Los desprotegidos, compromiso del PRD. Uriel Flores Aguayo
Los desprotegidos, el compromiso del PRD
Uriel Flores Aguayo *
Aunque el escenario político veracruzano previo a la elección del 2 de agosto es sin duda más plural y competitivo, todavía subsisten las desigualdades que favorecen al partido en el gobierno. No obstante, el proceso de transición democrática perdería su sentido de transformación social si para las opciones políticas en campaña fuese un yerro o un obstáculo, en lugar de ser una virtud, el compromiso con los sectores más desprotegidos de la sociedad. Tal es el panorama que en torno a la candidatura perredista al gobierno de Veracruz observa el dirigente veracruzano y diputado local, Uriel Flores Aguayo.
La primera impresión como participante directo en la campaña del PRD es que estamos viendo un escenario novedoso, competitivo e interesante en este proceso electoral para renovar la gubernatura y el Congreso del Estado. A pesar de las opiniones de algunos que creen que ya todo está definido, a pesar de la gran maquinaria publicitaria que rodea al candidato del PRI, Miguel Alemán, no es posible dejar de observar que la ciudadanía está atenta al curso de las campañas de los otros candidatos.
Por su parte, los medios de comunicación han dado cobertura a las actividades de todos ellos, salvo excepciones, por supuesto. Ha sido más bien la desigualdad en los gastos de campaña, desmesurada a favor del PRI, la que tiende una cortina de humo para hacer creer que todo está definido de antemano, pero para quienes tenemos experiencia en los asuntos electorales nos queda claro que la imagen, aunque importante, no lo es todo. La elección va a ser altamente competitiva.
No debemos olvidar que tenemos a un electorado cada vez más maduro, capaz de descifrar los mensajes y de desechar los que tienden a ocultar la verdad. Ahí tenemos la experiencia de candidatos como Rosario Piña, cuyos gastos de campaña fueron exorbitantes y, a pesar de ello, sufrió una espantosa derrota.
En ese marco, las campañas de los otros partidos tienen un ritmo desigual. Como podemos ver, el candidato del PAN no cuenta con arraigo en Veracruz. Ello ha generado un reflujo de la simpatía por ese partido, aun incluso en sus principales bastiones. Pocos han sido, si es que hubo alguno, los actos relevantes y concurridos que han organizado. Carece de oferta programática consistente, llena de ocurrencias como aquella de Internet para los campesinos o la de privatizar la educación superior. La realidad veracruzana no se ajusta a las recetas de los manuales de economía y el marketing político tiene sus límites en nuestra diversidad geográfica, cultural y social. Si juzgamos por el ritmo de su campaña, el PAN tendrá dificultades para mantener su porcentaje electoral.
El PT y el PVEM siguen siendo partidos marginales. No es suficiente la personalidad de Ignacio Morales Lechuga para hacerlos partidos competitivos. Creo que sufren la inexperiencia y la falta de seriedad de algunos de sus dirigentes, así como del poco implante que tienen en Veracruz. Aparte de una figura, para una campaña electoral se requiere contenido y estructura. En lo primero no hay claridad y en lo segundo tienen serias deficiencias. Algunas organizaciones, grupos y personas que se han sumado a su campaña, creo que más que apoyo van a generarles problemas, pues más que un proyecto común, el llamado Frente Democrático Veracruzano es la confluencia del oportunismo.
El PRI, por su parte, ha recurrido a su esquema tradicional de campaña. Una figura designada desde el centro, disciplina corporativa y un aparato publicitario aplastante. En torno a Miguel Alemán se congregan los intereses más fuertes tanto en el plano económico como en el político, esto es lo que en realidad le da fuerza y no tanto el aparato publicitario. Poniendo énfasis en una imagen artificial apoyada en el apellido, los publicistas han tenido que hacer verdaderos malabarismos para borrar el carácter gris y apático de su candidato que denota inexperiencia para ser un buen gobernador.
El montaje publicitario tiene también sus límites, incluso puede revertirse al PRI si se genera un efecto de hartazgo. Es difícil tapar la realidad de la grave crisis que vive este partido con un candidato que lo único que puede ofrecer es el apellido. Por otra parte, el flojo perfil de sus candidatos a diputados es un elemento que va en contra de la campaña del PRI.
El PRD, en este contexto, pese a los pronósticos en contra, se está logrando perfilar como un partido competitivo, con posibilidad de disputar la gubernatura. Con un financiamiento modesto, sin contar con el apoyo de grupos poderosos, nos vamos posicionando como la fuerza que puede disputar al PRI la gubernatura.
Apoyados en nuestra estructura, en nuestra presencia extendida en todo el Estado, hemos logrado mantener una presencia constante, con buenos eventos en cada uno de los distritos. La candidatura de Arturo Herviz representa precisamente la emergencia de una cultura política democrática que rompe con los viejos esquemas de que para ser gobernador hay que estar ligado al poder y a las élites.
No, la candidatura de Arturo Herviz está ligada a la participación popular de la gente pobre y humilde, que también vota y opina. Si ello, en lugar de ser una virtud fuera un obstáculo, pocas expectativas despertaría la transición democrática. Tenemos distritos donde hay grandes posibilidades de que el PRD sea mayoría, así como candidatos de buen perfil, algunos de los cuales jugaron un excelente papel como presidentes municipales. Ello refuerza la idea de que podemos remontar la supuesta ventaja que tiene Miguel Alemán.
Un candidato con arraigo en Veracruz, una estructura consolidada y una propuesta de gobierno que hemos estado dispuestos a confrontar en el debate, son elementos suficientes que nos permiten afirmar que, hoy por hoy, el PRD es una opción de gobierno en Veracruz.
* Uriel Flores Aguayo es abogado y actualmente diputado local por el PRD. Es también dirigente del Movimiento Popular Independiente (MOPI) y se desempeña como coordinador de la campaña del candidato del PRD a la gubernatura Arturo Herviz Reyes.


















