Los residuos peligrosos en México. Leonardo Carlín Rosas
En México se controla apenas el 4 por ciento de los residuos peligrosos y el 90 por ciento de los residuos industriales no reciben un adecuado tratamiento; el impacto de los contaminantes sólidos sobre la salud y sobre el medio ambiente es más grave que la contaminación atmosférica o del agua, pues se encuentra en todo tipo de lugares y a ella estamos expuestos todos.
Los residuos peligrosos en México
Leonardo Carlín Rosas *
Conforme avanza la tecnología aumenta la contaminación y con ello el fuerte impacto de los residuos peligrosos en nuestro hábitat. Es importante difundir los efectos que producen los residuos peligrosos, tanto en el medio ambiente como en la salud, tal es el fin de estos breves comentarios relativos a los festejos del "Día Mundial del Medio Ambiente", celebrado el pasado 5 de junio, aunado a la celebración del aniversario de la Cumbre de Río, organismo internacional dentro del cual México tiene una relevante participación en pro de la difusión y fomento de una nueva cultura ecológica.
Sirvan pues, los comentarios presentes para dimensionar en su real y exacta magnitud la problemática que todos enfrentarnos en la generación, tratamiento, transporte y disposición final de los residuos peligros, principalmente los residuos tóxicos provenientes de la industria química básica.
Por eso pensamos que las universidades, las autoridades y la sociedad deberán manejar con mayor profesionalismo la comunicación del riesgo. Pero deberá quedar claro que ello implica la selección adecuada de sitios; disponer de información constante acerca del problema y de los posibles resultados; no descuidar el riesgo tan enorme que trae nuestra irresponsabilidad, y reflexionar sobre nuestras actitudes para con el medio ambiente.
Consideramos que resolver el problema de la contaminación no puede supeditarse a los tiempos electorales. Tampoco podemos permitirnos malas decisiones de las autoridades ambientales. A la sociedad se le debe exigir respeto a la ley, pero antes de ello, los ciudadanos tienen derecho a estar informados al respecto.
Resguardo de residuos tóxicos
En México existen pocas áreas para el resguardo de residuos peligrosos, a pesar de que el cuidado del ambiente se ha convertido en una prioridad política, económica y social desde hace una década en nuestro país. Datos del Instituto Nacional de Ecología refieren que en este año 172 mil 599 industrias han generado 164 millones 250 mil toneladas de residuos, de los cuales ocho millones son tóxicos, siendo la industria química básica la generadora de la mayor proporción de estos residuos.
Las alternativas para el cuidado del ambiente se presentan como posibles con la optimización o el cambio de los procesos industriales, a fin de obtener sólo el producto deseado sin subproductos, que en ocasiones son difíciles de eliminar. Sin embargo, la industria química mexicana se enfrenta a un serio problema de falta de investigación debido al alto costo que esto representa, aparte de que los industriales de nuestro país muestran notable apatía por el gasto en investigación, sobre todo cuando no tienen la seguridad de los resultados.
Considerando que buena parte de los contaminantes del aire, agua y suelo son generados por la industria química, se pensó que el ámbito más adecuado para conocer, analizar y buscar posibles soluciones al problema, además de planear la manera de efectuarlas era el de los laboratorios donde se realiza enseñanza experimental de química.
México cuenta con pocas áreas de resguardo para éstos, pero las que existen son de máxima seguridad y están bajo estricto control de vigilancia y monitoreo. Dichos residuos se acomodan y almacenan para que después puedan reutilizarse sin ningún problema.
En México, más del 90 por ciento de los residuos peligrosos que se producen al año se manejan inadecuadamente. Por consiguiente el grueso de los residuos se dispone de manera anómala en el ambiente, contaminando ríos, cañadas, desiertos, etcétera.
Residuos peligrosos y salud
La Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente define como peligroso "todo aquel residuo, en cualquier estado físico, que por sus características corrosivas, tóxicas, venenosas, reactivas, explosivas, inflamables, biológicas, infecciosas o irritantes, representa un peligro para el equilibrio ecológico o el ambiente". De acuerdo con esta definición, prácticamente cualquier sustancia podría llegar a ser considerada como peligrosa; sin embargo, los factores de mayor importancia para la sociedad serían el infeccioso y la toxicidad.
A la sociedad le preocupan los residuos peligrosos en la magnitud en la que éstos ponen en riesgo a su salud. No obstante, quien norma, analiza y dictamina en materia de residuos peligrosos en México es la Secretaría del Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (SEMARNAP). Hoy día, la Secretaría de Salud (SS) tiene un rol secundario.
Según las cifras oficiales, la producción de residuos peligrosos en México ha ido en aumento: en 1986 se estimaba una producción anual de 2.737 millones de toneladas. En 1990 se llegó a 5.657 millones de toneladas y para 1995 se estimó una generación de entre 7 y 7.5 millones de toneladas anuales. Cabe considerar que los datos oficiales establecen que en 10 años se ha triplicado la producción de estos residuos, pero en el mismo periodo no se ha incrementado la capacidad instalada para su manejo adecuado.
En 1986 existía un solo confinamiento comercial controlado, ahora fuera de operación (Mexquitic, San Luis Potosí). En la actualidad se ha incrementado el número de estos establecimientos, entre otros los confinamientos de Mina, Nuevo León, y Hermosillo, Sonora, y dos incineradores pequeños, uno en Jalisco y otro en el Estado de México, aparte de recicladoras de solventes, de aceites lubricantes y de metales.
No obstante, la infraestructura para el manejo de residuos sigue siendo mínima y no resulta extraño entonces que en México, el 90 por ciento de los residuos peligrosos no reciban un adecuado tratamiento. Si de residuos peligrosos se generan 7.5 millones de toneladas al año, en el mismo lapso se producen 123 millones de toneladas de residuos mineros, casi 30 millones de toneladas de residuos provenientes de la industria química y casi 12 millones de toneladas de resultantes agroquímicos.
El verdadero problema
Estas cifras evidencian el verdadero problema: solamente se controla el 4 por ciento de los residuos, pero ¿qué está pasando con el resto? ¿Dónde están? ¿Cuál es su impacto sobre la salud y sobre el medio ambiente? Por desgracia las respuestas se limitan a las noticias periodísticas: los residuos se localizan en ríos como el Coatzacoalcos y mares como el Golfo de México; en tambos depositados ya en lotes baldíos de Monterrey, Nuevo León, o de Ciudad Juárez, Chihuahua; en desiertos como el altiplano potosino o en minas abandonadas -bifenilos policlorados en Zacatecas-; en los traspatios de industrias y hasta en poblaciones donde, por ignorancia, son utilizados como material de construcción -como en la pavimentación de calles en el Estado de México y la construcción de casas en el altiplano potosino-, y probablemente en muchos otros sitios.
En torno de la contaminación atmosférica o del agua se han formado grupos de investigación y se han proyectado programas gubernamentales con solidez financiera. Sin embargo, el tema de los residuos peligrosos merecería igual o mejor atención ya que la contaminación por residuos es la más grave de todas: involucra mezclas de contaminantes, afecta a todos los medios del ambiente, se encuentra en todo tipo de locaciones geográficas y a ella están expuestos los niños y los adultos, los jóvenes y los ancianos.
México en particular y Latinoamérica en general, muestran algunos signos de progreso. Cultivar lo que se está sembrando es responsabilidad de las autoridades, de los grupos de investigación y de la sociedad en general, incluyendo a los movimientos ecologistas de grupos no gubernamentales. No podemos permitir que el futuro nos alcance ya que nuestro país aún tiene múltiples necesidades en muchos frentes.
Es necesario remediar para prevenir las enfermedades pero, ante todo, es fundamental reducir los problemas y sus causas para evitar el costo que implica remediar. Tecnología, salud y atención social serían entonces los pilares de un programa gestado para enfrentar la problemática de los residuos peligrosos.
* Abogado postulante. Asesor y gestor ambiental. Ha participado en distintos foros con el tema "La redistribución de la competencia en materia ambiental a favor de los municipios".


















