Abstencionismo en Veracruz. Rosa Contreras Pérez
En el Estado de Veracruz es poca la participación en los procesos electorales, principalmente en las elecciones locales. A través de la historia electoral de la Entidad se puede comprobar que las porcentajes más altos de participación se registran cuando se elige Presidente la República, senadores o incluso diputados federales, pero no sucede lo mismo en las elecciones locales. Diputados y alcaldes han sido electos hasta con un 30 por ciento del padrón y si se divide este porcentaje entre los partidos que participan en las contiendas resulta preocupante comprobar que Veracruz no ha tenido ni autoridades municipales ni diputados locales legítimos.
Abstencionismo en Veracruz
Rosa Contreras Pérez
Recientemente, políticos y estudiosos de los momentos electorales especulaban: "las elecciones locales son las buenas, hay más participación, se llega más a la comunidad, participa más de cerca la gente". Ante tales afirmaciones y después de ser testigos de uno que otro apasionamiento por las luchas internas en los partidos para obtener las candidaturas, no quedaba la mínima duda de ellas, porque los argumentos eran claros. Los candidatos a presidentes municipales son conocidos por la mayoría de la gente que habita en .el municipio. No existe una sola persona que, por lo menos, no hubiera escuchado hablar de ellos; otros, los más afortunados, incluso tenían alguna cercanía ya sea por habitar cerca del político y su familia o de algún familiar de éste. Tal es el caso también, aunque en menor medida, de los candidatos a diputados locales, aunque la mayoría de la población desconoce en sentido estricto lo que hace y significa el diputado para la comunidad, en general sólo sabe que "es un personaje importante que va a las colonias a pedir que se vote por él y su partido, aunque nunca se sepa más de él, a excepción de una que otra barda que todavía lleva su nombre con letras y colores ya casi ilegibles".
No obstante todo el conocimiento que se pudiera tener de los políticos locales, la realidad es que es una falacia suponer que en las elecciones locales participa más la ciudadanía.
En los países ricos, principalmente europeos, es digamos hasta normal que en las elecciones cada vez haya menos participación de la ciudadanía. Es normal si pensamos en que son poblaciones que tienen sus problemas sociales e individuales resueltos, su calidad de vida es inmejorable luego entonces para qué tomarse la molestia de ir a sufragar si ya lo tienen todo. En los países del primer mundo es cada vez más alto el abstencionismo pero ¿por qué se presenta este fenómeno también en los países pobres como México? Es fácil responder que es por falta de una cultura electoral, pero no, no es tan sencillo.
Es cierto que por muchas décadas se instrumentó el fraude electoral masivo, porque mientras más desaliento había para ir a votar más seguro era que ganaría el otrora partido oficial, el de las mayorías. Ante estos escenarios, la mayoría de los votantes no se quería poner a prueba en el ejercicio democrático, incluso ahora con la elección de Vicente Fox, no fue la mayoría quien lo eligió.
Un primer intento, se dio en la elección de presidente en 1988; no obstante, a pesar de que muchos fuimos testigos de las grandes colas para votar aquí en Xalapa, oficialmente sólo voto el 50 por ciento de los registrados en el padrón veracruzano.
Se requiere la participación de todos para seleccionar al mejor de los candidatos, a quien verdaderamente se sienta comprometido con las causas de quienes votarán por él; personas que efectivamente luchen porque las clases bajas y medias mejoren su calidad de vida y, claro; por qué no, políticos que les hagan las cosas más fáciles a los pobres ricos. En general, que sean electas autoridades municipales que realmente sean servidores públicos y diputados que también hagan efectivo su papel de representar a la población y hagan proyectos y aprueben leyes justas. Para ello se requiere que la mayoría del padrón vote, pero hablamos de una mayoría auténtica, digamos, aprobatoria, mayor del 60 por ciento; en las escuelas un cinco es reprobación segura, en los procesos electorales es válido cualquier porcentaje. Ya es tiempo de dejar de utilizar la credencial de elector sólo como identificación, ya es tiempo porque aún don Vicente Fox llega al gobierno electo por una minoría, no representa a la mayoría del electorado, de los ciudadanos, porque la mayoría, el 63 por ciento del padrón que votó en la elección presidencial del 2000, votó en contra.
Pero si habríamos de buscar culpables se diría que el abstencionismo es un problema de los organizadores de los procesos electorales, de los partidos políticos. Se necesita que haya una coparticipación también de la ciudadanía, de los electores.
Es una falacia que en elecciones locales participa más la gente, tanto que Patricio Chirinos es el gobernador que ha sido electo con el porcentaje más bajo de la historia electoral reciente de Veracruz. En 1991 sólo votó el 39 por ciento de quienes estaban registrados en el padrón (3,080,000), o sea que los veracruzanos tuvimos un gobernante que representó a una minoría.
Los ciudadanos han participado más en las elecciones federales, en la elección de presidentes de la República, donde se ha alcanzado hasta un 83 por ciento de votación en total (en 1982, con Miguel de la Madrid, los representantes de casillas, han de haber tenido un trabajo de muerte, para proporcionar y recibir tantos votos). Fox no tuvo la misma suerte ya que sólo votó el 63 por ciento de los veracruzanos empadronados y el PAN se llevó menos del 40 por ciento, o sea que también Vicente Fox va á representar a una minoría, porque la mayoría, el 56 por ciento de los que votaron, no lo hizo por él, sino por otro candidato.
En 1988 se eligieron presidentes municipales en el Estado y sólo votó el 31 % del padrón; en 1989 se repitió la historia al votar únicamente el 31 % del padrón para elegir diputados locales y, en 1995, en la elección de diputados locales también sólo votó el 30 por ciento, por lo que se puede decir que Veracruz ha tenido diputados y alcaldes ilegítimos, que no representan a la mayoría de la ciudadanía.
La Comisión Estatal electoral está satisfecha con su trabajo realizado sólo porque votó el 53% del padrón.
En las elecciones locales recientes, la Comisión Estatal Electoral está satisfecha con su trabajo realizado sólo porque votó el 53% del padrón, pero quién no estaría satisfecho de realizar un proceso electoral local si recibe cerca de 260 millones de pesos para realizarlo. Es casi seguro que con mucho menos recursos económicos invertidos en el proceso se puede hacer mucho más, por ejemplo en 1997 votó el 57% de los ciudadanos registrados, tal vez con mucho más trabajo, en serio, de los organizadores.
El abstencionismo es un problema de la democracia, y si se quiere vivir en un país democrático se debe atacar pues no es posible que se diga que México ya es un país democrático o que está en transición, rumbo a serlo, cuando quienes nos representan son elegidos por minorías, no por la mayoría de los ciudadanos como debe ser realmente. En Veracruz hay cuatro años de receso electoral, tiempo más que suficiente para que partidos y autoridades electorales busquen y den una solución a este problema que provoca que en México cada uno de dos votos depositados en las urnas sean los más caros del mundo; mientras no vote la mayoría de los ciudadanos no podremos hablar de democracia.
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Año |
Padrón Electoral % votación total |
Presidentes Municipales % votación total |
Gobernador % votación total |
Diputados Locales % votación total |
Presidente de la República % votación total |
Senadores % votación total |
Diputados Federales % votación total |
|
1979 |
2,143,944 |
42 |
|||||
|
1980 |
2,302,865 |
58 |
59 |
||||
|
1982 |
2,517,944 |
47 |
83 |
73 |
73 |
||
|
1983 |
2,465,531 |
38 |
|||||
|
1985 |
2,750,980 |
37 |
41 |
||||
|
1986 |
2,713,674 |
56 |
|||||
|
1988 |
3,045,721 |
31 |
50 |
48 |
47 |
||
|
1989 |
3,107,46 |
31 |
|||||
|
1991 |
3,127,998 |
44 |
60 |
59 |
|||
|
% |
7*6**49*** |
6 5 75 |
6 5 73 |
||||
|
1992 |
3,080,000 |
39 |
48 |
||||
|
% |
17*3**70*** |
||||||
|
1994 |
3,267,156 |
51 |
82 |
82 |
81 |
||
|
% |
20 16 52 |
23 16 52 |
23 15 52 |
26 21 42 |
|||
|
1995 |
3,599,345 |
30 |
|||||
|
% |
|||||||
|
1997 |
3,969,697 |
57 |
54 |
53 |
|||
|
% |
30 20 39 |
26 21 42 |
26 21 42 |
||||
|
1998 |
4,036,127 |
52 |
48 |
||||
|
% |
17 28 47 |
||||||
|
2000 |
4,233,156 |
53.7 |
53.3 |
63 |
63 |
63 |
|
|
% |
18 40 38 |
22 34 39 |
22 34 39 |
* Los porcentajes para cada partido siempre van a estar en el siguiente orden: PRD* PAN** y PRI***


















