Abstencionismo y vicios políticos siegan el avance democrático. Entrevista con Ignacio Morales Lechuga. Rosa Contreras Pérez

Abstencionismo y vicios políticos niegan el avance democrático

Entrevista con Ignacio Morales Lechuga

Rosa Contreras Pérez

Ignacio Morales Lechuga, el gran perdedor de la contienda electoral para gobernador de Veracruz, sereno, tranquilo, pero aún inconforme con los resultados porque no fue una elección pareja. "Mi caso afirma fue contender contra los otros tres y hacerlo con una limitada y pequeña infraestructura'; pues desde que se conocieron sus aspiraciones a la gubernatura tuvo que luchar a contracorriente hasta un par de días antes de las elecciones.

Entrevistado en su residencia de Las Ánimas, en esa casa señorial donde hubo un sinfín de reuniones hasta altas horas de la madrugada con personas que, "convencidas" de su programa de trabajo, prometieron una y otra vez ir a votar por la fórmula PT-PVEM, Ignacio Morales Lechuga asegura que coincide con un amplio sector de la sociedad civil en la necesidad de un cambio, de "que la política tenga un contenido ético y de la dignidad como un fundamento de la democracia".

Transición.- ¿Cuál es la impresión que tiene usted de la campana electoral y de sus resultados?

Ignacio Morales Lechuga.- Como campaña fue muy desigual, pero esta inequidad empezó con las propias limitantes impuestas por la Comisión Estatal Electoral al establecer topes diferenciados de campaña. Continuó después al establecerse obstáculos a candidaturas comunes que, como se demostró, eran obstáculos sin fundamento jurídico y en consecuencia ilícitos, así lo declaró el Tribunal Federal Electoral.

De hecho, mi caso fue contender contra los otros tres candidatos y hacerlo con una limitada y pequeña infraestructura, aunque en términos generales los partidos del Trabajo y Verde Ecologista se portaron como verdaderos institutos políticos, y sus dirigencias nacionales y estatales se mostraron firmes en los momentos de los embates.

Mención aparte merece la actitud de un gran sector de opinión de la sociedad civil que coincide en la necesidad del cambio, en que la política debe tener un contenido ético, en la dignidad como el fundamento de la democracia y que está en contra de todas las prácticas que -sin pretender exigir una depuración exhaustiva de la política- obstruyan una orientación política fundada en la democracia y el salto hacia la democracia económica, hacia la democracia social y hacia la democracia política.

Otra reflexión que haría es que los votos hay que defenderlos tácticamente. Hay actividades previas a las elecciones como son los repartos de regalos, dinero, despensas, en las cuales lamentablemente empezaron a incurrir los tres partidos que se están consolidando a nivel nacional, con la pretensión de influir en el sentido del voto. Y esto, junto con los acarreos y con las prácticas en las urnas demeritan en mucho la legalidad, la limpieza y la transparencia electoral.

En estas elecciones, ¿se dio algún paso hacia la democracia?

Yo creo que no. Todas estas conductas niegan los avances en la práctica de la democracia, y esto lo digo sin ningún dejo de amargura, por favor, que no se entienda tampoco como un acto mezquino de mi parte, sino como un análisis frío.

Desde otro punto de vista, vale la pena hacer notar que menos de la mitad del electorado votó, así que habrá mucho trabajo para los sociólogos, los historiadores y los politólogos.

De entrada a mí me parece que la práctica "hueveliana" -así, entre comillas- de hacernos creer una inevitabilidad de una elección a fuerza de repetirse durante seis meses dio resultado, y los medios se encargaron de entronizar al hombre de los medios. El segundo hombre de medios, que era el de Acción Nacional, pues también hizo una campaña de medios, menos intensa que el primero pero también funcionó. Además, tanto el acarreo como la entrega de recursos en las zonas donde Acción Nacional gobierna se practicaron; en el área de Coatzacoalcos, donde gobierna el PRD, también se practicó esto, y de igual manera en el resto del Estado que es donde gobierna el PRI y los resultados electorales están a la vista.

Entonces no hay ningún avance democrático, ¿ni siquiera en los medios de comunicación?

Pues yo diría que hay medios que dieron la pauta de la pluralidad y que también hay que rescatarlos, no son la mayoría y no quisiera nombrarlos para no herir susceptibilidades. La radio creo que fue la más abierta, la más plural, aunque hubo momentos en que saturó todos los tiempos, pero creo que la televisión va de algún modo a la zaga de los cambios.

Desde un principio, cuando se conocieron sus aspiraciones a la gubernatura, empezó la contracorriente, ¿esperaba este resultado?

Yo esperaba, desde luego, unos resultados un poco mejores, sin embarga; cuando empecé a ver que no había muchos votantes en las casillas sentí que el triunfo del partido oficial estaba asegurado y que la práctica de una enorme cantidad de conductas viciosas también iba a aparecer. Pero ahora, al revisar las actas he visto que hay muchos votos anulados que seguramente pertenecen a la alianza PTPVEM. No sé si se puedan abrir todas las urnas, lo veo difícil, porque no hay tampoco una infraestructura jurídica que pugne por la legalidad de la elección y tanto el PT como el PVEM no tienen a .su alcance una experiencia y una estructura que permitan que ese paso se dé.

En segundo lugar, como es juego de suma cero, cualquier intento de reclamo tendrá la contra-fuerza de los demás, así que hay pocas posibilidades de un crecimiento en la votación.

En tercer lugar, me he podido dar cuenta de que las computadoras también se equivocan porque la suma de las actas del 91 por ciento de la elección en Poza Rica, por ejemplo, tiene 3 mil y pico de votos menos de los que aparecen en actas, independientemente de que se puedan abrir las urnas y aparezcan otros resultados.

Siempre que hay abstencionismo gana el PRI, ¿cómo se explica ese fenómeno?

Aquí o están de acuerdo con el gobierno de Patricio Chirinos y los electores están viendo un panorama distinto a lo que nosotros vemos, y la miseria, la marginación, la pobreza y el desempleo no existen en Veracruz, sino nada más en el INEGI y para quienes competimos desde la oposición, o bien la mercadotecnia electoral ha sido la gran triunfadora y entonces el marketing político es el que prevalece sobre la conciencia de los ciudadanos, de la mano de prácticas que son el clientelismo, la compra de votos y la compra de la abstención.

Recuerdo que Francois Mitterrand decía que para que haya una plena democracia se requiere de cada ciudadano un mínimo de 15 años de escolaridad y más de 10 mil dólares de producto interno bruto. Aunque a mí en lo personal me chocó esa frase cuando la escuché, quiero recordar que en Veracruz tenemos en promedio menos de 6 años de escolaridad y alrededor de mil dólares de producto interno bruto.

Tomando en cuenta lo que invirtieron los partidos políticos en las campañas, el alto abstencionismo y el hecho de que haya ganado el mismo partido que ha gobernado, ¿qué tan caro ha sido el voto?

Para nosotros fue muy económico, tal vez es el voto más económico de todos los partidos que participaron. No hemos hecho el cálculo pero es baratísimo. Para el PRI se calcula que estuvo en alrededor de 500 pesos. En general, tomando en cuenta la inversión que hicieron todos los partidos es un costo elevadísimo para una democracia en las condiciones económicas de México. Vale la pena replantear incluso todos los esfuerzos y la manera de cómo se hicieron las campañas.

¿Cuál será el siguiente paso para las organizaciones que lo apoyaron?

Independientemente del reconocimiento que yo les guardo, creo que tendremos que platicar para hacer una evaluación de la campaña y de nuestro proyecto, el cual está fundado en los cambios partiendo de la propia sociedad civil. Y ¡bueno!, no hay manera de preguntarle a la sociedad- civil cuál es su opinión, pero yo creo que de esta evaluación pueden salir algunas ideas sobre los pasos que habrá que dar en el futuro.

¿Cuál es el futuro de Ignacio Morales Lechuga?

Descansar unos días y después reflexionar, porque en este momento siempre hay una parte emotiva que se entrecruza con la reflexiva y la emotividad no es buena consejera para las decisiones de carácter político.

Lo primero que le diría como ciudadano es que la camiseta ciudadana la siento bastante bien, me gusta; no obstante, debo insistir en mi convicción de que ética y política, moralidad, dignidad y política, política y estado de derecho y legalidad, no están reñidos. Y después de haber participado en un proceso electoral reitero la necesidad de que los valores se rescaten en la actividad política, en el ejercicio político, porque sino respetamos esos valores cada día irán menos ciudadanos a votar.

Al futuro gobernador lo eligió el 26 por ciento de los ciudadanos del padrón y si bien esto no pone en tela de juicio la validez del proceso -por favor, que no se mal interpreten mis palabras, la ley es la ley-, sí pone en entredicho la legitimidad y el carácter democrático de la elección porque un sector apenas superior a la cuarta parte de los electores veracruzanos es el que está decidiendo por las tres cuartas partes y eso es muy triste.

Por otra parte, debo mencionar que si el 8 de diciembre lancé una convocatoria para conformar un bloque opositor en Veracruz, hoy los resultados me dan la razón: los votos de la oposición son más que los del PRI y si finalmente no se dio este bloque opositor no fue por mi causa, porque yo estuve dispuesto incluso a no ser el Candidato con tal de no romper el bloque, lo que pedía era que el proyecto se adoptara, lamentablemente no fue así, pero ahí está, para la historia, que yo tuve la razón.

¿Considera que el PRD lamente no haber cedido el registro a su candidatura por el hecho de que en estas elecciones pasó de segundo a tercer lugar electoral?

Yo creo que no, porque en el PRD todavía no prevalece un pensamiento reflexivo y democrático. Quedó claro en el Congreso de Oaxtepec que los principios no han sido los mejores consejeros de la vida del PRD, pues los delegados ahí mismo decidieron apoyar a alguien que aparece como tránsfuga-alguien que al no ser electo candidato decidió serlo como Ricardo Monreal-, que ir contra un rupturista que es mi caso, alguien que rompe y se define políticamente con toda anticipación.

Pero tras mi ruptura, lo que menos pensé es que la andanada de calumnias y difamaciones también provinieran del PRD, y entonces tenía yo que enfrentarme a las calumnias del sistema y a las del PRD. Sin embargo, creo que valió la pena y me siento satisfecho.

Cuando dijo que le gustó ya la camiseta ciudadana, ¿hablábamos del futuro de Morales Lechuga en un nuevo partido político o una organización civil?

Por lo pronto de un numeroso grupo de ciudadanos que deberemos encontrar la manera de dar cauce a esta energía social y que a lo mejor el día de mañana pueda ser por un partido político porque la democracia en México tiene mucho de "partidocracia". No se puede pensar en hacer a un lado la participación de los partidos, sino que están ahí y no pueden despreciarse porque además no hay otra manera de hacer política. Las candidaturas independientes no existen, así que cualquier paso que se dé en el futuro, seguramente tendrá que ser con un partido, sólo que hay que calcular la manera de hacerlo y con quién y esto depende de los proyectos.

Su esposa, Jaqueline Broc de Morales, que causó tanta impresión entre la sociedad veracruzana, ¿seguirá en la política?

Creo que ella tendrá que decidirlo por sí misma. Para mi ha sido una excelente compañera, mujer, esposa, todo. Me siento muy fortalecido por su presencia desde luego y agradecido y reconocido por ella. A lo mejor el día de mañana ella va a la cabeza...

Y usted de coordinador...

¡Claro! ¿Porque no? La verdad es que no hay que despreciar ninguna de las formas. En mi caso no hablo tanto de la igualdad sino que la practico.

Se ha manejado en los medios políticos que Miguel Alemán le ofreció a usted formar parte de su gabinete, e incluso a cargo de la Procuraduría, ¿aceptaría colaborar con él?

No lo creo. Yo critico a los priístas y trabajar con Miguel Alemán sería trabajar con priístas, además de que no me dejarían trabajar bajo mis condiciones. Ahora que si me dejan trabajar conforme mi programa y no me impiden investigar a quién tenga que investigar, así sea el gobernador, con mucho gusto.