Política ambiental: impulso al esfuerzo colectivo. Guadalupe Sirgo Martínez (Entrevista)

La Ley Estatal de Equilibrio Ecológico y Protección al Medio Ambiente merece una reforma acorde a la nueva circunstancia que vive Veracruz la cual debe considerar las características particulares de la entidad y en éstas basar sus lineamientos de acción y prevención; no obstante lo principal no es una nueva ley, sino la participación de todos en el rescate y cuidado de nuestro entorno.

Política ambiental: impulso al esfuerzo colectivo

Entrevista con Guadalupe Sirgo Martínez

Diputada local por el Partido Verde Ecologista de México

Rosalío Alemán Sánchez

Transición.- Como única representante del Partido Verde Ecologista de la H. LVIII Legislatura de Veracruz, ¿qué propuestas o iniciativas de ley tiene contemplado presentar ante el pleno legislativo sobre asuntos ecológicos?

Guadalupe Sirgo Martínez.- Se han denunciado diversos problemas ambientales en el estado de Veracruz como lluvia ácida, deforestación, desaparición de fauna, entre otros. La mayoría de estos casos se han presentado en la tribuna del Poder Legislativo y hacia los medios de comunicación, aunque los casos más graves se han tramitado como denuncias formales con la autoridad correspondiente, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA).

Respecto a las iniciativas en pro del medio ambiente, han sido pocas las que se han presentado ante la Legislatura por mi conducto. Hemos decidido esperar a la consulta pública correspondiente para que sea ahí donde se propongan las iniciativas, aunque de manera particular ya tenemos un proyecto de Ley Ambiental que se complementará con las iniciativas producto de la consulta.

Entre otras ideas generales que proponemos para la nueva Ley de Protección al Ambiente es que ésta debe de ser más preventiva y menos coercitiva, sancionadora. Otra es la creación de la Secretaría Ambiental, independiente de la Secretaría de Desarrollo Regional; una propuesta más es la creación de una Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente, autónoma del gobierno estatal.

Creemos que el cambio de cultivos debiera considerarse como una actividad sujeta, a la evaluación del impacto ambiental por parte del gobierno, así como incluir en la Ley Orgánica del Municipio Libre la Comisión de Ecología y Medio Ambiente y crear estructuras municipales de prevención, control y sanción para proteger el ambiente.

La Comisión de Ecología de la Legislatura del Estado, de la cual usted es secretaria, realizó diversos foros de consulta con el propósito de modificar la actual Ley Estatal de Equilibrio Ecológico y Protección al Medio Ambiente, también llamada "Ley 76". ¿Cuál fue el resultado de dicha consulta?

Actualmente se están estudiando las propuestas para conformar una iniciativa de reforma a la Ley 76, aunque entre los diversos grupos parlamentarios todavía no hay consenso al respecto.

Como representante de un Partido ecologista, ¿qué opinión le merece la Ley Estatal de Equilibrio Ecológico y Protección al Medio Ambiente?

Es una cosa que como veracruzana me lastima, ya que es algo de lo que los legisladores anteriores se debieron ocupar. Pero no, lo dejaron al tiempo como si la naturaleza perdonara con el transcurrir del tiempo.

La Ley 76 surgió ante la necesidad de contar con una reglamentación estatal de la Ley Federal de 1988, de manera que está viciada desde su origen pues surge como una adaptación del ordenamiento federal cuando debe considerar, en principio, las características particulares del estado de Veracruz y en éstas basar sus lineamientos de acción y prevención.

Incluso el nombre es incorrecto, ya que las leyes de equilibrio ecológico no son naturales de derecho sino de hecho, es decir, el equilibrio ecológico se mantiene por leyes naturales como la ley de la gravedad. El nombre entonces debería ser: "Ley para el Desarrollo Sustentable y la Protección al Ambiente", porque lo que en realidad norma esta Ley estatal es el desarrollo humano que de manera inevitable altera al medio ambiente.

De aprobarse en Veracruz una nueva ley de protección ambiental, ¿considera que ésta deberá contener sanciones y mecanismos suficientes como para disuadir a los potenciales contaminadores del medio ambiente?

Efectivamente: en la nueva ley se deben contemplar mayores y más definidas sanciones para los agresores del ambiente, pero su carácter debe ser normativo; más enfocado a la prevención que a la corrección, ya que para la naturaleza los daños siempre son irreparables, y para que el entorno se pueda restaurar se requieren gastos enormes en tiempo y dinero, en magnitudes transgeneracionales.

A su parecer, ¿cree que es benéfico que en Veracruz las dependencias afines a la protección ambiental trabajen por separado, o considera que deben estar unidas por una Ley de Asuntos Ecológicos y Protección al Medio Ambiente actualizada?

El único órgano del Ejecutivo estatal que se encarga del ambiente es la Dirección General de Asuntos Ecológicos de la Secretaría de Desarrollo Regional. Por cierto, la Dirección General de Asuntos Ecológicos es muy pequeña para los objetivos que debe cumplir. Existen otros organismos como la SEMARNAP y las direcciones municipales de Ecología, las cuales corresponden a los ámbitos federal y municipal que no son de nuestra competencia. Por cierto, sería bueno investigar cuántos ayuntamientos veracruzanos cuentan con esta instancia municipal.

¿Cuál fue su diagnóstico del incendio de la Azufrera Panamericana, ubicada en el municipio de Jáltipan, como legisladora ecologista y cuál fue el de la Comisión de Ecología de la Legislatura local?

Lamentablemente este es un problema heredado de los muchos que los ecologistas hemos denunciado desde hace décadas.

Para Jáltipan ya no queda encontrar culpables ni la prevención de desastres, ya que el desastre ocurrió desde hace 30 años o más. Lo que nos resta por hacer no es una evaluación del impacto ambiental, porque ese impacto ya vimos cuál fue, sino un plan de rescate que costará mucho tiempo y dinero. Antes decíamos: "¡No hagan esto o lo otro porque lo pagarán nuestros hijos!" Ahora a nosotros, los jóvenes, nos está tocando saldar esta deuda de nuestros antecesores.

¿Considera necesario legislar para darle mayores atribuciones a la Dirección de Ecología para que supervise el destino de los desechos industriales y biológico-infecciosos de los de hospitales y clínicas particulares?

El tratamiento de desechos biológico-infecciosos es materia de competencia federal, compete al estado en cantidades pequeñas y sólo bajo la autorización del Instituto Nacional de Ecología. Para esto, el Partido Verde que represento yo en el Congreso local, ha apoyado en específico a un proyecto de este tipo, gestionando los permisos ante el INE que estuvieron atorados por más de 5 ó 6 años.

Como única legisladora ecologista en el Congreso local ha visitado la mayor parte del territorio veracruzano. ¿Cuáles han sido los problemas ecológicos más constantes que ha encontrado y qué ha hecho usted para darles solución?

Como legisladores todos tenemos la obligación de conocer las necesidades y condiciones del pueblo, entre otras las relativas a la ecología porque en las décadas recientes ha sido un problema recurrente y en aumento, no solo para el Estado y el país, sino para todo el mundo. En mi caso particular sí pude recorrer la mayor parte de la entidad veracruzana en mi campaña. ¡Son tantos y tan particulares los problemas de cada región que sería imposible mencionarlos ahora! Ni siquiera el gobierno estatal ha hecho el diagnóstico de la situación ambiental de Veracruz, en casi 20 años que tiene la Ley 76 que lo obliga a hacer esto cada dos años.

Puedo mencionar como problemas generales la deforestación y la extensión de la frontera ganadera sobre zonas de cultivo y de vegetación natural; ambas provocan la desaparición de la fauna silvestre, no sólo del Estado sino de zonas tan alejadas como Canadá, de donde vienen millones de aves migratorias.

Otro problema es la contaminación de acuíferos; todos los ríos de Veracruz están contaminados. Si les tuviéramos que dar una calificación ninguno pasa de 7, y el 90 por ciento no pasa de 5; teniendo focos rojos en los ríos Blanco y Cazones. El Río Coatzacoalcos también es de los más contaminados pero no figura en las mediciones porque su gran caudal diluye los contaminantes.

En cuanto a la atmósfera, como hemos denunciado, tenemos lluvia ácida en la zona montañosa central y altos niveles de opacidad del aire en todas las ciudades debido principalmente al pésimo estado del autotransporte.

¿Cómo calificaría su actividad legislativa en pro de la ecología en la entidad? ¿Han existido condiciones satisfactorias para un buen desempeño en estos siete meses que tiene conformada la H. LVIII Legislatura local?

Debo decir que nunca hay "suficientes" en la protección del medio ambiente por la cantidad y variedad de problemas, pero la solución es de todos y mientras no participemos todos, pues el esfuerzo de unos cuantos será casi inútil por más alta que sea su investidura política.

Desde este puesto de elección popular he visto con tristeza cómo mis denuncias no tienen eco en los medios de comunicación, a pesar de tratarse de problemas graves que por desgracia a casi nadie le interesan. También he visto que mis compañeros diputados poco es lo que conocen y quieren conocer de éstos. El trabajo es difícil, pero necesario y vital.

A su parecer, y en base a su experiencia en el área ecológica, ¿qué hace falta en Veracruz para contar con una cultura ecológica y evitar así la contaminación del medio ambiente?

Hace falta no una ley, sino la participación de todos los veracruzanos. Esto sólo se va a lograr si, y sólo si, empezamos por educar ecológicamente a los ciudadanos divulgando la razón de los problemas ambientales por pequeños que parezcan. Es decir, la población debe de salir de la inconciencia para participar en el rescate y cuidado de nuestro entorno.