Déficit de obra pública y democracia. Alberto Olvera Rivera (entrevista)

A dos años de la gestión de Miguel Alemán Velazco no se ha iniciado ninguna obra relevante, ni siquiera el paso de desviación de la ciudad de Xalapa que es una cuestión urgente, pero el gran fracaso de este gobierno ha sido que no ha logrado promover verdaderamente la inversión privada en la Entidad, lo que se ha hecho es muy poco en relación a la magnitud de las necesidades. Además, analizó el doctor Alberto Olvera investigador del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Veracruzana, con la actual legislatura, con los nuevos presidentes municipales y con este Gobernador tenemos garantizada una cultura política antigua, métodos no modernos que van a contrastar con un período de grandes cambios en el plan federal.

Dos años de gobierno

Déficit de obra pública y democracia

Alberto Olvera Rivera

TRANSICIÓN.- Generalmente la población califica a los gobiernos por la magnitud de su obra pública, ¿en este sentido cómo calificaríamos los dos años de gobierno de Miguel Alemán Velazco?

ALBERTO OLVERA.- Tenemos que valorar promesas contra realidades, el gobernador Miguel Alemán levantó grandes expectativas en su campaña y en su primer año de gobierno, respecto a magnas obras públicas, sobre todo en materia de carreteras; prometió muchas cosas en materia de aeropuertos, pero en dos años de su gestión no tenemos iniciada ninguna obra relevante, ni siquiera el paso de la desviación de la ciudad de Xalapa que era una cuestión urgente; la ciudad capital sigue sin aeropuerto.

Puede considerarse que Veracruz es tal vez uno de los estados más atrasados en materia de carreteras que hay en el país, no tanto por su extensión sino por la calidad de las mismas.

Grandes obras públicas brillan por su ausencia y es un problema en un Estado de por sí atrasado en su infraestructura. Pero más grave que esto, digámoslo así, es el gran atraso económico; el gran fracaso de este gobierno ha sido que no ha logrado promover verdaderamente la inversión privada en la Entidad. Lo que se ha hecho es muy poco en relación a la magnitud de las necesidades, es menos lo que se ha hecho en materia de resolución de grandes problemas del Estado, por ejemplo, en materia de educación tenemos un déficit importante, en salud se hizo una inversión atrevida con la idea de tener una cobertura universal. Para los veracruzanos es claro que esta cobertura no deja de ser muy relativa y que sigue habiendo grandes carencias en toda la Entidad, incluida la ciudad de Xalapa.

Cualquiera de nosotros puede contar historias de gente pobre que acude a los hospitales locales, que son de los mejor dotados, de que la atención que recibe es deficiente. Si acaso les dan medicamentos -para ello tienen que pasar tina serie de dificultades- y a cuentagotas, lo cual nos habla de que sigue habiendo vacíos relevantes en la cobertura de salud.

Si colocamos esos dos años de gestión contra las expectativas que al parecer el. propio Gobernador tenía de sí mismo, tenemos que decir que hay evidentemente un fracaso rotundo.

Ahora podría uno preguntarse, ¿por qué si hay este fracaso el gobernador Miguel Alemán ha sido capaz de evitar una derrota electoral mayúscula del PRI en Veracruz?

Triunfo priísta gracias al atraso del Estado

Aunque Fox ganó el 2 de julio, el PRI conservó la mayor parte de los distritos federales y además los senadores obtuvieron la mayoría de los votos, yo diría que la respuesta a esto está en el mismo atraso del estado.

Una de las indicaciones más claras de los resultados del 2 de julio es que el voto verde sigue funcionando y que el clientelismo generalizado que puso en práctica antes del día de la elección funcionó precisamente porque tenemos muchos pobres, fueron los estados más pobres y rurales del país que dieron el voto fuerte al PRI. La misma razón explicaría lo sucedido en las elecciones estatales que tuvieron el 3 de septiembre; igualmente tenemos el caso de un gran clientelismo, una gran compra de votos con métodos atrasados que además se obtienen a través de una estructura electoral francamente anticuada y atrasada.

Nos reflejan el gran atraso de la entidad, la Comisión Estatal Electoral que no es autónoma y tal vez con la legislación más atrasada del país, en relación a otras partes del mismo, sobre todo en relación al proceso federal.

En este sentido podemos decir que hay un déficit democrático en Veracruz de gran importancia que no ha podido ser subsanado con el actual gobierno y que, por el contrario, ha fundado en ese atraso político la posibilidad misma de supervivencia política.

Lo que parece no ser adecuadamente percibido por la población son los métodos a través de los cuales el gobernador Alemán ha propiciado sus iniciativas políticas, es decir, los acuerdos por debajo del agua con diputados del PRD para aprobar la Constitución, presiones sin fin sobre presidentes municipales para que aprobaran el mismo ordenamiento. Cambios de bajo perfil público en otras leyes nos indican realmente que no se ha seguido un procedimiento transparente, no se ha buscado un debate verdaderamente de altura y, sobre todo, no se ha buscado negociar con las organizaciones políticas: el diálogo con el PAN ha sido prácticamente inexistente y el diálogo con el PRD se ha fundado más que nada en componendas y no en acuerdos de trascendencia pública; éstas son formas atrasadas de gobernar que no corresponden con la modernidad que buscamos los ciudadanos de este país.

Son formas atrasadas de gobernar que no corresponden con la modernidad que buscamos los ciudadanos de este país.

TRANSICIÓN.- ¿Podemos decir que en Veracruz va a haber un compás de espera para la transición democrática?

ALBERTO OLVERA.- Así como pintan las cosas en estos dos primeros años, si se continúa adelante, indudablemente que sí; la verdad es que Veracruz no va a tener elecciones hasta dentro de cuatro años, elecciones en general. Este es un lapso en donde las cosas en el país van a cambiar considerablemente, de manera que de aquí a cuatro años veremos realmente cuáles son las circunstancias que atraviesan al país y a la Entidad en particular. Lo que sí podemos decir es que, por lo pronto, con la actual legislatura, con los nuevos presidentes municipales y con este Gobernador, tenemos garantizada una cultura política antigua, métodos no modernos que van a contrastar con un período de grandes cambios en el plan federal. Este desfase que vamos a tener en Veracruz es de lamentarse y más que un déficit de obra pública y democracia podemos resumir que hay un sin cumplimiento de expectativas.