A los veracruzanos nos quitaron una opción de gobierno: PT. Entrevista con Ezequiel Flores Rodríguez. Gina Domínguez
A los veracruzanos nos quitaron una opción de gobierno: PT
Entrevista con Ezequiel Flores Rodríguez *
Gina Domínguez Colío
Novedosa, coyuntural, arriesgada. Tal fue la apuesta de la candidatura común al gobierno veracruzano postulada por los partidos del Trabajo y Verde Ecologista. Sin embargo, pese a lo modesto de su crecimiento, para el PT en voz de su dirigente estatal, Ezequiel Flores Rodríguez, el resultado de estas elecciones no es malo si se toma en cuenta la guerra sucia desde el gobierno y el PRD contra Ignacio Morales Lechuga, el despilfarro priísta, el uso de la imagen histórica de Miguel Alemán, las deficiencias internas del PT y el PVEM y la inercia en la cultura política del pueblo veracruzano. "Eso no nos tiene satisfechos -expresa-porque nuestra expectativa con el candidato que tuvimos era mayor: ganar la gubernatura".
Transición.- ¿Cuál es la perspectiva del Partido del Trabajo sobre el reciente proceso electoral, en qué condiciones se dio, que falló, que no falló, qué habría que componer para las próximas elecciones?
Ezequiel Flores Rodríguez.- ¿Cómo se, dio el proceso electoral? Ustedes saben bien las dificultades, los obstáculos, los esfuerzos que tuvimos que hacer para poder desarrollar una campaña como la nuestra. Sin embargo, no nos costó esfuerzo encontrar un candidato de la talla de Ignacio Morales Lechuga porque finalmente coincidimos: él se deslindó del PRI -a nuestro juicio oportunamente- y empezamos a trabajar la posibilidad de que él pudiera ser el candidato, tanto del Partido del Trabajo como de otros proyectos partidarios.
Sí nos interesaba que lo hubiese postulado el PRD, aunque a partir de la campaña de desprestigio y guerra sucia en su contra no fue posible. Creemos que hubo arreglos en la dirigencia del PRD y pesaron más otros asuntos, otros compromisos como la gobernabilidad en el Distrito Federal o la buena relación con Televisa y probablemente la que se dice hay entre Miguel Alemán y Cuauhtémoc Cárdenas, que la votad de los veracruzanos.
Creo que a los veracruzanos se nos quitó la oportunidad de una opción de gobierno, y el hecho de que el PRD no hubiese participado en este frente amplio impidió que se pudiera lograr el éxito con Morales Lechuga, porque hubiésemos impactado con un frente de esa naturaleza a la opinión pública y a la ciudadanía.
Si bien esto no se logró, debemos agregar la guerra sucia del gobierno y la disposición del sistema político en favor del PRI para dejarnos caer todo el peso del aparato oficial. La verdad es que hicimos una campaña a contracorriente.
Los recursos que de manera histórica ha venido acumulando el PRI, que son del gobierno, del erario público, y que se usaron en favor sus candidatos vía despensas, programas sociales y compra de votos el día de las elecciones, sobre todo en el medio rural, así como la disponibilidad de vehículos como helicópteros en los que se desplazó el candidato del partido oficial, todo esto puede darnos cuenta de la gran desigualdad en la que partidos como el nuestro tuvimos que participar, aunque también hubo deficiencias partidarias. El PT es un partido nuevo, de reciente creación, que adolece de una serie de deficiencias de crecimiento. Así, la prerrogativa de recursos que se nos otorga a partir de los últimos resultados electorales, los cuales nos ubican en la cuarta fuerza, fue insuficiente.
Otros problemas fueron de carácter organizativo: nuestras diferencias, aunque tratamos de superarlas oportunamente y llegar a acuerdos funcionales y prácticos que nos permitieran que 'la campaña siguiese su curso, también influyeron como obstáculos para el desarrollo de la campaña.
En un momento dado también hubo algunos problemas, algunas diferencias, con personas cercanas a Morales Lechuga y que se agruparon en el llamado Frente Democrático Veracruzano. Creemos que el PRI y el gobierno aprovecharon esa instancia para infiltrarnos gente, como un talón de Aquiles, pues hubo personas que decían pertenecer al Frente pero actuaron contra la candidatura y contra nosotros al embrollar y comprometer el tiempo de la campaña diciendo que todo caminaba bien. Finalmente pudimos ver que estos infiltrados no tenían la camiseta puesta, no son todos los del Frente por supuesto, pero hubo quienes sí tuvieron ahí una doble función, y esto finalmente hizo que el objetivo no se cumpliera.
Por otro lado, no podemos descartar la imagen histórica de Miguel Alemán, relacionada con la de su padre. Y por ello el candidato oficial, Miguel Alemán Velazco a la idiosincracia pueblo veracruzano llevaba ya un gran ceso andado a su favor por esa referencia histórica. Esto se relaciona con las inercias políticas del pueblo veracruzano, que partidos como el nuestro no pudimos superar porque no tuvimos los elementos suficientes para penetrar en ese gran sector que todavía no se atreve a manifestar su voluntad a favor del cambio.
Creo que el daño causado a ese gran sector que todavía no vota se tiene muy presente y hoy pudimos ver que alrededor del 50 por ciento de los ciudadanos no votaron, quizá más de la mitad del padrón electoral. Esto aunado a la inercia de aquellos otros veracruzanos que votan por el PRI, quienes dicen: "Si mis padres me han inculcado votar por el PRI, voy a seguir votando por ese partido", nos indica que ahí no hay conciencia ni convencimiento para ejercer el sufragio o abstenerse de votar.
No hemos sabido convencer a los ciudadanos que votan por inercia ni tampoco ganarnos a ese gran sector desalentado, ese sector escéptico, lastimado por muchos años de atropellos del sistema político mexicano y del PRI. No hemos podido transformar la conciencia de ese gran sector de la población veracruzana.
No obstante todo lo anterior, el resultado electoral que obtuvimos no es malo: conservamos nuestra posición y mejoramos -ligeramente si se quiere- nuestra votación. Aunque eso no nos tiene satisfechos porque nuestra expectativa con el candidato que tuvimos era mayor: ganar la gubernatura. Así nos lo planteamos inicialmente y no nos avergüenza manifestarlo, y cuando estuvimos trabajando la posibilidad de una candidatura común junto con el PRD, era para ganar la gubernatura.
Posteriormente, ante el rechazo del PRD a la candidatura común, vimos que a lo mejor era un poco difícil alcanzar ese objetivo sin el PRD, pero sí pretendíamos tener una buena presencia en el Congreso local. Tampoco esto fue posible, sólo tendremos presencia en la Legislatura con un diputado, probablemente un servidor si mi partido a nivel nacional no opina otra cosa. Desde ahí trataremos de responder a todos aquellos veracruzanos que votaron por el Partido del Trabajo, y promoveremos iniciativas y propuestas para mejorara Veracruz, sobre todo en cuanto a la Ley Electoral.
En la pasada contienda nuestro porcentaje fue de 3.4, hoy si las cifras no me fallan crecimos un punto, estamos en 4.4 o 4.5 por ciento aunque nuestras expectativas hacia el final de la campaña eran de un 10 ó 15 por ciento de la votación total. Para nosotros sigue el reto: tenemos que ser más creativos y trabajar en una nueva estrategia a partir de la realidad que tenemos enfrente, de los resultados que tenemos y del análisis de muestras deficiencias y los factores que impidieron nuestro crecimiento: la guerra sucia, presente aún hoy, contra Ignacio Morales Lechuga; el despilfarro escandaloso de recursos a favor del candidato oficial; la imagen histórica de Miguel Alemán; las deficiencias partidarias internas y, no ;nos avergüenza reconocerlo, las del llamado Frente Democrático, y la inercia en la cultura política del pueblo veracruzano.
Superar todo esto es el reto del PT en el futuro y debe ser contemplado en nuestra nueva estrategia para prepararnos y poder jugar un mejor papel en los próximos comicios que, consideramos nosotros, serán los del año 2000.
¿Cuál sería su valoración sobre el órgano electoral? ¿Cómo se comportó, qué le falta, qué le sobra? ¿Cuál fue la actuación de la Comisión Estatal Electoral y del Tribunal Estatal de Elecciones, órganos que sin duda le dan legalidad al proceso electoral?
Los órganos electorales, como en general las dependencias públicas, tienen una fuerte dosis de influencia del Poder Ejecutivo. Desafortunadamente en México todo se controla y se decide a partir del presidencialismo, que se ha acentuado a medida que el PRI ha monopolizado el poder a lo largo de casi 70 años. Esto ha hecho más grave este fenómeno, y si en un tiempo llegó a ser útil para nuestro país, sobre todo por su imagen ante el exterior, se ha convertido en un lastre en estas últimas décadas porque el Poder Ejecutivo controla todo, sobre todo a los poderes Legislativo y Judicial.
En México es una ficción la división de poderes aunque tenemos avances significativos a nivel federal a partir del 6 de julio del 97, cuando fue posible formar un bloque opositor en la Cámara de Diputados y ponerle un freno al Poder Ejecutivo. Si finalmente el bloque se rompió por diversos compromisos y fue muy endeble, sí fue suficiente para evitar ese acendrado presidencialismo y monopolio del poder político en el México de hoy y del futuro.
En Veracruz ocurre algo parecido: todo lo controla el Poder Ejecutivo y para demostrarlo está el juicio contra Dante Delgado. Ahí tenemos la actitud que asumió el Tribunal Superior de Justicia del Estado, el triste papel de don julio Patiño Rodríguez y más concretamente del magistrado que estuvo a cargo de ese asunto. ¿Qué nos dice eso? Bueno, que hay intereses del gobierno en turno para que se actúe de determinada manera y por ahí se va la justicia, no hay imparcialidad.
En los órganos electorales ocurre exactamente lo mismo. Sería un sueño, una ilusión, decir que los órganos electorales actuaron con imparcialidad. Siempre está de por medio la influencia del gobierno en turno, de tal manera que así es como debemos explicarnos la actitud de la Comisión Estatal Electoral y de su Consejo General para aprobar topes de campaña desiguales al principio del proceso electoral, en donde al Partido del Trabajo le colocaron como tope de campaña un aproximado de seis millones de pesos, mientras el PRI se iba a 29 millones de pesos.
Afortunadamente contamos con la intervención oportuna del Tribunal Federal Electoral, el cual echó abajo eso porque fue evidentemente violatorio y atentaba contra los derechos no sólo de los partidos sino de la ciudadanía. Finalmente se emparejaron los topes de campaña en 20 millones de pesos, situación que a nosotros nos satisfizo porque nos hizo ver que pese a las deficiencias en materia de derecho la Ley se aplica, y en esa medida es posible tener confianza y creer en el estado de derecho.
Por otra parte, es del dominio público la actuación del Tribunal Estatal Electoral al rechazar varias candidaturas de nuestro partido, la mía incluso, porque eran fuertes y su rechazo convenía a los intereses del PRI y del gobierno en turno. Por mi actuación al frente de mi partido, por no aceptar el papel de comparsa y de palero, el gobierno en turno y el PRI objetaban el que yo fuese candidato e impugnaron mi postulación y la de algunos compañeros. El Tribunal. Estatal Electoral se prestó a ese juego a sabiendas de que a la luz de la Ley Electoral de Veracruz eso era ilegítimo, era ilegal y había elementos para que estas candidaturas procedieran.
No fue sino hasta la intervención del Tribunal Federal Electoral que nos restituyeron nuestros derechos, e igualmente volvemos a manifestar nuestra confianza en el estado de derecho. Es decir, el Tribunal Federal Electoral no tiene compromisos, no tiene intereses creados en Veracruz, aunque el Tribunal Estatal Electoral sí los tiene. Su magistrado presidente que es el licenciado Alberto Sosa Capistrán, y tiene compromisos con quien lo puso ahí, si mal no recuerdo fue Miguel Angel Yunes Linares, colaborador cercano de Patricio Chirinos, actual gobernador.
Todavía falta mucho qué trabajar y que la nueva Legislatura empeñe esfuerzos por mejorar, pulir, la Ley Electoral para ponerla a tono con las nuevas condiciones que está viviendo Veracruz. Falta que los órganos electorales adquieran la autonomía presente sólo en el discurso, aunque tampoco queremos adoptar una actitud totalmente pesimista.
Sí hemos avanzado, han habido logros, pero tenemos que desterrar esos viejos vicios, esa influencia del Poder Ejecutivo sobre los demás poderes para cumplir con los electores y satisfacer los intereses de los veracruzanos.
Si el triunfo del PRI, de su candidato a gobernador y el casi "carro completo" en la Legislatura del Estado, se dio por circunstancias en cierto modo cuestionables, ¿qué le pediría el PT a Miguel Alemán cuando asuma el poder en Veracruz y cuál seria a su juicio la responsabilidad esencial que tendrá la nueva Legislatura local?
En primer lugar tenemos que ser congruentes con nuestra actuación política, aunque también somos parte del sistema político como miembros de un partido que está en el escenario electoral. Reconocemos de manera formal el triunfo de Miguel Alemán pero sabemos que hubo muchos vicios; sin embargo no tenemos elementos para proceder legalmente e impugnar el resultado electoral.
A partir de que nos interesamos en formar un partido como el PT, reconocemos al sistema político veracruzano y la vía electoral, mejor dicho, la participación electoral como la vía para resolver los difíciles problemas que tienen los mexicanos y los veracruzanos.
Y obviamente, al reconocer a Miguel Alemán como próximo gobernador de Veracruz pues tendremos que acudir a él haciéndole notar las propuestas de los veracruzanos que han confiado en nosotros para que se planteen, como son el fomento al empleo, la inversión en el campo, la creación de industrias, el impulso a la micro y mediana empresa y ponerle un alto a los problemas de seguridad pública.
Vamos a ponernos en contacto con las instancias de su gobierno para procurarle solución a los difíciles problemas de Veracruz. Y desde la Cámara de Diputados, quien sea el que ocupe el cargo legislativo correspondiente a mi partido, promoveremos iniciativas para mejorar la Ley Electoral, la participación de los órganos electorales y la dignificación tanto del Poder judicial, como del Tribunal Superior de justicia y del propio Poder Legislativo del Estado. Eso es lo que plantearemos como partido a la nueva administración.
¿Qué futuro para Veracruz prevé el PT con el nuevo gobierno? ¿Cuál será la responsabilidad esencial que tendría Miguel Alemán?
Su responsabilidad es muy grande porque la administración que termina hizo muy poco. Se concretó al seguimiento, a darle continuidad a los objetivos de un plan de desarrollo que hoy es insuficiente.
Fue muy poco lo que se hizo en materia de empleo, porque a pesar del discurso y de lo que se diga, la realidad es muy elocuente: tenemos cada vez más desempleados, vemos que hay poca inversión destinada al campo y al impulso de la mediana, pequeña y micro industrias y ello aumenta el problema de la delincuencia.
Estos graves problemas no fueron tratados a fondo, se les trató por arriba, se dieron paliativos, "mejoralitos", para más o menos pasarla. Nosotros requerimos -y eso nos planteábamos con Morales Lechuga de haberlo convertido en gobernador- soluciones de fondo que impacten en la disminución de esos rezagos. Hay que invertir en el campo, hay que generar empleos para que los veracruzanos no se tengan que ir a trabajar a Monterrey, Guadalajara, México o a los Estados Unidos. Y esto es un gran reto para Miguel Alemán.
Nosotros no queremos colocarnos en una actitud pesimista. Por el contrario: le pedimos a Miguel Alemán que se involucre a fondo en los problemas de Veracruz. Entendemos que esta responsabilidad no solamente le compete al próximo gobernador sino también a los demás, a los ciudadanos, a los partidos, y en cuanto a nosotros haremos lo propio: recopilaremos las demandas de los sectores, de la ciudadanía que confió en nosotros para hacérselos llegar a la administración de Miguel Alemán, con el fin de procurarles solución.
Desde la Legislatura promoveremos iniciativas que motiven a la mayoría priista y al gobierno de Miguel Alemán a cambiar. Exhortamos a la administración de Miguel Alemán a que desarrolle un gobierno de puertas abiertas, un gobierno plural, un gobierno que no se cierre ante los llamados y ante las propuestas de solución de los demás sectores de la. población y de partidos como el nuestro. Nosotros en su oportunidad haremos llegar propuestas de cambio para mejorar la situación de los veracruzanos.
* Presidente del Comité Ejecutivo Estatal del Partido del Trabajo.


















