La democracia, los números y las promesas. Emilio Gidi Villareal

En un exhaustivo análisis de estadísticas, el candidato a doctor Emilio Gidi Villarreal comprueba que al Presidente de la República Vicente Fox, lo eligió sólo el 14 por ciento del total de mexicanos existentes, de los cuales un importante número dio su voto como castigo a cualquiera de los demás; otros, seducidos por una prolongada campaña electoral y quizás muchos más, esperanzados en la promesa de un cambio del que sin duda está urgido el sistema político de nuestro país.

La democracia, los números y las promesas

Emilio Gidi Villarreal

Según los resultados preliminares del Censo General de Población levantado este año, los mexicanos que habitamos fronteras adentro de la República Mexicana alcanzamos la cifra de 97,361,711, de los cuales el 51.36% son mujeres y el resto hombres.

Sin embargo, a esta cifra de mexicanos que se encuentran en el territorio nacional, en los últimos años, para los efectos del asunto de la democracia ha cobrado fuerza el tema relativo a los mexicanos que no radican en México y que, sin embargo, sus voceros en el extranjero, al igual que los partidos políticos nacionales, les atribuyen un alto grado de preocupación y de interés en dejar sentir su participación en el destino político, social y económico de su país de origen, razón por la cual en un tema de aritmética política deben ser sumados a los habitantes del territorio nacional.

Respecto de ellos no sabemos con total certeza mucho; sin embargo, por haber sido un tema preelectoral que captó la atención de todos, el Instituto Federal Electoral (IFE) conjuntó una Comisión de especialistas encargados de estudiar las modalidades y circunstancias en que podría ser ejercido el voto de los mexicanos radicados en el extranjero, la cual, en el conjunto de temas estudiados en relación a esos electores potenciales, dedicó un apartado que resulta relevante acerca de cuestiones estadísticas.

Así informó al Consejo General del IFE que son aproximadamente 10 millones de mexicanos en edad ciudadana los que se encuentran en el extranjero, principalmente en los Estados Unidos de América, proporcionando información acerca de los lugares en que de manera principal se concentran, con el objeto de preparar la captación de su voto, de ser ésto posible.

Es necesario señalar que la Comisión mencionada, en su informe nada dice acerca del número total de mexicanos, esto es, incluyendo a los que no están en edad de votar y que en compañía de los otros también se encuentran fuera del país. Sin embargo, si la proporción de electores allá fuera la misma que se da en el interior de la República, que es de 61%, podríamos, aventurar que el número de mexicanos que no se encuentran en México es de más de 16 millones, los que sumados a los 97 millones censados, nos arroja una cifra de 113 millones de personas que sufren el impacto del régimen político mexicano, y se interesan en que sea de determinada manera, con independencia de que puedan o no hacer algo para influir en ese modo de ser.

Esa misma Comisión informó que son aproximadamente 70 millones de mexicanos los que se encuentran en edad ciudadana, de los cuales 60 están en el país. El dato proporcionado es sin duda bastante exacto, ya que el padrón electoral reportó 59,584,542 ciudadanos registrados.

Ahora bien, para los efectos de expresar su voluntad política tuvieron que ser eliminados los ciudadanos mexicanos radicados en el extranjero, toda vez que no se pudo concretar un sistema normativo operacional que les permitiera emitir su voto. La excepción fueron las casillas especiales fronterizas, cuyo número y cantidad de boletas electorales autorizadas para cada una de ellas fueron, como quedó de manifiesto durante la jornada electoral, insuficientes.

Por lo que se refiere al padrón electoral, una vez traducido en lista nominal de electores, de los 113 millones de mexicanos aquí y allá, 58.5 quedaron como titulares del derecho de participar políticamente a través de la emisión del sufragio.

Realizada la elección federal el pasado 2 de julio, los números finales nos indican que 37,603,923 ciudadanos emitieron su voto colocando el porcentaje de participación en el 63.97%.

Veamos ahora cómo quedaron distribuidos los votos que se emitieron en la jornada electoral que según muchos de los analistas políticos colocó a nuestro país en la fase final de la transición a la democracia.

Así, el IFE informó que el partido triunfador en la elección de Presidente de la República, el Partido Acción Nacional (PAN), obtuvo 15,988,740 votos, en tanto que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) alcanzó 13,576,385 sufragios y la Alianza por México encabezada por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), llegó a 6,259,000 votos. La suma de esos tres resultados rebasó el 95% del total de votos emitidos, razón por la cual la distribución de votos en los partidos restantes carece de relevancia. En todo caso, para transmitir mis inquietudes son suficientes las cifras anteriores.

Resulta que al Presidente de la República lo eligió el 14% del total de mexicanos existentes en este mundo y, en relación a esa cantidad, habría que dejar sentado, que un número no determinado dio su voto al candidato triunfador como castigo a cualquiera de los otros; y una buena parte de ellos seducidos por una prolongada campaña electoral y, quizás muchos más, esperanzados en la promesa de un cambio del que sin duda está urgido el sistema político de nuestro país.

Quizá uno de los factores que creo captó decisivamente la simpatía de los electores hacia el ahora Presidente fue su belicosidad hacia las instituciones existentes, partidos políticos y candidatos, manifestada muchas veces en términos más que populacheros y en ocasiones hasta ofensivos. Por ejemplo, la resolución del Tribunal Federal Electoral (TRIFE) que eliminó la foto del candidato de las boletas electorales fue calificada de "marranada", y tal vez muchos mexicanos se identificaron con un señalamiento de esa magnitud, decidiéndoles a otorgar su voto.

Sin embargo, una vez obtenida la victoria, vemos con sorpresa (yo al menos), que esa belicosidad era fingida, al igual que los señalamientos hechos a instituciones, partidos y candidatos. He visto con sorpresa que el Presidente al inicio se dedicó a pedir perdón a quienes ofendió y a manifestar que se trataba solamente de una estrategia electoral para obtener los votos ciudadanos.

En esas condiciones, habrá que preguntarse qué más de lo manifestado durante la campaña fue fingido con igual propósito.

Si a ello aunamos que nuestro Presidente lo fue por una atemorizante minoría (aunque ello puede ser crimen de la democracia y no del candidato triunfante), lo que parece cierto es que resulta prácticamente imposible predecir lo que espera a los mexicanos, eso sí, a todos.

Padrón Electoral

Año Hombres Mujeres Total Con credencial No votaron Abstencionismo
1994 22,975,810 24,504,349 47,480,159 47,729,057
1997 25,666,642 27,458,556 53,022,198 52,208,966 10,453,766 22.84%
2000 28,859,306 30,849,132 59,708,438 58,610,644 22,088,745 42.31%

Los Estados están gobernados por los siguientes partidos

PRI

PAN

PRD

Coalición Opositora

19 Estados

Aguascalientes

Baja California Sur

Guanajuato

Jalisco

Nuevo León

Querétaro

Morelos

Distrito Federal

Zacatecas

Baja California

Nayarit

Tlaxcala

Chiapas

65% 20% 12% 2.3%

Padrón Electoral por edad

Edad

Porcentaje

18 - 19 4%
20 - 24 15%
25 - 29 16%
30 - 34 13%
35 - 39 11%
40 - 44 09%
45 - 49 08%
50 - 54 06%
55 - 59 05%
60 - 64 04%
65 o más 08%