El órgano electoral falló en el proceso del 3 de septiembre. Franciso Domínguez Canseco

La Comisión Estatal Electoral debe decir, nos equivocamos en el Prep fallamos en la capacitación de los funcionarios de las comisiones municipales y distritales y fallamos en la capacitación de los representantes de casilla. En la elección participaron abiertamente el Gobierno del Estado y los ayuntamientos de todos los partidos haciendo campañas a favor de sus candidatos. El consejo general acordó un llamado al Gobernador y a los ayuntamientos para que "le bajaran"; pero no le hicieron caso. Todo esto es parte de la evaluación que hay que hacer, se le debe una explicación a la comunidad. Esta institución va a cambiar en el momento que reconozca las cosas negativas y también las positivas.

El órgano electoral falló en el proceso del 3 de septiembre

Francisco Domínguez Canseco

TRANSICIÓN.- ¿Cuál es la evaluación que usted, en su carácter de comisionado electoral, puede hacer de las elecciones locales del 3 de septiembre?

FRANCISCO DOMÍNGUEZ CANSECO. -Primero, es la primera vez que se da una elección concurrente, es decir, se eligen diputados y autoridades municipales, éste es un dato que ayuda a comprender la complejidad del proceso. El otro dato es que en esta elección participan once partidos políticos, seis de nueva creación, y que aumentan las posibilidades de la ciudadanía para escoger, para valorar entre las diferentes opciones políticas. Históricamente las elecciones municipales en Veracruz han sido muy competitivas, muy sentidas por la cercanía que existe de la autoridad municipal con la ciudadanía, con la comunidad en concreto.

Ahora se pueden ubicar regiones, digamos de acuerdo a la corriente electoral, y en donde los partidos tienen integradas sus fuerzas, esto hace una elección compleja de por sí.

Aunado a ello, hay que decir que la Comisión Estatal Electoral desde el año pasado había entrado en una etapa de descrédito; de desconfianza muy fuerte. En ese tiempo tenía una auditoría que le hizo el Congreso donde encuentran faltantes de recursos económicos bajo justificaciones de gasto que terminan en el escándalo público. Ante todo esto, esta institución atraviesa por una crisis de credibilidad ante la opinión pública; por cierto, hasta la fecha, no sabemos qué pasó con esa auditoría, "y ahí murió".

Entonces, se viene el nuevo proceso electoral, hay un cambio en el consejo general y éste se da en condiciones también adversas, o sea, en un proceso de negociación entre los partidos que genera suspicacias, confrontación, polémica por el perfil de los participantes en este consejo; eso empieza a generar un ambiente de debate entre los partidos políticos, de descalificación, y se pone en duda la autonomía del órgano electoral. Sigue estando en duda hasta la fecha, esto es un elemento importante que va a marcar todo el proceso electoral hasta el día de hoy.

Segundo elemento que me parece importante: el asunto de las candidaturas comunes. Históricamente, en Veracruz los distintos partidos de la oposición habían defendido esta figura pública que les permitía agruparse en torno a un candidato, a una propuesta política, y lanzar un candidato y ganar elecciones. A partir de los acontecimientos de 1988, las candidaturas comunes son proscritas por el gobierno de Dante Delgado, precisamente, y Gutiérrez Barrios, y entonces se niega esta figura con el argumento de que sólo es para candidato a gobernador.

En este proceso nuevamente se pone en duda eso; después de las elecciones del 2 de julio, al ganar Fox las expectativas de cambio, de posibilidades de mayor alternancia, incluso de ganar la Cámara de Diputados por las distintas fuerzas políticas diferentes al PRI se pone, a través de un primer plano de la discusión política, la candidatura común. Entonces se puede convertir en una amenaza para el partido que históricamente ha tenido mayoría en el Congreso y tuvo mayoría hasta el 97 en los gobiernos municipales. Entonces nuevamente los distintos partidos políticos, digamos opositores, las distintas oposiciones plantean esta posibilidad y el órgano electoral da una muestra de la ausencia de autonomía al votar en contra de la candidatura común. Hay que decir que los comisionados electorales independientes como yo, pues apoyamos esta idea de la candidatura común, perdimos la votación, tuvo que dárnosla el Tribunal Federal para que esta figura pudiera hacerse valer a nivel municipal y a nivel de diputados; tarde, pero se hizo.

Otro problema era el voto de los partidos al interior del consejo. Había una controversia que lanza Convergencia por la Democracia en el sentido de que reclama su derecho a votar en las sesiones, argumentando que es partido de reciente creación y que por lo tanto no se le puede aplicar el precepto que el código dice que, para poder tener derecho a voto los partidos, tendrá que ser después de pasada una elección, y es que no podía haberla pasado porque era un partido de reciente creación. Finalmente gana el caso porque aquí se vota en contra, otra vez, de esta decisión, y el Tribunal ordena al Consejo General, que es la máxima autoridad, a que se le reconozca el voto a Convergencia y, como consecuencia, en cascada, a todos los partidos de reciente creación.

No es fácil que el Consejo General se convierta de 11 comisionados ciudadanos a 22 miembros y 11 de partidos políticos, si había desniveles antes, ahora se acentúan. En ese sentido el proceso arranca con ese tipo de problemas cuando se viene la conformación de los órganos electorales desconcentrados, unos municipales y los distritales, se da un proceso de discusión muy fuerte, porque de parte de la dirección general de la institución y digamos de los funcionarios de la Comisión Estatal Electoral que tienen facultades ejecutivas, empiezan a hacer una serie de propuestas de gente con poca experiencia electoral o gente ligada a grupos locales de partidos. Planteamos la posibilidad de hacer una consulta pública a través de buzones. Algo que llama la atención: de los 210 buzones que se instalan, en casi un 50 por ciento hubo impugnación a las propuestas que tenía la dirección general, porque estaban ligadas a un partido político en concreto. Al partido que más estaban ligados era al PRI, desde luego había gente ligada al PAN, al PRD, pero en menor cantidad, y un número importante de ciudadanos que iban a ser funcionarios o comisionados qué tenían limitaciones de formación o de experiencia electoral o de capacitación, esto planteó un reto tremendo. En manos de este tipo de personas iba a estar el proceso electoral y se requería un proceso de capacitación fuerte.

Aquí la institución falló, o sea, no fue una falla por problemas económicos o financieros, fue una falla por parte de voluntad política para entender la importancia que tiene la capacitación, de una formación en los participantes en una elección, lo mismo se presenta en la conformación de las casillas, y particularmente en esta etapa de capacitar a la gente es un proceso mínimo. El proceso electoral se abre en febrero pero se inicia el proceso de formación de los órganos municipales y distritales en marzo, y tienen un plazo muy corto, mes y medio cuando mucho para capacitar a cerca de 40 mil personas. Se me hace un reto tremendo, se cuenta con 1200 ó 1300 capacitadores, los cuales surgen de un proceso, por primera vez, de consulta pública.

El proceso está lleno también de problemas, hay irregularidades, hay sospechas de los partidos políticos, reclamos, y se comprueba que hay gente que participa que son capacitadores y están ligados a un partido.

Esto va generando un ambiente de desconfianza social, pero también de dependencia, hacia cuáles objetivos se están conformando los órganos electorales. Estos son asuntos públicos que se discutieron en el consejo, que fueron motivo de largas discusiones. Por ello me he quedado solo en la etapa final del proceso, con mis reclamos, con la necesidad que tenemos que el consejo general dé una explicación a la población. O sea, que el consejo general sea capaz de asumir su responsabilidad; yo la asumo individualmente, públicamente, pero la institución como: tal no asume su responsabilidad y eso me parece grave.

Creo que un número importante de consejeros le apuestan al olvido, al aquí no ha pasado nada, al borrón y cuenta nueva, y se niegan a sentarse a discutir, a platicar esto.

Cuando una institución como ésta realiza un proceso electoral, es seguro que va a tener fallas. Vamos, es una obra humana, participa muchísima gente, unos con problemas de capacitación, otros con intereses de carácter político local, legítimos todos.

El asunto es que la institución no puede negarse a evaluarse en el proceso que organizó. Todo mundo habla del proceso electoral y sus problemas, menos la institución que lo organizó, se me hace una contradicción. Una institución que quiere madurar, que quiere convertirse, que quiere ser creíble, que quiere contar con la confianza de la ciudadanía, tiene que reconocer públicamente sus errores. Esta Comisión tiene que decir, nos equivocamos en el PREP, fallamos, también en la capacitación de los funcionarios de las comisiones municipales y distritales, y fallamos en la capacitación de los representantes de casilla. Y eso se les tiene que decir, porque la gente lo sabe, son asuntos que son evidentes, que se discuten en el café, que se discuten en todos lados, todos los partidos lo hacen. No se puede negar la realidad porque negarla significa pensar que la gente no se da cuenta, que la gente no hace su evaluación. Entonces esta institución va a cambiar en el. momento que reconozca sus errores, toda la institución.

Esta institución le debe una explicación a la comunidad, si falló el PREP tenemos que decir por qué falló y en dónde falló. El PREP es un asunto importante, el día de la jornada electoral todo mundo sabía que el PREP estaba fallando y todo mundo lo reconocía, menos la institución que contrató. O sea, nosotros tenemos que plantearnos que si queremos que la gente crea en nosotros, tenemos que hablar con objetividad, decir que falló la capacitación, pues lo tenemos que decir. Debemos decir qué falló y por qué lo hizo, se tuvo problemas de comunicación con el PREP que no fueron previstos, se tuvo problemas de capacitación con el programa del PREP, de capacitación y organización en este trabajo. Entonces, si esto no se dice, da la impresión de que el Consejo General de la Comisión Estatal Electoral, el órgano máximo, está alejado de la realidad y está negando la realidad que todo mundo sabe. O sea, ¿por qué negar que en Xalapa hubo problemas de capacitación?, tan sí los hubo que ahí están las protestas, las manifestaciones, ahí están los recursos que los partidos están ejerciendo ante el Tribunal.

En esta elección se presentaron ante el Tribunal 173 recursos.

Si reconocemos nuestros errores y nuestras fallas como institución, tendremos autoridad moral y ética para decir que esta institución puede cambiar, si no, no. También tenemos que evaluar lo positivo, como los buzones. Es la primera vez que se abre a la comunidad para que vea, para que opine.

Es valioso que haya habido cuadernillos de capacitación para la comunidad en los que hablamos de los derechos políticos, de los derechos electorales, es importante. Yo creo, que no todo está mal, pero también es cierto que la comunidad ve de manera diferente los problemas y requiere una explicación.

Hay cosas pendientes, no hay auditoría de este proceso electoral en términos financieros, hay que hacerla. Que no nos pase como a los otros, es importante. Aunque hay resistencia, hay que impulsarla, yo la he estado impulsando públicamente. Tiene que decirse en qué se gastó y cómo se gastó, esto es elemental, es un problema de transparencia.

A cada comisionado nos dan un informe financiero, pero hay que hacerlo público. Se acordó hacer auditorías cada tres meses, no hay una. El área ejecutiva tiene que cumplir ese acuerdo.

Todos hicieron campaña, hasta autoridades gubernamentales

Ahora bien, al analizar el proceso electoral y los resultados, tenemos que pensar en cómo funcionó el órgano electoral, el papel que jugaron los partidos políticos, sus candidatos, el papel que jugaron los gobiernos. Hay que decir que en esta elección, abiertamente el Gobierno del Estado y los ayuntamientos de todos los partidos hicieron campañas a favor de sus candidatos. El consejo general acordó hacer un llamado al Gobernador y pedirle que le bajará, y a los ayuntamientos que le pararán, y no hicieron caso. Incluso el Gobernador del Estado estuvo dando el triunfó cuando el PREP todavía no terminaba su trabajo.

Entonces, estos elementos son parte de la evaluación que hay que hacer, o sea, hubo compra y coacción del voto, reparto de despensas en muchísimos lugares, y no es asunto de ¡in partido, sitio casi todos los partidos desgraciadamente en mayor o menor grado lo hicieron, o sea, que existe una cultura política clientelar, tan existe que ahí están las denuncias en los periódicos, eso tiene que ver con la calidad de la elección.

El mapa político en Veracruz cambia, otra vez vuelve a cambiar, hay alternancia; hay mayores diputados en 1a Cámara del Congreso que vienen de otras fuerzas políticas, es cierto, que ganan con mayoría. Entonces, ¿qué es lo que falta al final? Es lograr hacer elecciones diferentes, para que el órgano electoral haga elecciones con mayor eficacia y eficiencia, con mayor credibilidad, para que quien participe en los órganos electorales, efectivamente sea gente independiente y que lo demuestre con su práctica cotidiana en la institución. Creo que los partidos políticos también tienen en ese sentido otra responsabilidad que es la de hacer posible que las elecciones vayan más allá del discurso político que señalan los adversarios, pasando del discurso de las propuestas. Las elecciones tienen que servir para hacer educación cívica. Yo creo que es la oportunidad que los partidos políticos tienen, una oportunidad muy valiosa para presentar sus planteamientos de carácter político, sus programas, sus iniciativas, y esto contribuye a enriquecer la vida política del Estado.

Yo creo que en esa medida podemos seguir hablando de transición a la democracia. Podernos ir hablando de una nueva cultura política, en la medida en que rebasemos esos niveles de participación política, de confrontación, de ver quién gasta más dinero, quién reparte más. En la medida en que acabemos con eso, que acabemos con la política clientelar, con el fenómeno del corporativismo, en esa medida estaremos hablando de un estado realmente politizado, eso está pendiente. Eso no nada más es labor de los partidos, es labor de la institución, esta institución tiene que concebir ciudadanía, tiene que hacer educación cívica, tiene que contribuir a la cultura democrática, tiene que promover los valores cívicos, como la defensa de los derechos humanos, como el respeto al trabajo de las mujeres, como el asunto de los niños, como el asunto de los jóvenes. O sea, no podemos hablar que la democracia es hacer elecciones limpias.

En este sentido y con respecto al IFE hay un atraso en el caso nuestro. Necesitamos que en la institución exista el servicio profesional, no lo hay; eso ayudaría a que los trabajadores de la institución sean más autónomos y no aprendan a ser subordinados a un jefe, que puedan en ese sentido ser independientes, puedan ser preparados, con sus recursos reconocidos.

Hace falta también transparentar el uso de los recursos de los partidos políticos, hay que vitalizarlos. Actualmente en Veracruz no se pueden estabilizar, la comunidad no sabe en qué gastan los recursos sus partidos, los que reciben vía prerrogativas, eso tendría que cambiar también.

Entonces, como que hay un retraso de asignaturas pendientes que tendríamos que abordar en los próximos años, independientemente en dónde estemos, porque creo que el asunto de la democracia, el asunto de cultura política no sólo es asunto de los partidos políticos o de las instituciones que atienden elecciones, es un asunto que tiene que ver con los medios de comunicación. Hoy, hay que decirlo, los medios de comunicación estuvieron más abiertos, fueron más plurales, pero también hay que decir que en los medios de comunicación no podemos ver cuando una nota de un partido es pagada, o no. No se sabe, y no vamos a saber durante mucho tiempo cuánto se gastaron, por ejemplo en medios de comunicación.

Hay bastantes cosas que hay que cambiar en ese sentido, creo que el reto es hacer más autónoma esta institución, pero también más propositiva, eso tiene que ver con el perfil de la gente que participa. Hay todavía muchas trabas, pero yo estoy convencido de que solamente con la crítica abierta es como podemos cambiar la institución, hacerla una institución pública. No puede cerrarse, ni a las críticas, ni a las propuestas, ni negar lo que ocurre en su entorno, porque si no, la responsabilidad le gana, eso aquí y en cualquier parte es un asunto de principios.

Hay análisis que hablan de cuánto cuesta un voto. Hay varios periodistas que han tratado el terna, yo verdaderamente no me fijo, pero hablan de que el voto sale caro, sin embargo el análisis sólo llega a las prerrogativas que cuentan los partidos de manera oficial. Creo que el ejercicio está bien, pero hay otra parte que desconocemos, que es lo que los partidos gastan y los ciudadanos no saben, o sea, no están reguladas las precampañas; los candidatos aquí en Veracruz a presidentes municipales, grandes o pequeños, tardan de uno y dos años en campañas en sus pueblos, ¿esos recursos de dónde salen?

Los partidos políticos tendrían que decir; yo me gasté el recurso que recibí de esta manera, y públicamente

Hay diferentes niveles de responsabilidad, la institución tiene que decir públicamente los recursos que manejó. Eso es lo que he estado planteando que se tiene que decir: el ejercicio presupuestal de este año fue así, cuánto se gastaron en publicidad, cuánto se gastaron en otras cosas, cuestiones básicas, elementales. Los partidos políticos tendrían que decir: yo me gasté el recurso que recibí de esta manera, y públicamente. Yo recuerdo que la izquierda empezó a tener una tradición de este tipo que se perdió. Terminadas las campañas publicaban sus gastos en volantes y otros medios, esa tradición se perdió. Esa es la tradición en otros países; aquí te dicen cuanto se van a gastar, pero no te dicen realmente cuánto se gastaron, yo creo que esto ayudaría a transparentar el uso de los recursos. Indudablemente que el proceso electoral es caro, son caras las elecciones, y se hacen más caras cuando los gobiernos se meten en las campañas, gastan los recursos públicos para hacer proselitismo a favor de sus candidatos, es evidente, no puede uno negarlo: Un balance del proceso tendría que hablar de eso, tendría que reconocerlo. La Comisión Estatal Electoral en ese sentido tiene limitaciones legales, para castigar o sancionar. Por ejemplo, no están reguladas las precampañas. Existe un código que habla de los delitos electorales, probarlos es casi imposible, yo no conozco después de todos estos años a un preso por delitos electorales, y ha habido casos de robo de urnas, quema de urnas, alteración de votaciones, en fin, y no ha habido en toda la historia un preso por delitos electorales.