Aún se puede recuperar el sur veracruzano. Flavino Ríos Alvarado (Entrevista)

El escandaloso desastre de Jáltipan dejó al descubierto la falta de atribuciones de los gobiernos estatal y municipales para obligar a los responsables a revertir los daños al medio ambiente en Veracruz; daños muy severos en la región sur de la entidad, donde se ubica el corredor de la industria química más importante y riesgosa del país.

Aún se puede recuperar el sur veracruzano

Entrevista con Flavino Ríos Alvarado

Gina Domínguez Colío

Transición.- ¿Qué pasó en la zona sur con la ex Azufrera Panamericana y cuál es la circunstancia que se enfrenta luego de la denuncia pública sobre las causas del accidente y de la revisión que los diputados hicieron en el sitio?

Flavino Ríos Alvarado.- Después de que presentamos la denuncia pública sobre estos hechos, la Diputación Permanente acordó que la Comisión de Asuntos Ecológicos y los diputados que quisieran sumarse visitáramos las instalaciones de la ex Azufrera Panamericana, tanto en Jáltipan como en Minatitlán.

Ya se rindió un informe a la Diputación Permanente y se solicitaron varios puntos de acuerdo en relación con este informe: uno referente a pedir el apoyo y la gestión del gobernador Miguel Alemán; otro donde se le hace una recomendación a la secretaria del Medio Ambiente, Julia Carabias, para efecto de que ya no se sigan dando estas contingencias de tipo ambiental, porque si ella es la autoridad responsable debe atender estos asuntos.

Por instrucción del gobernador de Veracruz, nos reunimos con el secretario de Desarrollo Urbano, Porfirio Serrano, los representantes del Fideliq, la directora de Asuntos Ecológicos, el presidente municipal de Jáltipan, un comité de ciudadanos, los delegados de Semarnap, Profepa y de la Comisión Nacional del Agua; reunión en la cual se llegaron a acuerdos muy importantes.

Allí se habló también de las indemnizaciones para los campesinos, porque hay campesinos de Cosoleacaque, Jáltipan y Minatitlán que solicitan indemnización; las quejas se les entregaron a Fideliq con la recomendación de que ese fideicomiso o la aseguradora que haya contratado, les entregue directamente a cada uno de los campesinos su indemnización para evitar conflictos políticos y sociales como el que tuvimos en Minatitlán y como el que actualmente existe en Cosoleacaque.

En Jáltipan, las dos empresas que Fideliq contrató para hacer un estudio a fondo de cómo resolver el problema, van a tomar en cuenta los planteamientos de algunos ciudadanos que dicen que saben cómo resolver el problema.

Mientras se adoptaron medidas preventivas: va a permanecer ahí personal de Fideliq y también una pipa con agua, de Fideliq, una motoconformadora, un DS ocho y no recuerdo ahora qué otra medida. Todo eso será coordinado por el alcalde y por Protección Civil, para evitar que haya un incendio, porque si ya sabemos que se va a incendiar debemos evitarlo mientras se resuelve el problema de fondo.

¿Por qué se dejó pasar tanto tiempo si la ex Azufrera cerró en 1992 y estamos en 1999? ¿Esta demora provocó un deterioro del medio ambiente mayor al previsto en esa zona, de por sí contaminada por la industria petrolera?

Por qué se dejó pasar tanto tiempo... No sé. Soy diputado local a partir del primero de octubre, recogí este planteamiento en mi campaña, sobre todo de los campesinos de Coachapa. Me presentaron proyectos productivos donde están todas las lagunas y pozos mal tapados y tina vez que tuvimos las fotografías, videos, estudios y todo, presentamos la denuncia pública. Como diputados, nosotros estamos tratando de hacer lo posible -y además lo digo convencido- sin perseguir ningún fin político.

El asunto es una preocupación dentro del programa de trabajo que sometí a la consideración de la ciudadanía para que me diera su voto, donde se consigna de manera prioritaria el gestionar la descontaminación del río Coatzacoalcos. Todo esto contamina el río Coatzacoalcos, entonces entra dentro de un programa de trabajo que intentamos cumplir a pasos agigantados. Quisiera informar también que Petróleos Mexicanos, por ejemplo, en la refinería Lázaro Cárdenas, entre el 99 y el 2000, invertirá 626 millones de pesos para evitar que las aguas residuales de allí vayan directamente al río, y eso contribuirá a evitar la contaminación.

Si con esto de Azufrera Panamericana, que está aguas arriba, nosotros logramos implementar la descontaminación del área, pues podremos salvar al río Coatzacoalcos. Además, con la planta municipal de tratamiento de aguas negras de Minatitlán, más todo el entubamiento que atraviesa aquella ciudad y los arroyos que hoy desembocan en el río, pero que se van a conectar a la planta de tratamiento de aguas residuales e industriales que va a construir Petróleos Mexicanos, nosotros creemos que en corto plazo podemos resolver el problema de contaminación en la parte baja de la cuenca del río Coatzacoalcos.

Buena parte de la contaminación en el sur del Estado se genera por empresas paraestatales, de índole federal, lo cual limita al Estado para intervenir en la protección de su medio ambiente. En su calidad de legislador, de ciudadano, de representante popular, ¿considera necesario hacer modificaciones a la Ley de Equilibrio Ecológico de Veracruz?

¡Desde luego! Incluso participamos en el Foro para una nueva Ley de Equilibrio Ecológico que organizó la Legislatura del Estado en la ciudad de Minatitlán. También estamos conscientes que en esta nueva ley se le deben otorgar facultades no nada más al Gobierno del Estado, sino a los municipios también, porque las industrias están asentadas en municipios y los ayuntamientos no pueden hacer nada para evitar la contaminación, para sancionar o para poner una multa.

En el caso de Jáltipan nos enteramos que Profepa, que es una dependencia federal, sancionó a Fideliq con una multa que el fideicomiso todavía no paga, y todavía se comentó que le van a imponer otra sanción. Eso es de por sí lamentable, pero esas multas ¿a dónde van? No deberían ir a la Federación, sino a los municipios.

Entonces tiene que haber modificaciones. ¿Están trabajando en eso?

Sí, Abrimos Foros de consulta y trabajamos esos aspectos en la Comisión de asuntos Ecológicos de la Legislatura estatal.

¿Qué tan grave es en este momento la contaminación en la zona sur del estado?

Es una situación muy delicada porque no sólo contamina la Azufrera. Recibimos una denuncia de fuga de hexaclorados en el complejo petroquímico de Pajaritos, y ya tenemos el compromiso formal de esa empresa -filial de PEMEX Petroquímica- de que a más tardar a finales del mes de agosto, esos residuos químicos que son altamente contaminantes y que son peligrosos para la vida humana ya no van a estar en Pajaritos. Eso es algo de lo que hemos trabajado conjuntamente, pero la contaminación en el sur de Veracruz allí está, y nosotros luchamos para que no continúe.

¿Podríamos estar llegando, en el caso del sur de Veracruz, al límite para poder revertir los daños realizados o ya es difícil esa posibilidad?

Si se puede revertir, creemos que con el esfuerzo no solamente económico de los gobiernos Federal, del Estado, de los municipios y de la propia ciudadanía se impulse una nueva cultura ecológica.

En mi campaña, por ejemplo, no colocamos un sólo poster de plástico, ni en Minatitlán ni en las Choapas. Y mis coordinadores se espantaban, decían que porqué no comprábamos lo que pega todo mundo, y yo les dije que no, porque ese material de plástico va a dar al río y no es biodegradable, de manera que si estábamos diciendo que recuperaríamos el río Coatzacoalcos, ¿cómo nosotros lo íbamos a contaminar? Además, después de la jornada electoral del 2 de agosto ese material no tendría ya ningún efecto, era dinero tirado. Lo que hicimos fue comprar pinturas y donárselas a las escuelas, creo que eso fue más productivo.

¿Para cuándo podríamos contar en Veracruz con una nueva ley de equilibrio ecológico?

Esperemos que la Comisión de Asuntos Ecológicos tenga un proyecto acorde a los trabajos de los foros; no creo que pueda hacerse en este segundo periodo legislativo, aunque sí en el primer periodo del segundo año de ejercicio.


Consideraciones al problema de Azufrera Panamericana, S.A.

Flavino Ríos Alvarado

Problema que presentó a la consideración del pleno de la sesión de la Diputación Permanente: problemática ambiental derivada de los residuos industriales y pozos deteriorados ubicados en los terrenos de la extinta Azufrera Panamericana S.A. (APSA), ahora responsabilidad de Fideliq.

1.- Antecedentes

Las localidades en donde se encuentra ubicado el problema son: Jáltipan, Coachapa (en algunos mapas se le menciona como Emilio Carranza o también Salinas) y Oteapan. Todas ellas ubicadas en el estado de Veracruz, en los municipios de Jáltipan y Minatitlán.

Se tiene registro de explotación por varias empresas desde 1956 hasta que en noviembre de 1992 APSA suspendió actividades.

2.- Naturaleza del problema ambiental

Existen tres fuentes principales de contaminación:

  1. Acumulación de residuos industriales derivados del beneficio de mineral azufroso llamados también tortas. Estos residuos tienen una alta concentración de azufre, combinada con carbón y otras impurezas, que no lo hacen útil para su explotación rentable.
  2. Pozos con un avanzado grado de deterioro, con esporádicas erupciones de gas sulfúrico (mortal) y ácido sulfúrico.
  3. Represas formadas por el abandono que contienen "agua de minas" (agua con altas concentraciones de ácido sulfúrico), que en época de lluvias se desbordan.

Los principales riesgos ambientales en la zona son:

  1. Gas sulfúrico: al entrar en contacto el agua de lluvia con el azufre, ya sea porque penetra en los tubos abiertos de los pozos o porque cae directamente en la torta, se produce una reacción química que desprende ácido sulfúrico (este último al ser inhalado en altas concentraciones por hombres o animales, les produce un paro respiratorio y minutos después la muerte). El peligro está en caminar sobre la torta en época de lluvias y en respirar cuando se encuentra uno cerca de un pozo abierto al momento de la erupción.
  2. Ácido sulfúrico: en los terrenos de la Azufrera se encuentran represas creadas por la acumulación de los desechos y por hundimiento del terreno que acumulan agua con grandes concentraciones de ácido sulfúrico, proveniente de los escurrimientos de la torta o de las erupciones de los pozos. El mayor peligro para hombres y animales se encuentra al entrar o caer accidentalmente en las represas, en donde el ácido puede causarles terribles quemaduras e inclusive la muerte.

    En el área de influencia ecológica se ha reportado contaminación de pozos (de agua) para consumo humano y abrevaderos, afectaciones a los cultivos de plátano, maíz, mortandad y enanismo en las capturas pesqueras y escozor al contacto con cuerpos de agua.
  3. Incendios: el riesgo de incendios se presenta de enero a junio en la torta de desperdicios cuando el ambiente seco y las altas temperaturas propician que al más mínimo roce se encienda el azufre. En 1998 se produjo un incendio de grandes proporciones en la torta de Jáltipan.

3.- Cuantificación del problema

No es posible cuantificar el número exacto de pozos, debido a que muchos de ellos han quedado sumergidos en las represas, carecen de cabeza o de válvulas, han sido cubiertos por desperdicios o por erupciones provocadas por roturas o fallas geológicas. La cifra que se proporciona es aproximada.

4.- Riesgos en la solución de la problemática actual

El mayor riesgo para cualquier solución que se presente para resolver el problema ambiental es que se suspendan o pospongan los trabajos, esto puede ocurrir por las razones siguientes:

  1. Dadas las proporciones del material contaminante y su extensión. se hace necesaria la utilización de maquinaria muy pesada, por lo que no es posible el trabajo en época de lluvias. La dilación en la autorización de las obras puede ocasionar que los trabajos se atrasen más de un año.
  2. Es preciso que la empresa que efectúe los trabajos tenga experiencia, conozca y proponga soluciones ecológicamente viables, pues se corre el riesgo de que el Instituto Nacional de Ecología (INE) no autorice los trabajos por carecer de soluciones ecológicamente viables o suspenda las obras por mala calidad de los procesos y materiales.
  3. En los trabajos de la torta de Jáltipan, se hace necesario la utilización de vestimenta y equipos especiales para evitar inhalaciones tóxicas y quemaduras por fuego o ácido, pues se corre el riesgo de que la STPS o el IMSS suspendan los trabajos por falta de seguridad para los trabajadores.

5.- Problemática social

Los daños ya causados a la población, animales y vegetación han ocasionado la protesta creciente de los lugareños y aunque se han pagado indemnizaciones, es creciente el descontento de la comunidad.




Localidad

Pozos

Torta

Represas

Jáltipan

1,800 en planos (Nota 1)

100 en estado crítico

1,000,000 M3 (Nota 2)

500,000 M3 (Nota 2)

Varias pequeñas

Coachapa

2,750 en planos (Nota 3)

725 en estado crítico

2 grandes lagunas de 10 y 20 Has.

Oteapan

200 en planos

Notas:

  1. APSA poseía mil pozos más en la parte sudoccidental de su predio, sin embargo esta parte fue vendida. El nuevo dueño a través de Unión Minera contrató a PSISA para tapar urgentemente 120 pozos en estado crítico y posteriormente PSISA ha venido tapando los restantes pozos a razón de dos o tres al mes.
  2. PSISA estimó directamente en el campo un millón de metros cúbicos y FIDELIQ 350 mil toneladas equivalentes a quinientos mil metros cúbicos.
  3. Existe una represa que abarca aproximadamente 10 hectáreas (lotes 4 y 11) y otra de reciente formación de veinte hectáreas. En ellas, por planos se estima que tengan mil pozos, la mayoría en estado crítico. Cabe señalar que una filial de PSISA fue contratada por FIDELIQ a principios de 1997 para tapar noventa pozos (fuera de las represas) en estado crítico, el trabajo fue terminado con todo éxito en tres meses.