El bilingüismo entre los indígenas. Salomé Gutiérrez Morales
El bilingüismo entre los indígenas
Salomé Gutiérrez Morales *
Una característica de las sociedades del mundo contemporáneo es que los individuos tienden a incorporar lenguas y culturas distintas en su vida cotidiana. En el sur veracruzano, el contacto sociolingüístico entre el popoluca o el náhuatl y el español -lengua oficial del país- es tan profundo y tan fuera de control que los hablantes indígenas están en riesgo de perder su lengua originaria y con ello gran parte de su herencia cultural, que es también la de México.
El bilingüismo es un fenómeno sociolingüístico sumamente común en todas las sociedades del mundo moderno. Por lo tanto, la tendencia lingüística de considerar el unilingüismo como regla y el bilingüismo o plurilingüismo como algo extraordinario o singular, simplemente no concuerda con la realidad lingüística que actualmente viven las lenguas(1). Por lo consiguiente, lo verdaderamente excepcional sería encontrar una comunidad lingüística completamente unilingüe o monolingüe.
En el sur de Veracruz encontramos principalmente a los "popolucas de la Sierra", quienes se ubican esencialmente en el municipio de Soteapan y en algunas comunidades pertenecientes a Hueyapan de Ocampo.
Asimismo, tenemos a los nahuas quienes llegaron al Golfo en la época clásica, aproximadamente en el año 800 d.c., a raíz de "...la expansión y dispersión de los Teotihuacanos" (2). Actualmente los encontramos asentados en diversos municipios siendo los más representativos Mecayapan, Pajapan y Tatahuicapan(3).
En nuestros días, tanto los popolucas como los nahuas de esta región no sólo utilizan su lengua materna en la interacción cotidiana, sino que también hacen uso del español, situación que ha permitido que la mayoría de los habitantes de estos municipios indígenas posean actualmente el dominio de ambos códigos lingüísticos, lo que obviamente permite que los podamos catalogar como hablantes bilingües.
La necesidad del contacto
Pero, ¿cómo nace o surge el bilingüismo en una sociedad? Muy someramente podemos decir que el mecanismo es relativamente fácil en algunas lenguas socialmente en contacto. En primera instancia, sólo se requiere que los elementos léxicos de una lengua -por ejemplo, los del español- se difundan en un idioma receptor -en este caso en el popoluca o el náhuatl-, para lo cual se requiere un contacto lingüístico mínimo en virtud de que el vocabulario está formado por unidades lingüísticas que constituyen la estructura subyacente o superficial de toda lengua, lo que facilita que se puedan incorporar sin mayores dificultades en cualquier idioma.
Al mismo tiempo, los hablantes van interiorizando la .estructura profunda de la lengua, es decir, sus reglas gramaticales, de manera inconsciente hasta llegar el momento en que sin percibirlo comienzan a formular frases u oraciones en la segunda lengua, manifestándose así la apertura al bilingüismo como actualmente sucede entre los popolucas y nahuas del sur de Veracruz.
A partir de esta realidad lingüística, una interrogante que seguramente muchos de nosotros nos hemos formulado es la suguiente: ¿Es conveniente o no que los indígenas sean bilingües, es decir, que posean el dominio de dos códigos lingüísticos distintos?
Creo que todos estamos de acuerdo en que tal hecho social y lingüístico es eminentemente positivo en el momento actual de todas las sociedades indígenas, partiendo de la base de que no pueden ni deben vivir de manera aislada.
Por lo tanto, es necesario que independientemente de su lengua materna, hagan también uso del idioma nacional, pues de esta manera los indígenas tienen la posibilidad de interactuar con el mundo exterior, cuya necesidad se fundamenta aún más a raíz de que es el idioma oficial del país y es el que requieren para realizar diversos trámites administrativos ante las instituciones gubernamentales.
Interferencia lingüística
Sin embargo, el hecho de que los indígenas sean bilingües tiene algunas repercusiones de interés para los estudiosos del contacto lingüistico, pero considero que también para el conocimiento de la sociedad en su conjunto, dado que generalmente problemas de tal índole son ignorados por completo a raíz de que no se hace una reflexión sobre la situación sociolingüística de los indígenas.
Es por ello que consideramos pertinente mencionarlos ligeramente, ya que pueden servir como elementos sociolingüísticos claves para que principalmente la "sociedad occidental" tenga una perspectiva más amplia que les permita comprender el mundo indígena y las consecuencias que una situación de bilingüismo puede provocar al interior de una etnia.
Un claro testimonio de los "problemas" emanados directamente del bilingüismo lo encontramos precisamente entre los popolucas y los nahuas de la región sur de Veracruz, ya que con mucha frecuencia los hablantes bilingües interfieren el uso de las dos lenguas al interactuar, entendiendo este fenómeno como las "desviations from the norms of either languaje than ocurr in the speech of bilinguals as a result of their familiarity with more than one language".(4) Es decir: las desviaciones de las normas de una ,u otra lengua en el habla de los sujetos bilingües, que de este modo las cuales resultarían familiares en más de una lengua.
En nuestro caso, tal situación se desarrolla a partir del estrecho contacto que en nuestros días podemos observar entre el español y el popoluca y/o el náhuatl. Es por esta razón que cuando los hispanohablantes escuchan a los indígenas interactuar en español regularmente piensan o tienen el concepto de que "no lo hablan bien o lo hablan mal".
Obviamente, desde el punto de vista estrictamente lingüístico, efectivamente tienen razón quienes piensan de esta manera, dado que muchas de las veces sus discursos en la lengua oficial del país no se ajustan. correctamente a la estructura gramatical del español.
Sin embargo, situaciones sociolingüísticas de tal índole tienen una razón de ser dentro de las poblaciones indígenas puesto que se manifiestan precisamente como efecto de la interferencia. mutua entre. ambos códigos lingüísticos, dado que el español tiene una estructura lingüística propia en tanto que la lengua indígena -en este caso el popoluca o el náhuatl- también posee la suya.
Por lo tanto, no existe una coincidencia en este aspecto importante de las lenguas y es por esta razón que los hablantes bilingües, de manera inconsciente, mezclan los dos sistemas lingüísticos y de este modo los interfieren. Por eso es que mucha gente piensa que hablan incorrectamente el español, aunque en realidad lo que ocurre en los hablantes bilingües es precisamente este tipo de. mecanismo sociolingüístico. (5)
Bilingüismo social
La pregunta que nos podemos formular es por qué al haber contacto linguístico entre dos o más lenguas se presentan problemas de interferencia lingüística.
La razón reside en el hecho de que en un ambiente de esta naturaleza, el hablante bilingüe tiene como problema lingüístico fundamental el hecho de adaptarse y/o amoldarse a dos o más estructuras lingüísticas distintas, lo cual generalmente no puede producirse en un individuo de manera equilibrada (6) porque regularmente un hablante bilingüe siempre domina más una de las dos lenguas, lo cual lo conduce a presentar en su habla precisamente la influencia de esa norma sobre la otra.
Indudablemente los casos de interferencia lingüística sólo son posibles en situaciones de bilingüismo social, dado que es precisamente la sociedad en su conjunto la que determina que los sistemas lingüísticos puedan amalgamarse, unirse o mezclarse.
En el caso de las comunidades del sur del estado de Veracruz, esta condición actualmente se ha facilitado puesto que todos los hablantes son bilingües. Por lo tanto, es evidente que el uso de las dos lenguas involucra a la sociedad en su conjunto y por lo consiguiente, el bilingüismo es completamente social.
Hablantes fuera de control
Sin embargo, en toda sociedad bilingüe, ¿cuál es la consecuencia más grave que pueden provocar las interferencias lingüísticas? Por la influencia del manejo de dos códigos lingüísticos paralelos puede darse el caso de que el hablante, en el momento de expresar una oración, presente un alto grado de interferencia en todos los niveles lingüísticos.
Tal situación sociolingüística, como lo hace ver Weinreich(7), puede ser tan marcada hasta llegar al grado de observar la inexistencia de una frase completa que en base a la gramática de las lenguas en contacto pueda atribuirse a una sola de ellas. Cuando esto sucede, la diferencia entre la conmutación y lo que los lingüistas llaman "interferencia gramatical pura", simplemente se vuelve arbitraria a la vez de que se debilita fuertemente la diferencia entre las lenguas en contacto, lo cual. puede desencadenar en el desplazamiento de un idioma por el otro perdiéndose así una buena parte de la riqueza cultural de la comunidad bilingüe donde ocurriera este fenómeno.
En otras palabras, cuando se llega a ese extremo, el bilingüe pierde completamente el doble control de los sistemas lingüísticos que conoce y abre el camino para el desplazamiento o pérdida de una de las dos lenguas, lo cual regularmente ocurre en aquella que socialmente es considerada como de menor prestigio social.
En nuestros días, entre los popolucas y nahuas del sur de Veracruz podemos reconocer sin mayores dificultades cuándo se trató. de una frase u oración que respeta las normas gramaticales propias y cuándo se trata de enunciados que llevan elementos lingüísticos provenientes del español.
Sin embargo, el amplio contacto lingüístico que actualmente viven estas lenguas indígenas, y a raíz de que los hablantes valoran más el español, ha conducido a que podamos constatar la preferencia al uso de la lengua oficial en las distintas situaciones comunicativas, aun en aquellas que anteriormente estaban reservadas únicamente para la lengua materna, como es el caso del ámbito propiamente familiar, puesto que actualmente vemos que muchas familias al interior de su hogar interactúan en español, lo cual ocurre principalmente en las conversaciones que van de los padres a hijos (8) y viceversa.
La pérdida inminente
Esta situación ha originado a que en nuestros días podamos encontrar un buen número de niños y algunos jóvenes que ya no son bilingües, puesto que desde los primeros momentos de su contacto con la lengua hablada han adquirido como primera lengua el español y no el popoluca o el náhuatl, lenguas que les corresponde por tradición cultural.
Evidentemente esta situación se ha manifestado a consecuencia de que por razones socilingüísticas, los padres de familia de estas sociedades indígenas dan mayor prestigio al español en lugar de la lengua indígena, lo cual ha motivado a que actualmente el monolingüismo español en las generaciones nuevas tienda a extenderse considerablemente, ya que son precisamente los padres de familia quienes inducen a sus hijos a interactuar constantemente en español.
Esta condición indudablemente se ve reforzada por la actitud actual de los maestros de las escuelas de educación básica bilingüe de la región, aunado a los diversos medios de comunicación que evidentemente han coadyuvado al desarrollo del monolingüismo.
El riesgo que corremos es que de persistir esta situación puede darse el caso de que en un futuro no lejano, las lenguas indígenas del sur de Veracruz se vean mermadas en el número de hablantes reales, puesto que los adultos al fomentar en mayor grado el empleo del español conduce á que las generaciones nuevas "esquiven" una situación de bilingüismo.
¿Qué debemos hacer para contrarrestar esta tendencia? Seguramente muchas cosas. Una de ellas será que la educación bilingüe en las comunidades indígenas dejara de ser un discurso político y se convierta en una realidad para que de esta manera, los niños indígenas desde la infancia aprendieran a valorar su propia lengua sin menoscabo del español, en virtud de que es el idioma oficial del país.
Notas:
- Uriel Weinreich, "Unilingüismo y multilingüismo" en.: El lenguaje y los grupos humanos, Ediciones Nueva Visión, BuenosAires, Argentina, 1976. Una idea similar la encontramos también en el trabajo de Marius Sala, "El problema de las lenguas en contacto", UNAM México, 1988.
- Antonio García de León, "Pajapan, un dialecto mexicano del Golfo"; INAH México, 1976, p.ll (colección científica, 43).
- Demarcación municipal, de reciente creación donde se ubican actualmente algunas comunidades popolucas que tradicionalmente correspondían al municipio de Soteapan.
- Irise Lehiste, "Lectures on language contact" The MIT Press, Cambridge, Massachesetts, London, England, 1988, pp. 1 y 2.
- Lo cual no solamente ocurre entre indígenas que por diversas razones interactúan en español, sino que lo mismo suele ocurrir en cualquier persona que, independientemente de su primera lengua, posee el dominio de una segunda, como ocurre entre los norteamericanos de origen latinoamericano que hablan español. Normalmente podemos observar en ellos la influencia del inglés en su manera de hablarlo.
- A menos de que sea un bilingüe coordinado, lo cual es bien poco frecuente entre los individuos hablantes
- Uriel Weinreich, Op. Cit.
- Curiosamente este tipo de fenómeno se puede constatar con mayor facilidad entre los maestros bilingües; sean popolucas o nahuas, ya que son principalmente ellos quienes suelen interactuar en español con sus hijos a la vez que como todos sabemos son los encargados de promover y difundir la lengua indígena pero vemos que en la práctica otra cosa es lo que sucede. Por lo tanto, desde mi particular punto de vista, es necesario que hagan una seria reflexión en torno a su quehacer como docentes y a partir de aquí juntos lucharemos para que las lenguas indígenas no se vean opacadas por el español, sino que ambos sean usados por las sociedades indígenas en igualdad de circunstancias.
* Antropólogo lingüista e investigador de tiempo completo del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores de Antropología Social del Gofo (CIESAS-Golfo).


















