El sistema bancario en el banquillo de los acusados. Asesores de la fracción legislativa del PRD
El sistema bancario en el banquillo de los acusados *
Grupo de asesores de la fracción legislativa federal del PRD
La discusión acerca de cuáles serán las medidas que tomará México ante la crisis bancaria, especialmente en lo relativo al FOBAPROA, hizo posible un consenso pese a las profundas diferencias entre las fracciones que integran la Cámara de Diputados: que la propuesta del Poder Ejecutivo de asumir como pública la deuda de este fideicomiso es excesiva.
Todos los partidos -incluso el PRI- se han pronunciado por atenuar los términos en que la población enfrentará el problema financiero, aunque las medidas aún están sometidas al debate y sus consecuencias.
Las iniciativas para modificar al Fondo Bancario de Protección al Ahorro (FOBAPROA), contabilizar como deuda pública los pasivos de ese fideicomiso y la creación del Fondo de Garantía de Depósitos (FOGADE), se deben entender en el marco del paquete legislativo que se está proponiendo al Congreso para su eventual aprobación:
- Darle autonomía al BANXICO para que esta institución maneje la política cambiaria.
- Que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) dependa en su estructura y funciones más de BANXICO que de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
- Permitir una mayor participación de capital, extranjero por principio, en los tres principales bancos más grandes del país: BANCOMER, BANAMEX Y SERFIN.
En todas estas iniciativas, incluidas en el paquete de propuestas al sistema financiero, hacía falta un punto fundamental: el FOBAPROA. De este fideicomiso ya se dieron a conocer las cifras de lo que representan sus activos y pasivos.
Activos.- Créditos que tenían los bancos, los cuales fueron trasladados a la administración del FOBAPROA y que suman 350 mil millones de pesos, cantidad cercana a los 40 mil millones de dólares.
Pasivos.- Representados por los depósitos de los ahorradores en aquellos bancos que sufrieron quebrantos. Para garantizar su cumplimiento, tales depósitos tuvieron que ser respaldados por el FOBAPROA, como es el caso de Banca Cremi, Banco Obrero, Banco Unión, Banpaís, Banca Confía, etcétera, donde los pasivos suman 552 mil 300 millones de pesos, el equivalente a 63 mil 500 millones de dólares.
Esa cifra se propone incorporar de manera oficial al cumplimiento federal, y de ser aprobada por el Congreso de la Unión estaríamos hablando de cerca de 12 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB), lo que aumentaría la deuda pública, interna y externa, de un 25 por ciento actual a casi un 37 por ciento. Las impresionantes cifras no hacen mención de la gravedad de lo que representan las crisis financiera y bancaria.
Las interrogantes que nos surgen
- Y estos 63 mil 500 millones de dólares, ¿de quiénes eran realmente? ¿Conviene respaldarlos a través de deuda pública para que tengan que ser pagados, no en los próximos años pero sí en las próximas décadas, por todos los mexicanos? ¿Conviene distraer recursos que podrían ser utilizados al apoyo de los sectores productivos, con el propósito de resolver los graves problemas de la mala administración y supervisión, como es el caso de los bancos mencionados?
- ¿Cómo van operar los dos nuevos organismos en los que será dividido el FOBAPROA, es decir, el Fondo de Garantía de Depósitos (FOGADE) y el Comité de Recuperación de Activos Bancarios (CRB)?
- ¿Cómo operará el FOGADE al estar encargado de administrar los riesgos de los bancos, ya bajo la nueva perspectiva de no cubrir al 100 por ciento de los depósitos bancarios, sino de manera gradual en un programa establecido de aquí al año 2008, el cual cubre como máximo a 500 mil Udis que actualmente es un poco más de un millón de pesos (100 mil dólares) como ocurre en la Unión Americana?
- ¿Cómo operará el Comité de Recuperación de Activos Bancarios? Se trata de los 350 mil millones de pesos y ésta sería la institución encargada de administrar, vender, enajenar y recuperar estos activos, los cuales corresponden a los créditos administrados por el FOBAPROA. El subsecretario de Hacienda, Martín Werner, dio una cifra escalofriante al respecto: estimó que sólo se recuperará cerca del 30 por ciento de estos activos, lo cual equivale a aproximadamente unos 12 mil millones de dólares, por lo cual se perderían cerca de 28 mil millones de dólares.
El impacto de las cifras del FOBAPROA
La cifra del endeudamiento público en caso de que el gobierno asumiera así las pérdidas del FOBAPROA asciende a 552 mil 300 millones de pesos, es decir, a 5 mil 697 pesos por mexicano y 28 mil 500 pesos por familia mexicana, incluyendo a las que están en extrema pobreza, es una cifra de dimensiones colosales. Implica que la deuda pública interna, descontando la externa, pasa de 7 puntos porcentuales del PIB a 21 puntos porcentuales de la deuda pública federal, la cual sería administrada por Banxico con las aportaciones ordinarias y extraordinarias de los propios bancos para cubrir los riesgos de solvencia con respecto a los depósitos de los ahorradores.
En primer lugar el problema esta ahí: la Ley no faculta al FOBAPROA para adquirir carteras, y es muy clara: FOBAPROA puede respaldar con apoyos preventivos alas instituciones crediticias, y éstas deberán garantizar su pago y devolución al Fondo de manera puntual y oportuna con acciones bancarias o valores gubernamentales; como pueden ser CETES o cualquier otra garantía que satisfaga al fiduciario.
El segundo problema: cuando se compraron estas carteras se aseguró que se trataba de carteras debidamente provisionadas en los criterios generales de política económica para 1996: crisis bancaria en México: orígenes, consecuencias y medidas instrumentadas para superarlas.
Sin embargo, los datos que se dieron a conocer indicaban que las provisiones preventivas de las carteras compradas por FOBAPROA ascendían solamente al 14 por ciento, más de la mitad de las carteras estaban vencidas y debieron estar provisionadas de acuerdo con las disposiciones de la CNBV
Aunque está fuera de la Ley de Instituciones de Crédito, cuando se compraron estas carteras se estableció que los Bancos estarían obligados a inyectar un peso de capital fresco por cada dos pesos de carteras que comprara FOBAPROA. Los 9 principales bancos no intervenidos por la CNBV vendieron carteras por 209 mil 940 millones de pesos, de -modo que los 9 bancos debieron aportar capital fresco por 104 mil 970 millones de pesos. No obstante, el capital contable de los bancos es de 34 mil millones de pesos, apenas la tercera parte de lo que estaba comprometido.
El FOBAPROA ha operado con una enorme discrecionalidad, pues sólo tres años después de haberse constituido el Fondo -en la reciente comparecencia del Gobernador de Banxico, Guillermo Ortíz- fue cuando se entregó a la fracción del PRD en la Cámara de Diputados el Acta Constitutiva del FOBAPROA.
Con esa discrecionalidad, los bancos han quebrado por mala administración, falta de supervisión y se vendieron sin existir alguna licitación pública para conocer qué otros oferentes existen en la compra de Banca Cremi, Banco Unión ,y Banca Confía, por ejemplo, los cuales fueron adjudicados por el FOBAPROA, Por consiguiente, el asunto es tan grave que debe someterse a un amplio análisis para darle la mejor salida al país.
De los intereses que el Gobierno federal pagará
Los intereses que el Gobierno Federal pagará por esta deuda de 552 mil millones de pesos, a una tasa módica de CETES del 18 por ciento, equivalen a un importe de 99 mil 414 millones de pesos. Esto significa más de 4 veces la reducción en el IVA del 15 al 10 por ciento, implica un poco más de 3 veces lo aplicado al recorte presupuestal federal a consecuencia de la caída de los precios del petróleo. Es una cantidad colosal que afectará gravemente las finanzas públicas.
Lo que el Gobierno cobró por la venta de los 18 grandes bancos tiene un valor actual de 113 mil 800 millones de pesos. Esta pérdida bancaria que asumiría el Gobierno como deuda pública implicaría 5 veces lo que cobró, en términos reales, por la venta de los bancos.
No es casual la idea de convertir los adeudos de FOBAPROA en deuda pública, ni es una cuestión formal. De hecho el FOBAPROA, en la propia Ley de Instituciones de Crédito, está concebido como un fondo de aseguramiento, por lo que una salida mas justa y equitativa para la Cámara, así como razonable para las arcas nacionales y la economía nacional, sería no desaparecer FOBAPROA. Es decir, dejar al Fondo con los pasivos que tiene y repartir el costo de las pérdidas entre tres principales agentes:
- Cuotas del Gobierno Federal.
- Cuotas ordinarias y extraordinarias de los propios banqueros tal y como está indicado en la propia ley.
- Fondearse el pago de estos servicios de la deuda con los remanentes del Banxico.
* Fragmento de una de las ponencias del paquete de propuestas financieras que fueron presentadas al Pleno de la Cámara de fracción del PRD.


















