Hacia una comunicación social incluyente. Álvaro Ricardo de Gasperín Sampieri
La información se ha convertido en uno de los temas centrales y más discutidos de la transición democrática, dado que aún no se transforma del todo en factor coadyuvante al desarrollo de la sociedad. Sin embargo la vida pública veracruzana requiere dinamizar y eficientar la actividad informativa, además de alientar la democratización de los medios en concordancia con la sociedad.
Medios y democratización
Hacia una comunicación social incluyente en Veracruz *
Álvaro Ricardo de Gasperín Sampieri **
Acudo a este Foro Regional de Consulta sobre la Comunicación Social con la finalidad de "hacer común", plantear "puentes" que nos permitan dialogar y discutir elementos fundaméntales de la comunicación social (en donde por supuesto, el eje principal de ella lo determinan actualmente los medios masivos de comunicación), con la certeza y esperanza que los señalamientos y propuestas aquí contenidos, sean contemplados de manera efectiva en el Programa Sectorial de Comunicación Social del Plan Veracruzano de Desarrollo 1998-2004.
Generalmente cuando se presenta este tipo de llamados y oportunidades, surge el escepticismo y la desconfianza por la efectividad de estos procesos de consulta ciudadana, y el recelo creo que no es gratuito: por muchos años los diferentes ámbitos de la sociedad mexicana (académicos, investigadores, profesionistas, especialistas, empresarios, etcétera) han sido invitados a proponer sobre diferentes aspectos de la vida pública sin hacerles el menor caso, y la mejor de las veces, sus disertaciones han sido publicadas en alguna memoria después por ahí perdida.
Baste recordar en el ámbito que nos ocupa, las megaconsultas ciudadanas a nivel nacional sobre el Derecho a la Información y los Medios de Comunicación en México impulsadas desde el sexenio del Presidente López Portillo (1), mismas que pese a la importancia en sus contenidos han "dormido el sueño de los justos", porque desde que han sido planteadas a los interesados, el mismo gobierno no ha tenido una verdadera voluntad de atender las peticiones y sugerencias, perdiéndose tiempo valioso y gastandose inútilmente infinidad de recursos humanos, tecnológicos y sobre todo económicos.
Espero que esta consulta impulsada por el Gobierno del Estado de Veracruz no tenga el mismo destino trágico que otras como la del ejemplo citado, ya que el tiempo perdido será irrecuperable para que nuestro Estado logre fijar un marco de referencia que lo impulse y guíe con certeza hacia el próximo milenio.
Los medios: vértice del poder
Así pues, es precisamente ese reto temporal el que nos urge, nos exige tomar determinaciones incluyentes ante una sociedad cada vez más mediatizada y politizada: y es que el vertiginoso desarrollo de los medios de comunicación, producto por un lado de los avances científicos y nuevas tecnologías y por otro de los cambios económicos signados por la liberalización y la competencia real, nos han revelado a una sociedad no sólo informatizada, sino donde los medios masivos en palabras de Esteinuo(2) se han "convertido en el centro del poder contemporáneo de nuestra Nación". Es decir, de haber sido instrumentos de difusión en los años Veinte y conformar el cuarto poder político de los Sesenta como corresponsables del poder, en esta última década del siglo se han transformado en el vértice del poder actual.
En este sentido, la información se ha convertido en uno de los temas centrales y más discutidos de la transición democrática, viéndose la mayor de las veces como botín manipulador por los gobiernos, los partidos políticos y organismos sociales, amplificando de manera peligrosa la irracionalidad de la política, al hacerla perder cada vez más y con un alto riesgo, los elementos de racionalidad que tienen lugar de convertirla en factor coadyuvante a la toma de decisiones que generen beneficios, y ofrezca caminos claros y seguros para el desarrollo de la sociedad.
Para reforzar esta idea, baste recordar teorías de la comunicación como la llamada "agenda setting" (estableciendo la agenda) cuando señalan que "como consecuencia de la acción de los periódicos, de la televisión y de los demás medios de información, el público es consciente o ignora, presta atención o descuida, enfatiza o pasa por alto, elementos específicos de los escenarios públicos. La gente tiende a incluir o excluir de sus propios conocimientos lo que los media incluyen o excluyen de su propio contenido. El público además tiende a asignar a lo que incluye una importancia que refleja el énfasis atribuido por los mass media a los acontecimientos, a los problemas, a las personas" (Shaw, 1979) (3).
Este enfoque profundiza el carácter estratégico e importante cuando explica que "los mass media por otro lado ejercen la influencia que poseen, por cuanto son algo más que un simple canal a través del que es presentada a los electores la política de los partidos. A1 filtrar, estructurar y enfatizar determinadas actividades públicas, el contenido de los medios no se limita a transmitir lo que los portavoces proclaman o lo que los candidatos afirman. No sólo durante la campaña, sino también durante los periodos intermedios, los medico ofrecen perspectivas, modelan las imágenes de los candidatos y de los partidos, ayudan a proporcionar temas sobre los que versará la campaña y definen la específica atmósfera y área de importancia y reactividad que caracteriza a cada competición electoral (Lang-Lang, 1962) (4)
Y no sólo los medios masivos terminan su función cuando la competencia electoral finaliza; inmediatamente desde oficinas ahora llamadas de Comunicación Social, se establecen directrices para crear vínculos informativos con la sociedad, mismos que ante la baja credibilidad de muchas de nuestras instituciones, se ven rebasados por las "nuevas credibilidades o nuevas hegemonías" de los medios, basadas en el empaquetamiento y venta política de acciones no realizadas, promesas no cumplidas, figuras de "marca" vendibles para trepar en los entramados del poder, que finalmente sólo contaminan una atmósfera sociopolítica cada vez más confusa y desesperante para el ciudadano común y corriente, empujando a lo que algunos teóricos estadounidenses han denominado desde la perspectiva política de los Estados Unidos: la bastardización de la democracia.
Los medios en Veracruz
Veracruz es un estado con una cobertura mediática muy importante: según datos obtenidos de la página de Internet de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (abril, 1998) y de la Presidencia de la República (1997), nuestro Estado tiene 64 estaciones de radio concesionadas en Amplitud Modulada (AM), cuatro estaciones permisionadas en la misma banda, 24 estaciones concesionadas en Frecuencia Modulada (FM) y ninguna estación permisionada en esta frecuencia; en total hay 92 estaciones de radio en la geografía veracruzana, es decir, el 14.5 por ciento del total de radiodifusoras del país, ubicándolo como la entidad que más tiene.
En televisión, Veracruz cuenta con un total de 18 estaciones, es decir, el tres por ciento del total de las estaciones en el país, divididas en 16 concesionadas y dos permisionadas y sobre prensa escrita, circulan en la entidad 27 periódicos propios del estado, ubicando a Veracruz en el tercer lugar a nivel nacional en este rubro.
Como podemos darnos cuenta, la importancia por la presencia de una amplia cobertura mediática en nuestro Estado, nos impulsa a generar estrategias que por un lado dinamicen y eficienticen el proceso de comunicación social y por otro alentar el reconocimiento de la importancia de la democratización de los medios (o por lo menos la exigencia social de conocer a qué se comprometen cada uno de ellos) ya que como lo plantea Shaw (1979), "los media proporcionan algo más que un cierto número de noticias. Proporcionan también las categorías en que los destinatarios pueden fácilmente colocarlas de forma significativa" (5).
Política y comunicación social
Como toda institución social, los medios masivos no han sido ajenos a los procesos de cambio que de manera lenta o acelerada han modificado el entorno político, económico y social de nuestro país en los últimos diez años, transformándose por las circunstancias de aquel arreglo institucional que durante muchos años ha operado entre el poder político gobernante y los concesionarios de radio y televisión por un lado y los propietarios de medios impresos por otro, aunque en menor medida por las características propias del medio.
Nunca como ahora el binomio política-medios masivos de comunicación se ha convertido en un eje de análisis social, en donde partidos políticos, gobierno, organismos intermedios y sociedad civil ven en los medios los aliados (o enemigos) ideales para llevar a cabo sus planes.
Este ahora denominado marketing político nos han mostrado las "bondades de los medios" -con propuestas bien dirigidas, alta calidad de producciones, eficiencia y competencia- hasta la perversión de la política en donde "el raiting ha convertido al sistema de comunicación del gobierno en un instrumento de venta y no de información", y en donde las batallas sociales y políticas ya no se ganan o se pierden en las áreas de las contiendas sociales sino en los medios masivos.
Esta denominada "apertura de los medios" se ha dado, como en muchas otras áreas de la vida nacional sin reglas claras externas (comenzando por el anticuado e inoperante marco legal), e internas (como las relacionadas con lineamientos éticos y la autorregulación poco funcional), lo que ha convertido a la sociedad mexicana en un gran campo de batalla en donde el triunfo de la forma sobre el fondo, apelar a las emociones más que a la razón, en fin, la trivialización de la política, se erigen como las grandes "conquistas" de los últimos años en esta esfera de lo social.
Y ante esta situación, la responsabilidad gubernamental no puede tomarse a la ligera. Sin embargo, el discurso ha dejado mucho que desear. Luis Rubio lo plantea claramente: "Dentro y fuera del gobierno, las voces justificadoras del inmovilismo -y de las peores tradiciones en los medios en sus relaciones con el poder- llevan varias décadas reduciendo su respuesta a las más elementales propuestas de discusión del tema, a una frase por demás ilustradora de la cultura de la ilegalidad que cubre todavía tan vastas zonas de nuestra sociedad: es preferible la impunidad ante todo exceso en la gestión de los órganos informativos que el riesgo de caer en la arbitrariedad al tratar de ajustar sus actividades a las normas propias de estados de derecho moderno"(6).
Si aceptamos que México no es una democracia, aunque se ha hecho evidente del avance de fuerzas que luchan contra el autoritarismo (partidos políticos, medios de información, organismos no gubernamentales, etcétera) tenemos que recalcar el hecho que ."uno de los obstáculos que han enfrentado, y enfrentan esas fuerzas, es el uso de mecanismos que utiliza el grupo en el poder para controlar el contenido de los medios, y aunque la efectividad de estos controles se ha ido reduciendo, éstos todavía no han desaparecido "(7).
Y en estas formas, que van desde lo burdo a lo más estilizado, las oficinas de comunicación social han tomado un papel fundamental, desviando la función que deberían tener porque de ser organismos informativos se han convertido en "empresas" publicitarias, de fungir como organismos integradores de cohesión social han extendido su funcionalidad sin dejar el partidismo político, propio sí de las campañas electorales, pero supuestamente olvidado el ejercer el gobierno que debe pensar y ser para todos y, en el caso más grave, de venta de futuro político de ciertos líderes que trasladan a la arena mediática sus virtudes y defectos, ante una ciudadanía que podría ser beneficiada con procesos comunicativos que favorecieran la desaparición de la impunidad y también auspiciaran la participación verdadera en los problemas estatales, en fin, de una verdadera comunicación social que entendiera que lo político-partidista no engloba todo este concepto.
En este sentido veo, como parte de estas reflexiones, la necesidad de plantear algunas perspectivas sobre este sistema ya que concibo a la comunicación social básicamente como un organismo informativo, no publicitario, un organismo integrador, parte de un gobierno apartidista y sobre todo como una plataforma de respaldo para otras áreas relacionadas con la comunicación como son la investigación, la difusión e incluso la crítica.
Propuestas
Así, las propuestas que me permito sugerir son las siguientes:
- Que la Dirección de Comunicación Social promueva la transparencia en su relación con los medios masivos tanto estatales como nacionales e internacionales, informando a la sociedad veracruzana con objetividad de los retos, logros y en su caso fracasos, de la actividad gubernamental.
- Que se autodesigne como una instancia gubernamental apartidista, creando vínculos abiertos con los partidos políticos y demás organismos de la sociedad civil.
- Que dado el jugoso presupuesto que ejercerá por lo menos en este primer año de gobierno (8), la Dirección de Comunicación Social del Gobierno del Estado se comprometa a crear vínculos específicos con las universidades públicas y privadas reconocidas del estado de Veracruz que ofrecen la carrera de ciencias de la comunicación o áreas afines. con la intención de fomentar y apoyar estudios de expertos en el área de la comunicación y sus diversas ramas como campo de estudio.
- Que la Dirección de Comunicación Social destine recursos a proyectos de investigaciones serios (que pueden provenir de instituciones de educación superior o de otros organismos sociales de la entidad) sobre las diversas áreas de la comunicación social, ya que se tiene un verdadero déficit en Veracruz de estudios sobre procesos y condicionantes en la producción y distribución de los mensajes cl contenido de los mensajes y los procesos de recepción y apropiación de los mensajes comunicacionales.
- Que la Dirección de Comunicación Social apoye y fomente propuestas de comunicación alternativas, correo estaciones radiofónicas para zonas indígenas por ejemplo, que coadyuven con sus contenidos noticiosos a la participación social dentro de las comunidades y a crear vínculos de esas comunidades con sus entornos regional y estatal.
- Que los recursos económicos que maneje la Dirección de Comunicación Social sean auditables no sólo en su buen uso económico sino en que los proyectos comunicativos sujetos de inversión en el ramo también cumplan con las directrices de comunicación social, para así evitar el mal uso hacia fines que relacione la actividad comunicativa con alguna bandera política en lo particular.
Notas:
- La última gran consulta nacional -documenta Raúl Trejo Delarbre en "Volver a los medios. De la critica a la ética" (Edit. Cal y Arena. 1997)- fue impulsada por la Cámara de Diputados en 1994 con la creación de una Comisión Especial de Medios de Comunicación, integrarla por legisladores de los cuatro partidos que en ese momento tenían representación parlamentaria. Durante el siguiente año la nueva Comisión realizó foros en una decena de ciudades del país, contándose 2, 908 ponencias organizadas en 14 temas y subtemas.
- Esteinou Madrid, Javier. "Espacios de Comunicaciones, UIA UNESCO", en Partidos, Medios y Elecciones (un enfoque desde la perspectiva del derecho a la información). Javier Corral Jurado. Seminario Internacional del IFE. 1998. Página 1.
- Wolf, Mauro. La Investigación de la Comunicación de Masas Crítica y Perspectivas Editorial. Paidós: 1992. Página 163.
- Ibid., página 161.
- Ibidem, página 165.
- Rubio, Luis "Ante el Presidente de la República, el 7 de junto de 1998, en la entrega de los premios nacionales de periodismo ". En Partidos Medios y Elecciones (un enfoque desde la perspectiva del derecho a la información). Javier Corral Jurado. Semanario Internacional del IFE. 1998 Página 10.
- Aguayo Quezada, Sergio y Acosta, Miguel. Urnas y pantallas. La batalla por la información Editorial Océano. 1997. Pagina 29.
- Aunque no cuento con cifras, en algunos medios de comunicación de la entidad (sobre todo en diarios) se ventiló la inconformidad de algunos diputados de la oposición en la Legislatura del Estado, al excesivo presupuesto que manejará este año la Dirección de Comunicación Social del Gobierno del Estado, incluso superior al que ejerce la Secretaria de Comunicaciones estatal.
* Ponencia presentada en el Foro Regional de Consulta sobre la Comunicación Social, en Córdoba, Ver., el 22 de Febrero de 1999.
** Maestro del Tecnológico de Monterrey Campus Central, de Veracruz, en Córdoba, Ver.


















