Ganó Miguel Alemán y la miseria de los veracruzanos. Entrevista con Luis Pazos de la Torre. Rosalío Alemán Sánchez

Ganó Miguel Alemán y la miseria de los veracruzanos

Entrevista con Luis Pazos de la Torre

Rosalío Alemán Sánchez

La elección del 2 de agosto no fue un proceso completamente limpio, adoleció de muchas irregularidades aunque éstas no alcanzan para descalificarlo. En opinión del candidato del

Partido Acción Nacional (PAN) al gobierno de Veracruz, la estrategia oficialista que incluyó un gran derroche económico, la compra de voto de los ciudadanos pobres y la promoción de una imagen de Miguel Alemán como un hombre rico que podría salvar a Veracruz funcionó y ganó. A pesar de ello, el PAN logró, con su candidato externo Luis Pazos de la Torre, rebasar el medio millón de votos por primera vez en la historia de Veracruz.

Transición.- Una vez concluida la jornada electoral, ¿cuál es el balance general que Luis Pazos haría del proceso?

Luis Pazos de la Torre.- Mi balance general es que no fue un proceso completamente limpio, adoleció de muchas irregularidades. Pero también hay que agregar que todas esas anomalías no alcanzan a descalificar el proceso, ni tengo todas las pruebas documentales para hacerlo. Por eso no se vale simplemente lanzar la descalificación del proceso.

Jurídicamente es un proceso legal y ganó el candidato del PRI, lo reconozco, pero moralmente creo que los métodos y la forma en que se llevó la votación dejan mucho que desear, pues lo que hicieron para ganar fue un derroche, como la compra de conciencias. Aquí no ganaron las propuestas del Revolucionario Institucional, sino la sensación de que habrá mucho dinero con Miguel Alemán, pero hay que respetar lo que el pueblo veracruzano decidió con su voto.

Estoy dispuesto a respetar los resultados de la elección, pero sí señalo que al PRI lo apoyó la compra de votos de la miseria y se aprovechó la misma miseria que han producido las políticas mediocres del PRI.

En su opinión ¿cuáles son los defectos esenciales que todavía enfrentamos en la preparación y ejecución de los procesos electorales?

Primero, no existen penas suficientemente altas para desanlentar a los partidos políticos a violar la ley. Por ejemplo, con la mano en la cintura el partido oficial rebasa los topes oficiales de campaña porque eso es difícil de documentar, pues si uno invierte tiempo y dinero en documentarlo, pasan seis meses o un año para que la Comisión Estatal Electoral llegue a hacer algún señalamiento de ello, o sea, después de que el partido inculpado ya es gobierno, pues se ríen y con la mano en la cintura el partido paga las multas. También, a mi juicio, la Comisión Estatal Electoral tiene miedo de llamarle la atención al PRI, pero evitar todo esto implica que existan estructuras más independientes en la Comisión Estatal Electoral, que no dependan tanto del partido oficial, así como tener reglas más claras y penas más altas para quienes violen la Ley Electoral.

¿Cuáles son los avances que registramos en esta elección, en relación a comicios anteriores?

En cuanto a transparencia no hubo avances. Se mantuvo igual pues todavía se practicaron los viejos vicios y se despacharon con la cuchara grande. Por ejemplo: el partido oficial anduvo repartiendo dinero, ya no hicieron proselitismo, estaban repartiendo dinero; pero cuando los priístas encontraron a un pobre militante de nuestro partido repartiendo propaganda de Acción Nacional se desgarraban las vestiduras, mientras ellos seguían con las mismas prácticas.

¿Cuál es la perspectiva que tiene Luis Pazos del triunfo de Miguel Alemán?

Se da primero por un mito, por el mito de Miguel Alemán, un apellido que al igual que Cárdenas es histórico, la gente lo liga con lo que aprende en la escuela y sabemos que en política el nombre cuenta. Además, Alemán ya había hecho una campaña a Senador, pero en ésta gastó diez veces más que el PAN, y eso tuvo impacto. Yo no quiero decir que toda la gente .que votó por Miguel Alemán fue gente comprada, eso también sería falso, hubo gente de buena fe y muchos veracruzanos vieron en Alemán la alternativa, que él podía ser buen gobernador.

Sin embargo, la tendencia era que hubiera ganado con limpieza pues difícilmente hubiera ganado o hubiéramos estado casi al parejo. Pero independientemente de esto, creo que este proceso es un paso más a la democracia en Veracruz.

En mi carácter de candidato del PAN, tuve un caudal histórico de votos, nunca ningún candidato de oposición a gobernador había sacado más de medio millón de sufragios en Veracruz. Entonces, aunque el triunfo era el objetivo principal, avanzamos, logré que el PAN se colocara en segundo lugar, creo que hicimos una campaña digna y fue la única que prendió. Es más, en términos numéricos si comparamos la última votación de gobernador del PRI, del PRD y del PAN, pues el PRI bajó porcentualmente, el Partido de la Revolución Democrática prácticamente se mantuvo igual, y el único partido que creció radicalmente en la campaña para gobernador fue Acción Nacional.

En este reposicionamiento del PRI, ¿cuál fue la responsabilidad de los partidos de oposición?

Yo no hablaría de reposicionamiento del PRI, sino de que apenas bajó su participación en relación alas elecciones anteriores, pero más o menos se mantuvo con la votación. Dejó de caer, pero simplemente por la gran cantidad de dinero que le metieron y por la persona mítica de un apellido, de quien entró a participar.

Pero creemos que hay mucho quehacer, hace falta trabajo de partido en el caso del PAN, y si nosotros logramos un mayor trabajo partidario, de estructuras, en las próximas elecciones podemos ser los ganadores.

¿Que opinión le merece hoy Miguel Alemán?

Tengo dos opiniones respecto a él. Lo conozco desde hace muchos años y conmigo siempre ha sido una persona muy amable, un caballero. Como lo dije durante toda mi campaña, nunca he tenido ninguna desavenencia con él como persona.

Como candidato creo que él está dentro de un proyecto de gobierno, dentro de un partido que difícilmente solucionará los problemas. Tiene muchos compromisos con quienes lo ayudaron: los viejos priístas que ya demostraron en Veracruz que no han resuelto ningún problema.

Entonces, si Miguel Alemán logra constituir un equipo diferente al que lo estuvo apoyando en su campaña podrá hacer algo. Si él se basa en el mismo equipo, en los mismos viejos priístas que lo único que han hecho es enriquecerse a base de la miseria de Veracruz, se desgastará y éste será su primer y último cargo de importancia en el sector público.

Si Miguel Alemán lo invitara a participar en su gobierno, ¿usted aceptaría colaborar?

En principio no puedo responder sí o no a eso, porque no me ha invitado. Como cuando le dicen a uno: "Oiga, lo quieren invitar a la casa", y el anfitrión y dueño de la casa no ha invitado, pues no se puede decir que sí o no, nos estamos adelantando a los hechos. Sin embargo, el proyecto de gobierno' de él es diferente, es un proyecto del candidato y yo soy el candidato de otro partido, un partido que considero muy valioso y en el cual seguiré militando.

En este momento yo no he considerado colaborar con el licenciado Alemán. En lo particular, si él me pide una asesoría informal yo le daría como amigo un consejo, pero formalmente no tengo considerado colaborar en su gabinete.

¿Cuál es la impresión que tiene usted de la campaña de Miguel Alemán?

Que le apostó a los medios electrónicos, a la publicidad masiva y a una campaña sin candidato. O sea, en donde el candidato jugaba un papel marginal, y en donde lograron hacerlo, le apostaron a una marca, a un nombre y a una gran campaña publicitaria donde se gastaron -a nuestro juicio- cerca de 200 millones de pesos.

Tenemos más o menos 150 millones en cuenta, más lo que se gastó en los últimos días en donde compraron ciudadanos con despensas y regalos, rifaron casas y trajeron artistas. Con todo lo anterior, creemos que fueron más de 200 millones de pesos de gastos en la campaña del PRI, en la que se le apostó al voto de la miseria, al voto corporativo y a la imagen.

En general, vi una campaña que se basó en los medios de información, en la mercadotecnia electoral, dejando marginalmente y como algo secundario la comunicación directa del ciudadano con el candidato y lograron ganar.

¿Luis Pazos esperaba obtener los resultados que tuvo en la elección del 2 de agosto?

Pensamos que podíamos ganar, sabíamos que las encuestas estaban favoreciendo a Miguel Alemán, pero muchas de las encuestas que nosotros teníamos marcaban que podíamos superar al PRI.

Por ejemplo, teníamos encuestas de Veracruz y Boca del Río que resultaron certeras, en las cuales ganábamos. En otras partes teníamos algunas encuestas muy limitadas de las partes urbanas en donde también íbamos adelante, pero vemos que la parte rural de Veracruz -aunque representa el 30 ó 40 por ciento de la votación- es la que al final decidió esta balanza hacia el licenciado Alemán.

Ese voto parte de la gente de escasos recursos, en donde el concepto de democracia es todavía muy primario, y en donde un regalo puede ser definitivo para que se vote por un partido o por otro. Creo que ahí es en donde Miguel Alemán tuvo más votación.

Estamos haciendo un estudio para demostrar que también en donde menos votación hubo fue en donde él ganó más votos, eso todavía no lo puedo afirmar, estamos estudiando eso, pero sí quiero decir que tenemos reportes de muchas partes del Estado, por ejemplo de Tuxpan, donde votó el 35 por ciento de la población; tenemos datos de que tres días antes de la elección gastaron en "regalos" un millón y medio de pesos sólo en esa ciudad.

Entonces, todo esto nos hace ver que fue una campaña de imagen, en donde el secreto de Miguel Alemán consistió en no darse a conocer directamente, que la gente no lo escuchara, que no lo viera. Más bien escondieron su persona, fue algo interesante ver cómo ellos estaban seguros de ganar sin exponer al candidato y lo lograron. En otras partes hay debates, y en esos eventos los candidatos exponen sus virtudes.

Aquí no lo hubo, no se expuso ninguna virtud del candidato, sino que todo fue glamour, todo fue indirectamente, todo fue el demostrarle al veracruzano que si entraba una gente muy rica y poderosa, el Estado se iba a volver rico y poderoso. Ése fue el mensaje que se le dio, independientemente de las cualidades personales del candidato.

Generalmente, siempre que hay un alto abstencionismo gana el PRI, ¿cómo se explica usted ese fenómeno?

Bueno, el fenómeno se explica porque mucha gente, todavía con una inercia de la dictadura de partido, piensa que será difícil que gane la oposición y por ello no va a votar, se conforma.

La gente dice: "Para qué voto si va a ganar Alemán y -también hay que decirlo- si eso pasa no está tan mal, ahí que se vaya", y ya no se molesta más en ir a votar. Existe un conformismo tal en la gente que permite que siga ganando el PRI.

Porque ellos, los priístas, sí estimulan a su gente a que vayan a votar y desestimulan el sufragio en las zonas de donde saben que hay oposición. Por ejemplo, nosotros teníamos la idea de facilitarle transporte a las personas que querían votar por nosotros, y desgraciadamente no tuvimos los medios ni la estructura para hacerlo. En los lugares en donde existen estas condiciones lo que hacemos es estimular a la gente que sabemos que simpatiza con nosotros para que vaya a votar. Sabemos que hay mucha gente que a lo mejor podría votar por la oposición, pero no vota porque todavía no está convencida. O sea, esa gente está desilusionada del partido oficial, pero tampoco tiene -hay que ser claros, honestos- una gran expectativa por parte de la oposición, es decir: no logramos estimular ese voto, y los ciudadanos no nos conocieron lo suficiente.

Tomando en cuenta lo que invirtieron los partidos políticos en sus campañas, el alto abstencionismo y el hecho de que haya ganado el mismo partido gobernante, ¿qué tan caro ha sido el voto para los veracruzanos y para Acción Nacional?

No tengo los datos, pero creo que el voto del PRI fue cinco veces más caro que el de Acción Nacional. Nuestro voto ha sido de los más baratos en términos de eficiencia aunque a veces no se pueda documentar, pues todos sabemos qué la misma campaña de Morales Lechuga costó más que la del PAN; la del PRD también, aunque no tuvo tanta presencia, y la del PRI ya ni se diga.

Las mismas campañas son un reflejo de cómo se va a gobernar. Si nosotros hubiéramos gobernado con esa eficiencia, pues gobernaríamos mejor. Si al costo del voto le damos el mismo valor que al costo fiscal, pues ya desde ahí sería mucho mejor para el ciudadano.

Vemos que para ganar el PRI tiene que derrochar mucho dinero, esto nos dice también que para poder hacer algo hay que derrochar dinero. Y el PAN para aumentar más de medio millón de votos tuvo un gasto relativamente, reducido, gastamos menos de 18 millones contra-según nuestras cifras documentadas-más de 150 millones de pesos por parte del PRI. Si a eso le aumentarnos todavía el manejo de efectivo y de los "regalos" -que es muy difícil de documentar- pues son más de 200 millones.

Nosotros sabemos que ese dinero tuvo que salir de alguna parte. De los sindicatos como el petrolero o de los azucareros. Por ejemplo, a los azucareros les descontaron dinero por tonelada de azúcar, es decir: a las mismas personas que los apoyan en programas como PROGRESA y de ahí les dan sus cheques, a esa misma gente le descotaron dinero. Unos dicen que es para obras, otros que es para la campaña, pero los priístas derrocharon lo que pudieron, tenían dinero para aventar para arriba de todas las empresas estatales, de los sindicatos, de los mismos empresarios y del gobierno estatal-es muy difícil comprobar esto, pero también se da- que tradicionalmente le ha transferido recursos a la campaña del partido oficial.

¿Qué consejo le daría Luis Pazos a Miguel Alemán para que su gobierno sea realmente de trabajo y honradez?

El primer consejo que le daría es que escogiera a sus colaboradores con base en exámenes -como yo lo proponía en mi campaña-, independientemente de si son priístas o dentro partido político.

Si no escoge a sus colaboradores a partir de sus capacidades sino por amistad, entonces le empezarán a cobrar las facturas de las ayudas que le hicieron en la campaña-pues gran parte de las cartas ya están echadas- por lo que su gobierno será mediocre y no resolverá ningún problema.

El común denominador debe ser la capacidad, y esto lo digo porque es muy fácil decirlo y muy difícil hacerlo, y porque yo quiero que Veracruz salga adelante independientemente de que yo no haya resultado gobernador.

Si no fue el ganador, ¿qué hubo de positivo en su campaña?

He crecido espiritualmente, es una experiencia que creo que me hace madurar más, que complementa mis teorías política y económica con una práctica: el haber conocido los problemas en tres dimensiones de la miseria.

¿Qué hará Luis Pazos después de haber participado en las elecciones del 2 de agosto?

¡Qué haré? Pues seguiré como analista, como un modesto empresario y continuaré adelante. Para mí ser gobernador era una responsabilidad, no un sueño ni tampoco algo que yo quisiera por simple capricho. El PAN me invitó para contender por la gubernatura y yo reflexioné mucho para aceptar, estoy tranquilo con mi conciencia porque hice lo mejor posible.

Seguiré como profesor, como analista, como conferenciante, y ahora como miembro del Partido Acción Nacional, partido en el que pienso seguir militando en la medida en que los panistas me acepten y me apoyen, como apoyaron mi candidatura en Veracruz.

¿Luis Pazos está satisfecho con los resultados de estos comicios?

Cuando no se obtiene el triunfo no se puede estar satisfecho, tampoco tengo odio o resentimiento contra nadie. Tenemos que bregar y machacar el camino.

No tomo una posición radical de descalificar todo el proceso, pero insisto: no fue un ejemplo de proceso. Hay mucho por mejorar y en la medida en que más veracruzanos votemos, nos preocupemos por el problema electoral y le apostemos nuestro tiempo y muchas veces de nuestro patrimonio- ala democracia, podemos mejorar.

Como partido hicimos mucho, como candidato hice lo más que pude, pero no estoy satisfecho con lo que hice ni con lo logrado porque todo ser humano siempre tiene que buscar el triunfo y no quedarse satisfecho. No obstante, el saber que se hizo todo cuanto fue posible nos hace pensar que no desilusionamos a la ciudadanía y que no ¿Qué mensaje le daría al electorado que votó por usted, que confió en su plataforma y en su propuesta de campaña?

Que no se desanimen, que avanzamos, que no siempre el perder una elección implica una derrota en el aspecto de partido, que analicemos las situaciones que se dieron y aunque no pienso que debemos conformarnos, sí sacamos una lección positiva de esta derrota porque fue digna. Además, entre los partidos de oposición fuimos el que más avanzó, el que más votos captó a menor costo y que es importante hacer más trabajo de partido, tener más presencia en el norte y el sur del Estado.

No se pueden improvisar los triunfos, se tienen que montar sobre estructuras partidarias más sólidas sobre un mayor trabajo de partido en tiempo de elecciones, porque ya se acabó eso de que "vamos a ganar", todo tiene que hacerse en base a buenos candidatos y un buen partido.

Y la lección es que quién no tuvo partido como fue el caso de Nacho Morales, pues no hizo nada, y quienes tuvieron partido y tuvieron de última hora un buen candidato -a mi juicio- como fue el PRD, pues tampoco hicieron nada. Por eso, los únicos que logramos remontar fuimos quienes teníamos partido y candidato, pero en los lugares donde no tuvimos partido, pues los candidatos no pudieron hacer mucho y eso fue lo que nos impidió ganar.

Después del proceso electoral de Veracruz, ¿podríamos pensar en Luis Pazos como precandidato del PAN a la presidencia de la República, aparte de Vicente Fox?

Yo acabo de entrar al PAN y no %j aria mis metas hasta allá, serían muy ambiciosas. Hace falta que yo trabaje más en el Partido, queme conozcan más, y realmente no he pensado en eso. Todavía me estoy desintoxicando.-en el buen sentido de la palabra- de una campaña ala que le puse todo y no estoy mirando más adelante, esas son decisiones que yo nunca pensé asumir.

Yo no pensé ser el candidato a gobernador de Veracruz y tampoco en ser candidato al 2000. Creo que hay gente muy valiosa dentro del PAN que van adelante que yo.

A manera de conclusión, ¿qué nos diría Luis Pazos?

Que en el balance de todas estas actividades hay quienes se sienten desilusionados y que perdieron el tiempo. Yo creo que sí hay momentos en que uno piensa que todo fue para nada, pero cuando reflexiona y ve uno lo que es la democracia, piensa uno que puso su granito de arena.

Yo puse mi granito de arena en ello y para Acción Nacional, partido al cual le debo está experiencia, y como persona también salgo más enriquecido pues por lo menos siento que di algo a mi Estado. Como muchos me apoyaron en el lugar en donde nací, en Veracruz y en Boca del Río, gané y ganamos; eso me da cierta satisfacción y eso no fue un fracaso, es un éxito dentro de la derrota. Me siento más maduro después de esto y voy a seguir en la política, voy a seguir en lo que estoy haciendo aunque no se qué me depare el futuro todavía.