2 de julio. Alejandro Cossío Hernández

El triunfo del Partido Acción Nacional (PAN) en las elecciones presidencias celebradas el pasado 2 de julio, es analizado en este espacio por un panista; el diputado local Alejandro Cossío, quien afirma que el resultado por sí solo no lo es todo, por lo que a partir de éste se debería plantear y deberíamos replantearnos qué país y qué clase de ciudadanos queremos ser. Afirma que no hay derrota perpetua y mucho menos victoria permanente por lo que se debe transitar hacia la alternancia del poder en todos sus niveles y, por sobretodo, al fortalecimiento de un verdadero sistema de partidos políticos.

2 de julio

Alejandro Cossío Hernández *

Hoy podemos concluir que la incertidumbre para el 2 de julio que algunos quisieron hacer creer por diversos medios era únicamente un preludio al resultado que hoy conocemos. La gran mayoría nos preguntábamos si sería factible que en sólo 10 horas de votación se podría acabar con un sistema político basado en la mentira, en el miedo, en la injusticia y el abuso del poder.

En el mejor de los casos muchos creíamos en la posibilidad del cambio pero dudábamos del respeto de la decisión por parte de los hombres en el poder. Por supuesto que es entendible que hoy leamos todo tipo de explicaciones del porqué ganó Fox y su Alianza por el Cambio, del porqué perdieron los que perdieron, es más, es entendible que hoy se vean más calcomanías del Presidente electo que cuando aún era candidato; todo indica que hoy todos somos foxistas o panistas de toda la vida pero nunca lo habíamos dicho. Lo que es verdad, es que propios y extraños nos sentirnos satisfechos por el resultado, y ahí es donde da inicio el gran reto para nuestro país, el resultado del 2 de julio por si solo no lo es todo. A partir de éste, deberemos plantear y replantearnos qué país y qué clase de ciudadanos queremos ser. Nos hemos demostrado a nosotros mismos que sí tenemos la capacidad de darle un nuevo destino a nuestra nación.

Lo primero que habría que preguntarnos es si por el solo resultado electoral este país ya cambia, si ya es una realidad la democracia y si por sí solo es posible cambiar la cleptocracia que, como forma de vida ha imperado hasta hoy. Particularmente creo que el gran reto a partir de ahora es generar ciudadanos mujeres y hombres libres capaces de conformar instituciones; por sí solo el resultado electoral no nos asegura que la transición esté dada. Se puede asegurar que se ha dado el paso para construirla, los cimientos han sido la lucha de miles de mujeres y hombres que, a través de la contienda electoral contribuyeron y contribuyen a lo hoy conquistado.

Desde mi perspectiva, el rezago número uno a que se enfrenta, cualquier nivel de gobierno del mundo es el desarrollo social. Entre 1994 y 1997, la pobreza creció en nuestro país un 3.3% más rápido que la población, somos la economía decimosexta más rica del mundo y ocupamos el lugar 81 en distribución del ingreso. De acuerdo a datos de 1997, el 10% de la población concentra el 43% del ingreso total. Hoy, es una falacia seguir esperando que todo sea responsabilidad del gobierno. 65 millones de pobres es un saldo negativo a las políticas hasta hoy implementadas pero sin participación ciudadana no se puede transitar a un país de oportunidades.

No hay derrota perpetua y mucho menos victoria permanente; debemos transitar la alternancia del poder en todos sus niveles y, por sobretodo, al fortalecimiento de un verdadero sistema de partidos políticos, donde los ciudadanos encontremos los mecanismos de participación y a su vez los mismos sean un reflejo de la pluralidad que hoy somos como nación. No podemos apostar a tener vocación de arqueólogos, tenemos la posibilidad en nuestras manos de construir y reconstruir la esperanza de millones de mexicanas y mexicanos, puede ser la última oportunidad, no la dejemos pasar.

* Ex diputado local del PAN.