La problemática forestal de Veracruz
Al igual que muchas otras zonas de la tierra, el estado de Veracruz padece una pérdida de sus bosques que alcanza hoy el 70 por ciento de su riqueza original; la urgencia de medidas para proteger lo que queda de las áreas forestales veracruzanas hacen necesario un plan cuyos resultados puedan percibirse en el corto plazo y promuevan el desarrollo sustentadle en la actividad económica que de manera más urgente lo requiere.
La problemática forestal de Veracruz *
Como todos sabemos, los bosques suministran alimentos, forrajes, medicinas, madera, postes y leña, así como materias primas para la industria. Los ingresos que se obtienen de los árboles y de los bosques tienen una importancia fundamental para las poblaciones rurales y el ingreso nacional. Los bosques a nivel mundial cobijan a unos 300 millones de personas. En México se estima en 17 millones el número de pobladores de bosques y selvas, quienes en su mayoría viven en la pobreza.
La cubierta boscosa cumple funciones ecológicas vitales, además se reconoce más valor a los montes, bosques y demás zonas conservadas como patrimonio natural y cultural de la nación para la educación y el esparcimiento.
Los bosques del mundo están disminuyendo a ritmos nunca antes conocidos. Las amenazas principales son la deforestación y la contaminación atmosférica. Según estudios recientes de la FAO, los bosques tropicales se han venido destruyendo a un ritmo anual de 15.4 millones de hectáreas entre 1980 y 1990; las pérdidas mayores se han registrado en América Latina y el Caribe con un promedio de 7.4 millones de hectáreas por año.
Potencial forestal de Veracruz
El Estado cuenta con los recursos físicos y humanos suficientes para convertir la actividad forestal en una alternativa de desarrollo preponderante. Sin embargo, de áreas degradadas hay por lo menos 900 mil hectáreas, de pastizales de baja calidad hay un millón de hectáreas y otro millón más de campos agrícolas marginales.
La población es de un millón 912 mil 443 personas en las regiones forestales veracruzanas, donde existen pocos empleos remunerados, el 50 por ciento de los adultos son analfabetas, las viviendas son rústicas, no se dispone de agua potable ni de alcantarillado, la alimentación humana es pobre en proteínas, los servicios de salud son escasos y la densidad de caminos es baja.
Los habitantes de las sierras son productores de maíz, haba, frijol, papa, alverjón y forrajes, aunque la mayoría de los terrenos empleados río son aptos para la agricultura. Las familias tienen ganado ovino, bovino, porcino y aves de corral en número reducido. La economía familiar gira en torno a la venta de maíz, frijol, papa, madera de pino en rollo y aserrada, la producción de muebles y la venta de animales; en muchas zonas aprovechan el encino para elaborar carbón. En zonas selváticas combinan actividades agrícolas con las forestales: el cultivo de café y plátano son alternativas adicionales al aprovechamiento de especies forestales.
Los incendios intencionales son comunes en todo el Estado para la siembra de maíz y para el pastoreo. En muchos casos los rendimientos de los cultivos agrícolas son bajos y no satisfacen las necesidades económicas de subsistencia.
Existe una fuerte presión sobre el recurso forestal por parte de la población campesina para favorecer las actividades agropecuarias, así como satisfacer necesidades de leña como combustible y económicas. El consumo de leña en el estado de Veracruz es de aproximadamente 2.1 millones de metros cúbicos anuales, que contrastan con los aproximadamente 100 mil metros cúbicos que se aprovechan con el respaldo de programas de manejo forestal.
El establecimiento de aserraderos rústicos ejidales y familiares que en las últimas décadas proliferaron, contribuyeron al desorden con que se realizó la tala en el bosque, exacerbado por la poca organización de los campesinos y el alto grado de intermediarismo, pues al no haber infraestructura de caminos, los productores han ofrecido la madera a pie de camino, a precios muy por debajo del mercado urbano.
Existen algunas organizaciones campesinas forestales de reciente formación, fruto de programas implementados en 1980, debido a esto, el número de productores bajo aprovechamiento forestal legalizado es reducido.
Productividad forestal
La productividad de los bosques es muy baja comparada con el potencial que representan. La capacidad industrial forestal instalada se utiliza sólo al 31 por ciento. Gran parte del potencial forestal estatal, en su mayoría explotado, pero no registrado, se encuentra en zonas cálido-húmedas.
Durante el periodo de 1920 a 1952 existió por parte de las instituciones gubernamentales muy poca preocupación por los recursos forestales. No se apreció el potencial forestal del Estado y ello limitó el desarrollo del sector.
En tiempos de la Segunda Guerra Mundial, los dueños y poseedores del bosque en el Estado concesionaron sus bosques propiciando con ello el cambio acelerado de uso del suelo. Ante esta situación, el Ejecutivo Federal decretó veda forestal en el estado de Veracruz por 26 años, la cual se levantó hasta 1979. La veda no trajo los beneficios esperados, incluso propició el aumento de la deforestación.
Se calcula que Veracruz ha perdido aproximadamente el 70 por ciento de su riqueza forestal original. Actualmente se estima que en el Estado se deforestan 2 mil 773 hectáreas anuales.
La deforestación está vinculada con la decisión que toma el productor para utilizar su tierra en una u otra actividad productiva, y la ganadería es la que compite más con el aprovechamiento forestal. En las regiones forestales, el tipo de tenencia dominante es la pequeña propiedad y la ejidal. En muchas ocasiones la causa de la deforestación han sido los mismos programas oficiales, como las líneas de crédito a la ganadería y agricultura.
El aprovechamiento racional de los bosques como sector económico de desarrollo en la última década, ha crecido en especial en zonas de clima templado-frío, aún con la crisis económica nacional que está haciendo estragos en esta naciente actividad.
De los 7 millones 281 mil 500 hectáreas de superficie total, el área arbolada del Estado es de un millón 405 mil 331 hectáreas. El 19 por ciento del total de éstas -209 mil 110 hectáreas- corresponden a bosques de clima templado-frío y un millón 196 mil 221 hectáreas son selvas de clima cálido-húmedo.
En 1994, sólo 20 mil 376 hectáreas estaban bajo manejo silvícola, lo que representa el 8.13 por ciento de la superficie forestal de la entidad. De éstas, 16 mil 376 hectáreas corresponden a bosques de clima templado/frío y 4 mil hectáreas a zonas de clima cálido húmedo.
Una de las actividades que no permite el manejo forestal es la tala clandestina, ligada a una falta de capacitación, organización y problemas de tenencia de la tierra. La producción forestal ilegal persiste, principalmente, en las regiones montañosas de Zongolica, Orizaba, Cofre de Perote y zonas con especies de clima cálido-húmedo de alto valor comercial. Es importante tener presente el daño que ocasiona dicha actividad clandestina a los productores que sí trabajan dentro de la ley y a los recursos forestales, mermando el germoplasma, erosionando los terrenos, etcétera. Se dispone de poca información precisa sobre el flujo general de la madera en el Estado, lo que dificulta el análisis de la problemática.
De un total de 67 mil 220 metros cúbicos, Veracruz ofertó de la producción estatal de madera en rollo de pino en 1993, el 14 por ciento de productos primarios y el 52 por ciento de los productos secundarios al mercado nacional.
La industria forestal en el Estado es aún incipiente y en términos generales utiliza tecnología tradicional y poco eficiente. Los informes conocidos de la industria forestal son apenas una parte de la realidad estatal, los costos de producción son muy altos y se emplea gran cantidad de mano de obra. A pesar de la importancia de las zonas cálido húmedas, no existen registros formales de su industrialización.
La rentabilidad de los aserraderos es muy variable, los principales mercados de la madera aserrada se encuentran regionalmente en áreas urbanas del centro del Estado. Para 1993 Veracruz importó un volumen total de 15 mil metros cúbicos de madera aserrada, actualmente se utiliza el 31 por ciento de la capacidad instalada de aserraderos y el mercado negro de la madera es característico en numerosas ciudades.
La producción forestal no maderable comienza a ser relevante para la entidad. En esta situación se encuentran el hongo blanco, la pimienta gorda, la hoja santa o acuyo, la canela, la palma camedor, las bromelias y otras plantas ornamentales y medicinales que representan un potencial económico que se puede adicionar a la producción forestal maderable.
En el estado de Veracruz se decretaron 3 parques nacionales y una reserva forestal nacional entre 1931 y 1938, sin indemnizar a sus poseedores; además se decretaron zonas forestales protegidas que no reflejan los principios conservacionistas de su declaratoria, pues ni el gobierno ni la sociedad les atribuyen la importancia y el manejo que requieren.
Existen en total 23 áreas naturales protegidas en el Estado, 18 con decreto federal y 5 con decreto estatal; la mayoría no cuenta con equipo técnico ni humano y la falta de definición de su territorio ocasiona disputas legales.
Causas de la problemática forestal
- Los programas de desarrollo del sector agropecuario y la inversión privada canalizaron sus apoyos al crecimiento de la ganadería y de la agricultura.
- Hasta 1986, con el ingreso al GATT, prevaleció la economía cerrada y la falta de planes de modernización del sector forestal; desde entonces, la apertura acelerada generó un serio déficit en la balanza comercial del sector forestal.
- La población rural creció en forma significativa en las áreas forestales.
- Los beneficios socioeconómicos que generaban los recursos forestales disponibles no fomentaron una cultura de manejo sustentable.
- Se impusieron modelos de explotación irracional.
- En la década de los Cuarenta comienza la inquietud por la pérdida de los recursos forestales.
Principales problemas del sector
- No se ha reconocido a la actividad forestal como una opción para el desarrollo socioeconómico de Veracruz.
- Existe una fuerte presión de la población sobre los recursos forestales que aun quedan.
- La marginación social coincide con las áreas forestales.
- Pérdida de biodiversidad.
- No se modernizaron los sistemas de abasto, reforestación, industrialización y comercialización forestal.
Los efectos que esta problemática refleja en los productores son: descapitalización, pobreza, reducción de mantos acuíferos, pérdida de suelos, pérdida de material genético y su potencial, responsabilidad histórica por la pérdida de especies y baja rentabilidad de los sistemas tradicionales de manejo, abasto, reforestación, industrialización y comercialización.
Estrategia de desarrollo y conservación
La estrategia de desarrollo indica en términos generales cómo se van a alcanzar los objetivos del sector forestal, para lo cual se proponen las siguientes acciones:
- Aprovechar el amplio conocimiento de los productores forestales veracruzanos para compartir y transmitir experiencias de producción exitosas, implementando así el Sistema Veracruzano de Autogestión Productiva (SIVAP).
- Evaluar el potencial de bosques, selvas y áreas para plantaciones a nivel regional para saber con detalle qué se puede aprovechar, qué se puede plantar y qué rendimientos se pueden obtener en cada uno de los 210 municipios veracruzanos.
- Fomentar la participación del gobierno donde éste actúe más como gestor, coordinador y facilitador de las iniciativas de los productores.
- Fomentar la diversificación en la producción de la industria forestal mejorando la calidad y el precio.
- Eficientar los esquemas de aprovechamiento forestal y la industria respectiva.
- Fomentar que los dueños y poseedores de los recursos establezcan sus propias industrias de transformación, aumentando el valor agregado de los productos forestales.
- Incorporar al manejo forestal sustentable las áreas forestales que actualmente están sujetas a un aprovechamiento inadecuado, a través de nuevos esquemas de extensión/ capacitación y financiamiento.
- Detallar la información por tipo de vegetación natural forestal a escala 150,000, basada en fotografías aéreas actualizadas y por inventarios regionales.
- Impulsar la creación del programa estatal de estímulos para el establecimiento de plantaciones forestales comerciales.
- Fomentar el interés en la actividad, a través del apoyo para la realización de proyectos que puedan ser financiados por la banca.
- Proteger el patrimonio genético del Estado a través de la incorporación al manejo sustentable, ofreciendo alternativas productivas en áreas de reserva o regiones a conservar.
- Elaborar y poner en marcha los programas de manejo de las principales áreas naturales protegidas del Estado.
- Establecer un programa para concesionar las áreas naturales protegidas en concertación con las comunidades, municipios y autoridades federales, donde el gobierno actúe como supervisor para que se cumplan los planes de manejo de dichas áreas.
- Apoyar el Plan Sectorial Forestal con un programa de capacitación, difusión de investigación aplicada que permita generar una nueva cultura forestal.
* Tomado de "Plan Sectorial Forestal de Veracruz, 1996-2034, documento ejecutivo". Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca. Gobierno del Estado de Veracruz.
|
Superficie forestal del estado de Veracruz (Inventario Forestal SARH, 1984) |
||
|
Hectáreas |
% |
|
|
Bosque de pino abierto |
31,475 |
2.24 |
|
Bosque de pino cerrado |
22,096 |
1.57 |
|
Bosque de oyamel abierto |
1,201 |
0.08 |
|
Bosque de oyamel cerrado |
2,146 |
0.29 |
|
Bosque de pino y encino abierto |
20,833 |
1.48 |
|
Bosque de pino y encino cerrado |
9,743 |
0.69 |
|
Bosque de coníferas y latifoleadas fragmentado |
72,256 |
5.14 |
|
Bosque de encino abierto |
32,224 |
2.29 |
|
Bosque de encino cerrado |
14,873 |
1.05 |
|
Selva altas y medianas |
277,706 |
19.76 |
|
Selva bajas |
101,606 |
7.23 |
|
Bosque mesófilo de montaña cerrado |
47,895 |
3.40 |
|
Bosque mesófilo de montaña abierto |
36,176 |
2.57 |
|
Manglar |
57,713 |
4.10 |
|
Selva de Galería |
3,629 |
0.25 |
|
Palmar |
4,065 |
0.28 |
|
Selva Fragmentada |
641,436 |
45.75 |
|
Sabana |
25,995 |
1.85 |
Total |
1'405,068 |
100 |
En Abarca y Herzing (Editores). 1998. Manual para el manejo y la conservación de los humedales en México: Textos adicionales.


















