Las elecciones locales dejaron deudas pendientes. Leopoldo Alafita Méndez

Ni ciudadanos, ni electores pueden decir que la democracia está consolidada, estamos sólo en un punto de la transición. Las elecciones del 3 de septiembre dejaron deudas muy importantes de cómo establecer el estado de derecho. El que se hayan presentado 173 recursos ante el Tribunal Electoral indica que todavía hay inconformidades de los partidos políticos con la actuación del órgano electoral, porque éste es el encargado de vigilar, absolutamente todo no actuó con transparencia y certeza. Sise buscara quién provocó de raíz el retraso del estado de derecho, podríamos decir que tiene más responsabilidad el órgano electoral que los propios partidos.

3 de septiembre

Las elecciones locales dejaron deudas pendientes

Leopoldo Alafita Méndez

TRANSICIÓN.- ¿Cuál es su evaluación de las elecciones locales del 3 de septiembre, en las cuales participó como comisionado electoral?

LEOPOLDO ALAFITA.- La elección del 3 de septiembre es reveladora. A pesar de que hay enormes esfuerzos sociales y políticos, incluso gubernamentales, la elección del 3 de septiembre revela muchas cosas: la democracia en el país, la democracia en las entidades aún no está concebida. El comentario más global, más entero que le puedo decir, es que falta mucho trabajo. Ni las fuerzas políticas, ni los ciudadanos, pero particularmente ni los electores, pueden decir que la democracia en el país está consolidada, falta mucho esfuerzo. Me parece que esto es un asunto de una gran responsabilidad de los ciudadanos mexicanos porque el hecho de que se hayan tenido avances, éstos no están garantizados en el país, entonces estamos en grandes riesgos de llegar a situaciones anómalas de épocas que finalmente no se han ido del todo, y me parece que en ese sentido la reforma del Estado que se anuncia es una reforma que tiene renaciente.

Estamos en un punto de transición, pero creo que se requiere mucho esfuerzo de los mexicanos; no es posible que alguien se quede en su casa aguardando que las cosas salgan bien. La construcción de la democracia es algo que es responsabilidad de todos.

El comentario más global es que el órgano electoral es el responsable de organizar las elecciones, los partidos políticos son corresponsables de organizar las elecciones. En las figuras de los consejeros o comisionados electorales está la responsabilidad de organizar las elecciones, pero además de vigilar el proceso electoral.

No es posible decir no hay responsables. Sí hay responsables. El esfuerzo ha sido amplio aunque hay personas que trabajaron en un sentido; pareciera que no quisieron perder posiciones históricas, que se valieron de pretextos que debieron de estar ya superados.

TRANSICIÓN.-¿Qué nos deja el 3 de septiembre?

El proceso del 3 de septiembre me parece que todavía nos deja algunas deudas importantes de cómo establecer el estado de derecho. Se `presentaron 173 recursos ante el Tribunal, lo que nos indica que todavía hay inconformidades de los partidos políticos con la actuación del órgano electoral. El órgano electoral durante todo el proceso tiene que vigilar absolutamente todo, entonces si hay inconformidades, en algunos casos dudas, no hay plena certeza de que las cosas se están dando como debieron, de acuerdo a los términos establecidos. Es por esa razón que surgen 173 recursos para el Tribunal, cuando había venido de una elección en donde habían sido contadas, sobraban los dedos de una sola mano para contar los recursos, por ejemplo de la elección del 95.

Este punto de comparación vale la pena que los ciudadanos, que los partidos, que los funcionarios electorales lo analicemos, porque me parece que es un indicador, yo no quiero valorar ahora, pero, insisto, me parece que es un indicador. Un estado de derecho que se retracta porque en un momento dado puede surgir una anomalía y esta anomalía lleva a última instancia; pero hay una certeza de una actitud equivocada del órgano electoral en alguna localidad, eso implica una movilización, y me parece que la sanción que puede venir en un momento dado para una parte del proceso es que algún partido equis esté actuando fuera de la ley, porque no acata la disposición de un Tribunal.

Si buscáramos culpables, quién está retrasando el estado de derecho, podríamos decir que es más responsable el órgano electoral que el propio partido. Puede haber casos diferentes en distintos sentidos, por eso es tan importante que hagamos una revisión minuciosa de cuál ha sido la actuación del órgano electoral. La actuación del órgano electoral no nada más es el consejo, sino también son los operadores generales, distritales y municipales. Entonces me parece que tenemos un proceso que tener tres niveles y grandes. Hay localidades municipales donde se hizo una elección si problema y otras localidades municipales donde los presidentes de las comisiones municipales iban al frente de las marchas de algún partido político en el cierre de campaña; esto me parece que es algo que no puede seguirse tolerando en una sociedad que pretende construir civilidad.

Este tipo de cuestiones bien pueden dejar saldos formales, legales, resueltos, pero también pueden dejar un malestar social. Yo creo que es una responsabilidad de gobernantes, de partidos políticos, de funcionarios electorales, cuyo trabajo es lograr el desarrollo y dignidad de la ciudadanía y el respeto del voto social.

Tenemos ejemplos como Xalapa, Fortín, como el caso de Tabasco, coma el Estado de Jalisco, de una elección norteamericana, en donde se demuestra muy claramente que el mundo es cada vez más plural y que las elecciones son cada vez más competidas. Esto debería ser una llamada de atención sumamente fuerte para revisar las leyes electorales una y otra vez, y no solamente desde las cúpulas, sino con una participación social más amplia en donde se puedan encontrar algunos mecanismos que den mayor seguridad.

TRANSICIÓN.-¿Cómo rebasar estos problemas?

Lo que tiene que hacerse es una verdadera construcción constitucional, es decir, necesitamos un órgano cada vez más imparcial, más comprometido con los intereses en general de los ciudadanos, con los electores, con la sociedad.

Necesitamos un órgano en donde se tenga que hacer una revisión de la actuación de cada uno de los miembros, de los distintos niveles de dirección y de operación que se involucran en año electoral y en año no electoral. Creo que debe de haber una revisión permanente, documentos cada vez más precisos de cómo debe ser la actividad de cada individuo en lo que deben ser los manuales de operación y de procedimiento.

Es necesario un reglamento, un estatuto. Me parece que es impostergable que el órgano electoral también tenga manera de rendir cuentas, cada vez más claras, a la sociedad, y que no quede a la opinión del medio lo que le parece la actuación del órgano electoral. Es decir, debe haber una manera de informar con toda la objetividad del mundo y que los ciudadanos puedan estar permanentemente vigilando esos sistemas de información. Se necesita desarrollar una cultura electoral, y sobre todas las cosas una cultura democrática, en eso debe estar involucrado el órgano electoral.

Bien vale decir que si el 3 de septiembre la gente hubiera salido a votar de manera fuerte, muchos de los problemas que se tuvieron en esos recursos presentados ante el Tribunal, muchos de los problemas postelectorales estarían resueltos. Esto quiere decir que en todo este trabajo lo que se tiene que destacar más es la participación de la ciudadanía; no se puede decir, porque tengo dudas no participo, más bien, porque las tengo debo ser participativo y vigilante. Yo creo que esa es la respuesta que espera una sociedad que tiende a mejorarse, no puede decir tengo dudas y por eso mejor me voy a mi casa, porque si se hace así las cosas se complican, y esto se vio el 3 de septiembre.