La prensa, ¿informa o deforma? Héctor Cruz Báez
Uno de los obstáculos para que la prensa de opinión que se practica en México se transforme en el medio de información que necesita la sociedad, es la competencia desleal entre los periódicos, ya que en su afán por la conquista del público, y ante la ausencia de garantías éticas, incurre en el sensacionalismo o la tergiversación tendenciosa de sus contenidos.
La prensa, ¿informa o deforma?
Héctor Cruz Báez *
Desde hace aproximadamente cincuenta años, el progreso de la información se ha acelerado de una manera vertiginosa a causa de una serie de innovaciones técnicas.
La invención de la fotografía, del telégrafo, de la rotativa y de la linotipia, así como más tarde del teléfono, acompañó y suscitó el crecimiento de la prensa, la cual, a finales del siglo XIX, había establecido ya su imperio en el mundo occidental. Se suele decir que la información es la reina de nuestro siglo.
Esto es tanto verdad cuanto que nuestra época ha aportado unas técnicas nuevas: radio, cine y televisión han sido puestos al servicio de la obtención y difusión de la información.
En efecto, la electrónica y la informática aceleraron el progreso de los medios audiovisuales y éstos, a su vez, contribuyeron al progreso de la prensa.
Esta vertiginosa multiplicación de los medios destinados a transmitir información ha modificado, naturalmente, las relaciones entre los individuos y los grupos humanos. El hombre moderno está mucho mejor informado que sus antepasados, pero de hecho, si bien la siempre creciente cantidad de mensajes en circulación puede medirse sin problemas, su calidad, en cambio,. no se puede verificar. Ésta es precisamente la problemática que se pretende plantear, la falta de calidad que en nuestro país existe en los medios masivos de comunicación, y en particular la manipulación y distorsión de que son objeto las noticias y eventos nacionales y locales, que a través de la prensa diaria se informa a miles de lectores.
Nunca se insistirá lo suficiente en que la información ejerce un poder inexorable y que utilizada desacertadamente no informa al receptor, sino que le deforma, lo cual explica porqué con ella aparece ligada, cada vez más estrechamente, la noción de responsabilidad. Los refranes de antaño que se refieren a la información, tales como "saber es poder" y "poder es saber", han cobrado en la actualidad una insospechada vigencia.
Ello muestra hasta qué punto ser informado, pero seleccionando y controlando la información que nos llega, es una necesidad irrenunciable para el hombre actual.
Ahora bien, el problema que se plantea parece tener sus antecedentes con el surgimiento de otros medios masivos de comunicación, los cuales mencioné anteriormente. Todos sabemos que existen diversos tipos de publicaciones de prensa:
- Prensa diaria, semanal o mensual.
- Prensa local, regional o nacional.
- Prensa escrita, hablada o televisiva.
Los siglos XIX y XX vieron florecer estos diferentes tipos de periódicos, cuanto más se desarrolla un país, más se liberaliza y democratiza, y más se diversifica su prensa escrita. Pero la reciente competencia de la radio y la televisión ha provocado una crisis de la prensa escrita.
Han decaído numerosos diarios y periódicos pequeños, y se asiste en nuestros días a un fenómeno de concentración, de absorción de pequeñas empresas de prensa por grupos financieros muy grandes y fuertes. El número de títulos disminuye pero aumenta el de ejemplares vendidos. Ello se debe a que el periódico ofrece una doble ventaja: primero financiera, como medio de publicidad; después política, a causa del enorme poder que puede ejercer sobre la opinión pública. Por ello, tampoco es extraño que los diarios establezcan una competencia encarnizada entre ellos mismos, con el objeto de "quitarse" lectores.
Considero que aquí es donde reside la raíz del problema, ya que en una competencia desleal por ganar lectores, se hace abuso inconsciente de las noticias, convirtiéndolas en sensacionalistas, que solamente desvirtúan la realidad, apoyándose deshonestamente en la libertad de prensa que existe en nuestro país.
Hay quienes se amparan argumentando que le dan a sus lectores solamente lo que ellos están deseosos de leer, cuando la realidad que ocultan es la manipulación de masas a favor de sus intereses netamente particulares.
Para conocer bien el "perfil" de un periódico, es preciso saber quién es el propietario, o los propietarios; cómo se presenta su organización interna, cuáles son su orientación y sus objetivos, su tirada y su difusión.
Un periódico al servicio de un partido político, de una ideología, de una confesión o de unos intereses, causará una distorsión más fuerte de la información, porque su escala de valores está en función de la ideología, de la causa a cuyo servicio se halla. Es por ello que en México existe la prensa de opinión, que es la que pregona sus opiniones políticas, cuando quizás debiera ser prensa de información.
Se propone una campaña de concientización periodística, tomando como base la ética profesional que deben tener todas las personas a esta rama de actividad, con el objeto de evitar o disminuir la degeneración de este importante medio de comunicación que afecta, de una forma u otra, a la sociedad, quien a su vez permite en algunos casos la proliferación de este tipo de situaciones.
* Maestro en ciencias de la comunicación y catedrático del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey.


















