Especulación financiera, el daño mayor. Abel Hernández Rivera (Entrevista)

Al transferirse la administración de los ingenios, del gobierno a la iniciativa privada, los trabajadores azucareros se enfrentan al deterioro progresivo de sus condiciones laborales y de vida, a la complicidad entre sus representantes tradicionales con los intereses patronales y al desinterés de los inversionistas ya involucrados por fortalecer esta actividad productiva. Por ello, el líder de uno de los sindicatos independientes no duda en afirmar: "Lo que cambió la industria azucarera fue la especulación".

Especulación financiera, el daño mayor

Entrevista con Abel Hernández Rivera

Secretario General del Sindicato Independiente de Trabajadores del Ingenio El Potrero

Gina Domínguez Colío

Transición.- Usted como trabajador del ingenio El Potrero y líder de un sindicato independiente, desde su perspectiva, ¿cuál es la problemática que enfrenta la industria cañera en nuestro país?

Abel Hernández Rivera.- La mala administración de los ingenios es una situación que se ha venido arrastrando a través de los años. Tanto el gobierno como la iniciativa privada no han sido capaces de brindar un cuidado constante a las factorías, lo cual trae como consecuencia un déficit tremendo en la producción.

Una producción con calidad y con el debido aprovechamiento de los recursos que se tienen ya no es posible porque se ha llegado tanto al descuido en el interior de las factorías que la maquinaria, los implementos y las herramientas no son adecuadas para la producción de azúcar.

Aunado a esto se ha venido permitiendo la entrada sin control de alta fructosa, causando grave daño a nuestro país. Ese endulzante norteamericano ha desplazado al azúcar como materia prima en diversas industrias, pero en ello hay gran responsabilidad -y señalamos de forma directa, frontal- de la representación sindical de los Trabajadores a nivel nacional.

Los líderes de la CTM, del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera y Similares de la República Mexicana (STIASRM), en estos momentos Enrique Ramos Rodríguez y antes de él, Salvador Esquer Apodaca, no han asumido de frente la situación de los trabajadores. Siempre hay rumores sobre movilizaciones de trabajadores para pedir al Gobierno Federal que impida la entrada de alta fructosa al país, lo cual nos afecta a todos pues nos está empobreciendo, al tiempo de enriquecer a los inversionistas, quienes en principio no son de nuestro país.

Ésta es, en general, la situación en la industria azucarera, aunada a otros problemas generados por la actitud de los patrones. Por ejemplo: el Grupo Escorpión está compuesto por accionistas que no ven hacia donde está realmente el interés del pueblo de México, sino sólo su interés particular, una situación que para vencerla habrá que tornar mucha conciencia.

Hemos mencionado en otras ocasiones la alta producción que se tuvo en la zafra anterior, 200 mil toneladas de azúcar en el ingenio El Potrero. De esa producción se sabe que a nivel nacional más de 600 mil toneladas se fueron a la bodega por la entrada de la alta fructosa. Esto derivó en difíciles relaciones obrero-patronales, pues en consecuencia no se dieron las utilidades correspondientes a los trabajadores, los salarios se deterioraron y de igual forma hubo reajustes de personal.

En el ingenio El Potrero eliminaron 200 plazas en 1997 bajo el argumento de que no se alcanzó el rendimiento esperado, cosa totalmente falsa dada la producción que se ha tenido. Es una actitud de los empresarios totalmente prefabricada para enriquecerse, y empobrecer así a los trabajadores.

Se dice que los ingenios del país, incluidos los ubicados en Veracruz, están en el limite de su resistencia; se habla de cierres e incluso en muchos es probable la quiebra, aun cuando se supone que en manos de la iniciativa privada deberían tener un mejor futuro que si continuaran siendo administrados por el gobierno. ¿Realmente es tan crítica la situación de los ingenios mexicanos?

No lo creemos así. Que nos lo quieran hacer creer y que los industriales difundan esa expectativa para que su programa de empresa, de negocio, de explotación, se lleve a efecto, pues eso ya es aparte. El endulzante sí hace mucha falta. La demanda de azúcar en el país también es alta y hay el capital suficiente en la industria, pero los industriales manejan así el asunto para que a la gente, al trabajador y a los sindicatos se les haga pensar de manera diferente a la que se está viviendo.

Se habla también de una reconversión industrial de los ingenios para que realmente haya un aprovechamiento integral de la caña de azúcar, que se pueda producir alcohol, piloncillo y otra serie de subproductos que hagan mucho más rentable la industria...

De hecho en el ingenio El Potrero se tiene una destilería de alcohol altamente productiva. En esa misma zona de El Potrero alguna vez se hizo piloncillo y hoy puede ser costeable, todo depende del punto de vista del empresario y de que la demanda lo requiera, pero los trabajadores tenemos disposición para producir, pues lo que esperamos es buena mano de obra y diversificación sobre el aprovechamiento de ese material, de esa producción.

El Potrero también suscribió un convenio con la papelera Kimberly Clark: esa empresa le da petróleo al ingenio para la alimentación de sus calderas y se pueda generar vapor. A su vez, el ingenio El Potrero le da el bagazo residual de la caña a la papelera. Incluso Kimberly Clark tiene montada una desmeduladora de bagazo a un costado de la factoría El Potrero. Así es como se maneja este Grupo Escorpión, maneja sus finanzas, su empresa, con alta producción, porque extraen mucha utilidad, pero es una cuestión que no tiene absolutamente reflejo en el pueblo.

Enrique Ramos Rodríguez dijo que los ingenios requieren financiamiento, que el Grupo Escorpión, entre otros, ya había logrado un financiamiento extraordinario por parte de FINASA y que todos los demás inversionistas azucareros deberían conseguir ese recurso so riesgo de cerrar sus puertas. ¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué los ingenios están en una situación tan difícil hoy? ¿Estaban mejor antes con el Gobierno o ahora en manos la iniciativa privada?

Lo que cambió la industria fue la especulación. En manos del Gobierno, como industria paraestatal, los ingenios tenían otro tipo de administración: había interés porque la empresa azucarera estuviera firme, a tal grado que los trabajadores teníamos participación en las utilidades.

Pero tan pronto como la industria azucarera es transferida a la iniciativa privada se dan los cambios y no sólo en el ingenio El Potrero. Hay 9 ó 10 ingenios, propiedad del Grupo Escorpión, el Grupo CAZE, que enfrentan una situación crítica porque los industriales han manejado los números a su antojo. Y para este periodo -lo hemos corroborado- continuará esta misma forma de proceder, excepto si hay una intervención del gobierno.

Si el gobierno se interesara en una reconversión de la industria azucarera, qué bueno sería porque es necesaria, pero este proceso no sólo es un asunto interno del país, sino que se ve influido también por el Tratado de libre Comercio (TLC), en el cual nos deben regularizar como corresponde y sin afectar más la débil economía del pueblo mexicano, del trabajador azucarero y de todos los agrosectores que estamos en una situación crítica a nivel nacional.

¿Cuántos ingenios y empresas maneja el Grupo Escorpión?

Estamos hablando de 9 a 10 ingenios a nivel nacional. Aparte de que son los concesionarios de la Pepsi Cola.

¿Y en el estado de Veracruz?

Pues los ingenios El Potrero, El Modelo, San Cristóbal, San Miguelito, San José... La mayoría. Estamos hablando de 7 en el estado de Veracruz.

¿Qué tanto está afectando la alta fructosa a la industria azucarera en este país?

Mucho, principalmente porque genera desempleo. Los patrones arguyen hoy que el azúcar está siendo desplazado por ese endulzante, en consecuencia bajan las ventas y por eso no les es posible sostener la cantidad de trabajadores que demanda la industria. Esto nos afecta tremendamente, aparte de ser una competencia desleal contra nuestro pueblo y que el Gobierno debe regular porque nos va a traer problemas más graves.

En ese sentido se habla de otro reajuste de personal en la industria azucarera. Para el ingenio El Potrero se espera el golpe del cierre de otras 180 plazas en varios departamentos de esta empresa. Los nuevos representantes de la patronal ya lo han manifestado.

Una de las aparentes contradicciones que tiene la industria azucarera en manos de la iniciativa privada es que allí aún impera el corporativismo. ¿Qué tanto afecta el corporativismo a la productividad y rentabilidad de la industria?

El corporativismo sí nos ha afectado y nos seguirá afectando mientras continúe, porque desvía esfuerzos y recursos imprescindibles para la industria azucarera, necesarios para el capital productivo, los trabajadores y el país. Solamente se inclina al interés del grupo corporativo, del accionista, del especulador. Ese es el gran problema que se está viviendo.

El sindicato oficial, que preside a nivel nacional Enrique Ramos Rodríguez, ¿qué tan enemigo es de la industria azucarera?

Enrique Ramos Rodríguez ya no representa los intereses de los trabajadores. La relación que mantiene el secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera y Similares de la República Mexicana (STIASRM), es de directa complicidad con los empresarios.

Incluso él mismo es empresario: si bien Enrique Ramos se ostenta como dirigente de los trabajadores azucareros, está construyendo un ingenio en la zona de Tierra Blanca, por El jícaro, a nombre del STIASRM. Todos conocemos de esto y, bueno, él es empresario.

Se habla también de un 10 por ciento de acciones que fue concedido, donado por parte del Grupo SABRE, el anterior concesionario de los ingenios El Potrero, El Modelo y San Miguelito. Con esa transacción, ese grupo otorgó el 10 por ciento de sus acciones al STIASRM y desde que se dieron esos compromisos, la representación sindical nacional ha disminuido enormemente su interés por los trabajadores. En cambio, se ha inclinado a defender los intereses del capital, del que Enrique Ramos forma parte.

Por ejemplo: desde hace meses se ha venido manejando la construcción de casas para los trabajadores, pero nos tienen fuera de ese programa. Desde 1995 se suscribió un convenio en que los patrones tenían que construir un promedio de 15 mil casas, pero hasta la fecha no se ha construido una sola. Y esto porque Enrique Ramos lo ha permitido.

Tenemos este incremento salarial del 18 por ciento porque Enrique Ramos especuló con las expectativas obreras ante la firma del convenio actual. Él solicitó un incremento del 50 al 55 por ciento, lo que realmente tenía que aplicarse a los salarios, pero lo hizo sólo para ganarse la simpatía de los trabajadores pues no lo consiguió. Muchos han creído en él, pero ya se han desengañado -de ésta y de otras maneras más- de las especulaciones de Ramos Rodríguez. Y él está entre quienes perjudican al trabajador, a México.

Desde su perspectiva, ¿cuáles serían las alternativas de solución que deberían darse ante la problemática general que enfrenta el sector?

Primero, la buena conciencia del gobierno, como regulador, para establecer una relación sana con el empresario. Se pueden solicitar recursos financieros, por ejemplo, de FINASA y de otros organismos -incluido el capital extranjero- con las modalidades que conlleven a proteger nuestras propiedades y nuestros recursos.

Pero también nos deben dejar, a los trabajadores, participar con entusiasmo en el desarrollo de la industria azucarera, porque al trabajador se le tiene reprimido, tanto por el capital como por la representación sindical nacional.

Tenemos una situación crítica y esto trae como consecuencia el desinterés de todas las partes, además genera un conflicto interno que se dispara a nivel nacional. Hay necesidad de un buen regulamiento de esa relación y sentimos que hoy aún tenemos tiempo para hacerlo.

¿Para rescatar la industria?

Para rescatar la industria, que es lo importante. Es lo que nos hemos propuesto en este nuevo sindicato. Se le ha comentado al Gobernador cuál es nuestra intención: trabajar con más entusiasmo, en una forma directa. En otros tiempos, los industriales aportaron fuertes cantidades, por ejemplo, a la construcción de casas para los trabajadores, para dar alternativas de deporte o de recreación. Hablamos de fideicomisos como FIDEPORT o FIDETUR, pero de esto el trabajador casi no ha tenido participación.

Naturalmente que se dan situaciones críticas en la relación obrero-patronal y más todavía en las relaciones que tenemos con el Seguro Social. Tenemos dificultades tremendas con el IMSS porque el mismo STIASRM, a través de sus representantes dirigidos por Enrique Ramos, les causa problemas.

Por ejemplo, las incapacidades por accidente, un asunto donde el IMSS hace y deshace con los derechos del trabajador al mandarlo a laborar cuando éste no ha recuperado en un 30 o un 40 por ciento sus facultades físicas para desarrollar su labor. Esto molesta al trabajador y lo daña, pues no está en condiciones físicas para continuar con el sostenimiento de su casa, de su familia.

Pero es lo que se vive porque no se tiene una representación digna con el STIASRM. Por ello decidimos desincorporarnos de ese sindicato y demostrarle a nuestro gobierno que es mejor trabajar como trabajadores organizados, en un sindicato propio que trate directamente con la empresa, para que exista esa relación tan plena, tan de cara al patrón, que no da lugar a intermediarismos, a esos "coyotes" que nos están afectando y perjudican al país.

Ya se ha visto que hay fraudes. Se ha solicitado también al Gobierno Federal que se practiquen auditorías para demostrar que esa actitud del STIASRM y esos líderes nacionales causan mucho perjuicio a la. industria azucarera.

¿Cuántos años tiene usted trabajando en el ingenio El Potrero?

Desde 1972 a la fecha son 27 años, excepto éste de 1999 debido a que estamos desempleados por lo que ya se conoce: la actitud de Enrique Ramos Rodríguez, quien haciendo uso de su monopolio, de ese poder que se le ha permitido, nos desplazó con la cláusula de exclusión, que es improcedente.. Ya lo hemos señalado: mientras exista esa cláusula de exclusión, los trabajadores no tendremos democracia sindical, ni libertad para ejercer nuestros derechos o actividades laborales.

¿Cuánta gente depende del ingenio El Potrero, tanto productores de caña como trabajadores?

No tenemos un dato preciso, aunque el mismo gobierno afirma que en cada ciclo de zafra. allí laboran cerca de mil 600 trabajadores. La plantilla se ha reducido sistemáticamente. de manera muy conveniente para el capital y para la dirigencia del STIASRM.

Tenemos actualmente 993 puestos o plazas de base, pero se solicita un promedio de 300 trabajadores adicionales, eventuales, diariamente; lo cual demuestra que la plantilla laboral del ingenio El Potrero es insuficiente. Si teniendo mil 103 trabajadores en su plantilla se necesitaba personal extra, ahora, después de los ajustes de personal, estamos por debajo de las necesidades reales de la empresa.

¿Cuál es la capacidad de producción, por ciclo, del ingenio El Potrero?

De 190 mil a 200 mil toneladas de azúcar. ¡Y de primera calidad!, porque el azúcar refinada tiene reconocimiento en el mercado nacional e internacional.

¿Ese ingenio se puede considerar como "intermedio", respecto al de San Cristóbal que es el mayor de América Latina?

Sí, por su volumen de producción El Potrero es un ingenio de segundo nivel. El más grande es San Cristóbal, y de allí le seguiría El Potrero.

¿Dónde está ubicado exactamente?

En el municipio de Atoyac, en el poblado llamado Congregación General Miguel Alemán.