Reestructuraciones, juego engañoso. Entrevista con Joaquín Alcántara Chimal. Gina Domínguez Colío
Cartera vencida
Reestructuraciones, juego engañoso
Entrevista con Joaquín Alcántara Chimal *
Gina Domínguez Colío
Las reestructuraciones con las cuales se pretendía disminuir la cartera vencida sólo han servido como trampas para aumentar el monto de los adeudos, porque la situación de insolvencia del deudor no ha sido resuelta, opina el dirigente de El Barzón Coatepecano, para quien el problema financiero que hoy enfrenta el país no se da porque los deudores se nieguen a pagar, sino a consecuencia del desfalco que dejó la generalizada, y en la mayoría de los casos ficticia, quiebra bancaria de México.
Transición.- ¿Cuál es el problema de la cartera vencida y cómo se origina en el estado de Veracruz?
Joaquín Alcántara Chimal.- El problema es muy claro: si el Gobierno le siguió los pasos a Raúl Salinas y descubrió en él diferentes personajes, cada uno de ellos con una cuenta bancaria en distintas naciones, pues eso mismo debería hacer para acabar con la cartera vencida: seguirle los pasos a quienes defraudaron 'de ese modo a la Nación, pues la falta de pago y la cartera vencida no se dan porque los deudores nos neguemos a pagar: son consecuencias de la carencia del dinero que se escaseó o lo sacaron.
Ese dinero que hace falta en México no se hizo polvo, tampoco se fue a Saturno ni está en Marte; está aquí, en algún lugar de este planeta. Los señores que defraudaron y se robaron todo pertenecen a grupos financieros archimillonarios, pero ellos fueron quienes irónicamente declararon sus bancos en quiebra. Por ejemplo: Roberto Hernández, dueño de Banamex Accival, además del Banco de Panamá y del Banco de Argentina, declaró quebrado a Banamex a pesar de que incluso ha comprado bancos en otros países, como el Commermex Bank, de Laredo, Texas.
La solución a la cartera vencida está en que el Gobierno se amare los pantalones de una vez por todas, porque el cambio real que la Nación tanto ha pedido sí lo puede hacer. Pero aquí el poder está concentrado en un mismo grupo, el cual no quiere reconocer que es el provocador de todo esto.
¿Qué cifras alcanza la cartera vencida en el estado de Veracruz y cuáles sectores son los más afectados, de acuerdo con los grupos de deudores?
Las cifras que se manejan no son confiables. Me explico: antes que termine este día puedo pasar de cartera vencida a cartera normal si en este momento acepto la propuesta del banco de reestructurar mi adeudo.
Cuando el Gobierno nos incitó con publicidad para aceptar la reestructuración de los adeudos conforme a los programas de Udis, de Ades, de cupón cero, etcétera, los deudores vimos que no tenía caso. Es un juego engañoso de números porque reestructurando nadie dejaría de ser deudor, pero además se trata de mecanismos donde una deuda que ahorita es de dos se convierte en una de ocho.
¿Dónde está la solución si para nosotros no cambia nuestra condición de deudores? ¿Cuántos millones de personas que ahorita están en cartera normal pasarán otra vez a la cartera vencida antes de terminar este año?
De los millones de deudores, los más afectados somos los del sector agropecuario porque nuestros productos no tienen precio de garantía. Por ejemplo: ya no tiene caso producir más toneladas de caña por hectárea si los ingenios, confabulados con el Gobierno, le descuentan dinero al productor casi hasta porque la caña está chueca. Descuentos de INFONAVIT, del Seguro, de cuotas nacionales, estatales. ¡Cuánta cosa...!
Pero lo más grave de la cartera vencida es que no hay un mecanismo, un camino que nos saque a los deudores del abismo.
Según las estimaciones de El Barzón, ¿a cuántos deudores y cuánto dinero asciende la cartera vencida en el estado de Veracruz?
La verdad no tengo el dato a la mano. La banca menciona una cifra, pero la maquilla porque le interesa minimizar el problema. En cambio, dondequiera se encuentra uno con deudores que ya no saben qué hacer: todos están embargados y en cartera vencida.
La crisis de diciembre del 94, ¿es el detonador de la actual crisis económica que tenemos en cuanto a cartera vencida o ya se venía arrastrando desde antes?
Lo que vivimos ahora no es producto de una "crisis", aunque así la han manejado los grupos en el poder. Esta situación no es algo fortuito, es producto de la necedad, de la terquedad, de la obsesión de estos señores que tienen en sus manos la economía nacional y han demostrado su total ineptitud para manejarla. Quien hoy es secretario del Trabajo mañana lo es de Finanzas y pasado titular de esto o tesorero de aquello. Y entre ellos mismos se pasan la "bolita" y siguen "mangoneando" la economía de todo el pueblo de México.
Pero todo eso, ¿no es parte también de la idiosincrasia del mexicano que incluye la cultura del "no pago"?
El "no pago" es otra cosa. En El Barzón no practicamos ni fomentamos la cultura del "no pago". Los bazonistas sí queremos paga, pero de acuerdo a lo que está establecido en la Ley. Es decir: si a mí me prestaron 100, estoy obligado a pagar esos 100 más lo que dice la Ley: el 50 por ciento de la suerte principal de intereses; es decir: hasta 150. Y allí, por Ley, se congelaría mi deuda, de acuerdo a lo que está escrito. Pero los bancos que me prestaron 100 ahora me quieren cobra 500, 600, 800 o hasta mil, ¡y luego capitalizan los intereses!
El banco dice: "Nosotros también capitalizamos los intereses de los ahorradores cuando nos depositan su dinero". Sí, nada más que si como ahorrador voy al banco y meto una cantidad, hasta que pase el mes me gano esos intereses y solo entonces los podré retira o capitalizarlos. En cambio, el banco descuenta los intereses por adelantado y además se hace un préstamo adicional, porque de los cien que se piden añade otro crédito de cien para pagar los intereses cuando ya no pueda pagar el deudor, empobreciéndolo.
Antes los bancos cumplían con la misión pera la que fueron creados: impulsar el desarrollo y apoyar el progreso; entonces había auge, trabajo; dinamismo, movimiento. Iba alguien al banco, pedía prestado y con la misma los negocios daban para pagarlos intereses, normales que permitían él crecimiento.
Pero ahora los dueños de los bancos son "bolseros" viles, apoyados por el Gobierno que les permite cobrar esos intereses estratosféricos, porque los señores que se robaron el dinero ahora quieren que nosotros aceptemos esos intereses bárbaros, descabellados, y así paguemos esos faltantes.
Entonces allí es donde decimos "No señor, eso no lo pago porque no puedo ni debo pagar lo que no me comí, lo que no disfruté, lo que no recibí; si el dinero no pasó por mis manos ¿porqué voy a pagar lo que otros se robaron?"
México está señalado por el mundo entero como uno de los países más corruptos. Será una vergüenza y una lástima, pero es verdad. Y es allí donde decimos: "¡No, momento!, yo pago, sí, lo que me prestaron y lo que dice sagrada y religiosamente la Ley porque para eso está". ¿O qué, es letra muerta? ¿Para eso tanta sangre y tantos muertos? Por eso en El Bazón decimos: "Con la Ley en la mano".
Los programas de reestructuración que se dieron hace algunos meses a raíz de que estalló esta crisis de la cartera vencida ¿no sirvieron de nada?
Absolutamente de nada. No conozco una sola persona que me demuestre haber resuelto su problema, porque si alguien deja de estar en cartera vencida por el simple hecho de reestructurar su adeudo, al poco tiempo, cuando ya no puede pagar, vuelve a estar en certera vencida, con la diferencia de que si debía tres o cuatro ahora va a deber ocho o diez. Quienes firmaron en Udis, en Ades, en cupón cero, todos, con los nuevos intereses están cayendo como en cascada en certera vencida. No resolvieron nada. Al contrario: ahora sus deudas son mucho mayores, se han triplicado por haber firmado esas trampas.
En el problema de la cartera vencida hay tres actores: la banca, el Gobierno y los deudores. Entonces debe haber un programa hecho por las tres partes. Pero resulta que esos programas se hicieron sólo entre el Gobierno y la banca, sin tomar en cuenta a los deudores, y luego vienen y nos quieren imponer esos programas hechos de manera unilateral por ellos.
Nosotros lo dijimos, que no cayeran en ese garlito, en la trampa de las Udis, lo gritamos a los cuatro vientos: "El Barzón" y medios independientes, como los hay todavía. Otros medios -gobiernistas- lo callaron, no dijeron nada. Nosotros en su momento, cuando aparecieron los Ades y los Udis, lo gritamos a los cuatro vientos: "¡Cuidado, no vayan a caer en el garlito de esas trampas." Y ahí están, no han resuelto su problema, están peor.
El FOBAPROA, como otro reflejo de esa actitud bancaria y de cartera vencida, ¿qué otras trampas implica?
No. El FOBAPROA es algo hermoso. El espíritu del FOBAPROA no se discute. Todos los fideicomisos en apoyo de algo, bienvenidos. El FOBAPROA es para respaldar y proteger el ahorro. Eso no se discute. Pero los fondos del FOBAPROA se los robaron funcionarios del actual sistema que nos gobierna, en confabulación, en complicidad, con los banqueros. Ahora el FOBAPROA sólo tiene documentos, y tanto el Gobierno como la banca quieren hacerlos efectivos convirtiendo al FOBAPROA en deuda pública. En eso es que no estamos de acuerdo.
La televisión nos bombardea hablándonos cosas bonitas del FOBAPROA, como si nosotros estuviéramos en contra de ese fideicomiso. No estamos en contra del FOBAPROA, sino de que quieran rescatar los fondos del FOBAPROA a través de deuda pública, a través del pueblo, un pueblo que no se benefició de ese dinero.
El FOBAPROA fue un fideicomiso privado, porque nada más se benefició un grupo pequeño, pero el Gobierno lo presentó como fideicomiso público y lo que es público no es secreto. Si un fideicomiso es público no puede haber violación al secreto bancario. ¿Por qué entonces alegan lo del secreto bancario, si la lista que salió publicada la tomaron del FOBAPROA?
Y ahí va algo tan grave que es como para irse para atrás: un compañero de Chihuahua le ganó un juicio al banco de una deuda por 500 mil pesos porque se fue con César Fentánez. A él lo demandaron por tres millones y medio, es decir, querían cobrarle tres millones de puros intereses. Una vez que el banco vio perdido el caso, pues le vendió esa deuda al FOBAPROA como pasivo. Y en la reciente lista que se publicó, este compañero vio su nombre y sus datos, pero su deuda apareció en la lista ¡nada menos que con 60 millones de pesos!
¿Dónde están los 56 y medio millones de pesos de diferencia, si su deuda era -según el propio banco- de tres millones y medio? Por eso pedimos que se hagan públicas las listas. No tanto por el escándalo, sino para ver si ahí está el nombre de uno. ¿Qué tal si al rato aparece Joaquín Alcántara con cien millones de pesos? Van a decir: "¡Ese desgraciado, mírenlo!" Hasta la vida de uno se pone en peligro porque van a creer que es cierto.
Ese compañero es un caso típico y un ejemplo de lo peligroso que es no hacer públicas las listas. Si el Gobierno tiene tanto interés en ocultar esa información no es por el secreto bancario, sino porque de hacerse público el asunto se van a descubrir los nombres de muchos deudores, reales, que son utilizados para inflar las cuentas de lo que otros desdichados se robaron.
En ese sentido, ¿la cartera vencida es un callejón sin salida?
Mientras quienes están en el Gobierno continúen con la política de encubrirse entre ellos mismos, pues sí será un callejón sin salida, por eso es necesario cambiar este sistema que nos gobierna.
Miguel Alemán tiene la intención del cambio, ojalá siga ese camino. Nosotros no tenemos siglas partidistas, queremos gente de vergüenza, honrada, honesta. No nos importa que venga de tal partido o tal otro, de este color o de aquél. Como ciudadanos nos importa que sean personas dignas, que conozcan lo que significan las palabras vergüenza, honor, historia, que sepan cuál futuro nos espera.
¿Qué ambiente les vamos a heredar a nuestros hijos? Si el FOBAPROA se convierte en deuda pública, ¿ante qué México se van a enfrentar? Tendrán un ambiente tan caro que no habrá dinero que les alcance.
Los barzones, como una respuesta de la sociedad civil a la cartera vencida, ¿han sido útiles?
Yo pienso que sí, salvo algunos grupos manejados por gente sin escrúpulos porque toda regla tiene su excepción y eso no se puede evitar. Pero el espíritu de justicia de El Barzón, es necesario. Es uno de los movimientos sociales más importantes después de la Revolución de 1910, porque se trata de una revolución sin armas.
Ahora, y que quede bien claro y bien remarcado, está latente el peligro de una revolución violenta si el Gobierno insiste en negarse a tomar ya las medidas correctas para darle una solución de raíz al deterioro del nivel de vida.
Y no somos alarmistas ni amarillistas, sólo vemos que el desempleo se multiplica a niveles peligrosos. Como cafeticultor he recibido a personas, descalzas o con huarachitos, y me piden trabajo. ¡Pero las condiciones en que me lo piden! Dicen: "Patrón, si usted no tiene para pagarme no importa, ahí me abona algo y me paga usted después, ¡pero por favor déme trabajo!" Ahí está lo alarmante de nuestra situación como país.
¿Cuál es el futuro a la cartera vencida que ve usted como ciudadano?
Tengo esperanza en que la oposición haga su papel para obligar al cumplimiento de la Ley que se meta en cintura a esos desgraciados saqueadores-, y de que el Gobierno rompa de una vez por todas esa cadena maldita que lo ata a su antecesor. Debo aclarar que no soy militante de la oposición, aunque sí reconozco que gracias a ella las cosas empiezan a cambiar.
Zedillo hizo lo del FOBAPROA sin haber pedido permiso ni autorización al Congreso de la Unión cuando la mayoría de los senadores y diputados eran priístas, porque él sabía que alzarían el dedo al momento en que lo ordenara. Así iban a aprobar que el FOBAPROA se convirtiera en deuda pública, sin enterarnos siquiera. Pero afortunadamente para México, llega la oposición a la mayoría en el Congreso y dice: "Momento, señor, no podemos legitimar ni legalizar lo ilegal".
Para que el Presidente pidiera prestado al extranjero tenían que darse tres situaciones, marcadas por el Artículo 73 de la Constitución, en su fracción octava: la conversión de la moneda; un temblor o un caso fortuito, y una invasión extranjera. Ninguno de los cuales se dio.
Entonces, el Presidente pidió prestado y la Constitución en el Artículo 89, en su fracción tercera, marca que un préstamo se puede hacer y se justifica cuando ese dinero viene para engrosar las arcas de la Nación, o para impulsar proyectos productivos que se reflejen en la calidad de vida del pueblo.
Pero ese préstamo que pidió el señor Zedillo, con todo respeto, fue para beneficiar a unos cuantos, no al pueblo de México, porque el FOBAPROA no nos benefició en nada. ¿Que protegió a los ahorradores? Correcto. ¿Que los ahorradores merecen respeto? También. ¿Que merecen que se les proteja? De acuerdo. ¡Pero no a costa del pueblo!
¿Qué esperan los barzones de lo que será la jurisprudencia estatal del gobierno de Miguel Alemán?
Tenemos muchas esperanzas porque es un hombre de palabra y ya empezó a cumplir sus promesas. Nosotros impulsamos a Hugo Vega Morales para diputado local porque Miguel Alemán nos invitó y nos dijo que él viene por el cambio. Ojalá de veras sea así, porque si no lo es no se la van a acabar, y no porque lo diga Joaquín Alcántara, sino porque ya es un odio, un asco, un repudio social contra este sistema que nos está mal gobernando.
Entonces, las esperanzas del movimiento barzonista es que las cosas se corrijan por la buena si no quieren que después -como ya acertadamente lo dice el licenciado Sarquiz- venga la ley de la fuerza, y eso está latente. Esa es la ilusión, la meta, lo próximo que quiere El Barzón. Yo creo que no sólo los barzonistas, sino los mexicanos en general repudiamos la violencia.
Yo como representante de El Barzón Coatepecano, garantizo que nuestra organización tampoco quiere violencia, pero si no nos dejan otro camino, ¿qué vamos a hacer? ¿Permitiremos que nos despojen de nuestras propiedades? ¡Primero nos sacan muertos de nuestras casas! Y para sacarnos muertos pues a dos o tres nos los llevaremos por delante.
* Dirigente del Barzón Coatepecano.


















