Los deudores, dispuestos a pagar lo justo. Entrevista con Fernando Jácome Roldán. Rosalío Alemán Sánchez
Los deudores dispuestos a pagar lo justo: El Barzón
Entrevista con Fernando Jácome Roldán *
Rosalío Alemán Sánchez
Para el dirigente en Veracruz de El Barzón Nacional, Fernando Jácome Roldán, la cuestión del FOBAPROA se debe solucionar de una manera clara y sencilla: que paguen su deuda quienes se beneficiaron con los recursos y apoyos de este fideicomiso federal, pues el problema financiero implica un fraude mayúsculo donde hubo acuerdos secretos, créditos y transferencias ileales de recursos.
El barzonista veracruzano afirma que tanto los grandes empresarios nacionales como los propietarios de los bancos, convirtieron el dinero del FOBAPROA en dólares para sacarlo del país, lo cual en nada benefició al pequeño deudor que sí está dispuesto apagar su deuda con la banca.
Transición.- ¿Cuál es la opinión de usted, como deudor, ante el FOBAPROA?
Fernando Jácome Roldán.- Como miembro de El Barzón y de la sociedad civil organizada de México me opongo rotundamente a que los fondos de este fideicomiso denominado FOBAPROA los tenga que pagar el pueblo de México al convertirse en deuda pública, como es la pretensión del Ejecutivo Federal. Además, quienes se beneficiaron al recibir recursos y apoyos de este fideicomiso, deben pagar su deuda, porque ahí es donde están los recursos.
Como lo definió Adolfo Aguilar Zínzer mejor que nadie, el FOBAPROA no es más que la cloaca del sistema. Encierra un fraude mayúsculo en donde hubo acuerdos secretos y se destinaron grandes recursos del erario nacional para apoyar a los grandes empresarios nacionales y a los dueños de los bancos, porque ambos sectores convirtieron ese dinero en dólares para después sacarlo del país.
Además, ellos no tienen ningún sentimiento ni patriotismo, sólo les importa obtener utilidades; no pretenden competir en una economía de mercado, pero sí asegurar sus utilidades con dinero del pueblo de México; pero claro: lo hicieron suyo porque se lo dio el Gobierno.
Los contubernios y pillerías que existen entre los grandes empresarios, los banqueros y el Gobierno, eso es lo que debemos de acabar, porque no nada más estamos obligados a evitar que el pueblo de México pague los recursos del Fobaproa, sino que en el fondo nuestra posición es modificar substancialmente la política económica del país.
En este momento se sigue privilegiando la especulación, al igual que la economía globalizada; entonces quedan las grandes utilidades en dueños de las empresas financieras internacionales, de manera que el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y los grandes trust son los que imponen las políticas económicas en los países en desarrollo como México.
¿Cree que en nuestro país existe una cultura del "no pago"?
Bueno, se ha acusado de promover esto a El Barzón, pero más que la cultura del "río pago" creo que debemos analizar la cartera vencida más ampliamente.
Gracias al movimiento de El Barzón, los deudores de la banca aprendimos a defendernos. Los barzonistas no pagamos no porque tengamos la cultura del "no pago", es en plena insolvencia que no pagamos, es decir: porque no tenemos recursos.
Si alguien que gana dos mil pesos al mes firma un contrato con el banco y le otorgan un crédito, el banco le empieza a cobrar -por decir algo- 400 pesos mensuales; ese deudor hace cuentas y puede disponer de 400 pesos mensuales, porque los otros mil 600 son para los gastos familiares; pero en el transcurso de un año esos 400 se vuelven 800 y a los dos años el deudor debe pagarle al banco mil 600 pesos y sólo le quedan 400 para vivir.
Entonces viene la gran pregunta: ¿Como o pago? Mejor dicho: ¿Dedico esos recursos para apoyar a mi familia o se los doy al banco? ¡Pues claro! ¿Qué hace el pueblo de México si vivimos en la insolvencia plena? Lo que hacemos es dejar de pagar porque no tenemos los recursos para hacerlo, no nos alcanza el sueldo.
Víctor Blacke Gómez hizo un extraordinario estudio en donde se demuestra que la banca indujo al error y que todos los créditos que otorgó, sobre todo los créditos hipotecarios, los de tarjetas de crédito, los de avío, los refaccionarios son impagables. Esto se demostró científicamente, no es un invento.
Víctor Blacke Gómez es un ingeniero egresado de la UNAM que hizo una proyección de un crédito hipotecario de 100 mil pesos. No la hizo para él mismo porque no tiene un crédito bancario ni hipotecario, pero con ello demostró que a los cuatro años esos 100 mil pesos ya se habían convertido en 397 mil pesos, que a los 10 años ese crédito ya era de un millón de pesos y que a los 20 años -como se han estado ahora redocumentando los créditos- se tenían que pagar 2 millones de pesos. ¡Eso absolutamente no se puede pagar!
Víctor Blacke hizo la proyección de un contrato de crédito hipotecario de un amigo, de acuerdo a las tasas de interés que cobran los bancos. Le resultó que a los cuatro años ya tenía que pagar 397 mil pesos, por lo que pensó que estaba equivocado. Hizo la proyección a diez años y luego a veinte años. Entonces dijo: "Bueno, pagar 2 millones de pesos no es posible para nadie", pero como él no estaba conforme con su estudio, basado en datos de los intereses que cobra el banco, presentó su proyección a una empresa norteamericana, la cual le revisó su proyección porque creyó que estaba errada, pero se llevó la gran sorpresa cuando la empresa norteamericana le dijo: "No estás mal, tu proyección es correcta".
Todavía él dudaba a pesar del rigor científico con que la llevó a cabo. Entonces él llevó su proyección a la Facultad de Ingeniería de la UNAM y allí le confirmaron que sus cálculos son correctos. Ya con esos datos lo único que hace es documentar su estudio y asesorar a los barzonistas. Víctor Blacke ya ha demandado a diferentes bancos y ha ganado todos los juicios, sólo que con estos datos él demuestra que quien induce al error no es el usuario de la banca, sino el propio banco, porque los usuarios de la banca firman un contrato impagable y esto da elementos para que judicialmente se pueda decretar nulo.
Al existir contratos que por sus mismas características no tienen fundamentos para pagarse, ¿cómo se da esto en el caso de las tarjetas de crédito y el crédito hipotecario?
Estos elementos los hemos documentado en el movimiento de El Barzón al estudiar exahustivamente las disposiciones tanto del Código Civil como del Código de Comercio.
En el caso de las tarjetas de crédito, en un altísimo porcentaje, el usuario sólo acudió al banco a llenar una simple solicitud de- apertura de crédito para que se lo otorgaran, ya que todos la usábamos.
En México, en la época del "boom financiero", cuando nos hicieron creer que éramos del primer mundo, era tarugo el que no usara la tarjetita. Todos la usamos -¡vaya!-porque sino éramos mexicanos de segunda o tercera, y para ser "inn" había que tener tarjeta.
El banco en ningún caso firmó contrato para otorgar la tarjeta de crédito al usuario, en muchísimos casos sólo hay una simple solicitud de apertura de crédito y en otros la tarjeta llegaba a las oficinas de un empresario exitoso, porque estábamos en el "boom" financiero y a la gente le hacían llegar una tarjeta de cortesía. Todo esto quiere decir que hoy, el banco no tiene elemento legal alguno para demandar.
Por eso, con estas reflexiones, hacemos la aclaración: El Barzón no promueve la cultura del "no pago", simplemente el banco no tiene elementos jurídicos para demandar a la mayor parte de los usuarios de tarjetas de crédito.
Por otra parte, el crédito hipotecario tampoco se encuentra regulado en la Ley de Títulos y Operaciones de Crédito, porque en algunos juristas existe la idea de que el crédito hipotecario es para obtener una casa, para elevar los niveles de bienestar, familiar y personal, del trabajador. Es decir: estrictamente hablando no es un acto mercantil.
Y dado que prestar dinero en hipoteca para la compra de vivienda no es un acto de comercio, el banco no debería otorgar esos créditos bajo el criterio de obtener utilidades. ¿Por qué no es un acto de comercio? Porque no tiene como finalidad obtener ganancias, dado que es un crédito para comprar una vivienda. ¡Claro!, se ha trastocado esto, han prosperado muchos juicios contra usuarios de la banca que no pueden pagar su crédito hipotecario debido a la gran corrupción entre los funcionarios bancarios y las autoridades judiciales. Pero los deudores hipotecarios le estamos poniendo un alto a esto, con una defensa apropiada y correcta, y que por supuesto, la hacemos a través de El Barzón.
¿A qué se debe la proliferación de diferentes agrupaciones de deudores de la banca si el problema tiene un origen común?
El movimiento de El Barzón felizmente se inició en el estado de Jalisco, por mayo o junio de 1994, y unos meses después se fundo en Veracruz.
En nuestro Estado nos unimos todos los deudores de la banca y creamos un movimiento a nivel estatal en la ciudad de Xalapa que se denominó Barzón Veracruzano, cuyo inicio formal ocurrió el 4 de febrero de 1995. A partir de entonces iniciamos una lucha legal y política para defender los intereses de los usuarios de la banca y en ello tenemos ya más de tres años.
Lamentablemente este movimiento se ha dividido mucho porque "mete la cola" el gobierno. El gobierno es el principal interesado en desmembrar este movimiento tan justo, y ahora hay -sólo en Xalapa- seis "barzones" aproximadamente.
Usted conoce las diferentes propuestas de los partidos políticos sobre el Fobaproa. ¿Cuál considera que es la más viable?
Las conozco en términos generales y coincidimos más con la del PRD, aunque en todas las propuestas falta precisar ciertos aspectos.
Existe un elemento interesante donde ha faltado precisión en todas las propuestas: los partidos hablan de una quita de la deuda, pero eluden mencionar el origen del problema, es decir: se debe hablar de una quita pero del crédito original. Por ejemplo, si debo 184 mil pesos al banco porque me prestó 60 mil, una quita del 30, 40 ó 50 por ciento de los 184 mil pesos totales no me resuelve el problema; me tienen que hacer una quita del crédito original de 60 mil.
De modo que tenemos que ir al centro de la cuestión, pues casi todos los usuarios de la banca -más del 90 por ciento pagamos durante varios años los intereses exigidos por los bancos y dejamos de hacerlo cuando los excesivos intereses hacían imposible pagar, sobre todo por el problema que se generó en México en diciembre de 1994, cuando se vino en cascada un problema económico gravísimo que no, se ha podido resolver.
¿Por qué no queremos resolver el problema central? No queremos resolverlo porque hay contubernio, hay acuerdo entre e1 Gobierno Federal, los gobiernos de los estados y los banqueros a través de las autoridades judiciales.
¿Considera que los pasivos del FOBAPROA se deben convertir en deuda pública?
No. Definitivamente no debe hacerse porque el pueblo de México, sea o no deudor de la banca, no está obligado a pagar el lastre económico, más aún cuando esto significa 65 mil millones de dólares.
Esa cantidad de dinero no podremos pagarla ni siquiera nosotros, y por ello les vamos a heredar a nuestros hijos y nietos una deuda por 30 años que ellos no suscribieron. Ya sabemos por qué quieren convertirlo en deuda pública: porque los pasivos del FOBAPROA se fueron todos a los gastos de campaña de varios gobiernos de los estados y sobre todo la del Gobierno Federal. En la campaña de Zedillo que se gastaron cientos de millones de dólares, y este dinero se fue al FOBAPROA y no quieren que se sepa. Precisamente por eso lo ocultan, por eso no dan la información completa.
De ahí que nosotros aplaudimos la actitud de los partidos de oposición, que afortunadamente hasta este momento están aliados para que se haga una auditoria, a cargo de un despacho contable de Canadá, para tener seguridad de que no va haber engaños. Esa auditoria es necesaria para saber qué ocurrió, aunque -¡claro!- se ha filtrado mucha información.
El 30 de abril de este año, el periódico La Crónica publicó una lista de los 30 dueños de la banca que recibieron algo así como 300 mil. millones de pesos, pero además seis de los 15 hombres más ricos de México, seis grandes empresarios nacionales recibieron 180 millones de pesos. Son seis sujetos que ahora quieren que los pasivos del FOBAPROA los pague el pueblo de México, pero si ese dinero lo recibieron esos seis empresarios o esos 30 banqueros pues que lo paguen.
El dinero está, según documentó el periódico La jornada durante el mes de junio, en bancos de los Estados Unidos, donde están depositados 33 mil 506 millones de dólares.
¿El movimiento El Barzón cuenta con alguna propuesta encaminada a la solución del asunto FOBAPROA?
Como barzonistas retomamos la tesis que se usó durante la Convención que diera origen a la Constitución Política de México de 1917, donde existe un artículo transitorio -no recuerdo si es el Artículo 11, 12 ó 17-, el cual decretó abolidas todas las deudas que tenía el pueblo de México con las tiendas de raya o cualquier otra institución.
Y si esa deuda de los trabajadores, campesinos y pequeños empresarios de México se decretó anulada por medio de un artículo transitorio de la Constitución, entonces pedimos que eso mismo se haga ahora con esos 552 mil 300 millones de pesos mexicanos -65 mil millones de dólares al anterior tipo de cambio-,dado que esos grandes recursos del erario nacional debieron destinarse para crear más hospitales, más escuelas, mejorar los salarios de los maestros y los niveles de salud del pueblo de México, así como apoyar a los pequeño-., medianos y micro empresarios del país, a los agricultores y a la planta productiva nacional.
Pero insisto: como estamos inmersos en un proyecto económico transnacional, la globalización de la economía, y caímos en las garras del mercado globalizado donde todo mundo se dedica a la especulación, son los dueños de las grandes empresas financieras -que ni siquiera son mexicanas- quienes se llevan las utilidades.
Un amigo afirma que en México está prohibido trabajar. Y si se le pregunta a cualquier empresario si su negocio le da para vivir, se recibirá siempre una sola respuesta: a quien trabaja en cualquier actividad lícita del sector primario, secundario o terciario de la economía, no le alcanza para vivir; los pequeños empresarios a veces hasta salimos perdiendo y por eso nuestra deuda crece y crece.
Lo mismo le ocurre a un agricultor, un ganadero o un mediano empresario. Tenemos una economía absolutamente inverosímil y contradictoria. Tan sólo del transporte nos aumentan los insumos? del combustible, de refacciones y llantas mes con mes, y cada mes debemos gastar más, pero siempre tenemos el mismo ingreso. Si se ganan 10 pesos no se pueden gastar 11 porque el negocio se va a la quiebra.
A los agricultores les pasa igual, porque los precios de sus productos ni siquiera se establecen en México. El mercado internacional está en Londres o Nueva York, y aquí los cafeticultores deben informarse todos los días si el café sube o baja para saber a cuánto van a vender o a comprar su producto. Es como si nosotros, los mexicanos, determináramos cuánto va a costar un coche VMW, un Chevrolet, un Volkswagen, ¿cuándo lo vamos a definir nosotros? ¡Nunca! Igual deberíamos hacer con nuestros productos, pero esas son las contradicciones de la economía.
¿Cuál sería la opción para evitar más crisis financieras y que existan miles de deudores?
Hay que cambiar de modelo de desarrollo económico, pero además es necesaria la intervención del estado como regulador de la economía. El fin de toda sociedad humana es elevar los niveles de bienestar del mayor número de gente posible, y un gobierno tiene que ser regulador y equilibrador de esos factores que existen en la sociedad, que no haya tanto desequilibrio. Pero en México se está haciendo todo al revés para que el desequilibrio aumente.
México tiene más millonarios que Francia, y nosotros no somos un país más rico que Francia porque está concentrada la riqueza. Recuerdo una canción muy bonita que se llama "Pobrecito mi patrón", de Facundo Cabral y que canta Alberto Cortés; en una de sus frases dice que el amor nunca se acaba, nada más cambia de lugar. Nosotros los barzonistas decimos lo mismo: el dinero no se acaba, sólo cambia de lugar. Ya sabemos que el dueño del dinero de México vive en Dublín y que las 100 familias más ricas de México ostentan el 45 por ciento del Producto Interno Bruto, es decir: son dueñas de casi la mitad de la riqueza del país. Yo hago una pregunta, ¿esto es justo, es humano, es legal, históricamente es válido?
Hay que modificar eso. Urge apoyar la planta productiva nacional en serio y con recursos frescos, con intereses bajos, para reactivar la economía, generar empleos y reducir la miseria, la inseguridad. Todo esto que vivimos hoy son fenómenos derivados de la falta de empleo, y la solución no es contratar y armar más policías, sino generando empleos.
Independientemente de la solución que se le dé al FOBAPROA, ¿ustedes qué harán con sus deudas? ¿Pedirán que se convierta en deuda pública?
No es el caso de que se conviertan en deuda pública, pero sí debe haber renegociaciones apegadas ala realidad, apoyadas en el dinero que originalmente nos prestaron los bancos. Los barzonistas estamos dispuestos a pagar el interés legal, el Código de Comercio señala un interés del 6 por ciento anual, y el Código Civil un interés hasta del 9 por ciento anual, en ambos casos nos apegamos nosotros a la ley.
Pagaremos lo que nos prestaron más el interés legal, habida cuenta de que si nosotros ya cubrimos la deuda crediticia, y si ya excedimos ese pago, pues que nos devuelvan lo que pagamos de más, porque también la ley debe aplicarse de la otra manera.
Aunque no diré su nombre, hay una persona, joven, empresaria, que le prestaron 200 mil pesos, ya pagó 350 mil y todavía debe 400 mil pesos. ¿Esto es correcto? Otro caso: a un ferretero en la zona de Cardel le prestaron 800 mil pesos, ya pagó 350 mil y tiene abonado al capital sólo 17 mil pesos, todo lo demás son intereses. ¡Por favor! Esto no se vale, hay que cambiarlo, aunque ¡claro! Sabemos que mientras estén estos gobernantes no va a ser posible; hay que cambiar de gobierno.
Ante el problema del FOBAPROA, ¿se debe dejar sentado un precedente y castigar a los deudores?
A los deudores no, porque a ninguno se le apoyó a través del FOBAPROA. Yo ejemplifiqué tentativamente al señalar que el Gobierno Federal dispuso del erario público para apoyar a los grandes empresarios y banqueros de México, y se les apoyó con 552 mil 300 millones de pesos; de los cuales ni un quinto se ha destinado para apoyar al deudor de la banca que cayó en cartera vencida. Yo mencionaba que se calcula en 100 mil ó 120 mil millones de pesos la deuda total con cartera vencida, no más.
Si el Gobierno Federal hubiera dispuesto 100 mil ó 120 mil millones de pesos para apoyar a los deudores, ellos en ese momento le pagan al banco y "colorín colorado", ya no habría bronca. Eso lo están diciendo los propios banqueros que cayeron de la gracia del Gobierno como Ángel Isidoro Rodríguez y Jorge Lankenau. Ambos han confesado que ellos ni siquiera compraron los bancos, sino que les dijo Salinas: "Fórmense" y se cruzaron préstamos entre los bancos. Ellos no obtuvieron ni un quinto, pusieron de su dinero, porque todo fue a través de préstamos del propio Gobierno con el fin de que los grandes funcionarios se quedaran con los bancos.
Todo mundo sabe en este país que Salinas es uno de los hombres más ricos no de México, sino del mundo, y dueño de grandes empresas, de los bancos, de Teléfonos de México, de Altos Hornos, etcétera. ¿No habrá castigo para esto?
¿Usted considera que se debe castigar nada más a los grandes y no a los pequeños deudores de la banca?
No, porque los pequeños deudores sí estamos dispuestos a pagar en las condiciones que ya mencioné. ¿Por qué nos van a castigar más de lo que ya nos han castigado?
Vamos a pagarlo que nos prestaron más el interés legal, pero quienes se han llevado nuestro dinero, los grandes beneficiados de este país, a esos sí que se les castigue. Si los metemos a la cárcel no tardan ni seis meses y nos regresan todo.
¿Cree justo que por la deuda o errores de un pequeño grupo se deba recortar el gasto social e incrementar los impuestos?
No. Así le va hacer el Gobierno Federal, pero eso no les una salida porque el pueblo de México está empobrecido. Los datos del INEGI son contundentes: en los últimos cinco años el número de personas que viven en condiciones de pobreza extrema aumentó, de 14 millones a 26 millones. ¿A qué se debe ese deterioro económico de las grandes masas de población? "El amor nunca se acaba", dice Facundo Cabral en su canción, y tampoco el dinero se acaba, pero se ha concentrado en muy pocas manos. Hay que redistribuirlo.
* Fernando Jácome Roldán es licenciado en Derecho por la Universidad Veracruzana. Ex presidente municipal de Coapetec y fundador del movimiento barzonista en Veracruz; en la actualidad coordina el Barzón Nacional de la Unidad con sede en Xalapa.


















