Los problemas sociales se agravaron: PT
Diagnóstico del PT: Veracruz 1998 *
Los problemas sociales se agravaron
El modelo neoliberal que se impuso en Veracruz empujó a la pobreza a la mayor parte de los habitantes de la entidad, pues no sólo estancó en gran medida el desarrollo de la entidad, sino incluso las restricciones a las que fueron sometidos ocasionaron de manera deliberada los graves problemas sociales que hoy padece la entidad. Tal es la perspectiva que tiene el Partido del Trabajo del sexenio que finaliza este año.
Educación
Un 20 por ciento de los veracruzanos mayores de 16 años son analfabetos y 28 por ciento más carecen de primaria completa.
El 30 por ciento de los menores de edad no están matriculados y de cada 100, 50 abandonan los estudios, lo cual cuestiona las cifras de eficiencia terminal oficiales.
Vida Digna
En las tres últimas décadas Veracruz pasó del lugar 15 al 5 en la escala nacional de entidades con mayor marginación. Por otra parte, el 63 por ciento de los 210 municipios posee grados de marginación altos y muy altos, según la escala oficial de índices de marginalidad.
El deterioro del nivel de vida en los últimos 10 años ha sido dramático.
El 45 por ciento de las viviendas carece de drenaje, el 40 por ciento de agua potable, y el 25 por ciento de energía eléctrica.
El problema de vivienda se acentúa, los grados de hacinamiento y la falta de servicios en las regiones rurales y la ciudad se han agudizado.
Campo, ganadería y pesca
El campo, no está contemplado dentro de las prioridades de los gobiernos neoliberales que en los últimos años han gobernado Veracruz. La ausencia de un programa integral de recursos económicos y de planeación para este sector ha hecho que el campo no sea rentable, generando una fuerte descapitalización en el mismo y aumentando el endeudamiento de los productores con la banca oficial y privada.
Aunado a lo anterior, las privatizaciones de importantes agroindustrias y la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC), afectaron notablemente a los productores de cítricos, cañeros, cafeticultores, arroceros y ganaderos de nuestro Estado, quienes no están en condiciones de competitividad con los productores de Estados Unidos y Canadá, los cuales reciben diversos apoyos y subsidios por parte de sus respectivos gobiernos en los aspectos de producción y comercialización.
El modelo agropecuario impuesto en Veracruz, que privilegió los cultivos de plantación a costa de la economía campesina de producción de básicos -maíz y fríjol- se encuentra en una crisis total.
El auge de la ganadería de sobrepastoreo que ocupa la mitad del territorio estatal, jugó un papel decisivo desplazando el cultivo de básicos, 75 por ciento de fríjol y 50 por ciento de maíz, con un alto costo ecológico sobre los recursos naturales: contribuyó a destruir la cubierta forestal, la pérdida de suelos, el azolvamiento de presas, cuencas, lagunas y humedales, con implicaciones irreversibles para muchas de las riquezas pesqueras del Golfo de México.
Veracruz tiene el mayor número de ejidos en el país, alrededor de 3 mil 500, que abarcan casi el 50 por ciento del territorio y benefician a alrededor de 234 mil ejidatarios.
La mayor parte de las tierras que se encontraban rentadas al momento de la modificación a la reforma del 27 Constitucional, pasaron de manera definitiva a manos de grandes empresas y de acaparadores que compraron a costos irrisorios a los ejidatarios. En la entidad, al igual que en el resto del país, el rentismo en el área ejidal es del 30 por ciento.
En 1992 se afirmaba desde el gobierno estatal que mil 200 expedientes agrarios aún existían en Veracruz. En 1993 se decretó el fin del rezago agrario pensando que con ello resolvían el problema. No obstante, la lucha por la tierra entre los campesinos veracruzanos persiste.
El 34 por ciento de la población económicamente activa veracruzana trabaja en el sector agropecuario y se ha visto afectada por la crisis en diversas ramas de la economía agrícola. En el caso de los productores de café -donde existen 67 mil productores y cortadores- la mayoría está inmersa en el desempleo.
Ello ha conducido a Veracruz a ser una entidad expulsora de población a diversas ciudades del país, para trabajar en áreas emergentes de la industria de la construcción y otros miles de campesinos han iniciado la migración hacia el norte del territorio nacional.
Salud
La gravedad del problema social se refleja en el nivel salud de la población, donde la mayoría carece del estatus de derechohabiente de alguna institución oficial, y la cobertura es deficiente y desigual. Existen 13 mil 653 localidades sin atención médica permanente, cuyos habitantes sufren el drama de las enfermedades de la pobreza: cólera, desnutrición, paludismo y tuberculosis.
Los principales problemas de salud están estrechamente vinculados con la pobreza y la insalubridad.
Economía
La estrategia neoliberal de reestructuración industrial provocó crisis en todas las ramas de la industria veracruzana, con la consiguiente destrucción de miles de puestos de trabajo. Los distintos polos industriales regionales hoy se encuentran sumidos en profunda crisis al no crear en torno suyo una trama densa de actividades económicas.
Este modelo industrial no sustentable pronto mostró sus límites. La industria petroquímica en el sur del Estado ha dejado sin empleo a miles de veracruzanos. Sus secuelas en el ámbito ecológico han ocasionado daños irreversibles. De igual manera la agroindustria.
Todavía ayer los gobiernos estatales tenían en perspectiva la creación de miles de empleos. En este sexenio se prometió para Veracruz la creación de 600 mil empleos. Pero en 1993 -por ejemplo- sólo se alcanzaron a crear 19 mil 800 nuevas plazas. El déficit de empleo se incrementó en el último lustro.
Las políticas de empleo han tenido un carácter pasivo y asistencial como forma de enfrentar el grave problema del desempleo. El deterioro del mercado de trabajo, la precariedad en el empleo y el desempleo mismo se perciben como problemas no sólo económicos e industriales, sino también culturales, educativos y sociales: son percibidos de un modo total.
Por su parte, la economía informal ha jugado un papel relevante frente al deterioro de los niveles de empleo, incidiendo sobre los jóvenes, las mujeres y los trabajadores sin calificación. No obstante, este sector es incapaz de continuar asumiendo la expectativa global del desempleo.
* Tomado de "Plataforma Electoral, Veracruz 1998". Comisión de Asuntos Electorales del Partido del Trabajo, Xalapa, 1998.


















