Reflexiones sobre la cartera vencida. Gerardo Macías Ávalos
Reflexiones sobre la cartera vencida
Gerardo Macías Ávalos *
Entre los problemas que han tenido mayor impacto social en México está la imposibilidad entre particulares y empresas de cubrir sus adeudos con la banca, debido a los sorpresivos aumentos en los intereses financieros y otros factores económicos.
Sin embargo, la solución a la cartera vencida es posible a partir de esfuerzos y ajustes que coadyuven a mejorar las condiciones financieras del país, pues en el mundo se han solucionado con éxito muchas de las recientes crisis económicas y el sistema bancario debe encontrar el camino de su recuperación.
Una de las cuestiones que ha recibido mucha difusión entre la opinión pública de México es la relativa a la cartera vencida que existe por parte de los ciudadanos y las empresas con el sector bancario, cuando el problema va más allá, pues también tiene que ver con los pagos entre empresas o de particulares a tiendas departamentales.
A nivel nacional, el primer origen de la cartera vencida fue que en el gobierno del presidente Carlos Salinas de Gortari se vendieron, además de los activos de los bancos, cartera que había otorgado la banca oficial y que no fue cubierta con oportunidad.
En el caso de México, el escenario que se planteó durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari fue en el nivel de inflación menor al diez por ciento, lo cual alentó a que los empresarios trajeran dinero que anteriormente habían depositado en bancos extranjeros y que además complementaban con préstamos de los bancos, de las uniones de crédito, las, empresas arrendadoras y empresas de factoraje, porque de acuerdo con sus cálculos, los proyectos sí producirían rendimientos elevados que permitirían el pago de capital y de intereses.
En el caso de los particulares, el crédito se vio incentivado principalmente para la empresa con financiamiento de casas, automóviles y el consumo, esto alentado por un sector financiero que había liberado importantes recursos como consecuencia de que el gobierno estaba solicitando menos créditos pues había vendido importantes empresas al sector privado, entre ellas, los bancos.
Las bajas reservas internacionales y los fuertes compromisos generados por los Tesobonos, que fueron colocados entre los inversionistas de los Fondos de Retiro de Estados Unidos, obligaron ala devaluación de 1994 y como consecuencia, el fuerte incremento de la inflación y las tasas de interés a las que debían dé pagar los deudores.
Aparte de los fenómenos descritos, se generó una depresión tan fuerte que algunos de los particulares perdieron sus empleos y quienes tenían negocios vieron que sus ventas bajaban considerablemente, de modo que se vieron imposibilitados para cubrir sus adeudos. Las situaciones anteriores generaron la necesidad de crear una serie de acuerdos sectoriales a través de los cuales se pretendió apoyar, por ejemplo, al sector agropecuario mediante el sistema de Reestructuras de la Cartera Agropecuaria Vencida (SIRECA), o al empresarial a través del Bono Cupón Cero.
En ese sentido se crearon también los programas de apoyo a la planta productiva nacional en Udis, el programa de Apoyo para Deudores Hipotecarios, el Apoyo Crediticio a los Estados y Municipios y los programas de apoyo a la vivienda de interés social tipo FOVI entre los principales.
Otro factor que en nuestro país hace que la cartera vencida. se eleve son los nuevos Criterios de Contabilidad Bancaria, los cuales entraron en vigor el Primero de Enero de 1997. Estos criterios obligan a que, en un tiempo menor, se convierta en cartera vencida un pago que no se haya hecho.
En el caso de las instituciones bancarias de México, existe la obligación de cubrir la totalidad de los depósitos que un cliente haga en los bancos en cuentas de cheques, cuentas de ahorro y cuentas de inversión en plazo. A nivel nacional existen alrededor de veinte millones de depositantes, quienes, a pesar de los problemas que han enfrentado algunas instituciones bancarias, no han tenido ningún quebranto en sus patrimonios. Hasta el momento son únicamente cuatro países en el mundo los que mantienen la cobertura total de los depósitos bancarios, pues el resto de países sólo estipulan una cobertura parcial.
En el caso de México, el organismo que protege los ahorros del inversionista es el Fondo Bancario de Protección al Ahorro, que es un fideicomiso fundado en 1990 de acuerdo con lo que establece el Artículo 122 de la Ley de Instituciones de Crédito, y se constituyó con los depósitos que los bancos hicieron a este fondo.
Desde 1980 a la fecha, 130 países han sufrido crisis en su economía y su sistema bancario. Ésta se produce cuando, por diversas causas, los deudores no pueden pagar los créditos que recibieron, y sin un FOBAPROA, los ahorradores tendrían el problema de no poder cobrar sus depósitos, como lo hemos podido observar con el problema financiero de Rusia.
En el estado de Veracruz está ubicado el 2.73 por ciento de las sucursales bancarias del país y el porcentaje de cuentas de cheques e inversiones es de alrededor del 4 por ciento del total nacional.
Veracruz tiene otorgados créditos del orden de 13 mil millones de pesos. De ellos, 10 mil millones son de la banca comercial y 3 mil millones son de los recursos descontados de la banca de desarrollo, como son Nacional Financiera, PIRA, FIDEO y Bancomext.
La diversidad de actividades económicas del estado de Veracruz permite que los créditos se canalicen a muchas actividades, como el comercio, agricultura, ganadería, pesca, servicios, industria y construcción. En estas actividades existen un total de 20 mil personas que tienen créditos por diversos montos y una cantidad igual con créditos hipotecarios cuyos montos varían mucho.
Si comparamos la situación de la cartera vencida de las diferentes entidades de la República, podremos decir que Veracruz se encuentra en el punto medio con un porcentaje del 14 por ciento de cartera vencida, es decir: de cada 100 deudores, 14 están en cartera vencida y 86 están al corriente en sus pagos. Hay otros estados donde el porcentaje de deudores en cartera vencida es mayor y otros en los que es mucho menor.
Los bancos han tenido que aumentar su capital fuertemente. Algunos de ellos se han fusionado con bancos mayores y otros han tenido que vender parte de su capital a bancos extranjeros de Japón, Canadá, España o los Estados Unidos.
Las crisis bancarias han sido problemas muy fuertes para: él país, y de 1980 a la fecha han tenido crisis Argentina, Chile, Colombia, Venezuela, Suecia y los Estados Unidos.
El tema de la cartera vencida ha generado grandes discusiones que han tenido un costo financiero reflejado en las bolsas de valores, las tasas de interés y el precio del dólar. Seguramente que en un tiempo breve, una vez que los auditores canadienses entreguen resultados de sus auditorias, puedan hacerse los ajustes necesarios a las cantidades que se han señalado como consecuencias del FOBAPROA y se hayan vendido algunos bienes que garantizan las deudas cedidas al FOBAPROA.
La situación que está viviendo Rusia, la crisis en los países de Asia y las dificultades que enfrenta la banca de Japón, están generando incertidumbre en los mercados mundiales, pero desde el punto de vista nacional deberá existir una solución que permita que México pueda ingresar al nuevo milenio con nuevas condiciones financieras.
Pensar en la cartera vencida como callejón sin salida es muy difícil. Han existido situaciones más graves en otros países y se les han encontrado solución.
Nuestro punto de vista sobre el particular es que debemos continuar con los esfuerzos, ya que de lo que se trata es de que los mexicanos podamos seguir viviendo y trabajando en este país, pues no tenemos otro país de repuesto.
* Gerardo Macías Ávalos es economista y director del Centro Bancario de Veracruz.


















