Las mujeres veracruzanas ante el proceso electoral. Emma María Reyes Rosas

Los compromisos de género

Las mujeres veracruzanas ante el proceso electoral

Emma María Reyes Rosas *

La Red de Organismos Civiles de Mujeres en Veracruz, es un mecanismo no gubernamental dedicado a las cuestiones de género enmarcadas en la realidad estatal. Su visión institucional de lo que acontece con el panorama político veracruzano es representativa, ya que define en sentido cualitativo las expectativas de las mujeres veracruzanas, así como el sentido de los compromisos que se deberán tomar en cuenta para el ejercicio de una práctica política que incorpore eficazmente el enfoque de género durante el nuevo gobierno.

En Veracruz se vive una situación económica y política especialmente compleja que se expresa en el deterioro creciente de las condiciones de vida de amplios sectores de la población. En lo económico, las crisis recurrentes han afectado de manera decisiva las condiciones laborales y de vida de amplios grupos de mujeres. En lo social y en lo político no se han logrado eliminar los obstáculos que dificultan la participación de numerosos sectores de la población en los asuntos que afectan sus vidas.

Para la Red de Organismos Civiles de Mujeres en Veracruz es de gran relevancia que se contribuya con las diferentes experiencias, conocimientos, saberes e investigaciones en un momento de búsqueda y de transformaciones más profundas, ante una coyuntura de exhaustivo cuestionamiento y constante cambio.

Creemos que es de suma importancia el aporte desde diferentes espacios, de alternativas, a los distintos sectores que posibiliten colocarnos en una situación más justa y equitativa, con perspectiva de un futuro diferente.

Hoy nos parece urgente adoptar una posición de mayor compromiso que contribuya al fortalecimiento de la paz y que haga posible un futuro equitativo, justo, y de desarrollo real para todos y, en consecuencia, todas las veracruzanas y mexicanas.

Creemos que es necesario cambiar el paradigma social de los sexos y dar paso a una nueva generación de hombres y mujeres que luchen juntos para crear un orden mundial más humano. Ello será posible si se contempla a la totalidad de la población; si se incluye a la mayoría que somos mujeres, si no se discriminan a grupos sociales por razón de sexo, edad, etnia, cultura, religión, opción sexual y clase social, y si se promueve la igualdad de derechos, de oportunidades y de acceso a los recursos. Es decir: cuando la distribución equitativa de beneficios y responsabilidades sociales entre mujeres y hombres sea una realidad.

Si se promueve un desarrollo sostenible centrado en la persona, incluido el crecimiento económico sostenido, con el compromiso, la participación y contribución de toda la sociedad civil, del gobierno, de los partidos políticos y de las organizaciones sociales para construir una nueva cultura política, se garantizará el pleno ejercicio de la democracia.

Sabemos que en la actualidad la tendencia hacia la democratización ha dado paso al impulso y apertura de un proceso político que se intensifica cada vez más; sin embargo, la participación de las mujeres en la adopción de decisiones fundamentales como partícipes plenas y en condiciones de igualdad, en particular en la política, aún no se ha logrado.

La potenciación del papel de la mujer, la participación y la asunción de funciones directivas por parte de la mitad de la humanidad compuesta por mujeres, es fundamental para lograr la seguridad política, social, económica, cultural y ecológica; es un requisito previo para el ejercicio de la democracia y alcanzar los objetivos de desarrollo e igualdad.

Es preciso comprender, dimensionar, que la democracia no es un asunto ajeno a las mujeres. Se requiere de una propuesta alternativa para mujeres y hombres que asegure la preservación de la integridad de cada quien, la participación de unas y otros en la toma de decisiones2 el acceso de todas las personas a la justicia social, a la libertad como posibilidad de protagonizar la vida y el disfrute del bienestar.

Por tal razón es prioritario intervenir de manera directa en los ámbitos público y privado, y convocar a las mujeres y hombres a analizar sus respectivas condiciones para apuntalar relaciones de equidad en la vida doméstica, privada e íntima; así como en la pública, donde gocemos de una plena participación ciudadana y se garanticen nuevas prácticas políticas y sociales.

Nuestro futuro será diferente y promisorio si se construye tomando en cuenta la diversidad, la pluralidad, la diferencia y las necesidades de cada una de las personas que pueblan el país y que son la base y el fundamento de un estado de derecho.

Las mujeres buscamos participar activamente en la construcción del proyecto de país plural, incluyente, con justicia social y equidad; que sin desconocer las tendencias mundiales de la globalización, perciba el porvenir como un ejercicio de soberanía y autodeterminación que garantice nuestra participación en condiciones de equidad en todos los campos de la actividad humana.

Nos interesa la política nacional y estatal, nos interesa una política hacia las mujeres porque ella nos permitirá construir este nuevo Estado con toda la sociedad, porque nuestros asuntos son asuntos de la Nación.

Por todo esto, queremos hacer pública nuestra decisión de actuar, buscar alianzas, elaborar estrategias; construir futuro y espacios juntas y juntos.

Y ante la nueva coyuntura posterior al proceso electoral proponemos a los partidos políticos:

  1. Garantizar que las cuestiones relacionadas con el desarrollo y la modificación de la condición de la mujer recaiga en las esferas más altas de gobierno y sobre la base de un compromiso político. Para ello es necesario crear un mecanismo estatal con mandatos y atribuciones claramente definidos, la disponibilidad de recursos suficientes, la capacidad y competencia para influir en la formulación y aplicación de políticas gubernamentales, legislaciones, programas y proyectos estatales. Y llevar a cabo funciones de fomento, comunicación, coordinación y vigilancia de la aplicación de dichas políticas, a fin de incorporar eficazmente el enfoque de género.
  2. Garantizar que los directivos de los partidos políticos y funcionarios públicos de los poderes Ejecutivo, Legislativo y judicial, tengan acceso a mecanismos de sensibilización y capacitación sobre el enfoque de género, con la expectativa de fortalecer el compromiso de incorporación de este enfoque en las políticas y acciones que se instrumentan desde las diversas instancias, pues se requiere de su compromiso y voluntad política para lograr avanzar en la construcción de la ciudadanización de mujeres y hombres veracruzanos y una entidad democrática

* Emma María Reyes Rosas es coordinadora de la Red de Organismos Civiles de Mujeres en Veracruz.