Protección ambiental: asunto ciudadano. Juan Vergel Pacheco (Entrevista)

El deterioro ecológico de Veracruz, como el de otras regiones del mundo, es consecuencia de privilegiar la generación y acumulación de la riqueza sobre la calidad de vida y el impacto ambiental; no obstante, los problemas podrán reducirse al hallar, y reglamentar con el consenso social y la participación ciudadana, un equilibrio entre el necesario desarrollo económico y la conservación de los recursos naturales

Protección ambiental: asunto ciudadano

Entrevista con el Diputado Juan Vergel Pacheco

Presidente de la Comisión de Ecología en la LVIII Legislatura del estado.

Rosalío Alemán Sánchez

Transición.- Usted como presidente de la Comisión de Ecología de la H. Legislatura de Veracruz realizó diversos foros con el propósito de modificar la actual Ley de Equilibrio Ecológico y Protección al Medio Ambiente, ¿cuál fue el resultado de dicha consulta?

Juan Vergel Pacheco.- Hasta este momento hay que resaltar el interés de la población civil, la que no forma parte del sector gubernamental, porque en Veracruz contemos con una legislación acorde a las circunstancias que vivimos, las cuales tienen que ver fundamentalmente con el deterioro ambiental.

Las reuniones que realizamos se distinguieron por su pluralidad. Lo mismo acudieron representantes de agrupaciones campesinas como pescadores, amas de casa, empresarios, representantes de paraestatales -particularmente de Petróleos Mexicanos-, funcionarios municipales diversos y desde luego, también investigadores y gente que de alguna manera su trabajo cotidiano está vinculado al medio ambiente.

En ese sentido destaca el hecho de que el tema es propicio para encontrar coincidencias, es un ambiente en el que todos nos desarrollamos y creo que la posibilidad de llegar a acuerdos es que precisamente todos queremos contribuir a que esto sea de manera distinta.

Cuenta usted con una propuesta para modificar la actual Ley de Equilibrio Ecológico y Protección al Medio Ambiente, ¿podría explicar en qué consiste?

El hecho de convocar a la modificación de la ley vigente en la materia nos arrojó un resultado superior al que esperábamos, toda vez que nos apoyamos sobre todo en la opinión ciudadana para presentar un paquete de iniciativas de reforma que no están dirigidas únicamente a la Ley.

Por ejemplo: hemos propuesto que se considere una reforma a la administración pública para instaurar, de lo que ahora es la Dirección de Asuntos Ecológicos, la Secretaría de Medio Ambiente a nivel del estado de Veracruz; de la misma manera presentamos iniciativas de reforma al Código Penal para que se establezca un agregado que tipifique las alteraciones al medio ambiente como delitos ambientales.

Merece atención especial en la propuesta el derecho a la información ambiental, aquélla que generan los centros de investigación y se conoce en las dependencias públicas, pues dado el carácter público de los recursos naturales se está generando una información que merece ser conocida.

También observamos la necesidad hacer obligatoria la participación civil en la planeación y en la gestión municipal; porque la ciudadanía encuentra pocos espacios para incidir, más allá de lo que en los cuerpos consultivos tradicionalmente se le concede. Estamos porque la ciudadanía protagonice con mayor decisión aquellos ámbitos que de alguna manera le afectan.

¿Podríamos decir que es una propuesta de ley ecológica social?

Es una propuesta con visión ciudadana. Y bueno, hay otros aspectos que es necesario reforzar como la atribución de los ayuntamientos de supervisión y vigilancia en materia ambiental.

Hasta este momento la incorporación de la administración municipal en estos temas es limitada, esto lo concentra la Federación o el Estado, y a los ayuntamientos se les considera sólo para que emitan opiniones.

¿Esta propuesta implicará que las direcciones municipales de Ecología sean obligatorias para todos los ayuntamientos del Estado o sólo las tendrán los municipios más grandes, como actualmente sucede?

Nosotros proponemos actuar en dos sentidos: instaurar en la Ley Orgánica del Municipio Libre una comisión municipal de Ecología atendida por un edil, algún regidor o el síndico en su caso; además que se dote a los ayuntamientos de un cuerpo técnico-operativo-ejecutivo, el cual reúna ciertas condiciones y cuente con los recursos necesarios.

En muchos municipios, pequeños en términos de su población, se concentran recursos naturales -sobre todo forestales- que de alguna manera contribuyen o forman parte de ecosistemas más amplios. En esos ayuntamientos pequeños, donde todavía encontramos algunas especies vegetales y animales en peligro de extinción, es necesario que se tengan los elementos, las herramientas técnicas y jurídicas para enfrentar su conservación.

También es indispensable fortalecer los ayuntamientos grandes, aunque éstos enfrentan problemas de otro tipo como la gran producción de basura o la contaminación de los ríos por ausencia de plantas de tratamiento de aguas negras. No sólo acercarles responsabilidades administrativas o delegar atribuciones jurídicas, sino también asignarles recursos económicos en proporción a sus problemas.

En su propuesta de Ley, ¿la Dirección de Asuntos Ecológicos tendrá más atribuciones para supervisar el destino de los desechos industriales o biológico-infecciosos como los que generan los hospitales?

Lo que ocurre es que hay una serie de competencias que hasta este momento no están en manos del Estado ni de los ayuntamientos. Proponemos una reestructuración administrativa para que en términos puntuales tengamos en Veracruz una Secretaría del Medio Ambiente con recursos materiales, económicos, humanos y con facultades para enfrentar los grandes problemas ecológicos que vive Veracruz.

Ha faltado la iniciativa y la vocación de servicio que se requiere en todo servicio público, pero en este caso particular sí es algo que merece una atención más detallada en la medida que el gobierno mantenga con pocos recursos y con poco material de trabajo la Dirección de Asuntos Ecológicos, como ocurre hasta este momento.

Entonces, un balance de estos primeros siete meses de la administración es que los problemas de medio ambiente ya no están suficientemente atendidos por esta Dirección, de manera que sí se requieren atribuciones, particularmente en el caso de los desechos biológico-infecciosos que se generan en los hospitales. Y en ese caso, la obligación jurídica y la responsabilidad de darles un tratamiento adecuado es de la propia Secretaría de Salud.

Hace algunos días le pedimos al Secretario de Salud que nos informara cuál es el procedimiento que siguen, porque en los foros que hemos realizado se ha manifestado la inquietud ciudadana acerca de los problemas que se generan por la producción de basura en los centros urbanos, y es que no hay un tratamiento adecuado.

De aprobarse una nueva Ley de Asuntos Ecológicos y Protección al Medio Ambiente en la entidad, ¿considera que ésta sí deberá contener sanciones y mecanismos suficientes para disuadir a los potenciales infractores de contaminar el medio ambiente?

Sí. Yo pienso que una parte importante -aunque no la más importante- es el tema de los delitos ambientales. Nosotros hemos observado que a pesar de que en la legislación federal está incorporado el capítulo de delitos ambientales, en la legislación local no se ha tratado; de ahí la necesidad de incorporar este asunto en el Código Penal.

Soy de la opinión también que un aspecto fundamental es la educación ambiental, pues mientras no contemos con un énfasis en la conciencia ambiental desde el nivel de educación más elemental que imparte el Estado, difícilmente -aun con todo y las sanciones- vamos a poder encontrar alternativas y soluciones de mediano y largo plazo.

Otro tema es el destino de recursos para programas que contribuyan a solucionar el deterioro ambiental. Si los gobiernos federal, estatales y municipales no incrementan las partidas presupuestales para rubros como la protección ambiental, pues aunque se incrementen las sanciones tampoco encontraremos un equilibrio entre el necesario desarrollo económico y la conservación de los recursos naturales, es decir, lo que se conoce como desarrollo sustentable.

¿En su propuesta de ley tiene contemplado que las dependencias afines a la ecología trabajen en conjunto bajo la supervisión del Poder Legislativo?

Bueno, el Poder Legislativo tiene en este momento la única misión de presentar una iniciativa de reforma a la ley en materia ambiental, y desde luego de vigilancia para el cumplimiento de ésta, pero son los ayuntamientos, el Ejecutivo Estatal y la Federación los que están obligados a ejecutarla. Pero aunque no haya ninguna reforma en la presente ley, todas las dependencias afines a la ecología cuentan con atribuciones del Poder Legislativo para su supervisión, que son concedidas por mandato constitucional.

¿Cuál es su opinión respecto a la actual Ley ambiental de Veracruz?

Creo que es un documento que afortunadamente ha sido rebasado por propias las condiciones de la entidad.

La realidad que hoy vive Veracruz es muy distinta a la del momento cuando fue instalada. Fue aprobada por la Legislatura hace diez años y creo que no se ha tenido el cuidado suficiente por parte de otras legislaturas anteriores a ésta para actualizarla, o por lo menos homologarla con las reformas federales. Asuntos como los delitos ambientales y el derecho a la información creo que a estas alturas ya debieran estar incluidos en la Ley, pero nosotros los vamos a proponer y seguramente serán aprobados.

Y si nosotros actualizamos la legislación, estamos seguros que eso será una contribución, aunque tampoco va a resolver todos los problemas. Por ejemplo: el hecho de que los ingenios azucareros no cumplan con las normas oficiales mexicanas, que no sólo se nieguen a instalar equipos anticontaminantes; si las plantas de tratamiento de aguas residuales siguen estando ausentes, y por esa razón todas las descargas de drenajes se vierten a los cuerpos de agua, pues lógicamente que se va a impactar la producción pesquera, la producción agrícola y la salud.

Los problemas que hoy vivimos seguramente pueden reducirse a mediano plazo si en estos momentos tomamos medidas, entre otras una legislación cuidadosa sobre el asunto, la educación ambiental y también la propia disposición de recursos.

¿Cuál fue el diagnóstico de la Comisión de Ecología sobre el reciente incendio de la ex Azufrera Panamericana, ubicada en el municipio de Jáltipan?

Al platicar con autoridades de la región y con vecinos del lugar nos percatamos que el incidente es un ejemplo claro de cómo el desarrollo económico es un modelo que se nos ha impuesto, el cual no tiene otro fin más que la acumulación acelerada de riqueza para -también hay que decirlo- unos cuantos, pero no así para el conjunto de la población.

Cuando se ha privilegiado este tipo de desarrollo, es claro que los recursos naturales van a quedar en un segundo plano. Y bueno, ya vivimos el "boom" de la industria petrolera o de la industria azucarera, y después vimos cómo se fueron abajo, tuvieron caídas impresionantes y lo que arrojaron fue pobreza, aparte del agotamiento del recurso natural.

En consecuencia se trata de buscar un equilibrio, porque así como estas industrias han tenido sus épocas de bonanza, de crecimiento, a la vuelta de los años sólo contribuirán a generar sitios de miseria y, desde luego, a la imposibilidad de revertir los daños como ahora lo vimos en Jáltipan: la infraestructura abandonada hace brotar los pozos de azufre, el cual ocasiona problemas a los ríos porque envenena a los peces, al tiempo que afecta los productos agropecuarios. Todo esto es consecuencia del abandono y de un modelo de desarrollo equivocado que privilegia la generación y acumulación de riqueza, sin contribuir en la conservación de los recursos naturales.

¿Cuáles han sido los problemas ecológicos más constantes que ha encontrado al visitar el territorio veracruzano?

Aparte de lo que ocurre con las factorías azucareras, hemos encontrado que la industria instalada en el corredor Minatitlán-Coatzacoalcos genera graves problemas, no solamente la de PEMEX, sino las diversas empresas, incluso privadas, que vierten sus desechos a los cuerpos de agua o a la atmósfera sin tratamiento alguno.

En la región de los Tuxtlas, es severo el daño que ha sufrido la selva, de la cual sólo quedan manchones en la región. Y a pesar de que es una zona cuya vegetación atrae una gran cantidad de agua, indispensable para el consumo humano y desde luego para la industria, pues no se ha hecho nada.

También se pretende instalar un polo de desarrollo conocido como Mega Proyecto del Istmo, el cual consiste en comunicar de manera más ágil el puerto de Coatzacoalcos con el de Salina Cruz, en el Pacífico oaxaqueño. Esto tiene implicaciones de carácter económico, político y hasta de seguridad nacional: la situación es que el Canal de Panamá regresa a manos de los panameños y los Estados Unidos deberán establecer un nuevo acuerdo con aquella nación. El paso de mercancías a través del Continente es indispensable para la comercialización de los productos norteamericanos y el Mega Proyecto del Istmo está respaldado por el tema de la integración económica dentro del Tratado de Libre Comercio.

Lo que se conoce aquí son filtraciones, pero el complejo industrial que se pretende desarrollar y la inversión internacional y transnacional que con ello se va a arraigar, pues también implica una afectación severa a los recursos naturales de esta región, donde se ubican algo así como 80 municipios de Oaxaca y Veracruz.

En otros lados hemos encontrado otro tipo de afectaciones: en la región de Orizaba, algo que está latente y debe revisarse con cuidado es el funcionamiento de una planta de tratamiento de aguas negras que le presta servicio a la industria local. Pero desde mi punto de vista, y a pesar de las certificaciones oficiales de que son industrias limpias, las empresas están incumpliendo la ley porque no están limpiando sus desechos: simplemente los depositan en una planta de tratamiento -me refiero al fideicomiso creado con Porfirio Serrano Amador- que tampoco cumple al cien por ciento con lo que establecen las normas oficiales.

Respecto a la producción de basura, en la región de Xalapa no contamos todavía con un relleno sanitario, no existe la tecnología apropiada para que los desechos no se conviertan en agentes contaminantes, y un insistente reclamo ciudadano es la necesidad de reglamentar sobre las áreas naturales protegidas, porque a pesar de que los ayuntamientos son los que les dan mantenimiento, las reservas siguen estando jurídicamente en manos del Estado, en consecuencia no hay manera de destinar los recursos para su mantenimiento.

A mediano plazo, la tala del Cofre de Perote va a ocasionar problemas por insuficiencia de agua; Xalapa ya no cuenta con agua, a pesar de la abundancia que existía hoy debe traerse de otros lugares, y esto tiene que ver con la modificación de los ciclos de lluvia, están alterados completamente.

Hacia el norte encontramos problemas con Petróleos Mexicanos, así como ausencia de técnicas apropiadas para la pesca. En el campo se recurre a agroquímicos, los cuales elevan la cantidad de la producción, pero conducen al agotamiento del suelo, aparte de que ya está generando problemas graves de salud pública. Por el río Pánuco nos llegan todas las aguas negras del centro del país y las costas de Veracruz, a pesar de su importancia como atractivo turístico, se ven contaminadas por esas descargas y por la industria hotelera, pues ¿a dónde pueden llevar sus desechos más que al mar?

No hay una cultura de la conservación, pero es allí donde queremos incidir en cuanto a la visión tradicional del industrial. Él debe reconocer que su principal fuente de riqueza son los recursos naturales, el agua por ejemplo, y entonces debe involucrar como parte de los gastos de su proceso industrial el costo para el cuidado de los recursos naturales.

Hay potencial en el ecoturismo, porque también existe un uso indiscriminado del patrimonio turístico. Se piensa mucho que el turismo es traer mucha gente y pasearlos por todos lados, pero no: hay que modificar esa visión tradicional para que haya protección de las áreas naturales.

¿Qué hace falta en la entidad para contar con una cultura ecológica y evitar así la contaminación del medio ambiente?

La cultura y la conciencia ecológica solamente se adquiere desde los primeros años de la formación escolar, es decir, desde la niñez se debe generar una conciencia y en ese aspecto juegan un papel fundamental los programas y los planes de estudio que se imparten a través de la Secretaría de Educación y Cultura. De otra manera, si queremos contribuir a la conciencia ecológica ya avanzada la formación del profesional o la vida de los hombres y las mujeres de Veracruz, pues diríamos que estamos cuesta arriba. Entonces, sí es importante incluir con seriedad y responsabilidad estos contenidos en los planes y programas de estudio y en todos los ámbitos, incluso en la administración pública.

¿Desea agregar algún punto que no se haya tomado en cuenta en la entrevista?

Tradicionalmente tienen mayor atención los asuntos políticos, la administración pública, el manejo de los recursos y hoy día las campañas políticas. No obstante; cabe mencionar el avance que hoy tienen estos temas en la opinión pública y la oportunidad que dan los medios para tratarlos, ya que de alguna manera hay que reconocer que los medios, al brindar la oportunidad para difundir estos temas, también son formadores de la conciencia ecológica. Eso es un paso importante y una contribución.