones visitadas hasta el momento por Alemán. Y decimos pocas, si es que se comparan con las visitas hechas ya por Nacho.
Es aquí donde pudiéramos detenernos un poco a pensar sobre los posibles motivos que Alemán puede tener para rehuir al debate: ¿Acaso teme que la plataforma de acción de Morales Lechuga resulte más completa y apegada a la realidad de los veracruzanos de lo que puede ser la de él mismo? ¿O es que el candidato priísta siente que su capacidad histriónica es muy inferior a la de su rival y por ello lo evade? Porque de no ser por alguna de estas razones (temores), no vemos algún otro razonamiento de peso para que "Miguelito" desaproveche la oportunidad de oro que representa un debate en el que cada uno de los participantes puede exponer con lujo de detalle el contenido de su propuesta política; de darle con ello a la ciudadanía elementos que respalden el voto favorable, lo cual desde un foro como el debate se puede lograr en forma rápida y sencilla. Lo único que hay que hacer es ponerle reglas al asunto, es decir, que se eviten los ataques personales entre candidatos y que se enfoque sólo a sus propuestas y la discusión de ellas, buscando mostrarle al electorado que lo que en verdad les importa a todos los aspirantes es la mejora progresiva y sostenida del pueblo jarocho.
Así, mientras Miguel Alemán continúe aplazando la realización de un debate con sus adversarios políticos, éstos continuarán ganando el terreno, que, al decir de los alemanistas, Miguel ya traía ganado desde su llegada.
Finalmente, no estaría de más decir aquí que por lo pronto y en vía de mientras, una de las cosas que sí están generando debate en los medios de comunicación es precisamente ese aparente temor que tiene Miguel Alemán para enfrentarse a Luis Pozos, Arturo Hervís y principalmente a Ignacio Morales.
* Quirino Moreno Quiza es licenciado en periodismo, fue jefe de prensa de la Dirección de Tránsito del Estado durante el gobierno de Dante Delgado Rannauro. Actualmente es articulista y reportero del periódico Política, editado en la capital del Estado.


















