Detención y retención, constante de la seguridad pública. Margarita Herrera (Entrevista)

La titular de la Comisión de Derechos Humanos señala que las policías municipales son las instancias que más reciben denuncias por violación a los derechos humanos, principalmente por detención y retención ilegal, aun cuando cada vez son más los policías que son capacitados, todavía no se puede hablar de una cultura de derechos humanos.

Detención y retención, constante de la seguridad pública

Entrevista con Margarita Herrera

Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos

Transición.- En lo que respecta a la seguridad pública, ¿hasta qué punto se violan los derechos humanos?

Margarita Herrera.- Seguridad pública implica varias policías: municipales, intermunicipales, seguridad pública, policía bancaria, tránsito y vialidad, que son las policías que la conforman. Donde tenemos más solicitudes de violación a los derechos los humanos es de las policías municipales.

¿En que sentido?

Generalmente en detención y retención ilegal.

¿En qué porcentaje se da esto, hasta qué punto es legal la detención y cuándo es una violación a los derechos humanos?

Cuando se detiene con orden de aprehensión es legal al igual que cuando se detiene en flagrante delito, no obstante eso, en algunas ocasiones recibimos queja en este sentido y a nosotros nos toca investigar si la detención obedeció a un cumplimiento de una orden, o bien, si fue flagrante delito como sucede en muchas ocasiones.

Investigamos también si efectivamente los policías llegan sin orden, pero logramos demostrar que en ese momento estaba la comisión de un delito y que los policías lo único que hicieron fue detener a una persona que lo estaba cometiendo. Lo grave es cuando no han cometido delito y por cualquier cosa la detienen. No sabría decir en qué porcentaje se da pero si hay detenciones al respecto.

¿Hasta qué punto se puede hablar de una cultura de derechos humanos?

Hay información sobre derechos humanos, pero no podemos hablar todavía de una cultura, porque una cultura implicaría que la gente estuviese debidamente adiestrada en sus derechos humanos y supiera perfectamente las instancias a las que debiera acudir y además lo hiciera. Ahora nosotros estamos en una etapa en que la gente sabe que existimos, pero muchas veces no sabe exactamente para qué. No obstante, ya hemos luchado nueve años y la gente va entendiendo y decidiendo hacer más denuncias, pero no podemos hablar todavía de una cultura de derechos humanos.

¿Se sabe en qué porcentaje la policía, en este caso la municipal, viola los derechos humanos?

Sabemos que los violan, aunque no se puede dar un porcentaje porque no se tiene. Yo no puedo decir exactamente en que medida violan ellos los derechos humanos, pero lo que sí sé decir a ciencia cierta es que los violan. Tan es así, que ahí están las conciliaciones, ahí están las recomendaciones

¿Cuál es la principal violación, los golpes, la detención ilegal?

Basta y sobra que haya detención y retención, no podemos hablar únicamente del golpe. Ciertamente en algunas ocasiones llega haber golpes, pero no en todas, afortunadamente.

A veces se acusa a derechos humanos de frenar la aplicación de la Ley en las detenciones de algunos criminales, ¿es cierto esto?

Nosotros jamás hemos entorpecido la detención de esas personas. Sabemos perfectamente que hay delincuentes sumamente peligrosos en donde se tiene que presionar y usar ciertos mecanismos para llevar a efecto la detención, y es en esos casos cuando los policías han demostrado que la fuerza empleada es adecuada a la resistencia o a las mañas que presenta el delincuente, como los golpes o la resistencia. En términos generales este tipo de detención no la podemos tomar como una violación ni como una falta, porque sería ilógico por parte de nosotros no entenderlo de esa manera. Pero no es lo mismo que alguien venga y se queje de violencia en la detención cuando contra una sola persona se empleen a seis policías. Eso ya no sería lógico. Entonces tenemos que guardar un punto de referencia, tenemos que ver cómo fue la detención, cuántos elementos intervienen y cómo queda la persona golpeada y lesionada, así nosotros podremos determinar si hubo exceso o no.

¿La violación de derechos humanos se da en algún estrato social en particular o es general?

Generalmente sí es la gente de menores recursos, porque es la que anda más en la calle o que no tiene un vehículo; pero aun así, no podemos hablar de la violación de los derechos humanos a un estrato específico, nos llegan quejas de todos los estratos sociales.

¿La Comisión de Derechos Humanos imparte cursos de capacitación a la policía y qué resultados han dado?

Nosotros estamos impartiendo cursos constantemente; nos llaman de diversas dependencias para que los auxiliemos y nuestro personal acude a impartir los cursos. Estamos observando que los policías están entendiendo y que ellos también se están capacitando. Además, ahora piensan más las cosas para llevarlas a cabo y saben realmente lo que están haciendo, incluso en muchos casos creo que hay cosas que no las hacen de mala fe, sino por desconocimiento.

¿En los reclusorios se violan los derechos humanos?

Estamos al pendiente y a veces encontramos violaciones de derechos humanos. Pero también es cierto que los mismos reclusos son los que tienen que platicar con nosotros, de esa forma podríamos investigar qué es lo que están padeciendo, porque decirte así, a boca de jarro, si se violan o no los derechos humanos en los reclusorios, sería mentir. Tenemos que ver sí existen violaciones caso por caso, pero podría decirse que no existen en una gran cantidad.

¿Se violan los derechos humanos por las condiciones infrahumanas en que vive la población en las cárceles?

Ya no viven en condiciones infrahumanas. Los reclusorios no están perfectamente bien, pero afortunadamente ya no tenemos reclusorios como los que teníamos hace algún tiempo. En materia de reclusorios y materia de ejecución de sanciones, nosotros también hemos avanzado bastante.

¿Tampoco en la fortaleza de San Carlos -el reclusorio de Perote-, viven en condiciones infrahumanas?

Estaban hacinados, pero ahora están construyendo ya una nueva cárcel. La cárcel de Perote es un lugar enorme, no existen las condiciones deseables, pero si se ha avanzado bastante.

En los procesos jurídicos a indígenas que no hablan español ¿se les facilita un traductor o todavía se presentan casos de violación a los derechos humanos porque al detenido nunca se le dijo en su idioma de qué se le acusaba?

Nosotros vamos constantemente a los reclusorios, pero no sólo llegamos a eso sino a tener un contacto muy estrecho con los familiares. Inclusive nosotros les entregamos fichas para que nos hagan peticiones que son entendidas y atendidas. Puedo decir que no existe un sólo caso como el que mencionas. Además, tenemos personal que habla todos los idiomas indígenas del Estado, esto es, cuando encontramos una persona que habla algún idioma diferente, llevamos nuestros traductores. En general, todos los indígenas que están ahora en los reclusorios por fuerza aprenden a hablar el español.

¿En las visitas que se han hecho al Centro Tutelar para Menores Infractores han detectado que se violen los derechos humanos?

En todos los centros de readaptación se llevan a cabo visitas. Estamos pendientes de todo, interviene la dirección de menores, y además hacemos visitas sorpresivas igual que en los reclusorios. Tenemos mucho cuidado en este rubro, estamos pendientes y los mismos menores nos dicen si los tratan bien o no.