Necesario crear una cultura de la victimización. Martha Smith
En marzo de 1999 se da vida jurídica al Centro de Atención a Víctimas del Delito, organismo que nace con la intención de prestar ayuda legal, social y psicológica a todas aquellas personas que han sido objeto de deditos violentos; Martha Smith, directora del CAVD, afirma que es indispensable asumir como sociedad una cultura de a victimización que, a su vez, impulse amplios de recuperación a las víctimas de los delitos.
Necesario crear una cultura de victimización
Martha Smith *
En 1993, el Artículo 20 de nuestra Constitución Federal sufrió una serie de reformas gracias a las cuales se dieron las bases con las que se creó el Centro de Atención a Víctimas del Delito (CAVD). En Veracruz, el CAVD empezó a operar en julio de 1997, pero no fue sino hasta marzo de 1999 que se le otorgó vida jurídica. Además de Veracruz, los estados de México, Puebla, Nuevo León, Jalisco, Chihuahua y el Distrito Federal, también abrieron estos centros de atención. De esto último, resulta interesante destacar que, a pesar de que nuestro país está conformado de 32 estados, sólo siete cuentan con este servicio de ayuda, lo que conlleva una gran responsabilidad pues nos toca poner el ejemplo respecto a la importancia y funcionalidad de este tipo de programas de asistencia victimal.
Antecedentes del CAVD
Fue a partir de las importantes reformas que sufre la Constitución General de la República, en agosto de 1993, en donde se eleva a rango de garantía individual el derecho de las víctimas en su Artículo 20, cuando se sientan las bases que dieron origen al Centro de Atención a Víctimas del Delito. En cumplimiento con este ordenamiento, la Procuraduría General de justicia del Estado de Veracruz crea este centro de atención victimal el 1º de Julio de 1997; sin embargo, no es sino hasta marzo de 1999 que el licenciado Ignacio González Rebolledo, procurador general, le otorgó vida jurídica, es decir, quedó legalmente constituido.
El Centro tiene como principal objetivo el brindar apoyo a las víctimas directas e indirectas (familiares o allegados), que han sufrido la, consecuencias de la comisión de delitos considerados de alto impacto emocional por la violencia con que son cometidos, como pueden ser: homicidio, lesiones, secuestro y delitos contra la libertad y la seguridad sexual, así como contra la familia.
El Centro cuenta con un equipo interdisciplinario de profesionales capacitados en el manejo victimal y ofrece los siguientes servicios: asesoría jurídica, intervención psicoterapéutica, trabajo social (traducido esto a la realización de estudios socioeconómicos a las víctimas, a fin de valorar el entorno y proporcionar así al Ministerio Público la participación efectiva en la reparación del daño), área de enlace institucional donde se concertan acciones con instituciones de asistencia médica, social, pública y privada que la víctima requiera.
Todo lo anterior se estructura sobre la imprescindible necesidad de trabajar por todas aquellas personas que han sido laceradas en sus principales derechos humanos. La importancia de erradicar la violencia y proteger a las personas víctimas de ella se hace impostergable, tanto en los casos que afectan a familiares o amigos, como en el reconocimiento de la victimización.
Es necesario señalar que la sociedad veracruzana no debe ser ajena a esta nueva propuesta de cultura victimal, pues también resulta ser blanco de tales delitos, ya que los individuos no vivimos aislados, ni independientes del conglomerado, sino en interrelación, de tal modo que lo que afecta a unos repercute necesariamente en otros y viceversa.
Necesidades
Más que hablar de una problemática existente, debemos hablar sobre las necesidades inmediatas que tiene esta institución. A continuación se mencionan las más apremiantes:
- Darse a conocer entre la sociedad. Es necesario que los ciudadanos conozcan la existencia de este Centro para que puedan acudir a él cuando se requiera.
- Elaborar material didáctico e informativo a través del cual enterar a la gente que acude en busca de ayuda, sobre todo lo que necesita saber sobre su tipo de caso. Parte de este material también tiene la función de servir como material preventivo del delito, alertando a la sociedad sobre la comisión de ilícitos que, muchas veces y a simple vista, no se parecen, como por ejemplo el abuso sexual contra menores, ilícito que en su mayoría es cometido por familiares, amigos o personas conocidas de la víctima.
La labor esencial del Centro de Atención a Víctimas del Delito, está en crear una cultura de la victimización, apoyar la recuperación de todas aquellas personas que han sido impactadas emocionalmente por algún tipo de delito llevado a cabo con violencia. También prevenir a la sociedad sobre delitos contra la familia y la violencia intrafamiliar, que fundamentalmente se refleja en maltrato a niños y mujeres, así como el abuso sexual contra menores de edad.
* Directora del CAVD.


















